Tecnologías entrañables

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Las tecnologías entrañables son un conjunto de criterios para el desarrollo tecnológico orientados a evitar la alienación tecnológica. Estos criterios pueden ser aplicados en las instancias de diseño tecnológico, y también pueden ser utilizados en la evaluación de proyectos tecnológicos.

Antecedentes[editar]

La idea original de las Tecnologías Entrañables fue propuesta por Miguel Ángel Quintanilla, identificando el problema como sigue:

Ya hemos aludido a la paradoja que supone el hecho de que, en general, cuanto más fácil de usar es una tecnología, más incomprensible resulta para el usuario: las tecnologías transparentes exigen ciudadanos ciegos. Hay que reconocer en este punto una notable peculiaridad de la cultura tecnológica predominante en la actualidad. En otras épocas podía suceder que un inventor o un gobierno quisiera mantener en secreto su tecnología para impedir que se difundiera y evitar así perder la ventaja que su posesión le daba, en el plano militar, económico, político, etc. En la actualidad, sin embargo, las tecnologías se hacen opacas al usuario para facilitar su uso y su difusión. Este es, en efecto, el significado de conceptos como el de «interfaz transparente al usuario» o «tecnología amigable». El usuario, el consumidor, debe ser capaz de usar y disfrutar una tecnología sin necesidad de entenderla; una innovación con vocación de difusión universal debe aspirar a ser compatible con todas las culturas y, para ello, lo mejor es que no requiera que el usuario incorpore nuevos conocimientos, que las prácticas de uso sean extremadamente simples y que los valores incorporados sean fácilmente asimilables. En definitiva, que la tecnología no resulte extraña. La forma más rápida y fácil de conseguir esto es «dorar la píldora»: esconder el contenido de la tecnología y mostrarle al usuario solamente una superficie dorada, una interfaz amigable, una tecnología tan fácil de usar como imposible de desentrañar.[1]

Ante este problema el primer esbozo de los criterios fue:

Podemos conformarnos con un desarrollo tecnológico incontrolado y de resultado final incierto, o podemos limitarnos a soñar con otro mundo posible (en el otro mundo, seguramente). Pero también podríamos tomar en nuestras propias manos la responsabilidad del desarrollo tecnológico y ayudar a diseñar un mundo diferente, basado en tecnologías sostenibles, socialmente responsables, participativas, colaborativas, abiertas: entrañables.[2]

Desarrollo[editar]

Desde la primera versión de las tecnologías entrañables, el concepto se fue desarrollando en distintas charlas[3]​ y artículos[4]​ hasta que tomó forma como una línea académica. A partir de allí se publicaron algunos artículos académicos[5][6]​ siendo la tesis "Las tecnologías entrañables como marco para la evaluación tecnológica" la primera publicación analítica formal sobre el concepto.[7]

La idea de alienación (que en el campo de los estudios sociales de ciencia y tecnología suelen tomarse de Marx y Ellul, por ejemplo) que sirve como diagnóstico sobre el que se construye el concepto de tecnologías entrañables es tomada de Ortega y Gasset:

...podemos llegar a perder la conciencia de la técnica y de las condiciones, por ejemplo, morales en que ésta se produce, volviendo, como el primitivo, a no ver en ella sino dones naturales que se tienen desde luego y no reclaman esforzado sostenimiento.[8]

Para evitar la alineación tecnológica, la primera propuesta de criterios fue:

  1. Abiertas: accesibles y apropiables.
  2. Polivalentes: susceptibles de usos alternativos.
  3. Dóciles: controlables por el usuario.
  4. Limitadas: las tecnologías han de tener consecuencias previsibles, y si no son previsibles, tenemos que aplicar el principio de precaución.
  5. Reversibles: si fallamos tenemos que poder volver hacia atrás; no podemos desencadenar proyectos tecnológicos que nos cambien el mundo de forma irreversible y que corran el riesgo de destruir el mundo que tenemos.
  6. Recuperables: Las tecnologías tienen que ser susceptibles de mantenimiento activo y de recuperación de residuos.
  7. Comprensibles: diseño manifiesto, transparente, no opaco. Evitar las "cajas negras" que producen extrañamiento.
  8. Participativas: para facilitar la cooperación humana.
  9. Sostenibles: que permitan el ahorro, el reciclado de energías y recursos.
  10. Socialmente responsables: que la implantación de una nueva tecnología no contribuya a empeorar la situación de los colectivos más desfavorecidos.

Tecnologías Entrañables en la actualidad[editar]

La definición analítica ha llegado a su maduración en 2017 a través de la publicación del libro "Tecnologías Entrañables" de Miguel Angel Quintanilla, Martín Parselis, Diego Lawler y Darío Sandrone, con prólogo de José Antonio López Cerezo, cuyo resumen es:

Frente al modelo predominante de desarrollo tecnológico alienante, aquí se propone un modelo alternativo, el de tecnologías entrañables. En vez de tecnologías propietarias y cerradas, se trata de optar por diseñar y consumir tecnologías abiertas. En vez de aceptar la obsolescencia programada, se trata de potenciar los mercados de segunda mano, desterrar el principio de usar y tirar y aceptar el principio del mantenimiento y reparación continua de nuestros artefactos. Se trata de priorizar el mantenimiento del control sobre nuestras máquinas en vez de empeñarnos en desarrollar máquinas de las que terminaremos siendo esclavos. En definitiva, se trata de preferir las soluciones tecnológicas compatibles con el desarrollo sostenible, con los ideales de la solidaridad y no solo del éxito, o con la participación cooperativa y no solo la competitiva. En palabras de José A. López Cerezo, “este libro constituye un espacio de reflexión sobre la naturaleza de la tecnología y el cambio tecnológico, sobre los rasgos que contribuyen a hacer de la tecnología algo deseable o indeseable. […] Es una mirada a los matices de las relaciones entre la tecnología y los agentes humanos, al extrañamiento que generan ciertos modos de expresión de la tecnología, basada en un análisis filosófico de calidad y una comprensión cabal del mundo que nos rodea”.[9]

Referencias[editar]

  1. Quintanilla Fisac, Miguel Angel (30 de diciembre de 2002). «La democracia tecnológica». Arbor 173 (683-684): 637-651. ISSN 1988-303X. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  2. Quintanilla Fisac, Miguel Angel (25 de octubre de 2009). «Tecnologías entrañables». Sin Permiso. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  3. «Quintanilla defiende en la ULL un modelo más humanizado de avance tecnológico - ULL - Noticias». ULL - Noticias. 11 de abril de 2013. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  4. «Miguel Ángel Quintanilla Fisac El pensamiento científico y la ideología de izquierdas». www.pensamientocritico.org. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  5. Parselis, Martin. «El valor de las tecnologías entrañables». www.revistacts.net. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  6. Lucero, Horacio Correa. «El lugar de la estructura social capitalista en la concepción de las tecnologías entrañables. Apuntes críticos sobre la propuesta de Miguel Ángel Quintanilla». Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad (en inglés). Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  7. Martín, Parselis, (2016). Las tecnologías entrañables como marco para la evaluación tecnológica. Consultado el 29 de mayo de 2017. 
  8. Ortega y Gasset, José (1939). Meditación de la técnica y otros ensayos. Madrid: Revista de Occidente. 
  9. Ángel., Quintanilla, Miguel (2017). Tecnologías entrañables : ¿es posible un modelo alternativo de desarrollo tecnológico?. Catarata. ISBN 9788490973134. OCLC 987270971.