Tasa Google

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Se conoce como «tasa Google» a dos impuestos diferentes. El primero es el canon AEDE (por el acrónimo de la Asociación de Editores de Diarios Españoles),[1]​ el cual se refiere a una de las dos partes más polémicas de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual española introducida en 2014, junto con el refuerzo de la llamada ley Sinde.[1]​ Se trata del pago de un canon, implantado ya en algunos países europeos, por enlazar contenido protegido por derechos de propiedad intelectual.

El segundo impuesto en recibir el nombre de «tasa Google», también conocida como «tasa digital», es un impuesto planteado por la Comisión Europea para gravar ciertos ingresos de las multinacionales de la economía digital, como Google y Facebook. En España el gobierno presentó su adopción de dicho impuesto en un anteproyecto de ley en octubre de 2018 bajo el nombre de Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, y está destinado a empresas que alcanzan una cifra de negocios superior a los 750 millones de euros a nivel mundial y por encima de tres millones de euros en España.[2]

Implantación en distintos países[editar]

España[editar]

En mayo de 2014, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) cuestionó la tasa (el canon AEDE), llegando incluso a sugerir su supresión o, al menos, que se limitara de manera notable y que se eliminara su carácter irrenunciable.[3]

En diciembre de 2014, Google España anunció que el sitio web Google News en España sería el primero en cerrar –a partir del día 16 de dicho mes– en respuesta a la recién aprobada reforma de la ley español, la Ley de Propiedad Intelectual, aprobada solo con los votos de la mayoría absoluta del Partido Popular, en el gobierno, y que entraría en vigor el 1 de enero de 2015.[4]​ A raíz de la declaración de Google España, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, afirmó que Google se había adelantado en su decisión porque la cuantía de la compensación económica recogida en la ley, quedaba todavía por negociarse y que había aspectos «pendientes de desarrollo reglamentario».[5]

En octubre de 2018 el Gobierno de España aprobó el anteproyecto de Ley del nuevo Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, convirtiéndose en el primer país en aplicar está figura impositiva que la Comisión Europea está estudiando implantar en todo la UE. Este tributo está orientado a gravar el 3% de los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario. [6]​ Enmarcado en la lucha contra la elusión fiscal, el objetivo declarado de este impuesto es que estas empresas multinacionales de la nueva economía paguen los impuestos allá donde generen la actividad y no donde tengan una tributación más baja.

Reino Unido[editar]

En el Reino Unido, la tasa Google se refiere al nuevo Diverted Profits Tax (Impuesto sobre Beneficios Desviados), que se basa en el planteamiento de que el volumen de ventas que una empresa multinacional tiene en un país en concreto debe reflejarse en los impuestos que dicha empresa paga en ese país, en contraposición con la situación habitual, en la que estas empresas pagan los impuestos correspondientes al país en el que tengan su domicilio social, una circunstancia que les puede llevar a elegir países que les ofrecen condiciones fiscales más favorables.[7]

Véase también[editar]

Referencias[editar]