Tehuelches

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Tehuelches
Cacique Mulato.JPG
El cacique Mulato, fines del siglo XIX
Otros nombres aónikenk, patagones
Ubicación Argentina,
extintos en Chile
Población total 10 000 habitantes
Idioma idioma tehuelche (aonek'o 'a'jen), castellano, mapudungun
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Distribución aproximada de idiomas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la conquista española.

Los tehuelches (del idioma mapuche chewel che: ‘gente bravía’)[1] [2] o patagones son los nombres genéricos dados a un conjunto de pueblos amerindios de la Patagonia y la región pampeana en América del Sur. Diversos especialistas, misioneros y viajeros han realizado propuestas para agruparlos teniendo en cuenta la similitud de sus rasgos culturales, su cercanía geográfica y sus idiomas, aunque entre ellos se hablaban idiomas que no siempre estaban emparentados entre sí, y su distribución geográfica era extensa.

Tras el proceso histórico de casi completa extinción de estos pueblos el término alógeno o extranjero «tehuelche» que les dieron los mapuches pasó a referenciar a los supervivientes de la rama continental austral del grupo de pámpidos-patagónidos, ubicados en las provincias de Santa Cruz, Chubut y Río Negro de Argentina que se autodenominaban en sus propios idiomas como Guenaken en el Comahue y el sureste de los territorios de la actuales provincias de La Pampa y Buenos Aires por lo cual se encontraban muy relacionados con sus parientes, también pámpidos llamados Hets y la Patagonia Norte, los Teushen al sur de los Guenaken o Genakenk, y al sur de los Guenaken los Ahoniken, todas estas etnias pámpidas patagónidas, antes de la invasión mapuche solían ser identificarse como Chonk o Tsonk.

Su situación en Chile es de completa extinción. En 1905 sufrieron una epidemia de viruela que mató al cacique Mulato y a otros de su tribu afincados en el valle del río Zurdo, cerca de Punta Arenas. Los sobrevivientes se refugiaron en territorio argentino, posiblemente en la reserva de Camusu Aike. Grupos tehuelches continuaron posteriormente ingresando a Chile para cazar guanacos en la región de Magallanes, donde fueron vistos por última vez alrededor de 1927 provenientes del área de Killik Aike.[3]

Clasificaciones[editar]

Grupo de tehuelches. Dibujo de 1832 realizado durante el viaje de Jules Dumont d'Urville.

La clasificación de los pueblos indígenas que habitaron la pampa y la Patagonia es confusa a causa de que se produjo la extinción temprana de algunos de ellos y porque las vastas extensiones impidieron que los exploradores que los reconocieron tomaran contacto con todos los grupos o, en otros casos, que las migraciones estacionales de los indígenas recorriendo grandes distancias hicieran que aquellos sobreestimaran el número de individuos de un pueblo o el rango de distribución de un idioma. Conjuntamente con esto, la irrupción de los mapuches o araucanos desde el oeste transformó profundamente su realidad cultural, mixogenizando y absorbiendo a las etnias de la pampa y centro y norte de la Patagonia. Posteriormente, la Conquista del Desierto llevada a cabo por el Ejército Argentino finalmente condujo a la casi extinción de estas comunidades indígenas. Además, a todo este panorama se suma el desacuerdo de los investigadores.

La mayoría de los especialistas están de acuerdo en que el río Chubut separaba a dos grandes subdivisiones: los «tehuelches meridionales» y «tehuelches septentrionales», y que los primeros se extendían por el sur hasta el estrecho de Magallanes, mientras que los segundos llegaban por el norte hasta los ríos Colorado y Negro. La presencia o no de tehuelches en la región pampeana es una fuente de polémicas entre los investigadores, que tampoco se han puesto de acuerdo sobre la existencia de una subdivisión separada denominada «pampa», y de cuál es la relación y límites que tenían con los mapuches.

Según Federico Escalada[editar]

En su obra El complejo tehuelche. Estudio de etnografía patagónica (1949), Federico A. Escalada clasificó a los tehuelches de épocas históricas en cinco componentes simples, cada uno con idioma propio, que agrupó geográficamente en «insulares» y «de tierra firme», negando la existencia de un componente separado «pampa»:[4]

Los guénena-kéne de Escalada (junto con otros pueblos) fueron llamados puelches (es decir ‘orientales’) por los mapuches, nombre que también les dio Alcide d'Orbigny en su Voyage dans l'Amérique méridionale (1826-1833). El misionero salesiano Doménico Milanesio los llamó «pampas» en su vocabulario de 1898 publicado en 1915.[5]

Otros investigadores los llamaron

  • «tehuelches del norte» (por ejemplo, el viajero británico Guillermo Cox, que recorrió el sur del Neuquén en 1863);[6]
  • «genacin»
  • «pampas» (por ejemplo, el misionero suizo Juan Federico Hunziker, que estuvo en la Patagonia en 1864);[7]
  • «gennaken»
  • «pampas verdaderos»
  • «tehuelches del norte» (por ejemplo, el perito Moreno, en 1876).
  • «puelches»
  • «künnü»
  • «agününa künnü» (por ejemplo, el médico y etnólogo alemán Roberto Lehmann Nitsche, quien recorrió Argentina desde 1900; en 1922).[8]

(por ejemplo, según el maestro rural Tomás Harrington, que recorrió Chubut entre 1911 y 1935; él recopiló un vocabulario que publicó en 1946, afirmando que los indígenas que le informaron sobre su idioma ya casi perdido se autorreferenciaban como «gününa küne» o «pampas», y que identificaban como «tewelches» a los «aóenï kenk».[9] [10]

Los chehuache-kénk fueron propuestos por primera vez por Escalada como un componente separado, ya que los investigadores que los identificaron antes que él los situaban como la fracción austral de los tehuelches septentrionales: los «tehuelches septentrionales australes», que Harrington llamó chulila küne (‘gente de Cholila’).

Mapa que muestra la distribución de los pueblos prehispánicos en Chile, en el que se aprecia el área ocupada por los tehuelches.

Según Rodolfo Casamiquela[editar]

El antropólogo argentino Rodolfo Casamiquela revisó la clasificación de Escalada en su libro Rectificaciones y ratificaciones hacia una interpretación definitiva del panorama etnológico de la Patagonia y área septentrional adyacente (de 1965), colocando a los chehuache-kénk como pertenecientes a los gününa küne.[11] Casamiquela incorporó a los hets y querandíes como parte de los tehuelches, proponiendo para los primeros años del siglo XX la siguiente clasificación para los tehuelches:

  • Tehuelches insulares: los onas o selknam y los manekenk o haush, en Tierra del Fuego, al noroeste los primeros (aún existentes) y en la península Mitre y bahías Thetys y Fathey, los segundos (extinguidos).
  • Tehuelches continentales:
    • Tehuelches meridionales:
      • Tehuelches meridionales australes (aónik'enk, patagones o chewelches): desde el estrecho de Magallanes al río Santa Cruz. De idioma aonek'o 'a'jen, aún existente.
      • Tehuelches meridionales boreales (mech'arn): desde el río Santa Cruz al río Chubut. De idioma teushen (téwsün). Absorbidos por sus vecinos del sur y por los mapuches.
    • Tehuelches septentrionales:
      • Tehuelches septentrionales australes o gününa kena (‘gente propiamente dicha’), llamados también «pampas», «chewelches», «tehuelches», «williches» y «puelches»: desde los ríos Negro y Limay hasta el río Chubut por el sur, y el sur de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y sudeste de La Pampa. De idioma gününa iájech. Resistieron el avance mapuche hasta ser absorbidos. De ellos eran un subgrupo los «chüwach a künna» (‘gente del borde de la cordillera’).
      • Tehuelches septentrionales boreales: pertenecían a este grupo los querandíes y los puelches del norte del Neuquén. Los querandíes se hallaban, al momento de la llegada de los españoles, en la región pampeana desde el río de la Plata a Mendoza, incluyendo el sur de Córdoba y de San Luis. De idioma querandí. Se extinguieron.[12]

Estas clasificaciones prácticamente terminaron con las clasificaciones previas:

  • Patagones, chonekas o chonik (tehuelches meridionales).
  • Pampas, hets, querandíes y puelches (tehuelches septentrionales).

Idioma[editar]

Manto tehuelche. Museo de La Plata.

Las diferentes etnias conocidas con el término amplio de «tehuelches» hablaban varios idiomas pertenecientes al grupo tshonk. El idioma de los aonikenk (tehuelches propiamente dichos) parecía más estrechamente relacionada con la de los teushen (tshonk centro-oriental), estas a su vez guardan un parentesco más cercano con los idiomas de la isla Grande de Tierra del Fuego (tshonk meridional) y algo más distante con el idioma de los gününa küne (tshonk septentrional). Escalada consideró que todo el complejo tehuelche tenía un tronco lingüístico común, que denominó ken (‘gente’).

Hasta el siglo XIX se reconocían los siguientes idiomas:

  • los gennakenk hablaban el chulilaiagich (o günün a'ajech, o puelche, o gününa küne), cuya relación con los demás idiomas del grupo es discutida y a menudo se lo considera una lengua aislada a falta de más información;
  • los «tshoneka centrales», es decir, los ubicados en la actuales provincias del Neuquén, Río Negro y el norte de la del Chubut (entre los gennakenk al norte y los aonnikenk al sur), hablaban el idioma llamado pän-ki-kin (penken) o günün a'yajič o günün a'ajech.

En la Patagonia central existía asimismo un antiguo idioma de transición entre las etnias tehuelches meridionales y septentrionales, llamada tehuesh (tewsün, téushenkenk o teushen) y fue paulatinamente suplantada por las voces aonnikenk. Sin embargo, gran parte de la actual toponimia de la meseta central conserva aún hoy sus raíces tewsün, como por ejemplo el vocablo «chupat» del cual proviene el nombre de la provincia, Chubut.

Finalmente los aónikenk hablaban el idioma conocido habitualmente como tehuelche o tshoneka o aónikenk, que constituye el idioma actualmente más estudiado del grupo.

Estudios del gününa iajëch[editar]

Clasificación de los idiomas tshon, según Roberto Lehmann-Nitsche.

En 1864 Hunziker registró un vocabulario y fraseario del idioma que llamó genakenn en el área de Viedma. En 1865 el explorador Jorge Claraz recorrió desde el sur de Buenos Aires hasta Chubut siendo guiado por algunos guías hablantes del gününa iajëch, recogiendo topónimos, léxico y frases en su Diario de viaje de exploración al Chubut (1865-1866).

En 1913, Lehmann Nitsche utilizó los datos recogidos por Hunziker y por Claraz para crear un vocabulario comparado de idiomas tehuelches: El grupo lingüístico tschon de los territorios magallánicos.

En 1925 Harrington recogió algunas palabras de hablantes bilingües tehuelches que publicó en 1946 en su Contribución al estudio del indio gününa küne, afirmando que llamaban a su idioma gününa yájitch o pampa. En los años cincuenta, Casamiquela recogió de varios ancianos un vocabulario, canciones y oraciones, esbozando un análisis morfosintáctico.

En 1960 Ana Gerzenstein realizó una clasificación fonética-fonológica en su Fonología de la lengua gününa-këna.

En 1991 José Pedro Viegas Barros esbozó una proyección morfosintáctica en Clarificación lingüística de las relaciones interculturales e interétnicas en la región pampeano-patagónica, y en 2005 desarrolló una descripción fonológica en Voces en el viento.[13]

El puelche es una lengua muerta. Casamiquela da nombre y apellido del último hablante de este idioma: el señor José María Cual, muerto en 1960 a la edad de 90 años.[14]

Organización social[editar]

En los tehuelches, aunque móviles, sus movimientos grupales solían ser circuitos, predominantemente de oeste a este y viceversa. Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos.

Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. En caso de que una agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los recursos de sus territorios; una transgresión a esta norma solía implicar guerra.

De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas.

Religión[editar]

Como en el caso de muchas otras etnias que no desarrollaron una estructura estatal, los tehuelches no poseían un sistema religioso organizado (liturgia y estructura vertical). Sin embargo, como todos los pámpidos, tenían un corpus de creencias basadas en mitos y ritos propios, los cuales eran narrados y actualizados por los chamanes quienes también ejercían la medicina con la ayuda de los espíritus evocados en los mismos.

Los tehuelches creían en diversos espíritus telúricos, además de una deidad suprema creadora del mundo pero que no interviene en él. Una de las versiones cosmogónicas del mito de creación es aquel según el cual la deidad llamada Kóoch ordenó el caos creando los elementos diferenciados. De manera similar, los selknam de Tierra del Fuego narraban un mito análogo según el cual el Creador del mundo, una deidad conocida como Kénos (variante de Kóoch a través de una raíz común), habría enviado a la actual Patagonia, por medio de Temáukel; a El-lal, hijo del gigante Nosjthej, quién creó a los humanos, y les enseñó el uso del arco y las flechas.

En esta cultura se aceptaba la existencia de un espíritu maligno, llamado Gualicho, idéntico hasta en el nombre al personaje presente en la mitología mapuche más austral. Algunos antropólogos postulan que esta figura habría sido introducido a la cultura tehuelche por el contacto con los mapuches. Otros, sostienen que existen algunos elementos propios de las creencias tehuelches, por lo cual postulan que su origen podría provenir de este pueblo.

Historia[editar]

Antes del descubrimiento de América[editar]

Hace 9000 años surgió la industria Toldense, caracterizada por puntas de proyectil sub-triangulares bifaciales y raspadores laterales y terminales, cuchillos bifaciales y herramientas de hueso. Más tarde, entre los 7000 y 4000 años a. C., aparece la industria Casapedrense, caracterizada por una mayor proporción de instrumentos líticos confeccionados sobre láminas, probablemente como una muestra de la especialización en la caza del guanaco, lo cual también está presente en los desarrollos culturales posteriores de los tehuelches.

Desde ese momento y hasta la llegada de los europeos (inicios del siglo XVI) los tehuelches poseían un modo de vida cazador-recolector en el que hacían uso de una movilidad estacional, desplazándose en pos de las manadas de guanacos; durante los inviernos se encontraban en las zonas bajas (vegas, mallines, costas, orillas de los lagos, etc.) y durante el verano ascendían a las mesetas centrales de la Patagonia o a la cordillera de los Andes en donde tenían entre otros sitios sagrados el cerro Chaltén.

Llegada de los españoles[editar]

El 31 de marzo de 1520 la expedición española al mando de Fernando de Magallanes desembarcó en la bahía San Julián para pasar el invierno allí, en donde tomó contacto con los indios tehuelches, a quienes denominaron «patagones», lo que fue relatado por el escribano Antonio Pigafetta. Así es como Pigaffetta describió a los mismos patagones como una mítica tribu de Patagones gigantes.[15]

En efecto, aún antes de encontrarse personalmente con ellos, aquellos exploradores quedaron asombrados por las huellas de sus pies. Ampliadas por las pieles que les servían de calzado, pies de suyo mucho más grandes que los de los europeos de entonces -para el siglo XVI la talla media de los europeos era mucho más baja que la actual. De hecho, el promedio de altura europeo hasta 1800 rondaba los 1,50 metros.[16] En tanto, los patagones llegaban a medir 2 m (6 ft 7 in) los varones tenían una talla promedio superior a 2 m (6 ft 7 in)- por lo que les consideraron «patones» (‘de pies grandes’); y les evocaron al gigante Pathoagón de la novela de caballería Primaleón.[17] De estructura craneal dolicocéfala como otros pámpidos, llegaron a ser famosos en la literatura europea de los siglos XVI a XIX por su gran estatura y fuerza física.

Corresponde tener muy en cuenta que entre los siglos XVI a XVIII el topónimo «Patagonia» era dado a todo el territorio desde el sur del estuario del río de la Plata. Esto refuerza la hipótesis de antropólogos como Rodolfo Casamiquela, según la cual los het de Falkner eran también patagones.

La llegada de los españoles implicó un conjunto de cambios en la cultura de los pueblos originarios y los tehuelches no fueron ajenos a eso; se desataron entre ellos pestes (sarampión, viruela, gripe) que los diezmaron, particularmente a los septentrionales gennakenk.

Influencia de los mapuches[editar]

Durante los siglos XVII y XVIII comenzó además la penetración de los mapuches o araucanos al este de los Andes, con fines de comercio y alianzas, que conllevó una gran influencia cultural sobre los tehuelches y otros pueblos, al punto que se la denomina «araucanización» de las Pampas y la Patagonia. Buena parte de los tehuelches adoptó muchas de las costumbres y lengua mapuches, mientras los mapuches adoptaban parte del modo de vida tehuelche y con ello se difuminaron las diferencias entre ambos grupos, al punto que sus descendientes se refieren a sí mismos como mapuche-tehuelches.[18]

Cabe mencionar los nombres de los caciques tehuelches Cacapol y su hijo Cangapol que durante la primera mitad del siglo XVIII eran los jefes más importantes de la región, que se extendía desde la Cordillera de los Andes hasta el océano Atlántico, y desde el río Negro hasta el río Salado. Cangapol tenía su sede de gobierno en la zona de Sierra de la Ventana, por lo que se los conocía como «pampas serranos». Los pampas supieron aliarse con los mapuches del oeste de los Andes para atacar la campaña bonaerense en 1740, deteniéndose solo a siete leguas de Buenos Aires.[cita requerida]

En este proceso, también hubo luchas interétnicas y hacia principios del siglo XIX se libraron encarnizados combates entre patagones y mapuches a orillas del río Senguerr o río Gengel, siendo aún recordada por los mapuches la batalla de Languiñeo; otros combates se produjeron en Barrancas Blancas y Shótel Káike.

En 1821 un ejército moluche apoyado por milicias chilenas, derrotó en los vados de Choele Choel a 1800 pampas serranos y a sus caciques Ojo Lindo y Anapilco[19] A partir de ese año la ocupación mapuche formó una «cuña» entre los tehuelches; unos se vieron desplazados hacia el sur del río Negro y otros buscaron refugio en el interior de la provincia de Buenos Aires, en los fortines y estancias argentinos.

Hacia la misma época, tribus vorogas o voroas o voroganas lideradas por un grupo de guerrilleros realistas conocidos como los hermanos Pincheira, desalojaron a los tehuelches o pampas serranos, de las zonas de Salinas Grandes, Guaminí (Laguna de Monte), Carhué y Epecuén; los pampas huyeron hacia Sierra de la Ventana, antiguo asiento de gobierno del cacique Cangapol.

En 1830 los Pincheira y sus aliados voroganos dirigieron un ataque contra los pampas serranos asentados en la Sierra de la Ventana y Sauce Chico, matando a muchos de ellos, inclusive a los caciques Curitripay, que cayó junto con sus dos hijos y todos sus capitanejos, Catrileu y Lomo Colorado.

Los vorogas asesinaron a los pampas que escaparon de Sierra de la Ventana en las puertas mismas del fuerte de Bahía Blanca. En el mismo año de 1830 los voroganas habían masacrado a los pampas del cacique Tetruel, que tenían sus toldos en Curamalal, cerca de la actual Pigüé.

Esta situación culminó con la casi desaparición de los tehuelches septentrionales en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Neuquén hasta el río Limay, permaneciendo hacia el oeste algunos grupos günün-a-küna, que solo se fusionaron con los mapuches después de la expedición militar del general Conrado Excelso Villegas en 1886.[cita requerida]

Los tehuelches al sur del Río Negro tuvieron como soberana a una mujer: María la Grande.

Su sucesor Casimiro Biguá fue el primer jefe tehuelche que juró fidelidad a la bandera argentina. Sus hijos, los caciques Papón y Mulato, terminaron en una reserva al sur de Chile.

La constitución de la etnia puelche con linajes que incluían a tehuelches explica, en parte, las actitudes de ciertos jefes puelches como Catriel, Chucul, Foyel o Sayhueque, los cuales o fueron contemporizadores con los «blancos» y «criollos» o fueron considerados traidores: Catriel, de origen gennakenk, fue ferozmente muerto al combatir aliado a los «blancos» por otros puelches más ligados a la etnia mapuche en 1879. Entre los grupos formados por estos mestizajes, se hallaban los ranqueles o rankülches (del idioma mapuche rankül-che, ‘gente de los cañaverales’).

Para historiadores como Rodolfo Casamiquela, se trató de una invasión en que los mapuches casi extinguieron a los tehuelches por medio de la violencia, pero el consenso actual mapuche es que se trató de un fenómeno más complejo que eso. Esta invasión mapuche ha sido usada políticamente para negar legitimidad a las reclamaciones indígenas en el sur argentino, al argumentarse que se trataría de peticiones hechas por descendientes de los invasores «chilenos» y no por descendientes de los habitantes originarios.

Complejos fueron los lazos sociales de los tehuelches con los inmigrantes galeses que desde la segunda mitad de siglo XIX comenzaron a colonizar Chubut: en general las relaciones fueron armónicas entre ambos pueblos, es así que suelen observarse en zonas del Chubut actual personas de cabellos rojizos y ojos bridados. En 1870 el cacique Biguá prometió defender a los galeses de la invasión del cacique huiliche Calfucurá.

Se sabe poco de la cultura tehuelche anterior al caballo aunque su organización socioeconómica se parecía a la de los onas de Tierra del Fuego. La introducción del caballo por los españoles, animal al que conocieron a partir de 1570, transformó el modelo de organización social de los tehuelches: se formó en ellos un complejo ecuestre. Al igual que los amerindios de las grandes praderas de Norteamérica, los tehuelches también trabajaron las estepas de matorrales de la Patagonia, viviendo principalmente del guanaco y de la carne de rhea (ñandú o choique), seguida de la carne de huemul, venado, mara e incluso puma y jaguar, además de ciertas plantas (pues aunque tardíamente, aprendieron a cultivar la tierra). En cuanto a peces y mariscos, existían en ciertos casos tabúes: algunos grupos tenían, por ejemplo, prohibido el consumo de pescados. Sus grupos solían estar constituidos por entre 50 a 100 miembros.

La adopción del caballo significó una profunda revolución social en la cultura tehuelche: la movilidad que les deparó alteró las ancestrales territoralidades y modificó en gran medida el patrón de los desplazamientos, si antes del siglo XVII predominaban las trashumancias este-oeste en pos de los guanacos, a partir del complejo ecuestre tomaron gran importancia los desplazamientos longitudinales (de sur a norte y viceversa) estableciéndose extensos circuitos de intercambio: a mediados del siglo XIX los aonikenk trocaban sus pieles y moluscos por cholilas (frutillas, zarzamoras, calafates, semillas de pehuén, llao llao, brotes y cogollos de coligüe, etc.) y manzanas a los gennakenk del Neuquén, del Alto Valle del Río Negro y del llamado País de las Frutillas o Chulilaw (región delimitada aproximadamente al norte por el lago Nahuel Huapi, al este por las cordilleras bajas y morrénicas llamadas Patagónides, al oeste por las altas cumbres de los Andes y al sur por el lago Buenos Aires/General Carrera).

El caballo, o más exactamente la yegua, pasó a ser parte principalísima de su dieta, dejando en segundo lugar a los guanacos. Los selknam de Tierra del Fuego en cambio no dieron en desarrollar un complejo ecuestre comparable.

Rapto y exhibición forzosa[editar]

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, algunos grupos Aonikenk fueron raptados y exhibidos contra su voluntad en países como: Bélgica, Suiza, Alemania, Francia o Inglaterra. La familia de la cual se conocen más datos concretos fue la de un jefe llamado Pitioche, quien fue capturado junto a su mujer e hijo. Parte de estos dramáticos hechos forman parte del libro Zoológicos humanos de Christian Báez y Peter Mason.[20]

Reservas en Santa Cruz[editar]

Por decreto del 11 de enero de 1898 del presidente José Evaristo Uriburu fue creada la reserva de Camusu Aike para la «concentración de tribus tehuelches», que se ubica en la provincia de Santa Cruz, Argentina y que contaba inicialmente con 50 000 ha (lotes 77 bis, 78 bis, 79 bis, 94 bis y 95 bis). Por decreto del 30 de abril de 1953, el presidente Juan Domingo Perón la redujo a 30 000 ha.[21]

En 1922 el presidente Hipólito Yrigoyen creó por decreto las reservas de: Lago Viedma (lotes 119-117) entre 20 000 y 25 000 ha, Lago Cardiel (lote 6) y Lago Cardiel (lote 28 bis). Las dos primeras fueron desafectadas en 1966 y la tercera en 1990.[22]

Situación actual de los tehuelches[editar]

Según el inconcluso «Censo Indígena Nacional» de 1966-1968, había en la Argentina unos pocos descendientes de esta etnia hablantes de la lengua tehuelche. La población con linaje tehuelche que se ha mantenido más apegada de esta cultura se ubica en la meseta central de la provincia de Santa Cruz, aunque se encuentra acriollada. El censo registró en Santa Cruz:[23]

Existían además matrimonios mixtos en Tres Lagos, Puerto San Julián, Gobernador Gregores y Río Gallegos.

La «Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas» (ECPI) 2004-2005, complementaria del «Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001», dio como resultado que se reconocieron o descienden en primera generación del pueblo tehuelche 4351 personas en las provincias del Chubut y Santa Cruz (de los cuales 307 residen en comunidades indígenas). Otros 1664 se autorreconocieron en la ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del Gran Buenos Aires; y 4575 en el resto del país. En toda Argentina se autorreconocieron 10 590 tehuelches.[24]

El Censo Nacional de Población de 2010 en Argentina reveló la existencia de 27 813 personas que se autoreconocieron como tehuelches en todo el país, 7924 de los cuales en la provincia del Chubut, 4570 en el interior de la provincia de Buenos Aires, 2615 en la de Santa Cruz, 2269 en la de Río Negro, 1702 en la Ciudad de Buenos Aires, 844 en la provincia de Mendoza, 738 en la del Neuquén y 625 en al de La Pampa.[25] [26]

Actualmente existen en Santa Cruz los asentamientos tehuelches de:

  • Reserva de Camusu Aike: 3900 ha a 180 km al Noroeste de Río Gallegos, reconocida en septiembre de 2007 con personería jurídica.[27] El censo de 1968 registró a 11 familias con 41 individuos.
  • Lote 6 del lago Cardiel: entre la ciudad de Gobernador Gregores y el lago San Martín.
  • Lote 28 bis del lago Cardiel: próxima a la ciudad de Gobernador Gregores.
  • Cerro Índice: a 40 km al Sudeste del lago Viedma y 50 km al sur de Tres Lagos.
  • Copolque (o Kopolke): se halla en la Colonia Leandro N. Alem en las cercanías de Las Heras en el departamento Deseado.

En estos asentamientos se encuentran algunos hablantes bilingües del aonek'o 'a'jen, el resto hablan castellano.

En Chubut se hallan las reservas de El Chalía (comunidad Manuel Quilchamal, en el departamento Río Senguer, a 60 km de la localidad de Doctor Ricardo Rojas, creada en 1916 con 60 000 ha, reducida hoy a 32 000, con unas 80 personas),[28] y de Loma Redonda (entre Río Mayo y Alto Río Senguer, con 30 personas).[29] El 17,65 % de ellos son bilingües castellano-mapudungun y el resto hablan castellano. El censo 1991 solo reportó dos ancianas con recuerdos de la lengua aonek'o 'a'jen.[30]

Desde 1995 el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) comenzó a reconocer personería jurídica mediante inscripción en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas (Renaci) a comunidades indígenas de Argentina, entre ellas a 2 comunidades tehuelches de la provincia de Santa Cruz y 4 mapuches-tehuelches de las provincias de Chubut, Río Negro, Buenos Aires y Santa Cruz:[31]

Provincia de Santa Cruz (pueblo tehuelche)
Provincia de Santa Cruz (pueblo mapuche-tehuelche)
Provincia del Chubut (pueblo mapuche-tehuelche)
Provincia de Río Negro (pueblo mapuche-tehuelche)
Provincia de Buenos Aires (pueblo mapuche-tehuelche)

Mapuches-tehuelches[editar]

En la provincia del Chubut existen comunidades mestizas de mapuches y tehuelches, y que se autodenominan mapuche-tehuelche:

  • Comunidad Huanguelen Puelo (de lago Puelo).
  • Comunidad Motoco Cárdenas (de lago Puelo).
  • Comunidad Cayún (de lago Puelo),
  • Comunidad Vuelta del Río (de la reserva aborigen Cushamen),
  • Comunidad Emilio Prane Nahuelpan (Legua 4),
  • Comunidad Enrique Sepúlveda (del paraje Buenos Aires Chico),
  • Comunidad Huisca Antieco (de Alto Río Corinto),
  • Comunidad Blancura y Rinconada,
  • Comunidad Blancuntre-Yala Laubat,
  • Comunidad Traquetren,
  • Comunidad Auke Mapu,
  • Comunidad Pocitos de Quichaura,
  • Comunidad Paso de Indios (de Paso de Indios),
  • Comunidad Katrawunletuayiñ (de Rawson),
  • Comunidad Tramaleo Loma Redonda,
  • Comunidad Laguna Fría-Chacay Oeste,
  • Comunidad Mallin de los Cuales (de Gan Gan),
  • Comunidad Mapuche Tehuelche Pu Fotum Mapu (Puerto Madryn),
  • Comunidad Esteban Tracaleu,
  • Comunidad Loma Redonda - Tramaleu,
  • Comunidad Taguatran,
  • Comunidad Tewelche Mapuche Pu Kona Mapu (de Puerto Madryn),
  • Agrupación Indígena Mapuche Tehuelche "Gnechen Peñi Mapu" (de Puerto Madryn),
  • Comunidad Sierras de Huancache,
  • Comunidad Bajada de Gaucho Senguer,
  • Comunidad Willi Pu folil Kona,
  • Comunidad "Namuncurá-Sayhueque" (de Gaiman),
  • Comunidad Mariano Epulef,
  • Comunidad El Molle,
  • Comunidad Nahuel Pan,
  • Comunidad Río Mayo (de Río Mayo),
  • Comunidad Organización Himun,
  • Comunidad Rincón del Moro,
  • Comunidad Escorial,
  • Comunidad Rinconada,
  • Comunidad Cushamen Centro,
  • Comunidad Mapuche Tehuelche Trelew (de Trelew),
  • Comunidad Pampa de Guanaco,
  • Comunidad Sierra de Gualjaina,
  • Comunidad Bajo la Cancha,
  • Comunidad Aborigen Arroyo del Chalía,
  • Comunidad Caniu (Buenos Aires Chico - El Maitén, Chubut).[33]

Existen también cuatro comunidades urbanas mapuche-tehuelches en Santa Cruz: en Caleta Olivia (Fem Mapu), Río Gallegos (Aitué), en Río Turbio (Willimapu) y en Puerto Santa Cruz (Millanahuel).[34] [35]

La Reserva Aborigen Cushamen en el departamento Cushamen en Chubut, fue creada en 1899 para alojar a la tribu del cacique Miguel Ñancuche Nahuelquir, que fue desalojada de la zona cordillerana del Neuquén por la Conquista del Desierto. Comprende 1250 km³ y 400 familias mapuches-tehuelches.[36]

Referencias[editar]

  1. Tal vez la palabra «tehuelche» proviene del nombre de una de las etnias tehuelches llamada teushen más la palabra mapuche che, que significa ‘gente’ o ‘pueblo’.
  2. Fernández Garay, Ana (1996). El tehuelche. Una lengua en vías de extinción. Valdivia (Chile): Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad Austral de Chile. ISBN 956-7105-13-8 482 p.. )
  3. «Indígenas chilenos», artículo del 12 de julio de 2005 en el sitio web Docstoc.
  4. Escalada, Federico A. (1949): El complejo "tehuelche": estudios de etnografía patagónica (pág. 25). Buenos Aires: Instituto Superior de Estudios Patagónicos, 1949
  5. Milanesio, Doménico (1898): Etimología araucana, idiomas comparados de la Patagonia: lecturas y frasario araucano. Buenos Aires: Talleres Gráficos del Estado Mayor del Ejército, 1915.
  6. Cox, Guillermo Eloi (1863): Viaje en las regiones septentrionales de la Patagonia, 1862-1863. Buenos Aires: Imprenta nacional, 1863.
  7. Hunziker, Juan Federico (1928): Vocabulario y fraseario genakenn (puelche). Editor: Félix F. Outes. Buenos Aires: Coni, 1928.
  8. Lehmann-Nitsche, Robert (1922): El grupo lingüístico "het" de la pampa argentina. Buenos Aires: Coni, 1922.
  9. Harrington, Tomas (1946): «Contribución al estudio del indio gününa küne», artículo publicado en el sitio web Repositorio Educación (Buenos Aires).
  10. Boccara, Guillaume (editor): Colonización, resistencia y mestizaje en las Américas, siglos XVI-XX (pág. 263-265). Buenos Aires: Abya Yala, 2002. ISBN 9978222065, 9789978222065.
  11. «Origen y uso del fuego»
  12. Casamiquela, Rodolfo M. (1965): Rectificaciones y ratificaciones hacia una interpretación definitiva del panorama etnológico de la Patagonia y área septentrional adyacente. Bahía Blanca: Instituto de Humanidades, Universidad Nacional del Sur, 1965.
  13. Orden, María Emilia: «La frase nominal en gününa iajëch», artículo en el sitio web Lenguas (Universidad Nacional de La Pampa).
  14. «Los mapuches son chilenos: no tienen derecho sobre la tierra», artículo en el sitio web Bolsón Web (El Bolsón).
  15. «Patagones», artículo en el sitio web Argentina Misteriosa.
  16. Hobsbawm, Eric (2007): La era de la revolución: 1789-1848. Buenos Aires: Crítica, 2007.
  17. Martinich, Mateo: Historia y geografía de Magallanes.
  18. [1]
  19. «El genocidio tehuelche pehuenche», artículo en el sitio web Notas Históricas.
  20. Báez, Christian; y Mason, Peter: [http://web.archive.org/web/http://www.antropologiavisual.cl/zoologicos_humanos.htm «Zoológicos humanos»}}
  21. CAMUSU AIKE: Un corto camino al olvido.
  22. Rodríguez, Mariela Eva. Trayectorias de una recuperación en suspenso (ex Reserva Lago Viedma) En Avá n.14 Posadas jul. 2009. versión On-line ISSN 1851-1694. http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-16942009000100004 consultada 22/09/2013
  23. Alain Fabre 2005- Diccionario etnolingüístico y guía bibliográfica de los pueblos indígenas sudamericanos. CHON
  24. Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Información estadística
  25. Cuadro 2. Población indígena o descendiente de pueblos indígenas u originarios en viviendas particulares por sexo, según pueblo indígena. Total del país. Año 2010. Pág. 281
  26. INDEC 2010. Pueblos originarios. Región Patagonia.
  27. CAMUSU AIKE
  28. Diario El Chubut
  29. Sitio web de Santa Cruz
  30. http://web.archive.org/web/http://celia.cnrs.fr/FichExt/Am/A_24_05.htm Origen y uso del fuego, mito recogido entre los tehuelches araucanizados de la patagonia argentina. Ana Fernández Garay y Graciela Hernández. UBA y UNS / CONICET
  31. Infoleg. Resolución Nº 115/2012. INAI
  32. Infoleg. Resolución INAI 166/2014
  33. «Comunidad Caniu», artículo en el sitio web Chubut.gov.ar (Subsecretaría de Relaciones Institucionales).
  34. Primera asamblea de comunidades indígenas en Santa Cruz
  35. Rodríguez, Mariela Eva: «De “reservas” a comunidades: procesos de visibilización de los pueblos originarios en la provincia de Santa Cruz (Argentina)», ponencia publicada en el sitio web de la universidad Unsam (Buenos Aires).
  36. «Reserva aborigen Cushamen», artículo en el sitio web Ambiente.gov.ar (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación).

Enlaces externos[editar]