Sodalicio de Vida Cristiana

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Sodalitium Christianae Vitae
Sodalicio de Vida Cristiana
FLAMA SCV COLOR OFICIAL wiki.jpg
Flama ardiente
Emblema del Sodalicio de Vida Cristiana
Tipo Sociedad de Vida Apostólica de derecho pontificio en la Iglesia católica
Fundación 8 de diciembre de 1971
Fundador(es) Luis Fernando Figari
Sede central Casa General,
Calle Dos 545,
Urb. Monterrico Norte,
ciudad de Lima,
Perú
Área de operación mundial
Administración Superior General, Alessandro Moroni Llabrés
Sitio web www.sodalicio.org
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El Sodalicio de Vida Cristiana (también conocido por su nombre en latín Sodalitium Christianae Vítae, SCV) es una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, según el Código de Derecho Canónico[1]​ que rige para la Iglesia católica. Fue fundado en Lima (Perú) por Luis Fernando Figari el 8 de diciembre de 1971, día en que la Iglesia católica celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Adquirió su forma canónica actual al ser aprobada definitivamente por el papa Juan Pablo II el 8 de julio de 1997.[2]

El Sodalicio está compuesta por laicos consagrados y sacerdotes que viven en comunidad, llamados sodálites, quienes viven los consejos evangélicos haciendo compromisos perpetuos de celibato y obediencia, así como de comunicación de bienes.

Los sodálites reconocen un llamado a la santidad, que consideran un llamado particular de Dios a una entrega plena. Para ello buscan recorrer un camino espiritual de encuentro y configuración con la persona de Jesús de Nazaret, que llaman el proceso de amorización. Este es un recorrido que quieren alcanzar por medio de la piedad filial a Santa María.

Al mismo tiempo que buscan alcanzar la santidad, los sodálites participan de la misión evangelizadora de la Iglesia, intentando que la Buena Nueva se difunda en las culturas del ser humano.[3]

Según señala el grupo, el apostolado sodálite es universal, «abierto a una multiplicidad de campos de evangelización». Sin excluir otros ámbitos promueve tres acentos: la promoción de la juventud, la evangelización de la cultura, y la ayuda social a los más pobres.[4]​ También son ámbitos de importancia la promoción de la familia y la defensa de la vida, y la educación como espacio de evangelización de la cultura.

Al ser reconocida como sociedad de vida apostólica laical de derecho pontificio, el Sodalicio depende de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica de la Santa Sede. Se trata de la primera sociedad de vida apostólica laical en haber sido reconocida por el derecho pontificio.

El gobierno del Sodalicio recae en un «superior general» que es elegido cada seis años por una asamblea general. Actualmente el superior general es Alessandro Moroni Llabrés, que le corresponde gobernar el periodo 2012-2018.[5]

La espiritualidad del Sodalicio es conocida como la espiritualidad sodálite, que conforma como en la tradición eclesial una familia espiritual, es decir un amplio grupo de personas que viven su relación con Dios desde una perspectiva particular siempre en comunión con la gran tradición de la Iglesia. La familia espiritual del Sodalicio es conocida como la Familia Sodálite, integrada por diversas asociaciones, obras y personas que viven la espiritualidad sodálite y se ven alentadas en la vivencia de la fe por ella.

Historia[editar]

El Sodalicio de Vida Cristiana fue fundado por Luis Fernando Figari el 8 de diciembre de 1971. Un grupo de jóvenes, que pasaron de la política a la filosofía, decidieron que la respuesta a las rupturas que experimenta el corazón humano, debía ser religiosa. Se trató «de un proceso de búsqueda centrado en el afán de descubrir el sentido de la propia vida y de la sociedad, en la que no hubo duda que detrás de la gran temática del hombre, detrás de la problemática social, se descubre la temática religiosa».[6]

1971 a 1977: los inicios[editar]

En diálogos con el P. Gerald Haby, un sacerdote marianista conocedor de la espiritualidad mariano-cristocéntrica propuesta por el Beato Guillermo José Chaminade, se fue gestando un Sodalicio (una asociación de fieles para fomentar el amor filial mariano), camino que debía llevar a una vida santa y a una dedicación al apostolado en medio del mundo. Surge también la así la idea de la consagración a María en medio de las ocupaciones de la vida cotidiana, aspecto que fomentó el Concilio Vaticano II.[7]

El influjo del Concilio Vaticano II, en particular del documento Apostólicam actuositatem, que explicita el apostolado de los laicos como consecuencia de la gracia sacramental adquirida en el bautismo, orientándolos a consagrar todo el mundo a Dios en la vida cotidiana, fue de gran importancia para orientar el apostolado y misión del Sodalicio, como también otros documentos conciliares como la Lumen gentium y la Gaudium et spes; la encíclica Evangelii nuntiandi del papa Pablo VI; y el documento de conclusiones de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano.[8]

El arzobispo de Lima y primado del Perú, cardenal Juan Landázuri Ricketts, OFM, quien por muchos años fue también presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, alentó al Sodalicio de Vida Cristiana desde sus inicios[9]​ y en 1977 aprobó los Estatutos como una asociación privada de fieles, según el Código de Derecho Canónico de 1917[10]​ que entonces regía a las instituciones eclesiales. Se trataba de un primer paso jurídico-eclesiástico en el proceso que llevó al Sodalicio hasta su forma actual.

1978 a 1989: la vida comunitaria, primeras obras y los nuevos estatutos[editar]

Con la primera experiencia de vida comunitaria en Lima, recién en 1978, surgen las primeras pautas para la vida fraterna en común,[11]​ que recogieron aspectos de la tradición eclesial de las comunidades religiosas. En una pequeña casa situada en el distrito de Jesús María, pequeños grupos de sodálites irían haciendo un ensayo de la vida fraterna en común. Años después, en los primeros meses de 1984 se inaugura el Centro de Formación Nuestra Señora de Guadalupe, que serviría para los primeros años de formación inicial.

En 1984, el arzobispo de Arequipa, Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio, invitó al Sodalicio a fundar una comunidad en dicha ciudad en el sur del Perú. Se trataba de la primera comunidad fuera de Lima, su ciudad de origen. En enero de 1985 se organizó en esa ciudad el I Congreso Internacional sobre la Reconciliación. De reciente publicación, la exhortación apostólica postsinodal Reconciliatio et paenitentia, del papa Juan Pablo II, fue importante en la temática del congreso.[12]​ A este congreso le siguieron otros.

A solicitud de los padres de familia del Colegio Santa María, en la ciudad de Chincha al sur de Lima, el Sodalicio asume la administración de su primera experiencia escolar.

En 1986, el cardenal Eugênio de Araújo Sales (arzobispo de Río de Janeiro), invitó al Sodalicio a iniciar su primera comunidad fuera del Perú, en Brasil, donde asumió su primera parroquia, Nossa Senhora da Guía.[13]

En junio de 1987, en Lima (Perú), se inauguró el primer centro pastoral Santa María de la Evangelización promovido por el Sodalicio. En Arequipa se fundó el Instituto del Sur para la enseñanza de carreras técnicas con una perspectiva de formación integral humana.

El nuevo Código de Derecho Canónico se había publicado en 1983, tras lo cual el Sodalicio fue definiendo mejor su figura jurídica en diálogo con el arzobispo de Lima, el cardenal Juan Landázuri Ricketts, OFM, y tras diversas consultas canónicas modificó sus Estatutos en 1986, manteniéndose aún como una asociación privada de fieles, pero con una estructura propia de una sociedad de vida apostólica, que son instituciones dedicadas al apostolado, con vida fraterna en común, según las propias constituciones.[14]​ Los nuevos estatutos fueron aprobados en 1989, erigiéndose así canónicamente, en la arquidiócesis de Lima, el Sodalicio de Vida Cristiana.

1989 a 1997: recorrido hasta la aprobación pontificia[editar]

A solicitud del arzobispo de Medellín, el cardenal Alfonso López Trujillo, el Sodalicio erigió su primera comunidad en Colombia. Ese mismo llega a la diócesis de Petrópolis, y dos años después a la diócesis de Santo Amaro, en São Paulo, ambas en Brasil.

En la fiesta de la cátedra de San Pedro, el 22 de febrero de 1994, el Sodalicio fue erigido como Sociedad de Vida Apostólica de derecho diocesano, por el arzobispo de Lima el cardenal Augusto Vargas Alzamora S. J. En el mes de diciembre de 1994 se celebró la I Asamblea General Ordinaria del Sodalicio, ya como sociedad de vida apostólica.

El Sodalicio por razones administrativas, adaptándose a las nuevas Constituciones, en 1996, erigió la Región Perú, y al año siguiente se erigió la Región Brasil.

El 8 de julio de 1997, 25 años después de su fundación, el papa Juan Pablo II aprobó el Sodalicio de Vida Cristiana como Sociedad de Vida Apostólica laical de Derecho Pontificio,[15]​ dependiente de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Pocos meses después se erigió la comunidad sodálite Nossa Signora della Evangelizzazione en la ciudad de Roma.

Finalizando el año se fundó en Arequipa la primera universidad promovida por el Sodalicio, la Universidad Católica San Pablo.

1997 a 2010: concluye una etapa fundacional[editar]

En mayo de 1998 ―durante la Solemnidad de Pentecostés― el Sodalicio promovió la participación del MVC en el Encuentro de Movimientos Eclesiales y las Nuevas Comunidades, convocado por el papa Juan Pablo II. Diversos miembros de la Familia Sodálite, entre ellos también sodálites, fueron invitados a participar del Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales que se realizó en esos días.

El 15 de agosto de 1998 ―solemnidad de la Asunción de la Virgen María―, Luis Fernando Figari fundó las Siervas del Plan de Dios,[16]​ una fundación de mujeres consagradas a Dios mediante la «plena disponibilidad apostólica», que viven en comunidad y realizan un servicio evangelizador y solidario.

En enero de 1999 el Sodalicio erigió en Santiago de Chile la comunidad Nuestra Señora del Carmen. El 6 de diciembre de 1999, durante la I Asamblea Plenaria del MVC en Roma, el papa Juan Pablo II se dirigió a los miembros del Movimiento de Vida Cristiana y del Sodalicio de Vida Cristiana invitándolos a ser artesanos de reconciliación en el mundo actual.[17]

En diciembre del año 2000 se celebró la II Asamblea General Ordinaria del Sodalicio de Vida Cristiana en la ciudad de Lima, en la que se eligió nuevamente a Luis Fernando Figari ―fundador del Sodalicio― como superior general.

Al comenzar el año 2001 se creó la Región Colombia ―que comprendía las jurisdicciones de Medellín, Cali y Bogotá―. Días después la Santa Sede aprueba la incardinación de los sacerdotes sodálites al Sodalicio, concluyendo así el proceso jurídico como sociedad de vida apostólica.

El 13 de febrero de 2001 fallece Germán Doig, quien había sido el primer vicario general y coordinador del Movimiento de Vida Cristiana desde sus inicios.

El año 2002 se estableció en Guayaquil (Ecuador) la comunidad Inmaculado Corazón de María. El 7 de abril de 2002, el cardenal Juan Luis Cipriani Thorne ordenó obispo a monseñor José Antonio Eguren, quien fue nombrado obispo auxiliar de Lima hasta julio del 2006.

Aceptando la invitación del entonces arzobispo de Denver, monseñor Charles Chaput (OFM), para administrar el Saint Malo Retreat Center, el Sodalicio fundó en 2003 una comunidad en el estado de Colorado (Estados Unidos).

En 2004, el cardenal Jorge Mario Bergoglio ―arzobispo de esa jurisdicción eclesiástica y actual papa Francisco― invitó al Sodalicio a Buenos Aires (Argentina). En 2005 se fundó en Bogotá (Colombia) la comunidad Nuestra Señora de Chiquinquirá; y en San José (Costa Rica) la comunidad Nuestra Señora de los Ángeles.

El año 2006 es nombrado obispo de Ayaviri Mons. Kay Martín Schmalhausen Panizo.[18]​ Meses después Mons. Jose Antonio Eguren es nombrado arzobispo de Piura. Para acompañar la pastoral de los obispos el Sodalicio funda en Piura y en Ayaviri comunidades al año siguiente.

La III Asamblea General Ordinaria del Sodalicio de Vida Cristiana se llevó a cabo en diciembre de 2006 en la que nuevamente se elige como superior general a Luis Fernando Figari, fundador del Sodalicio.

En 2007 se erigió en Santiago de Chile la segunda comunidad del Sodalicio, con el nombre de Madre de los Apóstoles.

En el año 2009 se creó el centro de formación Santa María del Lago en la localidad de Nemi, en las cercanías de la ciudad de Roma, concebida como casa para estudiantes sodálites en las universidades romanas.

Tras la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (2007) realizada en Aparecida (Brasil), en 2010 el Sodalicio fundó en ese centro mariano la comunidad Santa María da Nova Evangelização.

En diciembre de 2010, Luis Fernando Figari renunció a su cargo y se convocó a una Asamblea General Extraordinaria para la elección de su sucesor. Con ello concluía la fase en la que la comunidad eclesiástica fue gobernada por su propio fundador.

2011 a hoy: el Sodalicio en la actualidad[editar]

En la Asamblea General Extraordinaria de enero de 2011 fue elegido como superior general Eduardo Regal Villa, quien desde el año 2001 había sido Vicario General y Coordinador General del Movimiento de Vida Cristiana.

En diciembre de 2012, en la IV Asamblea General Ordinaria, los delegados del Sodalicio para la asamblea eligieron a Alessandro Moroni Llabrés, peruano, quien desde 1999 era superior en Santiago de Chile.

Espiritualidad[editar]

Dentro de la común espiritualidad de la Iglesia católica, el Sodalicio posee una espiritualidad, disciplina y estilo propios. Estos son medios adecuados para vivir la propia conversión y misión dentro de la Iglesia.[19]

Características[editar]

La «vivencia integral de la fe», que es el fundamento de la vida cristiana, como un don que se proyecta en la acción. Para ello los miembros del Sodalicio se forman en la «fe en la mente» mediante la lectura, el estudio y la oración, en especial con la meditación de las Sagradas Escrituras; buscan además acoger la Palabra de Dios, profundizando y rezando unidos con la Iglesia la Palabra de Dios para llevar la «fe en el corazón»; y siguen el ejemplo de la bienaventurada Virgen María para vivir el amor a Dios y a los seres humanos en la «fe en la acción».[20]

La «centralidad del Misterio Trinitario» que orienta la aspiración a vivir una vida cristiana plena y perfecta en el Amor; amor al Padre Creador por el Hijo en el Espíritu Santo, amor filial a Santa María y amor a los seres humanos invitados a vivir la Comunión Trinitaria de Amor como horizonte de máxima realización humana.[21]

El «reconocimiento de la Encarnación del Verbo Eterno» en el seno purísimo de María Virgen como el acontecimiento central de la historia humana, en la que Jesús Reconciliador restaura la humanidad caída y revela plenamente la identidad y vocación de todo ser humano.[22]

El «amor filial a Santa María», como camino de configuración con su Hijo Jesús y de crecimiento en la vida cristiana, a través del proceso de amorización.[23]​ Ella que fue la Madre del Señor Jesús, es también para los sodálites su madre espiritual, lo que está expresado en el lema: «Por Cristo a María y por María más plenamente al Señor Jesús».[24]

La «vida comunitaria», dimensión en la que el ser humano descubre la realización como ser creado para vivir el encuentro y la comunión con los demás. En la vida comunitaria las personas que viven la espiritualidad sodálite acogen el don de la fe, profundizándola para compartirla y celebrarla, viviendo en espíritu de familia la participación en la Comunión Divina de Amor, como los discípulos en torno a María, la Madre de los Apóstoles.[25]​ Los integrantes del Sodalicio y su familia espiritual se reúnen como amigos en el Señor, para compartir la vida de fe, donde unos a otros sean estímulo de fervor, de humildad, de oración, de reverencia, de alegría, de trabajo, de apostolado, de solidaridad.[26]

El esfuerzo por vivir una «espiritualidad de la vida cotidiana», haciendo de la propia persona y de sus acciones un «culto agradable a Dios», viviendo las virtudes evangélicas, ejercitándose en la presencia de Dios, cumpliendo los deberes según la propia condición y oficio, respondiendo eficazmente a los dones personales para cumplir los planes de Dios.[20]

La «adhesión al don la reconciliación» para vivir en primera persona la propia conversión, y que con el testimonio de la palabra y la vida, pueda repetir con el apóstol Pablo: «No soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí».[27]​ Así, para la espiritualidad sodálite, se logra el cambio del corazón humano, cambio interior que es la base de todo cambio social.

La eclesialidad que se expresa en la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y Santo Padre,[28]​ en la participación de la vida eclesial y la disposición de servicio a su misión evangelizadora, buscando hacer más asequible la Buena Nueva del Evangelio.[29]

Interlocutores[editar]

La espiritualidad sodálite se encuentra relacionada con otras espiritualidades de la Iglesia, con las cuales distintos miembros del Sodalicio, a lo largo de su corta historia, han entrado en diálogo intelectual y espiritual para ir perfilando los aspectos de una espiritualidad para estos tiempos.

La espiritualidad del Sodalicio tiene influencias, entre otros importantes autores espirituales católicos, del Beato Guillermo José Chaminade (1761-1850), de San Ignacio de Loyola (1491-1556), de varios Padres de la Iglesia, diversos autores de la escuela benedictina y cisterciense ―entre ellos San Bernardo de Claraval (1090-1153)― así como de la Escuela Francesa de Espiritualidad, como el cardenal Pierre de Berulle (1575-1629). También de algunos espirituales de la Reforma española, como el cardenal abad Cisneros (1455-1510), Fray Luis de Granada (1504-1588) y San Juan de Ávila (1500-1569).[30]

Servicio de gobierno[editar]

El gobierno en el Sodalicio se entiende como un servicio, y se ejerce en diversos niveles, ya sea general, regional o local. Al ser una Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Pontificio el Sodalicio depende de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, un dicasterio de la Santa Sede. Todos las autoridades del Sodalicio se rigen según las Constituciones propias y las normas correspondientes del Código de Derecho Canónico.

Gobierno General[editar]

El Sodalicio está gobernado por un Superior General elegido cada seis años por una Asamblea General compuesta por delegados elegidos en su mayoría por los integrantes de derecho pleno del Sodalicio. Esta asamblea cuando está reunida es la máxima autoridad y sus decisiones obligan a todos. La última se celebró en diciembre de 2012.

Actualmente el superior general es Alessandro Moroni Llabrés, peruano elegido en diciembre del 2012 para gobernar durante el periodo 2012-2018.[31]

Junto al superior general componen el Consejo Superior un vicario general, y cinco asistentes generales responsables de las áreas de Espiritualidad, Instrucción, Apostolado, Comunicaciones y Temporalidades, quienes también son elegidos en la Asamblea General por el mismo periodo de tiempo.

Gobierno regional[editar]

Por razones administrativas el Sodalicio se divide en regiones, que la gobierna un superior regional designado por el superior general. A su vez el superior regional tiene un consejo regional que lo asiste compuesto por asistentes regionales en las cinco áreas de Espiritualidad, Instrucción, Apostolado, Comunicaciones y Temporalidades.

Una región puede reunir varios centros y obras propias, de las que es responsable el superior regional.

Gobierno local[editar]

A cargo de cada centro del Sodalicio está un Superior local, que es designado por el superior general. A semejanza de las otras estructuras de gobierno, también existe un consejo local con responsables en las cinco áreas de Espiritualidad, Instrucción, Apostolado, Comunicaciones y Temporalidades. Un centro puede reunir una o varias comunidades sodálites, además de obras propias.

Familia Sodálite[editar]

La Familia Sodálite es el conjunto de personas, instituciones y obras que se adhieren a la espiritualidad del Sodalicio. Según su estado de vida, los integrantes de la Familia Sodálite buscan vivir una vida cristiana auténtica y la construcción de un mundo mejor, más fraterno y reconciliado.[32]

Quienes participan en la Familia Sodálite lo hacen a nivel personal o asociativo, y son fieles cristianos de la Iglesia Católica, de cualquier edad o condición, que quieren vivir orientados por la espiritualidad sodálite como camino para alcanzar la santidad y se sienten identificados con esta familia espiritual.

Entre los integrantes, aunque no exclusivamente, se encuentran todos quienes forman parte de alguna de las instituciones fundadas por Luis Fernando Figari, como es el caso del Sodalicio de Vida Cristiana (Sociedad de Vida Apostólica laical masculina), el Movimiento de Vida Cristiana (Asociación Internacional de Fieles), la Fraternidad Mariana de la Reconciliación (Sociedad de Vida Apostólica laical femenina), las Siervas del Plan de Dios (Asociación Pública de Fieles de mujeres consagradas), la Asociación de María Inmaculada y la Hermandad Nuestra Señora de la Reconciliación. También forman parte de la familia espiritual aquellas personas que participan en las obras que han surgido orientadas por la espiritualidad sodálite.

Actualmente la Familia Sodálite alcanza a muchos millares de personas, en los cinco continentes, que se identifican con la espiritualidad sodálite.[33]

Controversias[editar]

Si bien la mayoría de los padres de sodálites respaldan la vocación de sus hijos, y algunos de ellos incluso integran asociaciones o forman parte del Movimiento de Vida Cristiana, también hay pocos padres que están en desacuerdo, como los que reportó el año 2001 un programa de cable peruano. Esas acusaciones fueron desmentidas por testimonios de padres de sodálites que viven en las comunidades del Sodalicio.[34]​ Las mismas críticas, promovidas por el oculista Héctor Guillén Tamayo (autor del blog Estado Laico) reaparecieron el año 2003, acusando de supuesto lavado de cerebro y separación de los hijos de sus padres (Guillén tiene un hijo en el Sodalicio); de ser conservadores, elitistas, autoritarios y fundamentalistas.[35]

En 2011 el Sodalitium a través de un comunicado público informó sobre «inconductas sexuales» cometidas por Germán Doig, ex-vicario general, fallecido diez años antes. En una entrevista el 1 de febrero de 2011, el Sodalicio confirmó la cancelación del proceso de beatificación del difunto laico consagrado,[36]​ debido a tres «gravísimas acusaciones» que evidenciaron que Doig llevó una «doble vida». Según la versión de Diario 16 se le ordenó retirarle «el culto y la fe» debido a su «traición al Señor».[37]​ Ya desde fines del 2010, el Sodalicio había informado a miembros de su familia espiritual y autoridades eclesiásticas, y también había expurgado toda mención al fallecido vicario general Germán Doig en todos los sitios de Internet que hablaban de él.[38]

Acusaciones a Luis Fernando Figari[editar]

En diciembre de 2010, el fundador del Sodalicio, Luis Fernando Figari, había renunciado a su cargo de superior general alegando «motivos de salud». en agosto de 2011 aun diario limeño notificó la existencia de denuncias de abuso sexual en su contra, acusaciones que Figari declaró falsas.[39]​ El año 2014 el Superior General del Sodalicio, Alessandro Moroni, le impusó una vida en la que intensifique la oración y la penitencia.[40]​ El 22 de abril de 2015 la Santa Sede designó un Visitador Apostólico para investigar las acusaciones de comportamientos impropios de Figari, según informó el mismo Sodalicio. [41]

Tras las acusaciones aparecidas en diversos medios en octubre de 2015, en su libro Mitad Monjes, Mitad Soldados,[42]​ Pedro Salinas (antiguo miembro del SCV en los mediados de los '80), acusa con testimonios anónimos, no verificados, de presuntos abusos sexuales en el SCV. Figari aceptó que cometió excesos en la formación de los miembros del Sodalicio, pero que no ha cometido abusos sexuales.[43]​ El 5 de abril de 2016 Alessandro Moroni, superior general del Sodalicio, declaró que considera culpable moral a Figari de las acusaciones que se le imputan, independientemente de las decisiones de la Santa Sede o la Fiscalía, y lo declaró como persona non grata para la institución.[44]

La Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) había respondido el 2 de noviembre de 2015 principalmente a las acusaciones contra Figari, rechazando cualquier tipo de abuso, ofreciendo colaboración con las leyes civiles y disposición para acompañar a los afectados y comprometiéndose a proteger y defender la vida y la inocencia de los niños.[45]

El 29 de abril de 2016 la Santa Sede nombró al actual Cardenal Joseph William Tobin, por entonces arzobispo de Indianápolis, hoy de Newark, Estados Unidos, como delegado ad nutum de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica para el Sodalicio de Vida Cristiana, encomendándole aconsejar y sostener al superior general y al gobierno del Sodalicio en el cumplimiento de todas sus competencias, entre ellas guiar al gobierno del Sodalicio en las decisiones a adoptar en el caso de Luis Fernando Figari y de la administración de los bienes del Sodalicio.[46]

En mayo de 2016, 5 ex miembros del Sodalicio presentaron una denuncia penal contra Luis Fernando Figari y otros miembros de la comunidad por los delitos de asociación ilítica para delinquir, secuestro y lesiones graves.[47]​ Días después, Alessandro Moroni hizo público el decreto vaticano que designó al Cardenal Joseph Tobin como delegado ad nutum del Sodalicio, y anunció el traslado de Figari a un lugar más acorde a las medidas dispuestas por la Santa Sede.[48]

El 21 de enero de 2017, Alessandro Moroni anunció que la comunidad sodálite entregará un monto de reparación por 2'840,000 dólares americanos a las víctimas de abusos sexuales, físicos o psicológicos. Este monto incluye reparaciones económicas, asistencia médica o sicológica, ayuda para la reinserción laboral y ayudas de otro tipo.[49]

Durante los días 7, 8 y 9 de febrero de 2017, el Cardenal Joseph Tobin, Delegado vaticano para el Sodalicio, realizó su segunda visita a Lima. Durante un encuentro de 3 días con el Cardenal, el Superior General Alessandro Moroni y alrededor de 100 sodálites de Perú y de varios países reunidos en Lima revisaron el Informe Final de abusos en el Sodalicio elaborado por los expertos internacionales Kathleen McChesney, Ian Elliott y Mónica Applewhite.

El 10 de febrero de 2017 el Sodalicio publicó el pronunciamiento de la Santa Sede con respecto a las denuncias contra Luis Fernando Figari enviadas a Roma, y las decisiones que se deben tomar con respecto a él. Entre ellas se menciona que será retirado a un lugar donde no exista comunidad del Sodalicio, se le prohíbe que regrese al Perú, así como tomar contacto con miembros de la comunidad, además de otras disposiciones.[50]

El 14 de febrero de 2017 el Sodalicio publicó el Informe Final sobre abusos cometidos en la comunidad realizada por los expertos internacionales. Dicho informe se publicó en versiones en español, inglés y portugués.[51]

La sra. Kathleen McChesney, ex miembro del FBI, una de las responsables del informe, mencionó que dicho informe tomó un tiempo de 12 meses de trabajo, además de entrevistar a más de 245 personas durante el proceso, entre acusados, testigos y víctimas. El informe incluyó además una lista de recomendaciones para ayudar en la prevención de abusos de todo tipo.[52]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Código de Derecho Canónico, cann. 731 al 755, "De las Sociedades de Vida Apostólica".
  2. «Historia del Sodalicio», artículo en el sitio web del Sodalicio.
  3. «Vida espiritual», artículo en el sitio web del Sodalicio.
  4. Sitio web del Sodalicio, Apostolado sodálite
  5. «Alessandro Moroni es el nuevo superior general del Sodalicio de Vida Cristiana», artículo del 3 de diciembre de 2012 en el sitio web Aciprensa.
  6. Peregrinar de una comunidad, Fondo Editorial, Lima, 2000, p.13.
  7. Las primeras fundaciones del P. Chaminade, Fondo Editorial, abril de 1980, p.1.
  8. Dossier sobre el Sodalicio preparado por la Agencia Fides.
  9. Sitio web del Sodalicio, Historia
  10. Código de Derecho Canónico de 1917, en el sitio web Documenta Catholica Omnia.
  11. Reglamento de Comunidad, 1978.
  12. Juan Pablo II: Reconciliatio et paenitentia, texto publicado el 2 de diciembre de 1984 en el sitio web de la Santa Sede.
  13. «Historia», artículo en portugués en el sitio web de la parroquia Nossa Senhora da Guía.
  14. Código de Derecho Canónico, can. 731,2.
  15. «El Sodalicio de Vida Cristiana celebra el décimo aniversario de la aprobación pontificia», artículo del 9 de julio de 2007 en el sitio web Aciprensa.
  16. Sitio web de las Siervas del Plan de Dios
  17. «Audiencia de Su Santidad Juan Pablo II a los miembros del MVC reunidos con ocasión de la I Asamblea Plenaria», artículo en el sitio web MVC (Movimiento de Vida Cristiana).
  18. Perú 21, 18 de febrero de 2006
  19. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 3
  20. a b Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 15.
  21. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 2.
  22. Gaudium et spes, 22
  23. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 15
  24. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 16.
  25. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 5.
  26. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 7.
  27. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 9.
  28. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 12.
  29. Constituciones del Sodalicio de Vida Cristiana, 14.
  30. Harold Griffiths Escardó: Peregrinar de una comunidad (pág. 24-25). Lima: Fondo Editorial, 2000.
  31. «Alessandro Moroni es el nuevo “superior general” del Sodalicio de Vida Cristiana», artículo del 3 de diciembre de 2012 en el sitio web Aciprensa.
  32. Dossier sobre el Sodalicio preparado por la Agencia Fides.
  33. Entrevista de la Agencia Fides a Luis Fernando Figari.
  34. Revista Domingo del diario La República, 29 de diciembre de 2002
  35. MUÑOZ-NAJA, TERESINA (2003). «Los Once Mil Castos». Caretas (1763). Consultado el 3 de enero de 2016. 
  36. EWTN Noticias (2011): «Sodalicio de Vida Cristiana anuncia conclusión de investigación a difunto vicario general», artículo del 2 de febrero de 2011 en el sitio web católico Aciprensa (Madrid). Consultado el 29 de abril de 2014.
  37. Godoy, Lidia (2011): «Se descubre su "doble vida" de abusador de menores. Germán Doig, líder del Sodalicio, otro caso Maciel», artículo en el sitio web Periodista Digital (Madrid) del 2 de febrero de 2011. Consultado el 29 de abril de 2014.
  38. Beltramo, Andrés: «El otro Maciel», artículo del 2 de febrero de 2011 en el sitio web católico Infocatólica. Consultado el 29 de abril de 2014.
  39. Beltramo Álvarez, Andrés (2011): «Perú, allegations of sexual abuse by the founder of the Sodality», artículo en inglés del 9 de febrero de 2011 en el sitio web Vatican Insider / La Stampa. Consultado el 7 de junio de 2013.
  40. Entrevista a Alessandro Moroni, Superior General del Sodalicio, en el diario El Comercio, 25 de octubre de 2015.
  41. Sodalicio anuncia que tiene Visitador Apostólico sitio web sodalicio.org, 26 de octubre de 2015.
  42. Salinas, Pedro (1 de octubre de 2015). Mitad Monjes, Mitad Soldados, 324 páginas. Lima, Perú. ISBN 978-612-319-028-6. 
  43. Entrevista al abogado Armando Lengua Balbi en el diario El Comercio, 3 de noviembre de 2015.
  44. «Sodalicio: "Luis Fernando Figari es culpable de los abusos"». en el diario El Comercio, edición Lima. 5 de abril de 2016. 
  45. Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) (2 de noviembre de 2015). «Perú: Obispos se pronuncian tras denuncias contra fundador del Sodalicio de Vida Cristiana». Aciprensa. 
  46. «Alessandro Moroni presenta decreto vaticano sobre el Sodalicio de Vida Cristiana - Sodalicio». 
  47. Sodalicio: ex miembros ampliaron denuncia penal contra Figari
  48. «Publican decreto del Vaticano y nombran delegado para el Sodalicio». Consultado el 14 de septiembre de 2017. 
  49. Elcomercio.pe, Redacción (21 de enero de 2017). «Sodalicio entregará casi US$ 2,8 millones a presuntas víctimas». El Comercio. Consultado el 14 de septiembre de 2017. 
  50. «Carta de Roma». Consultado el 30 de enero de 2017. 
  51. «Publicación de Informe Final de Abusos realizado por expertos internacionales - Sodalicio». Sodalicio. 14 de febrero de 2017. Consultado el 14 de julio de 2017. 
  52. «Kathleen McChesney: Testimonio sobre su investigación - Sodalicio». Sodalicio. 18 de febrero de 2017. Consultado el 14 de julio de 2017. 

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