Sucesión ecológica

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Sucesión primaria: la sucesión comienza cuando los líquenes colonizan la roca desnuda.
Sucesión tras una perturbación: un bosque boreal un año tras un incendio (a la izquierda) y dos años tras él (a la derecha).

Se llama sucesión ecológica (también conocida como sucesión intraversional) a la evolución que de manera natural se produce en un ecosistema por su propia dinámica interna. El término alude a que su aspecto esencial es la sustitución a lo largo del tiempo de unas especies por otras.

Se llama sucesión primaria a la que arranca en un terreno desnudo, exento de vida, es decir, es aquella que se desarrolla en una zona carente de comunidad preexistente, (que se inicia en un biotopo virgen, que no ha sido ocupado previamente por otras comunidades, como ocurre en las dunas, nuevas islas, etc). Se llama sucesión secundaria a la que se produce después de una perturbación importante, es decir, es aquella que se establece sobre una ya existente que ha sido eliminada por incendio, inundación, enfermedad, talas de bosques, cultivo, etc.. Estos reinician la sucesión, pero a partir de condiciones especiales, en las que suelen ocupar un lugar especies muy adaptadas a este tipo de perturbaciones, como las plantas que por ellos llamamos pirófitas.

Etapas[editar]

Las etapas se pueden categorizar en:

  • Etapas iniciales o de constitución: Denominados por especies de las que en el lenguaje ecológico y evolutivo se llaman pioneras, oportunistas.
  • Etapas intermedias.
  • Etapas finales.

Sucesión[editar]

La sucesión es un proceso de organización de un sistema que es complejo, un biotopo. Las etapas se pueden categorizar en: - Preparación del soporte - Implantación de las especies pioneras - Formación del suelo - Asentamiento de especies vegetales sencillas - Asentamiento de las primeras especies herbáceas - Asentamiento de los primeros arbustos y árboles

Sucesión y evolución[editar]

La sucesión y la evolución tienen tiempos distintos. La sustitución evolutiva de las especies requiere cientos de miles de años, mientras que la sucesión se completa en cientos de años. Pero ambos procesos tienden a favorecer la sucesión de especies generalistas por otras especializadas; en general, tienden a producir un aumento de complejidad. El proceso evolutivo se desarrolla dentro de la corriente de autoorganización de los sistemas ecológicos, que llamamos sucesión, y eso ayuda a explicar su tendencia a producir formas cada vez más complejas y especializadas.

Véase también[editar]