Takfirismo

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El takfirismo es una corriente herética del Islam que consiste en negar la condición de verdaderos musulmanes a todos aquellos cuyos dogmas o ritos no coincidan al 100% con los propios. Se le puede considerar un equivalente aproximado del concepto cristiano de excomunión. El takfirismo suele ir asociado a una extrema violencia contra los supuestos "falsos creyentes", a los que se considera legitimo e incluso obligatorio exterminar o esclavizar.

Según el Islam ortodoxo mayoritario, tanto sunita como chiita, es musulmán todo aquel que proclame que solo existe un Dios y que Mahoma es su profeta. Ademas, debe aceptar que el Corán es la palabra de Dios y cumplir, en la medida de sus fuerzas, con las obligaciones de oración, ayuno, penitencia y peregrinación a La meca. Las divergencias sobre cualesquiera otros temas son asuntos secundarios. por lo tanto el Islam excluye que los musulmanes puedan "excomulgarse" entre si.

La principal corriente del Islam que defiende e incluso exalta el takfirismo en la actualidad es el wahabismo, variante que tiene rango oficial como religión de estado en Arabia Saudí. El takfirimso wahabi se centra sobre todo en el chiismo, con fatwas que les niegan la condición de musulmanes, recalcándose estas doctrinas incluso en los libros de texto escolares.

Los adeptos del takfirismo forman grupos de combatientes radicales en diversos países islámicos, especialmente en Afganistán y Pakistán en donde combaten contra los grupos talibán, grupos musulmanes autóctonos y el gobierno pakistaní por estar este último aliado con el "Gran Satán", (sobrenombre dado a Estados Unidos).[cita requerida] Tambien se ha desarrollado en Irak y Siria donde el autodenominado "Estados Islamico" está llevando a cabo una lucha sectaria a favor de los arabes sunitas contra los árabes chiitas y otras minorias etnicas como kurdos, yazidies, cristianos, etc.

El takfirismo no se desentiende de la lucha contra las otras religiones, pero considera que primero se debe eliminar a los "malos" musulmanes para cerrar filas antes de arremeter contra el verdadero enemigo, que es el modelo cultural occidental.