Sotaquí

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Sotaquí durante la fiesta del Niño Dios.
Niño Dios de Sotaquí en su anda de fiesta grande.
Iglesia de Sotaquí.

Sotaquí es una pequeña localidad ubicada a 11 kilómetros de la ciudad de Ovalle, Chile, por el camino pavimentado que va hacia la comuna de Monte Patria.

El lugar es conocido gracias a la segunda fiesta religiosa más grande de la Región de Coquimbo, luego de la de Andacollo en honor a la Virgen del Rosario de Andacollo y que allí se realiza en honor de la imagen del Niño Dios encontrada en el siglo XIX en la Quebrada Los Naranjos, cerca de Sotaquí, siendo estas dos (junto a La Tirana y Lo Vásquez) las fiestas religiosas más multitudinarias de Chile, donde llegan visitantes tanto nacionales como extranjeros.

Fiesta Religiosa del Niño Dios de Sotaquí[editar]

La fecha del evento corresponde a la Epifanía o momentos en que Dios, Jesús, se manifiesta al mundo, es decir, cuando los Reyes Magos llegan a Belén y conocen al niño Dios. El comienzo de los festejos y bailes datan del siglo XIX, pero en un principio, sólo era celebrada por la familia que hizo el hallazgo de la imagen. Sólo en 1873, la fiesta se hace pública congregando cada vez a un mayor número de personas, y sobre a todo a grupos de trabajadores, mineros, agricultores, etc., organizados para bailarle al Niño Dios destacando los auténticos bailes chinos, típicos de la zona. La realización de la fiesta grande o mayor corresponde al primer fin de semana de enero (actualmente las celebraciones de la fiesta grande están teniendo una duración de 4 días), mientras que la fiesta chica o menor se realiza el primer domingo de septiembre.

Origenes de la leyenda del Niño Dios de Sotaquí.[1][editar]

La leyenda acerca del origen fue recogida por el Padre Félix Alejandro Cepeda, párroco de Sotaquí entre 1883-1887, de la tradición oral y consignada por él en el libro de Crónicas de la parroquia. El relato que nos entrega el referido sacerdote en el citado libro es el siguiente:

"Vivía en Sotaquí a principios del siglo XIX una buena anciana llamada Antonia Pizarro, más conocida con el apodo de Naranjo. Dicha señora era buscada desde largas distancias por las personas que tenían algún deudo enfermo, pues gozaba de alta fama como médica de hierbas y sustancias medicinales; pues en esta comarca eran desconocidas en aquel entonces el facultativo y la botica. Un día fue llamada a visitar un enfermo en la estancia del Romero en las inmediaciones del río Hurtado. En el mismo paraje había una majada de cabros a quienes pastoreaban dos niños de corta edad. Fijándose bien notó que jugueteaban con otro más pequeño que estaba casi desnudo, pues tenía sólo un ligero paño femural y lo hacían saltar de un cordel. Ella lo creyó un niño vivo, se acerca y nota con sorpresa que es una perfecta y graciosa imagen del salvador del mundo en su edad de niñez. Recobra la serenidad de espíritu, sólo pensó en adquirir esa imagen del niño Jesús que tanto la había cautivado. Después de repetidas insistidas logro que se la regalaran".

Como nos narra la crónica, la imagen del Niño Dios de Sotaquí, fue hallada por doña Antonia Pizarro, mujer muy conocida en todo en todo el valle e incluso en el lado argentino vecino, por sus dones de meica y buena hierbatera, a principios del XVIII.

Es probable que doña Antonia la encontrara en sus andanzas por el valle del Limarí, puesto que en la zona habitaba gente poderosa que mantenía en sus haciendas, oratorios o capillas con imágenes sacras que compraban en La Serena, a mercaderes que conocían muy bien las devociones piadosas de sus clientes. También es posible que a Doña Antonia se la haya regalado algún paciente agradecido por haberle mejorado de una grave dolencia. Esta imagen no presenta señales de haber estado a la intemperie, pues muestra buen estado de conservación y no ha sido restaurada.

La imagen del Niño Dios es de madera, de cuarenta centímetros de alto. Su mirada es dulce y penetrante, con la cabeza levemente inclinada a su derecha con una corona de plata, tiene sus manos extendidas, y en la mano izquierda tenía un pequeño mundo de oro y corazón de plata, obsequiado por doña María Toro viuda de Tapia, por un favor concedido, según relata el libro de crónicas como uno de los primeros prodigios del Niño Dios. En la década de 1920 le fue robado el mundo oro y corazón de plata y fue reemplazado por un mundo de plata, en la década de 1990 le es repuesto el corazón colgante por un de oro.

Algunos investigadores aseguran que la imagen por sus características escultóricas pertenece sin duda a la escuela quiteña, fundada por los frailes Franciscanos en las américas y muy famosa entre los siglos XVII y XVIII, precisamente por los tipos escultóricos de bulto y por las piezas de esculturas representadas al Niño Dios que eran enviadas a Iglesias, Capillas y Oratorios de toda América.

La imagen referida, de acuerdo a las características escultóricas, en lo concerniente a sus gestos, como al trabajo de encarnado y en relación a su comparación con otras representaciones del Niño Dios, podemos afirmar sin lugar a ninguna duda que pertenece a la escuela quiteña, famosa en el siglo XVIII, precisamente por los tipos escultóricos de bulto y por las piezas de esculturas representadas al Niño Dios que eran enviadas a Iglesias, Capillas y Oratorios de toda América.

La Iglesia del Niño Dios de Sotaquí[editar]

La Iglesia de Sotaquí que acoge al Niño Dios fue construida a fines del S. XIX, es de estilo Corintio y sus tres grandes torres resaltan sobren las rústicas casas del poblado. En 1943 ocurre un terremoto con epicentro en Sotaquí. La Iglesia sufre serios daños siendo reparado por iniciativa de su cura párroco Pbro. Joseph B. Steigmeier S. con cambios importante en su diseño original como la incorporación de dos nuevas torres, un porticado en acceso, además de modificación de transpeto y reconstrucción de ábside, proyectos de Manuel Cifuentes. Posteriormente, en el terremoto de Punitaqui de 1997 la Iglesia se vuelve a dañar seriamente, determinándose su cierro para uso público por los riesgos para la seguridad de las personas.

Desde el 7 de septiembre de 2009, los arquitectos Juan Pablo Araya Muñoz y Leonel Sandoval Huth encabezaron un equipo multidisciplinario de 18 profesionales para desarrollar el proyecto de restauración. Los diseños terminaron en 2010. En Acta de sesión del Consejo de Monumentos Nacionales, el día miércoles 11 de agosto de 2010 se acuerda aprobar el proyecto de arquitectura “Restauración Iglesia de Sotaquí”. Según consta en Banco Integrado de Proyectos, para el proceso presupuestario 2012 se recomendó favorablemente esta iniciativa de inversión cuyo monto total corresponde a M$ 789.238 por una superficie de 976 m2.

Desde marzo 2012 hasta mayo 2013 se construyeron las obras a cargo de la Sociedad Constructora Río Limarí, con la supervisión de la Dirección de Arquitectura del MOP de la cuarta región. Actualmente constituye el segundo santuario más importante del norte chico, siendo el templo el sello característico del mismo junto a los paltos.

El último gran terremoto que afectó a la zona con epicentro en la localidad de Canela el pasado 16 de septiembre de 2015 ha dejado considerables daños estructurales y en la fachada del templo del Niño Dios que se suman a la seguidilla de siniestros que ha sufrido esta iglesia.

Población[editar]

Aunque en la zona la población es sólo de 4 mil habitantes, durante esta fiesta religiosa suele elevarse por sobre las 75 mil personas.

Referencias[editar]

  1. Ortiz Nuñez, Alex (2016). Historia del Santuario y del Niño Dios de Sotaquí. GORE, Región de Coquimbo, Chile. p. 11-12.