Tauromaquia

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Taurocatapsia en la Creta minoica.

La tauromaquia (del idioma griego ταῦρος, taūros 'toro', y μάχομαι, máchomai 'luchar') se define como: «el arte de lidiar toros»,[1]​ tanto a pie como a caballo, sus antecedentes se remontan a la Edad de Bronce.[2]​ La tauromaquia reúne el concepto y las reglas que definen el arte de lidiar o toreo.[3]​ Un arte que nació en España del que se tiene constancia en el siglo XI con la celebración de festejos taurinos en Ávila y en Zamora en el siglo XIII.[4]​ La forma más conocida de tauromaquia es la corrida de toros cuya expresión más moderna surgió en el siglo XVIII.[5]​ La Tauromaquia es además el nombre que reciben las obras o libros que tratan sobre la misma y en los que se desarrollan dichas reglas del torero.[6]
La tauromaquia en sus diferentes modalidades está presente en Europa, donde se celebran corridas de toros en España, Portugal[7]​y en algunos departamentos del sur de Francia.[8][9]​ En Hispanoamérica se realizan corridas en México, Colombia, Perú, Ecuador y en Venezuela.[10][11]​ En otros países como en China, Filipinas y Estados Unidos [12][13]​ también se han celebrado corridas de toros pero en menor número. En otras partes del mundo hay otros tipos de festejos taurinos como los toros a la Tica o Fiestas de Zapote en Costa Rica,[14]​ el Jallikattu también conocido como Eruthazhuvuthal o Manju Virattu que se practica en Tamil Nadu (India).[15]

La tauromaquia incluye además de todos aquellos espectáculos relacionados o vinculados con el toro, el conjunto de tradiciones, fiestas y festejos populares con el toro como protagonista. Estas actividades abarcan desde la cría del toro de lidia por parte de las ganaderías bravas, las técnicas del toreo y aquellas actividades relacionadas directamente con el mismo como la confección de los vestidos de torear tanto de toreros como de banderilleros y picadores, muletas, capotes de brega y guarnicionería. Engloba también el diseño gráfico de los cartel taurino y otras manifestaciones culturales en torno al mundo del toro como la literatura, las artes plásticas con sus variaciones según los lugares donde se producen y que son parte de la cultura nacional.[16]

Índice

Historia[editar]

Antigüedad[editar]

El dios Mitra.
Grabado de Goya, Muerte del alcalde de Torrejón (Madrid, 1815).

Los ritos con toros tiene antecedentes que se remontan a la Edad de Bronce, vestigios en Baleares muestran hallazgos de tipo argárico y de culturas talayótica similares a las existentes en Creta en las que se dieron cultos al toro; del periodo del Bronce son las cabezas de toro encontradas en Costig (Palma de Mallorca).[17]​ La relación del hombre con los toros ha ido evolucionando a lo largo de su historia por lo que es difícil definir con precisión el momento y el lugar en la que aparecen las primeras manifestaciones de fiestas taurinas ya que el toro ha existido en diferentes culturas a lo largo de los siglos.[18]​ Para algunas tribus han significado ritos de paso de la niñez a la edad adulta en los que se demuestra la valentía.[19]​ Sin embargo para otras culturas la tauromaquia ha formado parte de su historia y en torno a ella se han desarrollado diferentes tradiciones, es el caso de España, Portugal, Francia, México, Perú, Colombia, Venezuela o Ecuador.[20][21][22]

La tradición taúrica tiene origen en la cultura grecolatina, el primer mito conocido es el del rey Gerión quien, según explica José María de Cossío: «... tuvo rebaños de toros y vacas en la península ibérica...» reses que pastaron junto al río Guadalquivir, en la Bética, donde surgieron las primeras ganaderías y encastes de reses bravas andaluzas siglos más tarde. Se tiene constancia de la aparición del toro en la Península Ibérica a través de las antiguas culturas como la de los tartessos, incluso algunos indicios revelan el empleo del toro en la guerra, uno de los escasos testimonios lo narra Polibio sobre las campañas bélicas del Ager Falernus llevadas a cabo por Aníbal en Falerno. El cartaginés se sirvió de mercenarios íberos acompañados por unos dos mil toros que portaban sarmientos encendidos sobre las cornamentas para abrirse camino entre las líneas enemigas. Sobre esta estrategia Diodoro manifestó que Amílcar Barca la había empleado en el desastre de Heliké —sobre 'Heliké' los historiadores discrepan sobre la ubicación de la antigua ciudad—, donde el general falleció. Siguiendo las explicaciones de José María Cossío, estos dos testimonios se asocian con el origen de festejos como el toro embolado, que aún se celebran en fiestas de España.[23]

En la antigua Roma las celebraciones de actos con toros pudieron ser introducidas por Julio César a su regreso de Tesalia donde eran habituales, estas actividades aparecían representadas en las monedas romanas.[nota 1]​ Estas fiestas eran anunciadas en carteles al público y se celebraban en los anfiteatros, donde se podían observar a los lidiadores entre los que se mencionan algunas mujeres.[25][26]

Otros tipos de espectáculos con uros realizados en tiempo de los romanos, según el estudio de Pedro Sáez, fueron los damnati ad bestias en tiempos del emperador Nerón en los que se arrojaron a los cristianos durante las ejecuciones públicas efectuadas en la época de su persecución.[27][28]​ Sin embargo los espectáculos taurinos en tiempos del imperio romano también incorporaban luchas entre fieras con enfrentamientos entre toros, osos, panteras, elefantes entre otros animales salvajes. Las actividades más frecuentes fueron los saltos del toro con pértiga, mencionados en el Código de Justiniano como los Contomonobolon, al igual que la taurcatapsia o taurokathapsia, un antecedente claro del salto del toro con la garrocha, una suerte del toreo realizada en el siglo XVIII en las plazas españolas.[29]

A través del proceso de romanización, que aporta parte de la cultura grecolatina, se introdujo en la Península ibérica la tradición taurina, el culto al toro como divinidad y el sacrificio ritual del toro que ya estaba constatado en las civilizaciones minoicas y otras del Mediterráneo oriental desde la edad del bronce. Los romanos incorporaron a su propia cultura los mitos y divinidades de otras culturas, con la romanización en toda Hispania se instauraron en la cultura local los juegos y luchas de fieras, eran frecuentes las luchas con toros, osos, leones y por supuesto seres humanos.[30][31]

Edad Media[editar]

En los inicios de la Edad Media los testimonios documentados entorno a la tauromaquia son escasos, durante el periodo visigodo y en los primeros tiempos del califato omeya José María de Cossío en Los toros, volumen I, detalla el único dato que hace referencia a la misma en una carta del rey Sisebuto al obispo de Barcelona Eusebio donde este le cuestiona su afición a los toros, es un documento continuaba siendo motivo de estudio y por tanto de controversia en cuanto a su interpretación cuando el historiador taurino escribió su obra El Cossío (1943-1976), carta que recopiló José de Vargas Ponce en la obra Disertación sobre las corridas de toros (1807).[32]​ Cossío si mencionó la persistencia de las corridas de toros y de las diferentes formas de lidia en etapas posteriores a los visigodos, indicios del arraigo de las costumbres taurinas.[33]

Una de las primeras referencias de fiestas reales de los toros es la que data 1080 en Ávila para los desposorios del infante Sancho de Estrada con doña Urraca de Flores.[34][35]​ A partir del siglo XIII se tiene constancia sobre fiestas en las que se corrieron los toros en Castilla, León, Navarra, Aragón, Asturias y Galicia según avalan los poemas de tema taurino más antiguos como El clérigo embriagado[36]​ incluido en la obra Los milagros de nuestra Señora de Gonzalo de Berceo del siglo XIII y la obra anónima Cantar de los siete infantes de Lara donde se narran las bodas de doña Llambla en las que se celebraron corridas de toros.[37]​ En este periodo son las Siete partidas del rey Alfonso X de Castilla por la que se prohíbe lidiar toros por dinero a los matatoros.[38]​ En el siglo XIII surgieron los caballeros alanceadores a caballo a partir de las prácticas que estos realizaban como entrenamiento para las monturas y los ejercicios de carácter militar que les proporcionaban las habilidades necesarias para las batallas durante la reconquista.[39][40]

A lo largo de la Edad Media son numerosos los festejos taurinos celebrados en las plazas públicas, adecuadas para los festejos, para agasajar a reyes y nobles en sus visitas a ciudades españolas, también con motivo de bodas, nacimientos y cumpleaños reales o celebraciones conmemorativas eran corridos y lidiados toros: A estos festejos fueron aficionados desde Luis VII de Francia, Alfonso VI, Alfonso VII, el rey navarro García Ramírez o Pedro I.[41]​ Menos claras son las afirmaciones que realizó Nicolás Fernández de Moratín en la Carta histórica sobre el origen y progresos de las fiestas de toros en España (1777),[42]​ donde se atribuye a Rodrigo Díaz de Vivar ser el primero en lancear toros a caballo, estas afirmaciones fueron discutidas por Ramón Menéndez Pidal, que fue director de la Real Academia Española y el conde Colombí, que fue presidente de la Unión de Biblófilos Taurinos en varias cartas recogidas por José Alameda en su obra El hilo del toreo,[43]​ donde se concluye que si bien pudo darse la información no ha podido comprobarse mediante documentos que el Cid alanceara toros.[41]

En 1215 según las pautas marcadas en el IV concilio de Letran se prohibió la asistencia y participación del clero en estos eventos.[44]​ En 1387, durante el reinado de Juan I de Aragón, tuvo lugar la primera corrida de toros en Barcelona en la plaza del Rey, según se recoge de forma oficial en el Archivo General de la Corona de Aragón, que se encuentra en Barcelona.[45]

Edad Moderna[editar]

Desde el siglo XV las referencias sobre la tauromaquia son más frecuentes. Se tiene constancia sobre corridas de toros en Sevilla con motivo de la visita que 1405 realizó a la ciudad Enrique III; en Toledo entre 1431 y 1432 con motivo del regreso de Juan II de Castilla de de la batalla de Andalucía, se celebraron toros y justas en la plaza de Zocodeñe, conocida más tarde como Zocodover, estos fueron las primeras corridas de toros celebradas en Toledo. La visita de Enrique IV a Madrid en 1469 también fue una ocasión celebrada con toros en la Casa Real de El Pardo a la que asistieron los embajadores de Francia e Inglaterra.[41][46]​ Impresionada por el riesgo que suponían los toros para los lidiadores Isabel I de Castilla, la Católica, ordenó que las astas de los toros fuesen enfundadas en otras de forma que no pudiesen herir a los toreros, la medida no prosperó por la dificultad que supuso enfundar los toros.[47]

A mediados del siglo XVI los toros bravos son llevados desde Navarra hasta México por orden de Juan Rodríguez de Altamirano, propietario de la finca Atenco.[48]​ En la Quinta Carta de relación que Hernán Cortés escribió al emperador Carlos V, fechada el 3 de septiembre de 1526, el conquistador menciona que se corrieron toros y se realizaban otras fiestas de cañas con motivo de la festividad de San Juan, antecedentes que sitúan el inicio de la tauromquia en la Nueva España.[49][50]​ Las primeras noticias de toros en Perú datan de 1538 con las celebraciones de la victoria de la batalla de las Salinas, dato aportado por Ricardo Palma en Tradiciones peruanas, el mismo autor también menciona que la primera corrida de toros se celebró el 29 de marzo de 1540 con motivo de la consagración de los santos óleos por el obispo Vicente Valverde en la que rejoneó Francisco Pizarro.[51]

En 1623 el príncipe de Gales Carlos Estuardo, futuro Carlos I de Inglaterra y de Escocia junto a su lugarteniente Lord Buckingham participaron en este evento durante su estancia en España,[52]​ repitiendo luego la experiencia en su país, invitando a los embajadores de los reinos de Francia y España[cita requerida]

En la plaza mayor de Madrid se celebraban dos tipos de corridas de toros: las usuales, en las que asistía el hombre de a pie, y las reales, reservadas a selectos personajes de la Corte. Las primeras se organizaban por el Concejo de la Villa, las segundas por los encargados del protocolo y fiestas de la Corte: Mayordomía Real, y por regla general eran más lujosas. Se solían celebrar las corridas populares sin fecha fija en torno a las fechas de San Juan (junio), en Santa Ana (agosto) y posteriormente las de San Isidro (mayo), las de San Pedro y San Pablo.[53]

Carlos I de España (nacido en la ciudad flamenca de Gante) lanceó un toro en la celebración del nacimiento de su hijo Felipe II en 1527. En tiempos del Emperador, de quien fue cortesano y ante cuya familia actuó en varias ocasiones en Sevilla, en Ávila y en Medina del Campo, Pedro Ponce de León, hermano del I Duque de Arcos, fue el matador de toros más famoso de España y un renovador de la técnica de alancear esperando al toro en un caballo con los ojos vendados, al que desviaba un par de pasos hacia la izquierda durante la embestida del toro.[54]​ Su abuelo el Marqués de Cádiz ya había organizado la lidia de varios toros delante del castillo de Rota con motivo de la visita de los Reyes Católicos. Él hizo lo propio en la plaza situada delante de su casa en lo que luego fue convento de la Encarnación en Sevilla. De su afición a las Musas dan fe la educación que proporcionó a sus hijos, el poeta Luis Ponce de León y el humanista Gonzalo Mariño de Ribera y Ponce de León, y el que Juan de Quirós, el mejor poeta sevillano de la época, le dedicara un poema en latín, del que solo conocemos los tres primeros versos copiados por su discípulo Benito Arias Montano.[55]

En 1677 el rey Carlos II celebraba su cumpleaños con una "fiesta de Toros" en la Plaza Mayor de Madrid donde habitualmente se realizaban festejos taurinos.[56]

Durante esta época la nobleza comienza a utilizar a sus peones y escuderos para distraer al toro mientras cambiaban algún caballo cansado o herido, o para rescatarlos de una caída. Con la aparición de los picadores en sustitución de las lanzas, para dar a los nobles, a lomo de caballo, el privilegio de matar al toro, estos peones y auxiliares adquieren la responsabilidad de llevar al toro al picador, con lo que evoluciona la faena de capote y adquiere valor estético. En muchas ocasiones, si el de a caballo no podía matar al toro, se delegaba la responsabilidad en los de a pie.

Toreo moderno[editar]

Final del paseíllo en una corrida de toros.
Toro en una corrida.
Torero ejecutando un pase ayudado por bajo con la muleta.

La tauromaquia es la evolución de los trabajos ganaderos de conducción, encierro y sacrificio en los macelos o mataderos urbanos que comenzaron a construirse en España durante el siglo XVI. Estos profesionales de la conducción del ganado vacuno, entonces toro bravo, y los matarifes aportaron creatividad y virtuosismo a las tareas más arriesgadas, que inmediatamente fueron de interés para los más diversos espectadores. Las primeras noticias sobre estas suertes prodigiosas son del Matadero de Sevilla, en el cual además está documentada la presidencia encarnada por un representante de la autoridad municipal, situado en una torre mirador o palco proyectado por el arquitecto Asensio de Maeda y conocido por una importante cantidad de óleos que recogen la actividad taurina en ese momento. En el matadero sevillano también se proyectaron las primeras tribunas para espectadores en la segunda mitad del siglo XVI[57]​ A partir del siglo XVII comienzan a surgir nombres entre los toreros de a pie, por su estilo y valor, además de la simpatía que a estos se les tenía por ser parte del mismo pueblo y no de la nobleza, siendo solicitados por el público para presentarse como evento principal.

Paulatinamente, el gusto del público se inclina por los toreros de a pie, y, si bien con extrañas variaciones, a lo largo de los siglos y en concreto durante el siglo XVIII se van estableciendo todos los elementos de las corridas modernas. La tradición de arrastrar Tras la muerte del toro que hasta entonces se retiraba en carreta, data del 10 de agosto de 1623 en las que el corregidor Juan de Castro y Castilla decide por primera vez introducir esta modificación en la plaza Mayor de Madrid. Se utilizaban tres mulas en las corridas ordinarias y seis en las Reales.[58]​.

Del siglo XVIII algunas de las primeras figuras conocidas del toreo, como Costillares, Pepe-Hillo y Pedro Romero.

Durante el siglo XVIII se construyeron las primeras plazas de toros en España, en 1707 consta que existía una plaza de toros cuadrada en el Arenal de Sevilla[59]​, en 1764 se inaugura la plaza de toros de Zaragoza[60]​ y en 1792 la Plaza de toros vieja de Tarazona.

Ya en el siglo XIX, toreros como Paquiro, Cúchares, Lagartijo y Frascuelo, cambiaron la forma de torear y el concepto del toreo. Con Rafael Molina Lagartijo, discípulo de Antonio Carmona el Gordito, aportó la elegancia, la plasticidad artística y el toreo de línea natural, es decir el concepto esencial del toreo moderno. El toreo al natural se diferencia del toreo cambiado o contrario, muy empleado por Frascuelo, por la forma en la que el toro es guiado, es decir el toro pasa por el mismo lado por el que el torero tiene asida la muleta, la mano izquierda, mientras que en el toreo cambiado el toro sale de la muleta por el lado contrario al de la mano con la que el torero coge la muleta.[61][62][63]

Siglo XX[editar]

Durante la primera década del siglo destacaron Antonio Fuentes, el mexicano Rodolfo Gaona que hizo univesal el toreo mexicano y español; Rafael González Madrid Machaquito o Ricardo Torres Bombita, Rafael Gómez, Gallo y Vicente Pastor que ocuparon los primeros puestos de los escalafones taurinos.[64]​ En la década de 1910 a 1920 se desarrolló la llamada Época Dorada de la tauromaquia, protagonizada por la rivalidad profesional entre Juan Belmonte y José Gómez Ortega, Joselito, también conocido como Gallito III. Ambos diestros están considerados los más importantes del toreo moderno: Belmonte, como el creador de la estética moderna («parar, templar y mandar») con el que cambió el concepto del toreo además de aportar la lidia vista como arte de torrear, cuya finalidad se basó en la belleza del conjunto más que en la lidia en sí misma; y Joselito como el torero completo, dominador de todas las suertes y de todos los aspectos de la tauromaquia, (desde la idea de construir grandes plazas de toros monumentales hasta los detalles de la selección del toro bravo), aglutinó lo mejor del toreo antiguo y anunció la técnica que habría de imponerse en el futuro de la lidia moderna.[65]

Ignacio Sánchez Mejías fue un punto y aparte, con él hay un después de las corridas de toros, es decir una vida fuera de las plazas de toros que traspasó a la sociedad intelectual del siglo XX. A través de la visión de Sánchez Mejías ganaderos, escritores y poetas se interesaron por el toreo y a los toreros con otra perspectiva, las corridas de toros pasaron de poseer una fama de tosca a tener un prestigio y un carácter atractivo para los círculos sociales más destacados. Así la presencia de Sánchez Mejías en tertulias y eventos sociales coloca a las corridas de toros como referencia para la literatura, la poética, el teatro, la danza o el ballet donde autores de la talla de Federico García Lorca centrarían el foco de sus obras. Con Sánchez Mejías la fiesta trasciende fuera de la plaza de toros hasta el punto de quedar unida a la cultura española formando un vínculo que dio como fruto las mejores logros socioculturales de la época, entre ellas la prosa y la poesía de la generación del 27.[66][67][68]​P[69]

Posteriormente a la Guerra Civil Española se produce un resurgimiento de la tauromaquia gracias a la figura de Manolete, el torero más importante en la historia taurina; a este resurgir le siguieron figuras como Luis Miguel Dominguín, el mexicano Carlos Arruza, Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida, Pepín Martín Vázquez, Silverio Pérez, Miguel Báez El Litri, Julio Aparicio y Agustín Parra Parrita. Esta época se cierra con el fallecimiento de Manolete en la tragedia de Linares. Se inicia la etapa Dominguín y Antonio Ordóñez, grandes rivales en los ruedos.[70][71]

Ya en la década de 1950 surgen nuevos concepto del torero con el venezolano César Girón, su hermano Curro o toreros como Curro Romero, Paco Camino, El Viti, Diego Puerta, y Manolo Martínez. El torero que más revolucionó dicho concepto fue Manuel Benítez, el Cordobés con una idea poco ortodoxa pero contundente que le llevó a llenar las plazas de toda España donde introdujo el concepto de disconformidad del estatus social. El Cordobés también se desligó de las condiciones de la industria taurina junto con Palomo Linares, en lo que se conoció como el año de los guerrilleros, en el que reivindicaron controlar su vida taurina, para ello esa temporada solamente torearon en plazas de segunda y tercera categoría; de estas reivindicaciones surgió en 1968 el libro de registro de ganaderías bravas y el marcado de las reses con el guarismo del año de su nacimiento publicados en el B.O.E. el 16 de diciembre. [72][73][74][75]

La década entre 1970 y 1980 son los de mayor expansión comercial del mundo de los toros, llegando a haber corridas incluso en el Astrodome de Houston, con la participación de Manuel Benítez «el Cordobés». Las grandes figuras de esta época son: José Mari Manzanares, Pedro Gutiérrez Moya El Niño de la Capea, Dámaso González, Morenito de Maracay, Francisco Rivera «Paquirri», El Yiyo, Nimeño II, Antoñete y Juan Antonio Ruiz «Espartaco», líder de la estadística en forma consecutiva desde 1985 hasta 1991.

Actualidad[editar]

De acuerdo a los datos facilitados por la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) en España se vienen celebrando anualmente entre 13.965 y 16.218 "Festejos" taurinos entre el 2007 al 2014.[76]

Las nuevas figuras del toreo presentan gran diversidad en su estilo y proyección; personalidades tan particulares como Enrique Ponce, y Joselito —de toreo clásico—; Julián López, el Juli, José Tomás, Manuel Jesús Cid el Cid, Miguel Ángel Perera, Pepín Liria, Morante de la Puebla, José María Manzanares, Alejandro Talavante, Luis Bolívar, Antonio Puerta, y el francés Sebastián Castella, son algunos de los toreros más célebres del siglo XXI.

Entorno[editar]

Además de la corrida en sí, la tauromaquia incluye la crianza y conocimiento de los toros, llamados de lidia (denominación de los mismos de acuerdo a su pelaje, cornamenta, comportamiento, porte, etcétera). Incluye además lo concerniente a la confección de la ropa del matador y demás participantes dentro del espectáculo, así como las manifestaciones artísticas relacionadas con la actividad (confección de carteles, entre otras). Existen diversas asociaciones que promocionan la tauromaquia en los diferentes países, por ejemplo en España la Asociación Nacional de Espectáculos Taurinos (ANOET).

Picador.
Novillero ejecutando un pase con derecha con la muleta en la plaza de toros de Alcalá la Real, Jaén, España.

Corrida de toros[editar]

Actualmente, la actividad más conocida de la tauromaquia es la corrida de toros. En consecuencia, con la consideración de cómo se lleve la responsabilidad de la lidia y muerte del toro (si el torero va a pie o a caballo), existen dos tipos de corridas de toros; de toreros a pie y de toreros a caballo (de rejones o rejoneadores).

Normalmente, una corrida se desarrolla en tres partes, llamadas tercios, en las cuales el toro es lidiado respectivamente por los picadores, «que, montando un caballo protegido por un peto, utilizan una vara con una puya para preparar al toro para el tercio de muleta»; los banderilleros, «quienes se encargan del auxilio al matador, bregan al toro y adornan al toro colocando pares de banderillas (generalmente son tres pares)»; y el último tercio, y el más importante, el de muerte, en el que el torero lidia al toro manejando la muleta y el «ayudado» (espada de madera o de aluminio), que sostiene con la mano derecha. El torero principalmente empieza a medir la distancia del toro, lo que se llama «terreno», para empezar a cuajar su faena, hasta empezar a meterle la cabeza en cada suerte o engaño; después coloca al burel con los cuartos delanteros parejos, para que se abra y no pinche en hueso; eso es para asegurar la estocada, y, si es correcta, a petición del presidente y el respetable, se cortan los trofeos.

El presidente es quien recompensa la actuación del torero. Al término de la lidia, el presidente enseña un pañuelo de color blanco, si el premio de la faena es para una oreja, y dos pañuelos para dos trofeos. Al principio de ella también puede enseñar un pañuelo verde si el toro no es apto para torear (cojo, cuerno mal, etc.), o uno naranja para indultarlo si el toro es de gran calidad. La opinión del público es posiblemente de más peso para los participantes: ha habido corridas en donde el público saca en hombros al torero sin que el juez haya concedido siquiera la oreja, o por el contrario: premios del presidente a pesar del descontento de los asistentes.

El presidente para el desempeño de su labor cuenta con la ayuda en el palco de un asesor taurino y un veterinario.

Participantes en una corrida de toros[editar]

Festejos populares[editar]

Festejos populares en España[editar]

El toro de fuego[editar]

El toro de fuego es un armazón metálico, que imita la forma de un toro, sobre cuyo espinazo se coloca un bastidor con elementos pirotécnicos. Muy utilizado en festejos de pueblos de España.

Es transportado por una persona, que tras encender una mecha, corre persiguiendo a la gente asustándoles con las chispas que van soltando sus diferentes elementos.

Este mismo juego popular es utilizado también en Paraguay y es conocido como el «toro candil». Es típico de las Fiestas de San Juan.

En los pueblos de los andes peruanos, el armazón utilizado es de madera, y el juego es conocido como «vaca loca», y es típico en las vísperas al día central de las festividades patronales.

En Ecuador, el juego de la vaca loca es popular y se realiza en la noche, especialmente en las vísperas de algún santo. La vaca loca es un triángulo abierto de madera para que pueda colocarse en los hombros una o dos personas. Está adornado con papel de varios colores, y lleva a los costados fuegos artificiales, voladores, que son carrizos con pólvora que al ser encendidos salen disparados. En la parte superior tiene dos cuernos, que en varias ocasiones son de verdad; es decir, de toros o vacas. Al son de la banda de pueblo sale la vaca loca y persigue a las personas que se encuentran concentradas en el centro de una plaza tratando de sorprender a los distraídos. La gente corre y se divierte por la emoción y bulla que se produce.

De igual manera se realiza en El Salvador pero con el nombre de torito pinto, especialmente el día en que corresponde la quema de pólvora de una fiesta patronal.

El toro ensogado[editar]

Toro de cuerda o «ensogao» en Beas.

El preámbulo de las fiestas va aparejado con el desarrollo de los Ciclos Culturales Taurinos de San Marcos en Beas de Segura, que se vienen celebrando desde el año 1995.

  • Las Fiestas del toro enmaromado Benavente, Zamora. «Fiestas de Interés Turístico Regional» y «Festejo Taurino Tradicional», aunque se están realizando los trámites necesarios para que sea declarada de interés turístico nacional. Se celebra el día antes del corpus, donde los mozos corren agarrados a una larga maroma sujeta a las astas del toro.

Bous al carrer[editar]

El toro embolado en un festejo tradicional de España, en el que se colocan a un toro en sus astas dos bolas de fuego. No se conocen realmente sus orígenes, pero junto a otros festejos taurinos en los que no se le da muerte al animal pueden tener su origen en la civilización minoica como se recogen en muchos frescos y cerámicas. La zona de mayor actividad se encuentra en la Comunidad Valenciana. Actualmente se está intentando regular dichas actividades, acogiéndose con el calificativo de Bous al carrer. También en otras regiones existen festejos similares como el toro de ronda en Aragón.

Festa do boi[editar]

A Festa do Boi de Allariz es un festejo que se celebra el día de Corpus Christi y consiste en soltar un buey que recorre las calles de esta población de Galicia. Fue recuperado en 1983 basándose en antiguas leyendas populares de origen judío.[78]

Sokamuturra[editar]

Los encierros[editar]

Encierro en la localidad de Molinicos, en la provincia de Albacete (España).

El encierro consiste en correr delante de una manada no muy numerosa de toros, vaquillas o novillos, entre los que puede haber también cabestros que dirijan a la manada. Por lo general, los mejores corredores intentan correr lo más cerca posible de los toros, pero sin llegar a tocarlos.

De fama y renombre universal son los encierros de San Fermín que se celebran en Pamplona durante la Feria del Toro en el mes de julio, del 7 al 14.

Otros encierros destacados son los encierros de Cuéllar, donde parte del recorrido se realizada por el campo hasta llegar a la ciudad.

Las capeas[editar]

Festejos taurinos populares que suelen celebrarse en muchos pueblos de España. Consiste en la suelta de reses de lidia para recreo de la afición. El recinto donde tienen lugar es una plaza de toros fija o portátil y puede ser también una plaza del pueblo cerrada con carros u otras barreras provisionales. Por regla general las reses que se lidian son erales o vaquillas, pero en algunas ocasiones se han lidiado también cuatreños. Las reses se deben sacrificar después del festejo y nunca en presencia del público.[79]​ El motivo del sacrificio es que estas reses, tras la capea, aprenden y en posteriores capeas pueden ir a por la gente, más que al capote.

El sacrificio de las reses viene determinado también en función de la normativa correspondiente en cuanto al transporte de ganado.

El toreo cómico[editar]

El toreo cómico o charlotadas, aunque denostado por los puristas, fue un género taurino muy popular. Consistía en la introducción de números circenses de payasos mientras se lidiaban novillos o vaquillas. Generalmente participaban payasos toreros que realizaban recortes de forma cómica y parodiaban la lidia o simulaban estorbar a un torero serio.

Los espectáculos cómicos taurinos, en su parte seria, han sido el inicio de algunas figuras del toreo.

El Bombero Torero y Popeye Torero, son posiblemente, los dos grupos más conocidos que durante años dieron la vuelta a España con sus funciones.

Los concursos de recortes[editar]

Los concursos de recortes están formados por jóvenes que se enfrentan a cuerpo limpio y por turnos a animales en puntas, con el fin de arrimarse al máximo al asta del mismo para alzarse con el primer puesto.

Festejos populares en Francia[editar]

Corrida camarguesa[editar]

Las corridas camarguesas o corridas a la cocarde (en francés, course camarguaise o course libre) son festejos que tienen lugar en las plazas de toros de los pueblos de Languedoc-Rosellón. En este tipo de corridas no se mata al toro.

Corrida landesa[editar]

La corrida landesa (course landaise) es un espectáculo basado en saltos y recortes en el cual las vaquillas salen emboladas. Era el divertimento tradicional de los gascones.

Festejos populares en Portugal[editar]

Los forcados[editar]

Suerte típica del toreo portugués, llevada a cabo por los pegadores o mozos de forcado, quienes trabajan en cuadrillas de 8 elementos y la corrida termina cuando toman e inmovilizan al toro sin más implemento que las manos.

Festejos populares en América[editar]

Argentina[editar]

El toreo de la vincha es la única fiesta taurina que existe en la República Argentina; en ella no se lastima al toro, sólo hay que quitarle una vincha; el ritual dice que quien logre quitarle la vincha al toro debe ofrendársela a la Virgen. Es herencia de la época del Virreinato del Río de La Plata que se lleva a cabo en la localidad de Casabindo, departamento Cochinoca, provincia de Jujuy. La ceremonia se lleva a cabo los 15 de agosto, para festejar de este modo la Asunción de la virgen María. La fiesta comienza el día anterior, a la tarde llegan hasta el lugar bandas de sicuris de localidades vecinas y por la noche se agrupan en una gran peña donde comparten bebidas típicas como la chicha y comidas tradicionales al sonido del erke (instrumento precolombino). Al día siguiente se realiza una misa a cargo del obispo de Humahuaca, la fiesta continúa con una procesión que atraviesa la plaza de toros con una imagen de la virgen llevada por los fieles a paso lento por toda la localidad mientras una banda de músicos imita melodías litúrgicas de la Semana Santa andaluza, luego de esto comienza el toreo.

Colombia[editar]

Las corralejas[editar]

La corraleja es una fiesta popular de la Costa Caribe de Colombia, donde en una plaza se torean varios novillos sin sacrificarlos. Entre las corralejas más populares se encuentran las de Sincelejo, Cotorra, Planeta Rica y Cereté.

Temporada taurina[editar]
Gaonera de Castella en la Santamaría de Bogotá en 2019.

En Colombia también se lleva a cabo una temporada taurina que comenzó hacía el año 1917, sin embargo desde los años de la independencia de la corona española se celebraban algunos festejos taurinos en el Circo de Toros de San Diego en Bogotá y el Circo Taurino El Palo en Medellín. Hacía las primeras décadas del siglo XX, la tauromaquia colombiana comenzó su vida adulta, con sendos festejos taurinos que principalmente se realizaban en Bogotá y en Medellín, hasta la creación de la Feria de Manizales (1955), que abrió definitivamente a Colombia como gran centro taurino y poco después se comenzó a organizar la Feria de Cali (1957). Estos dos acontecimientos hicieron de la temporada colombiana la primera de Sudamérica. Actualmente la temporada comienza hacia finales del mes de diciembre con la Feria de Cali en la plaza Cañaveralejo, siguiendo con la Feria de Manizales en la Monumental de Manizales, de la cual se dice que es una feria en América con «duende» andaluz; y las temporadas taurinas de Medellín (Plaza de Toros La Macarena) y Bogotá (Plaza de toros de Santamaría). También hay temporada Taurina en las otras dos plazas de primera categoría en Cartagena de Indias y Bucaramanga.[80]

Costa Rica[editar]

Fiesta en Costa Rica[editar]

En Costa Rica los festejos con toros más populares se realizan en fin de año, entre el 24 de diciembre y 2 de enero. Generalmente se realizan en la plaza de toros de Zapote (distrito del cantón de San José) y son organizadas por la Comisión de Festejos Populares. Una de las corridas de toros más importantes y populares del país son las Fiestas de Palmares (Costa Rica) y las de Zapote. Existen distintas modalidades de toreo en Costa Rica, incluyendo el toreo tradicional sin la muerte del toro, como el toreo bufón y el toreo improvisado, consistente en un grupo numeroso de toreros aficionados esquivando en conjunto la arremetida del toro. Esta última es la modalidad más popular, conocida como «toreo a la Tica» o Fiestas de Zapote. Las reses que participan en este tipo de fiestas son diferentes a los toros bravos o de lidia.[81][82]

Cabe destacar que en Costa Rica ante la falta informativa sobre las corridas de toros tradicionales de los aficionados la relación con el espectáculo se fue desvirtuando hasta perder su forma original, esta situación provocó una modificación de la regulación existente denominada Corridas de Toros número 25, que fue publicada en La Gaceta número 176 del 6 de agosto de 1968. La última modificación realizada el 12 de mayo de 2015consistió por un lado en designar al Cantón de cada municipio como autoridad responsable de los festejos; también se procurará el bienestar de las reses, obtener todos los certificados pertinentes, garantizar la seguridad del público, las características de los ruedos y se establecen los límites de edad para el acceso a los festejos a 18 años así como la prohibición de consumir alcohol a los participantes. En dicha ley se regulan además de las corridas de toros tradicionales, las corridas de los toros a la Tica, fijando unas características concretas para estos tipos de eventos. En el artículo 15 de dicha ley se establece que no se dará muerte al toro en el festejo, los toros son vueltos a jugar un mínimo de quince o treinta días después según el espectáculo según establece el artículo 13 del mencionado decreto.[83]

Ecuador[editar]

La Feria de Jesús del Gran Poder ―en Quito (Ecuador)― se festeja del 28 de noviembre al 6 de diciembre con motivo de la fundación de San Francisco de Quito. Los nueve días de corridas se celebran en «La Monumental» (nombre dado a la plaza de toros de Quito). Según algunos críticos de la tauromaquia, es una de las más importantes ferias taurinas de América y año tras año atrae a nacionales y extranjeros. Así mismo la feria tiende a tomar toda la iniciativa española, debido a que sus corridas son efectuadas de igual forma, con los tercios, hasta el despacho del bovino. Debido a su gran influencia en la cultura ecuatoriana, el toreo y el rejoneo se han sumado a las muchas aficiones del público.

La Feria de Latacunga San Isidro Labrador en Ecuador se festeja en la última semana de noviembre como programa de cierre de las fiestas de Indepencia de la ciudad. La feria de Latacunga se desarrolla en la Plaza San Isidro Labrador, se viene realizando dos o tres días de feria, el viernes, sábado y domingo de la última semana de noviembre. La feria se ejecuta al estilo español, en ella han participado los mejores toreros del escalafón mundial como El Juli, El Pirata Juan José Padilla, El Fandi, Morante de la Puebla y varios toreros nacionales de renombre.

La Feria de Riobamba Señor del Buen Suceso en Ecuador se festeja en las primeras semanas del mes de abril como inicio de las fiestas de Independencia de la ciudad, mejor conocida como «La Sultana de los Andes». Esta feria se realiza en la Plaza de toros de Riobamba, «Raúl Dávalos». De igual manera que las otras ferias realizadas en el Ecuador, la feria del Señor del Buen Suceso se ejecuta al estilo español, en ella han participado los toreros mejor ubicados en el escalafón mundial como «El Ciclón de Jerez» Juan José Padilla, El Fandi, Finito de Córdoba, Miguel Abellan, Uceda Leal, Víctor Puerto y varios toreros ecuatorianos.

La Feria de Ambato Nuestra Señora de la Merced se realiza todos los años en el mes de febrero en honor a las fiesta de la ciudad. Esta feria se realiza en la conocida Plaza de Toros Monumental de Ambato. La Feria Nuestra Señora de la Merced es la que abre la temporada taurina en Ecuador, seguida de la Feria de Riobamba Señor del Buen Suceso, La Feria de Latacunga San Isidro Labrador y terminando con La Feria Jesús del Gran Poder en Quito (Ecuador). Toreros de gran nivel como Sebastián Castella, Iván Fandiño, Diego Silveti, Joselito Adame, Manuel Escribano, Diego Urdiales, Miguel Abella, entre otros han sido testigos de esta importante Feria.

La Feria de Valencia: Una de las tradiciones que mantiene la ciudad de Valencia desde el inicio de su cantonización son las tradicionales ferias taurinas consideradas como unas de las mejores en Ecuador, que se la realiza anualmente para celebrar sus fiestas patronales de San Francisco de Asís, faena que se desarrolla los primeros días del mes de octubre de cada año.

Estados Unidos[editar]

Las comunidades portuguesas asentadas en el estado de California en Estados Unidos han conservado las corridas de toros al estilo portugués aunque haciéndole algunas modificaciones. En las corridas californianas no hay derrame de sangre, por lo que son llamadas Bloodless bullfight. Por ende, no se pica, no se le clavan banderillas al lomo del animal ni se le da muerte en el ruedo. El toro lleva un velcro sobre su lomo por lo que las banderillas van adheridas allí, por lo demás son iguales a una corrida portuguesa, incluso grandes toreros europeos o americanos (mexicanos particularmente) torean anualmente en las plazas californianas.

México[editar]

Plaza de Toros México[editar]

Denominada la fiesta grande o Temporada Grande, donde toreros de todo el mundo (principalmente de España, México y sur de América) hacen cartel para la denominada Monumental Plaza de Toros México en la Ciudad de México Lidian a pie o caballo (en rejones o rejoneo) para cerrar la temporada de conmemoración. Toreros mexicanos que ha dejado historia en la plaza son: David Silveti, Rodolfo Gaona, Silverio Pérez, Manolo Espinosa Armillita, Eulalio López "El Zotoluco" entre otros muchos, que escriben la historia actual del toreo en México.

Evento de saltar toros en Huamantla, México.
El serial taurino de la Feria Nacional de San Marcos[editar]

Se realiza en Aguascalientes, México y se conforma comúnmente por catorce grandes festejos taurinos, de los cuales son: una novillada y trece corridas de toros. Toda esta fiesta brava dentro de los festejos de la Feria Nacional de San Marcos se realiza a mediados del mes de abril y parte de mayo de cada año. La fiesta brava en Aguascalientes, sobre todo en su feria de San Marcos, es uno de los principales atractivos de la feria, ya que se presentan grandes figuras de toreo. Todos los festejos taurinos se realizan en la Plaza Monumental Aguascalientes, en las instalaciones de la feria.

Carnaval Taurino[editar]

Es llevado a cabo en Jalostotitlán, Jalisco, México durante diez días de festejo con tres fechas con corridas de toros en la monumental plaza de Toros Fermín Espinosa «Armillita» del municipio Jalostotitlán, en Jalisco, México. Se realiza durante el mes de febrero la mayoría de las veces, pero su fecha varía dependiendo del miércoles de ceniza, concluyendo el martes de Carnaval.

Carnaval Taurino[editar]

Se festeja en Autlán de la Grana, Jalisco, México durante diez días de festejos que incluyen cuatro fechas con corridas de toros en la Plaza de Toros Alberto Balderas del municipio de Autlán de Navarro, en Jalisco, México. Se realiza durante el mes de febrero, ajustando la fecha para concluir precisamente el martes de Carnaval; exactamente el día anterior del miércoles de ceniza.

Perú[editar]

El toro y el cóndor: Yáwar Fiesta[editar]

Esta fiesta taurina es una costumbre importada por los españoles, pero modificada por los lugareños de la región de Ayacucho, de la provincia de Lucanas, de la ciudad de Puquio, en los Andes. El festejo, conocido como Yáwar Fiesta («Fiesta de Sangre» en quechua), tiene lugar en el mes de mayo (coincide con la celebración del Señor de la Ascensión), y se suele interpretar como una celebración de la expulsión de los conquistadores españoles por los quechuas, aun cuando no existe un consenso académico definitivo sobre su simbología y función. Para ello colocan a un cóndor salvaje en el lomo del toro de lidia o toro pucllay, previamente inmovilizado el toro con una cuerda. Una vez bien asegurado, cortan la cuerda y el toro sale furioso, dando saltos, al sentir los fuertes picotazos del cóndor. Cuando el toro queda agotado, liberan al ave, y, tras homenajearlo, lo devuelven a las montañas. Si el cóndor no sobrevive al festejo (que dura una semana), se considera de mal augurio. Esta celebración ha sido retratada por el escritor peruano José María Arguedas cuando vivió en Puquio, en una novela titulada «Yawar Fiesta».

Venezuela[editar]

En Venezuela las corridas de toros tienen importancia en el occidente del país, sobre todo en los estados centrales y andinos, según registros las ferias más antiguas datan de 1843 en un poblado merideño de la antigua parroquia de Regla de los Bailadores, hoy llamada Tovar. En la actualidad las corridas de toros han sido prohibidas en algunas localidades y estados quedando resumidas a los estados Zulia, Carabobo, Aragua, Trujillo, Guárico, Yaracuy, Barinas, Táchira y Mérida, siendo estos dos últimos los más taurinos del país.

Venezuela cuenta con importantes Plazas de Toros, unas vigentes para tal fin, otras con un nuevo uso en virtud de la prohibición de las corridas en ellas, siendo la Monumental de Valencia la más grande de Venezuela y la segunda en el mundo, la Maestranza César Girón de Maracay la de mayor prestigio taurino en el país, las Monumentales de Maracaibo, Pueblo Nuevo (San Cristóbal) y Román Eduardo Sandía (Mérida) las más regulares junto al Coliseo El Llano de Tovar, esta última, única con techo en esa nación, mientras que la Monumental de Oriente (Barcelona), el Coliseo Perla del Torbes (Táriba) y el Nuevo Circo (Caracas) ya no cuentan con eventos taurinos regularmente, especialmente el último, que ya no alberga corridas.

Los eventos taurinos en Venezuela se dividen en dos renglones: La Temporada Grande y la Temporada menor o extendida. La temporada grande llamada así por su regularidad anual, por la existencia de una localidad y recinto, la tradición, la formalidad, el prestigio, la existencia de afición así como de autoridad municipal en el área, compuesta por seis ferias llamadas "Las Grandes", Tovar, Valencia, Maracaibo, San Cristóbal, Mérida y Maracay en ese orden, lo cual suma un aproximado de 25 a 30 espectáculos. La temporada menor o extendida alberga las seis ferias ya mencionadas más otros festejos, algunos regulares realizados en plazas de segunda, y otros más entre regulares e irregulares realizadas en plazas portátiles.

Venezuela ha tenido importantes figuras del toreo como: César Girón, Antonio Bienvenida, Leonardo Benítez, José Nelo "Morenito de Maracay" y Bernardo Valencia, de gran renombre en Venezuela, México, Colombia y España; otros grandes en ascenso: Rafael Orellana, Hassan Rodríguez "El Califa de Aragua", Fabio Castañeda, César Vanegas, César Valencia, Marcos Peña "El Pino", Manolo Vanegas y Jesús Enrique Colombo, los dos últimos hasta ahora novilleros. Venezuela también posee exponentes del rejoneo, siendo Javier Rodríguez el de connotación histórica en el país, además de José Luis Rodríguez, Rafa Rodríguez y Francisco Javier Rodríguez.

Ganaderías[editar]

Las ganaderías de toros de lidia son empresas que dependen de los espectáculos taurinos, dado que esta variedad bovina no tiene ningún otro propósito comercial, debido a su bajo rendimiento, tanto de leche como de carne. Grandes criadores de toros de lidia han alcanzado renombre por las características particulares de trapío de sus astados, y sus nombres son de perdurable reconocimiento en el mundo taurino. A continuación se enumeran algunas de las más importantes de Europa y América.

Ganaderías ubicadas en Europa[editar]

Nota: La lista no es exhaustiva, se listan solo las ganaderías con reconocido prestigio y antigüedad.[84]

  • Adolfo Martín
  • Albaserrada
  • Albayda
  • Alcurrucén
  • Antonio Gavira
  • Atanasio Fernández
  • Baltasar Ibán
  • Benítez Cubero
  • Buenavista
  • Carriquiri
  • Cebada Gago
  • Cipriano Hebrero
  • Concha y Sierra
  • Conde de la Corte
  • Conde de la Maza
  • Condessa de Sobral (Portugal).
  • Cuadri
  • Dolores Aguirre
  • Domecq Bohórquez (variedad de Juan Pedro Domecq).
  • El Pilar
  • El Torero
  • Felipe Bartolomé
  • Fermín Bohórquez
  • Fuente Ymbro

Ganaderías ubicadas en América[editar]

  • Julián Hamdan, México
  • Tres Equis, Costa Rica (Heriberto Abarca).
  • Atenco, México
  • Zacatepec, México
  • Javier Garfias, México
  • Jesús Arroyo, México
  • San Lucas, México
  • Piedras Negras, México
  • La Soledad, México
  • Carranco, México
  • Armillita Hermanos, México
  • Huichapan, México
  • Arroyo Zarco, México
  • San Martín y La Gloria, México
  • Los Cués, México
  • Coyotepec, Tlaxcala, México
  • Montecristo, México
  • Ganadería Barralva, México
  • San Mateo, México
  • San Marcos, México
  • San Miguel de Mimiahuapam, México
  • Jaral de Peñas, México
  • Torreón de Cañas, México
  • Caparica, México
  • Begoña, México
  • José Arroyo, México
  • Marco Garfias, México
  • Manuel Labastida, México
  • Santa Fe del Campo, México
  • Rodolfo Vázquez, México
  • Marrón, México
  • San Diego de los Padres, México
  • Joselito Huerta, México
  • Juan Huerta, México
  • La Cardenilla, México
  • Lecumberri Hermanos, México
  • Los González, México
  • San Antonio de Padua, México
  • Cuatro Camino, México
  • Santo Tomás, México
  • Jaime Cavazos, México
  • La Guadalupana, México
  • La Joya, México
  • Garabato, México
  • La Venta del Refugio, México
  • Salvador Rojas Salgado, México
  • San Judas Tadeo, México
  • Mar de Nubes, México
  • Villa Carmela, México
  • Villa Mayor, México
  • Viuda de Emilio Fernández, México
  • El Junco, México
  • Trincheras, México
  • Valparaíso, México
  • Vista Hermosa, México
  • Gonzalo Iturbe, México
  • Magdalena González, México
  • La Estancia, México
  • La Gasca, México
  • San Antonio de Triana, México
  • Torreclla, México
  • Tequisquiapan, México
  • Moreno Reyes Hermanos, México
  • San Felipe Torresmochas, México
  • Suárez del Real, México
  • Tenexac, México
  • San José, México
  • San Isidro, México
  • José María Arturo Huerta, México
  • Eduardo Funtanet, México
  • El Batán, México
  • Cieneguilla, México
  • Cerro Viejo, México
  • El Jaguey, México
  • La Playa, México
  • Fermín Rivera, México
  • Felipe Zambrano, México
  • Ernesto Cuevas, México
  • Espíritu Santo, México
  • José Julián Llaguno, México
  • El Sauz, México
  • El Rocío, México
  • El Vergel, México
  • La Punta, México
  • La Muralla, México
  • Golondrinas, México
  • Gonzalo Vega, México
  • Medina Ibarra, México
  • Manuel Martínez, México
  • De Santiago, México
  • Cortina Pizarro, México
  • San Martín, México
  • Reyes Huerta, México
  • Zacatepec, México
  • Xajay, México
  • Rancho Seco, México
  • Teófilo Gómez, México
  • Bernaldo de Quirós, México
  • Galindo, México
  • Los Ébanos (Manolo Martínez), México
  • Los Encinos, México
  • Santa María de Xalpa, México
  • Mirafuente, Ecuador
  • Albaserrada, Ecuador
  • Huagrahuasi, Ecuador
  • Triana, Ecuador
  • Santa Rosa, Ecuador
  • Campo Bravo, Ecuador
  • Trinidad, Ecuador
  • Agualuna-Zalduendo, Colombia
  • Alhama, Colombia
  • Ambaló, Colombia
  • Barroblanco, Colombia
  • Dosgutiérrez, Colombia
  • El Espíritu Santo, Colombia
  • El Capiro de Sonsón, Colombia
  • El Encenillo, Colombia
  • El Paraíso, Colombia
  • Ernesto Gutiérrez Arango, Colombia
  • Ernesto González Caicedo, Colombia
  • Fuentelapeña, Colombia
  • Guachicono, Colombia
  • Icuasuco, Colombia
  • Juan Bernardo Caicedo, Colombia
  • La Ahumada, Colombia
  • La Carolina, Colombia
  • Las Ventas del Espíritu Santo, Colombia
  • Manuel Orbes, Colombia
  • Monterrey, Colombia
  • Mondoñedo, Colombia
  • Puerta de Hierro, Colombia
  • Salento, Colombia
  • San Esteban de Ovejas, Colombia
  • Santa Bárbara, Colombia
  • Vallejuelos, Colombia
  • Vistahermosa, Colombia
  • Ganadería de toros de lidia Roberto Puga, Perú
  • Aucallama, Perú
  • Salagual, Perú
  • Huacraruco, Perú
  • San Sebastián de Chacas, Perú
  • Rancho Grande, Venezuela
  • Bella Vista, Venezuela
  • Ganadería Los Ramírez, Venezuela
  • Ganadería Los Marañones, Venezuela
  • Ganadería Juan Campo Largo, Venezuela
  • Cruz de Hierro, Venezuela
  • Guayabita, Venezuela
  • El Prado, Venezuela
  • Ganadería Los Aranguez, Venezuela

Plazas, ferias y premios[editar]

Plazas de toros[editar]

Las plazas de toros, conocidas también como cosos taurinos y anteriormente como circos taurinos, son estructuras arquitectónicas cerradas, con estilos arquitectónicos diversos, de acuerdo a su antigüedad. En general, se trata de un recinto cerrado de forma circular, con tendidos y servicios que rodean un espacio central, llamado ruedo o arena, en donde se realiza el espectáculo taurino. El ruedo es un terreno de tierra batida, rodeado por una valla o barrera, y con varios burladeros, en donde se preparan y refugian los matadores y subalternos. El callejón está separado del ruedo por una estructura o pared, generalmente de madera y de aproximadamente 140 centímetros de altura, que posee estribos hacia el ruedo y en ocasiones también hacia el callejón para facilitar el acceso de los alternantes en caso de emergencia. Dispone de puertas de acceso batientes para la entrada y salida de los participantes (puerta de cuadrilla) y los toros (puerta de toriles), aunque la cantidad y disposición de estos accesos varía de un recinto a otro. La plaza de toros más grande del mundo se encuentra en México, con una capacidad aproximada de 41 000 personas sentadas, seguida por la Plaza de toros Monumental de Valencia, en Venezuela.

Ferias taurinas[editar]

Europa[editar]

América[editar]

México[editar]
  • Feria de Huamantla, Tlaxcala, México. Del 5 al 22 de agosto de cada año con motivo de la fiesta patronal a la Virgen de la Asunción (Virgen de la Caridad). Huamantlada: 21 de agosto.
  • Feria Nacional Potosina en San Luis Potosí, México (25 de agosto: día de San Luis, rey de Francia).
  • Feria de León, México (20 de enero: día de San Sebastián Mártir).
  • Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes, México (25 de abril).
  • Feria de Texcoco, Texcoco Estado de México (Semana Santa).
  • Temporada Chica de la Plaza México (12 novilladas).
  • Temporada Grande de la Plaza México (20 fechas).
  • Carnaval Taurino Jalostotitlán, Jalisco, México (febrero, 4 días antes del Miércoles de Ceniza).
  • Feria del sur de Guanajuato. Moroleón Guanajuato (enero, 15 y 16)
  • Carnaval Taurino Autlán de La Grana, Jalisco, México (febrero, 4 días antes del Miércoles de Ceniza).
  • Fiestas Charrotaurinas La Petatera de Villa de Álvarez, Colima, México (febrero, 3 corridas)
  • Feria de San Francisco Plaza de toros Monumental Vicente Segura de Pachuca, Hidalgo, México (mediados de septiembre a mediados de octubre, 3 a 4 corridas).
  • Feria de Puebla, México (mayo).
Ecuador[editar]
  • Feria de Quito Jesús del Gran Poder (6 de diciembre) - Quito, Ecuador (9 fechas).
  • Feria de Latacunga San Isidro Labrador (última semana de noviembre) - Cotopaxi, Ecuador (Fiestas de Latacunga)
  • Feria de Salcedo - Cotopaxi, Ecuador (Fiestas de Salcedo)
  • Feria de Ambato Nuestra Señora de la Merced (15 de febrero) - Ambato, Ecuador (Fiesta de las Flores y las Frutas).
  • Feria de Riobamba Nuestro Señor del Buen Suceso (21 de abril) - Riobamba, Ecuador
  • Feria de Novillos Castellanos (9 de noviembre) - Mira, Ecuador
  • Feria de La Candelaria (27 de septiembre) - Ibarra, Ecuador
  • Feria de San Pedro (junio y julio) - Cayambe, Ecuador
Perú[editar]
  • Feria del Señor de los Milagros - en la Plaza de Acho de Lima, Perú (todo noviembre y principios de diciembre de cada año).
  • Feria de la Virgen del Rosario - en la Plaza de Acho de Lima, Perú (todo noviembre y principios de diciembre de cada año).
  • Feria de San Juan Bautista - en la ciudad de Cutervo Monumental Plaza de Toros Jorge Piedra Lozada (del 24 al 30 de junio)
  • Feria de la Virgen de la Candelaria - Socota - Cutervo Plaza de Toros de Socota (del 3 al 5 de febrero).
  • Feria de San Juan Bautista (Chota) Monumental Plaza de Toros "El Vizcaíno" (del 25 al 27 de junio).
    • En el Perú se dan más de 550 corridas de toros al año.
Colombia[editar]

Temporada Grande:

Temporada menor:

  • Feria de Cúcuta
  • Feria de Chinácota
  • Feria de Córdoba
  • Feria de Sincelejo
  • Feria de Montería
  • Feria de Villa del Rosario
Venezuela[editar]

Temporada Grande: llamada así por su regularidad y su prestigio:

Temporada menor: llamada así por su irregularidad, tipo de eventos y carencia de plaza de toros en algunos casos.

  • Feria de la Consolación, Táriba, Táchira (una de las más antiguas y posee plaza).
  • Feria de Barcelona, Anzoátegui (posee plaza).
  • Feria de San felipe, Yaracuy.
  • Feria de Zea, Mérida.
  • Feria del Santo Cristo de La Grita, Táchira (una de las más regulares).
  • Feria de Valle de la Pascua, Guárico.
  • Feria de La Guaira, Vargas.
  • Feria de Escuque, Trujillo.
  • Feria de Bailadores, Mérida.
  • Feria de Seboruco, Táchira.
  • Feria de Valera, Trujillo.
  • Feria de Chiguará, Mérida.
  • Feria de Canaguá, Mérida.
  • Feria de La Fría, Táchira.
  • Feria de San Simón, Táchira.
  • Feria de El Vigía, Mérida.
  • Feria de Caño Zancudo, Mérida.
  • Feria de El Chivo, Zulia.
  • Feria de Encontrados, Zulia.

Premios taurinos[editar]

Situación legal[editar]

Corridas de Toros en España:      Corridas de toros prohibidas.[85]      Sin prohibición, pero históricamente las corridas no se realizan.      Corridas prohibidas, pero aún existen diversas actividades taurinas.[86]      Corridas legales, pero prohibidas en algunos lugares.[87]      Corridas legales.      Corridas legales y declaradas Bien de Interés Cultural o Patrimonio Cultural Inmaterial.[88][89]

La situación legal de los toros ha ido cambiando a lo largo de la historia y de los diferentes territorios, sufriendo tanto prohibiciones como reconocimientos a nivel cultural. Una de las primeras prohibiciones que tuvieron lugar fue en noviembre de 1567 cuando el Papa Pío V dictó una bula papal De Salute Gregis y prohibía las corridas de toros y otras bestias que ponían en peligro la vida de los participantes, al ser calificados como «cosa del Demonio, ajena a lo cristiano, debido a la gran cantidad de muertos, heridos y lisiados que provocan», la bula fue abolida en 1575 ocho años más tarde por su sucesor el Papa Gregorio XIII en la bula Nuper Siquidem, a petición de Felipe II de España.

Situación legal en España[editar]

En España se recoge en la legislación la dimensión cultural de las corridas de toros desde 1991, y en las leyes para regulación de la Tauromaquia de 2013 y para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2015, aunque su estatus legal varía entre comunidades autónomas.[90]

Canarias[editar]

Las corridas de toros fueron de facto prohibidas en Canarias por el Parlamento de Canarias el 30 de abril de 1991 a partir de una Iniciativa Legislativa Popular impulsada por el diputado regional Miguel Cabrera Pérez-Camacho,[91][92][93][94][95]​ entonces perteneciente a la Agrupación Tinerfeña de Independientes y posteriormente en el Partido Popular. La Ley 8/1991, de 30 de abril, de protección de los animales, en su artículo 5, establece:[96]

Cataluña[editar]

En diciembre de 2009 el Parlamento de Cataluña empezó a debatir una ley para prohibir las corridas de toros, propuesta a través de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) generada con 180.000 firmas de ciudadanos.[97]​ La primera votación el 18 de diciembre acabó a favor de los defensores de la abolición, con lo que la ILP pasó a las siguientes fases de su proceso, que acabará transformándola en ley si se vota otra vez a favor a mediados del 2010.[98]

El 28 de julio de 2010, el Parlamento de Cataluña aprobó con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones abolir las corridas de toros en Cataluña a partir del 1 de enero de 2012[99]​ posteriormente, el 20 de octubre de 2016, el Tribunal Constitucional, declaraba inconstitucional la prohibición taurina en Cataluña[100]​.

Islas Baleares[editar]

En abril de 2016 el parlamento Balear aprobó una ley para prohibir a partir de junio de dicho año las corridas de toros[101]​, aunque en noviembre de 2017 el consejo de ministro aprobó recurrir la ley ante el tribunal constitucional.[102]

Situación legal en Francia[editar]

Legalmente solo se pueden matar toros en aquellos lugares donde se demuestre que son una tradición arraigada ininterrumpidamente, las plazas del sudeste y del sudoeste fundamentalmente. En 2011, Francia (Ministère de la Culture) declaró la tauromaquia elemento del "Patrimonio Cultural Inmaterial nacional",[103]​.

Situación legal en Portugal[editar]

En 1836 en Portugal, durante el reinado de María II de Portugal, fue decretada la prohibición de la muerte de los toros en el ruedo, y para complemento de la lidia de los cavaleiros (rejoneadores), se comenzó a pegar el toro, lo que dio lugar a que en el siglo XIX tuviera lugar formalmente el origen de los forcados como la conocemos el día de hoy.

Crítica[editar]

Algunas manifestaciones de la tauromaquia, y particularmente las corridas de toros en las que el animal muere, son objeto de controversia y debate desde tiempos antiguos. Desde el punto de vista de los derechos de los animales, diferentes organizaciones consideran que las corridas y otras manifestaciones son una práctica de crueldad hacia los toros (al ser parte central del espectáculo en algunas de sus formas la práctica de clavar adornos al toro en su lomo —las banderillas— y su posterior muerte por medio de una estocada del torero), dando lugar al activismo antitaurino que ha abogado tradicionalmente por posiciones favorables a la restricción de la tauromaquia o bien a su prohibición total.

Organizaciones no gubernamentales como PETA, y partidos políticos como el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal de España, niegan que las corridas puedan ser equiparadas a una manifestación cultural, artística o deportiva.[104]​ La guía taurina The Bulletpoint Bullfight advierte que la tauromaquia "no es para los aprensivos", aconsejando a los espectadores "estar preparados para la sangre" y enfatiza que la muerte del toro es raramente instantánea.[105]

Tauromaquia y cultura[editar]

El Quite (1897) de Enrique Simonet.

La fiesta taurina está íntimamente ligada a su aspecto ancestral, tradicional y popular. La cultura que ha cubierto siempre el discurrir histórico de la fiesta, da idea de su relevancia: la tauromaquia ha sido plasmada por artistas tales como Goya, Picasso, Manet, Enrique Simonet, Alberto Gironella o Lucas Villaamil (entre otros muchos), así como en pasodobles del famoso compositor mexicano Agustín Lara. La tauromaquia es ejercicio de múltiple comprensión, y puede ser admirada o criticada, pero sus componentes, ya citados, le permiten perdurar en el tiempo y generar amplio debate a su alrededor. Por ejemplo, el gobierno de España, a través del Ministerio del Interior, hace referencia al aspecto cultural de las corridas de toros en su reglamentación de las escuelas taurinas: «Para fomento de la fiesta de toros, en atención a la tradición y vigencia cultural de la misma, podrán crearse escuelas taurinas para la formación de nuevos profesionales taurinos y el apoyo y promoción de su actividad.»[106]

El historiador y crítico de la estética y de la literatura española, Menéndez Pelayo, enseñó en su Historia de las ideas estéticas en España que la tauromaquia pertenece a las artes secundarias:

Son artes secundarias todos aquellos ejercicios y obras humanas que, sin proponerse un fin de utilidad práctica inmediata y participando por esto del carácter desinteresado de las obras estéticas, tienden a hacer resaltar, por medio del libre juego de nuestras facultades físicas o morales, cualidades de fuerza, de agilidad o de gracia, análogos a la belleza, cuando no la belleza misma de la figura humana. A este género pertenecen… la tauromaquia, que en realidad es una terrible y colosal pantomima de feroz y trágica belleza, en la cual se dan reunidos y perfeccionados los elementos estéticos de la equitación y de la esgrima, así como la ópera produce juntos los efectos de la música y de la poesía. Bastante más merecen estos ejercicios el calificativo de artes que la pirotecnia y la agricultura (!!) que han querido admitir algunos teóricos.
Menéndez Pelayo, Historia de las ideas estéticas en España, hasta el siglo XVII, cap. XII

El filósofo José Ortega y Gasset explicaba que era impensable estudiar la historia de España sin considerar las corridas de los toros.[107]​ Si muchos de los escritores y filósofos de la Generación del 98, no gustaban de las corridas de toros, era porque la culpaban del atraso de la sociedad española. Así, Unamuno explicaba que no le gustaban las corridas, no porque fuese un espectáculo cruento, sino porque se perdía mucho tiempo hablando de ella y esto explicaba la formación cultural de sus espectadores. Ortega y Gasset, en su obra La caza y los toros, se extrañaba de que el toreo, siendo un ejercicio callado diese tanto que hablar. Posteriormente, la Generación del 27 en su mayoría fue amante de la fiesta, sobre la cual escribieron, pintaron y esculpieron. Vale citar las palabras con las que Federico García Lorca manifestaba su abierto apoyo y gusto por la tauromaquia: «El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo».[108]

Cartel del festejo taurino del 15 de agosto de 1934 que se celebró en Villafranca de la Sierra (Ávila, España).

Antonio Machado deja clara su postura en su obra Juan de Mairena: «Con el toro no se juega, puesto que se le mata, sin utilidad aparte, como si dijéramos de un modo religioso, en holocausto a un dios desconocido.»

Ortega y Gasset, al igual que otros autores como el académico José María de Cossío, realizaba un paralelismo entre las corridas de toros y la historia de España:

Afirmo de la manera más taxativa que no puede comprender bien la Historia de España, desde 1650 hasta hoy, quien no se haya cimentado con rigorosa construcción la historia de las corridas de toros en el sentido estricto del término, no de la fiesta de toros que, más o menos vagamente, ha existido en la Península desde hace tres milenios, sino lo que nosotros actualmente llamamos con ese nombre. La historia de las corridas de toros revela algunos de los secretos más recónditos de la vida nacional española durante casi tres siglos. Y no se trata de vagas apreciaciones, sino que, de otro modo, no se puede definir con precisión la peculiar estructura social de nuestro pueblo durante esos siglos, estructura social que es, en muy importantes órdenes, estrictamente inversa de la normal en las otras naciones de Europa.

Otros intelectuales contemporáneos, como Enrique Tierno Galván, subrayaron, en abierta contradicción con los del 98, el carácter socialmente pedagógico de la tauromaquia: «Los toros son el acontecimiento que más ha educado social, e incluso políticamente, al pueblo español». Y abundaba en el refinamiento del gusto artístico que supone para sus aficionados:

El espectador de los toros se está continuamente ejercitando en la apreciación de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto, de lo bello y de lo feo. El que va a los toros es exactamente lo contrario de aquel aficionado a los espectáculos, de quien dice Platón que no tolera que le hablen de la belleza en sí, de la justicia en sí y de otras cosas semejantes. El espectador de los toros no es un mero, un simple aficionado a lo espectacular, ni tampoco exclusivamente un entusiasta de la exaltación embriagadora, es, mejor que todo esto un amante del conjunto del cual, en cuanto acontecimiento, es parte necesaria.
Los toros acontecimiento nacional, E. Tierno Galván

Una larga lista de escritores de varios países ha escrito exaltando el toreo como una parte importante del alma de sus pueblos. Entre los artistas vivos que defienden el toreo se encuentra el peruano Mario Vargas Llosa,[109]​ el escultor y pintor colombiano Fernando Botero y el escultor y pintor mexicano Humberto Peraza.

Entre los partidarios de la tauromaquia se encuentran el pintor Francisco de Goya (si bien tuvo, al parecer, una postura ambivalente con respecto a los espectáculos taurinos) y los escritores Nicolás Fernández de Moratín y Valle-Inclán. Filósofos como Fernando Savater o Enrique Tierno Galván, y artistas como Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat, aducen que estas críticas de los antitaurinos obedecen a la ignorancia, ya que el toro de lidia vive en libertad en su hábitat natural y, sin las corridas, no solo se extinguiría el toro bravo, sino el propio ecosistema en que se desenvuelve (las dehesas), sin embargo hay alegatos que refieren a que estas pueden ser protegidas por ley sin la necesidad de criar toros. Otros defensores del toreo, como el catedrático Andrés Amorós, argumenta que nadie ama más al toro que un buen aficionado a las corridas: «nadie admira más su belleza, nadie exige con más vehemencia su integridad y se indigna con mayor furia ante cualquier maltrato, desprecio o manipulación fraudulenta.»[110]

Tauromaquia y economía[editar]

España[editar]

Organizaciones a favor de los animales han criticado la financiación de la tauromaquia con dinero público.[111]​ Según un estudio de la Fundación Altarriba, organización a favor de los animales, las subvenciones a las corridas de toros en 2007 ascendieron a la cantidad de 564 millones de euros, unos 12 euros por cada español.[112]​ Parte de este dinero procede de los fondos europeos destinados a la ganadería, destinándose 220 euros por cabeza de ganado a los criadores de toros de lidia.[113][114][115]

Desde el sector a favor de las corridas de toros, periodistas como Paco Aguado han defendido la solvencia de las corridas de toros y contestado a las críticas hacia las subvenciones que reciben criticando los impuestos con las que se gravan, que consideran excesivos.[116]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Thesalorum gentis inventum est, equo juxta quadrupedum cornuo intorta cervici tauros necare: primus id spectaculum dedit Romae César Dictator: plinio, lib. 8 cap. 45 pag. mihi 557(Traducción: Thesalis carrera hacia el caballo cerca de los toros de cuatro cuernos a la muerte es el primero en mostrar en Roma, César dictador: Plinio lib. 8 tapa. 45 d. a 557.).[24]

Referencias[editar]

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  84. Ganaderías de toros bravos.
  85. Canarias fue la primera comunidad en prohibir los toros en 1991 rtve, 27.07.2010 [2]
  86. El Parlament blinda los 'correbous' dos meses después de prohibir los toros El Mundo, jueves 23/09/2010 [3]
  87. Rede de Municipios Galegos pola Abolición [4]
  88. Madrid culmina la declaración como bien de interés cultural de la fiesta de los toros, El País, 7 ABR 2011 [5]
  89. La Tauromaquia ya es oficialmente Bien de Interés Cultural en Castilla y León - Véase más en: http://www.salamanca24horas.com/toros/107982-la-tauromaquia-bien-de-interes-cultural-en-castilla-y-leon#sthash.fuW4NYYv.dpuf
  90. http://www.elmundo.es/cultura/2016/10/20/57f4cf5ee5fdea5e408b4611.html.  Falta el |título= (ayuda)
  91. http://www.europapress.es/illes-balears/noticia-diputado-pp-impulso-prohibicion-canarias-cree-100-anos-estara-erradicada-20100728165615.html
  92. «Prohibidas las corridas de toros en Canarias». El País. 1991. 
  93. «Canarias prohibió los toros... aunque no los gallos». La Vanguardia. 2010. 
  94. «La prohibición de la tauromaquia: un capítulo del antiespañolismo catalán». El Mundo. 2010. 
  95. «Un diputado del PP que impulsó la prohibición en Canarias cree que en 100 años estará erradicada». Qué!. 2010. 
  96. «Ley 8/1991, de 30 de abril, de protección de los animales».  Texto « Gobierno de Canarias» ignorado (ayuda); Texto « Ley » ignorado (ayuda)
  97. El Parlament debatirá el viernes la iniciativa ciudadana antitaurina (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  98. El Parlament abre la puerta a prohibir las corridas de toros en Catalunya (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  99. Las provincias. Cataluña prohíbe las corridas de toros
  100. http://www.elmundo.es/cultura/2016/10/20/57f4cf5ee5fdea5e408b4611.html
  101. http://www.antena3.com/noticias/sociedad/parlamento-baleares-primer-paso-prohibir-corridas-toros_2016041900305.html
  102. http://www.elmundo.es/baleares/2017/11/10/5a05aa02ca474142478b4669.html
  103. http://www.rfi.fr/culture/20110422-corrida-entre-patrimoine-culturel-immateriel-france/
  104. Diez razones para terminar con las corridas de toros | Ecosofía
  105. The Bulletpoint Bullfight, p. 6, ISBN 978-1-4116-7400-4
  106. Ministerio del Interior (España) - Asuntos Taurinos:
  107. Citas taurinas, frases célebres, definiciones de los maestros del toreo, arte de torear.
  108. LITERATURA TAURINA: Citas Taurinas: Autores Nacionales e Internacionales. Poesía
  109. Vargas llosa y la tauromaquia: "El toro es tratado con inmenso amor" El Comercio, 8.5.2012
  110. Andrés Amorós, Escritores ante la Fiesta (De Antonio Machado a Antonio Gala), Madrid, Egartorre, 1993, pág. 164.
  111. No permitas que tus impuestos financien la tortura a los toros: ¡Actúa ya! AnimaNaturalis
  112. Las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año de subvención 20 minutos
  113. «For a Bullfighting-free Europe». Bullfightingfreeeurope.org. Archivado desde el original el 25 de marzo de 2010. Consultado el 28 de marzo de 2010. 
  114. Debt in the afternoon: bullfighting staggers into crisis The Guardian
  115. El negocio de la tauromaquia
  116. Paco Aguado (27 de julio de 2010). burladero.com, ed. «Las subvenciones». Archivado desde el original el 6 de agosto de 2010. Consultado el 9 de agosto de 2010. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]