Sociedad Estatal Correos y Telégrafos

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Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E
Fachada edificio principal Correos Madrid.jpg
Fachada del edificio principal de Correos en Madrid.
Tipo negocio
Industria Transporte
Estatus legal empresa pública
Fundación 1716
Sede central Madrid, España
Ámbito España y Andorra
Sitio web www.correos.es
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Correos, legalmente Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E es una empresa de capital 100% público, cuyo propietario es el Estado español, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La compañía sustenta la generación de valor para su accionista en el cumplimiento eficiente de su misión de servicio público y en el mantenimiento de su competitividad y rentabilidad empresariales. Es la mayor empresa pública existente en España, después de que los gobiernos de los años 80 y 90 privatizaran el resto de empresas públicas potentes: Iberia, Endesa, Telefónica, Argentaria, etc.

Su representación y gestión corresponde a tres órganos superiores de dirección: el Consejo de Administración, su Comisión Ejecutiva y el Presidente. Territorialmente, Correos se estructura en 7 Direcciones de Zona. El Grupo se completa con las empresas filiales Correos Express Paquetería Urgente, S.A., S.M.E (antiguo Chronoexprés), Nexea Gestión Documental, S.A., S.M.E (antiguo Correo Híbrido) y Correos Telecom, S.A., S.M.E, M.P.

Correos es el operador responsable de prestar el Servicio Postal Universal en España, de acuerdo a unos requisitos de calidad, regularidad, accesibilidad y asequibilidad que hacen efectivo el derecho de todos los ciudadanos a las comunicaciones postales.

El cumplimiento de esta obligación legal se complementa con su configuración como operador postal de referencia, con una oferta de servicios que da respuesta a las nuevas y crecientes demandas de usuarios y clientes, y con el compromiso de lograr la satisfacción y desarrollo profesional de sus empleados.

Correos es el mejor proveedor de comunicaciones físicas, digitales y de paquetería de España. Trabaja con eficiencia, calidad y sostenibilidad; con los mejores profesionales, la mayor presencia territorial y los equipamientos más innovadores, todo ello con el objetivo de formar parte del día a día de los ciudadanos, las empresas e instituciones, y hacer su vida más fácil. CORREOS es el sitio de confianza que abandera la innovación para ayudar a los clientes. En 2016 cumplió 300 años celebrando el pasado, el presente y el futuro.

Correos distribuye más de 15 millones de envíos al día (350.000 millones anuales) y llega a 19 millones de hogares y dos millones de empresas gracias a sus 50.000 empleados (50% de hombres y 50% de mujeres), es por tanto la empresa con mayor número de personas al servicio de personas con más de 58.000 efectivos. Es la primera empresa del país por capilaridad y cobertura territorial, con más de 8.900 puntos de atención: 2.400 oficinas multiservicio, 100 unidades de servicios especiales y 6.400 servicios rurales (atención al cliente y/o reparto) y con una flota de casi 13.500 vehículos, entre propios y ajenos, que recorren cerca de 700.000 kilómetros que demás han recortado un 30% sus emisiones en los últimos años.

Desde enero de 2011 la denominación pasó a ser Grupo Correos como resultado de la unión de Correos y sus filiales: Correos Express, Correos Telecom y Nexea (antes Correo Híbrido) mostrándose ante el mercado y la sociedad de forma diferente, con toda la potencia del Grupo. Así se configura como un auténtico operador global de soluciones de comunicación en todos y cada uno de los mercados en los que actúa, presentando la oferta más completa del mercado.

Para ello, amplia su presencia en la cadena de valor de los envíos enriqueciendo su oferta con servicios en la fase previa y posterior a la distribución. Por ejemplo, el diseño e impresión de las comunicaciones masivas (mediante Nexea), la gestión integral de la paquetería B2B y B2C (potenciando la complementariedad de las redes logísticas y comerciales de Correos y Chronoexprés) o la integración tecnológica con los clientes, tanto para la admisión como para la trazabilidad de los envíos (con la participación de Correos Telecom).

Liberalización[editar]

Buzón de Correos junto a dos armarios verdes utilizados por los empleados de Correos en España.

El 21 de diciembre de 2010, se aprueba la Ley del Servicio Postal Universal, de los derechos de los usuarios y del mercado postal para garantizar la prestación de un servicio postal universal, público de calidad en España y cuyo prestador será Correos durante 15 años, aunque el contrato regulador se revisará cada cinco. De esta manera finaliza la transposición al ordenamiento jurídico español del marco regulador europeo establecido por la Directiva 2008/6/CE, de 20 de febrero de 2008 para la plena realización de un mercado único comunitario, proceso iniciado hace más de 10 años.[1]

La aprobación de la Directiva 2008/6/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008,[2] fue un hito en el proceso de reforma postal en la Unión Europea, y un paso para la liberalización total en 2011, al poner las bases definitivas para la plena apertura del sector.[3]

Los operadores responsables de prestar el servicio postal universal de los estados miembros han emprendido medidas de diversa índole con las que abordar el nuevo contexto. A través de proyectos de fusión, planes de privatización parcial, programas de reestructuración y de reducción de costes o iniciativas de diversificación, trataron de competir con mayor eficiencia, compensar la consolidación de los medios electrónicos sustitutivos del correo tradicional o afrontar una crisis económica global que ha tenido efectos significativos en los flujos postales.

En España, desde la década de 1960, los segmentos más rentables del mercado postal han estado abiertos a las empresas privadas presentes en el sector. Otros operadores nacionales y extranjeros han ido progresivamente ampliando su presencia en los segmentos de correspondencia, marketing directo, paquetería y redes de atención al público, mediante la firma de alianzas con socios domésticos, instalándose directamente o creando sus propias oficinas de cambio extraterritoriales, muy especializadas en la captación de flujos internacionales en países emisores.

Historia[editar]

Buzón de Correos de España en Madrid.

Los más de tres siglos de historia de Correos arrancan el 8 de julio de 1716 con el nombramiento de Juan Tomás de Goyeneche (ver artículo completo).

El ser humano, bien por su necesidad personal, o por imperativo de las organizaciones políticas, sociales o económicas, ha sentido la obligación de establecer canales de comunicación con otros miembros de la sociedad. En España, su desarrollo es tan antiguo como su propia historia, aunque las primeras referencias que tenemos se remontan a la ocupación romana de la península, que valiéndose de la excelente red viaria creada por Roma, dispuso de un servicio de postas denominado Cursus publicus. Pero es en los reinos cristianos del siglo XIII donde encontramos las primeras fuentes escritas que atestiguan el oficio de portador de cartas. En el Código de las Partidas de Alfonso X el Sabio se habla de los mandaderos que llevaban la correspondencia áulica, o en la profusa legislación de la Corona de Aragón se hace continua relación de los Hostes de Correos. La organización postal más destacada del periodo medieval es la Cofradía de Marcús, radicada en Barcelona, una asociación gremial con fines religiosos y de socorro mutuo entre los cofrades, que disfrutó de numerosos privilegios y exenciones.

Palacio de Comunicaciones de Madrid, antigua sede de Correos y actualmente ayuntamiento de Madrid.

A partir de 1500 se establece una estructura postal nueva en España. Felipe I el Hermoso concedió el privilegio del servicio en régimen de monopolio con el título de Correo Mayor de España, a la familia Tassis, originaria de Italia, y su hijo Carlos I lo ratificó en 1516. Estos eran los encargados de organizar las postas dentro de nuestro propio territorio y de las posesiones hispanas en Europa. Con respecto al tráfico postal con las recién descubiertas tierras americanas el título de Correo Mayor de Indias recayó, también en régimen de monopolio en la familia Galíndez de Carvajal, que lo ostentaron hasta mediados del siglo XVIII. Durante estos siglos se estableció en los territorios españoles un sistema de correo basado en los relevos de postas y en la creación de las estafetas, y el servicio se extendió a los particulares mediante el cobro de un porteo relacionado con la distancia que debía recorrer el envío.

El cambio de dinastía en España en el siglo XVIII provocó la pérdida del monopolio postal para los Correos Mayores, en beneficio del Estado español que convirtió el correo en una Renta Real a partir de 1706, en que arrendó el servicio durante una década debido a los conflictos bélicos que asolaban España y Europa. El 8 de agosto de 1716 se nombró Juez Superintendente y Administrador General de las Estafetas de dentro y fuera de estos Reynos a don Juan Tomás de Goyeneche, y se adscribió administrativamente el ramo del Correo a la Secretaría de Estado.

Buzón de correos de piedra en una fachada de Mayorga (Valladolid), fechado en 1793 y que pasa por ser el más antiguo del país.

Durante este siglo, gracias al impulso de los políticos ilustrados, se mejoraron las vías de comunicación, se estableció una red radial, se crearon nuevos servicios como el de impresos, periódicos, listas o apartados y se racionalizaron las tarifas; en 1762 se mandó abrir en los oficios y estafetas agujeros o rejas para el depósito de la correspondencia, dando origen a la boca buzón de Correos. Otra de las innovaciones más relevantes de este siglo fue la creación del cuerpo de Carteros urbanos en 1756, por iniciativa de Pedro Rodríguez de Campomanes, que en este momento era Asesor de la Real Renta de Correos. Con respecto a América se crearon los Correos Marítimos, con sede en La Coruña, que regularizaron el servicio con los Virreinatos y Audiencias del otro lado del océano.

Tras el paréntesis de la Guerra de Independencia, durante el siglo XIX se produjeron las transformaciones más radicales en el mundo de las comunicaciones. Hubo que reconstruir la red viaria, muy dañada cuando no destruida totalmente por los efectos de la guerra, y ampliar las principales líneas para el uso de los llamados «carritos de violín», que podían llevar incluso uno o dos pasajeros. A mediados de siglo Correos dispuso de una flota propia de transportes por carretera para la correspondencia y pasajeros y se incrementó la frecuencia de entrega postal. Pero a partir de 1850 -año en que además se crean los sellos de correos- se impuso un nuevo medio de locomoción que sería de inmediato asumido por el correo, se trataba del ferrocarril. En 1855 quedó establecida la primera conducción de correo ambulante entre Madrid y Albacete, y a partir de este momento fueron suprimiéndose las líneas generales de diligencias según avanzaba el tendido ferroviario, exceptuando Galicia que no se unió por tren con Madrid hasta 1883. Este desarrollo potenció uno de los objetivos más importantes que la administración postal se proponía: que el correo llegara diariamente a todos los ayuntamientos del país.

La otra gran conquista del siglo XIX en materia postal fue la invención del sello de correos como forma de pago de los envíos, ahora a cargo del remitente, debido al británico Sir Rowland Hill. Los sellos se pusieron en circulación en Gran Bretaña en 1840 y el primero de ellos se conoce como «Penny Black». En España se implantó el uso de sello a partir del 1 de enero de 1850. Fueron cinco los primeros sellos emitidos por el Estado, con valores faciales que variaban desde los 6 cuartos para las cartas sencillas hasta los 10 reales para los certificados de mayor peso y en todos ellos la imagen representada fue la efigie de la reina Isabel II. El último paso para la reorganización definitiva del correo se produjo en 1889 con la creación del Cuerpo de Empleados de Correos, organizado como una estructura piramidal.

Coincidiendo con las reformas de mediados del siglo XIX, los gobiernos liberales pusieron en marcha el servicio telegráfico. Siguiendo el ejemplo francés, España desarrolló un trazado de líneas de telegrafía óptica entre 1844 y 1855, de uso exclusivo del Estado. A partir de esta última fecha, se fue desarrollando la red electrotelegráfica, que en 1863 ya unía todas las capitales de provincias con Madrid. A finales del siglo el número de oficinas telegráficas abiertas al público ascendía a mil quinientas. Este nuevo sistema revolucionó el mundo de las comunicaciones, reduciendo el tiempo del mensaje a escasos minutos.

Maqueta de coche de los años 1950 empleado en la distribución de correos.

El progreso alcanzado a lo largo del siglo XIX se consolidó durante el XX: nuevas tecnologías, nuevos medios de transporte, nuevos servicios y una decidida vocación de utilidad pública provocaron la extensión del uso del correo. La aparición del automóvil y posteriormente la del avión cambiaron las estructuras postales y aceleraron la entrega de la correspondencia. Así en 1899 se inauguró la primera conducción postal por carretera en la provincia de Navarra, y siete años más tarde la Administración Central de Madrid contaba ya con 16 vehículos para el transporte de la correspondencia. En 1919 se creó por decreto en España el servicio aeropostal, que un año más tarde creaba las primeras líneas aeropostales españolas que unían Barcelona con Alicante y Málaga, Sevilla con Larache, Barcelona con Palma de Mallorca y Málaga con Melilla. No obstante, el ferrocarril siguió siendo el principal medio para llevar las cartas y paquetes por toda la geografía peninsular hasta 1993 en que el servicio por tren dio paso a un modelo más racional y adecuado del transporte de la correspondencia por carretera.

De forma paralela, Correos se ha ido modernizando mediante un proceso continuado para prestar nuevos servicios a lo largo del siglo a los ciudadanos, como el correo urgente (1905), el giro (1911), la Caja Postal de Ahorros, los envíos contra reembolso y los Paquetes Postales (1916), el Postal Exprés (1981), el Paquete Azul o los más actuales envases prefranqueados; también se ha producido la automatización de la clasificación de la correspondencia y la adecuación más racional de las tareas de los empleados postales. En estos momentos se encuentra en un camino, marcado por compromisos europeos, hacia la liberalización del sector.

Actividad[editar]

Correos constituye el núcleo principal de las actividades del grupo mediante el suministro del servicio postal universal a todos los ciudadanos y es a la vez la empresa de referencia en el mercado español, uno de los más liberalizados de la Unión Europea.

El principal canal de relación con los clientes son las más de 2.250 oficinas de las que dispone Correos en toda España, centros integrales en los que es posible acceder en un único punto a numerosas prestaciones, desde servicios postales o de telecomunicaciones hasta el pago de recibos.

Correos presta también sus servicios de oficina a través de la Oficina Postal Virtual, el canal en línea para ofrecer la máxima accesibilidad y cercanía al ciudadano. En www.correos.es los usuarios pueden resolver desde su casa o la oficina múltiples gestiones, incluidas consultas y el seguimiento de sus envíos. De hecho, la Oficina Virtual es el medio por medio del cual se realizan más gestiones diariamente, que superan en muchos casos las realizadas por los ciudadanos y clientes en las oficinas principales.[4]

La Oficina Postal Virtual se encuentra disponible las 24 horas y todos los días del año y permite a los clientes acceder a toda la oferta postal desde la comodidad de un ordenador, con la posibilidad de recibir en el domicilio cualquier envío físico gracias a la red de distribución de la Sociedad Estatal.

Muestra de la modernización de procesos y sistema se plasma por ejemplo en los centros de tratamiento automatizados, capaces de gestionar millones de cartas y envíos postales cada día; la implantación de la tecnología de control por radiofrecuencia (RFID) para incrementar la trazabilidad de los envíos;[5] la dotación de terminales informáticos portátiles (PDA) a los carteros;[6] o el Apartado Postal Electrónico,[7] una plataforma virtual desde la que enviar y recibir correos electrónicos con total seguridad y confidencialidad para empresas y Administraciones con sus clientes y entre usuarios privados.

No obstante, el portafolio del Grupo Correos se completa con los servicios de las otras 3 compañías:[8] CorreosExprés, que trabaja en el ámbito de la paquetería urgente y que se dedica a la comercialización de un abanico de servicios de paquetería empresarial y valija, con soluciones de entrega en distintas franjas horarias y de transporte a cualquier ciudad española y las principales del mundo. Su objetivo es ampliar y mejorar su oferta desde un enfoque multiespecialista para seguir impulsando nuestro crecimiento y presencia en este mercado.[9]

Por su parte, Nexea (antes Correo Híbrido), ofrece servicios integrales a empresas generadoras de comunicaciones masivas mediante productos adaptados a las nuevas tecnologías. Su oferta de servicios va más allá de la impresión y el manipulado de envíos, abarcando la gestión global de las comunicaciones de los clientes, desde el asesoramiento y diseño hasta la entrega de los envíos a los destinatarios.[10]

Correos Telecom gestiona las infraestructuras de telecomunicaciones del Grupo (canalizaciones, posterías y emplazamientos radioeléctricos) y comercializa servicios de telecomunicaciones y de consultoría técnica, estratégica y de negocio al Grupo, a otras Administraciones Públicas y a empresas privadas. Asimismo realiza labores de asesoramiento y apoyo técnico a la Dirección de Tecnología y Sistemas y colabora en los nuevos proyectos de e-business de Correos.[11]

La compañía está avanzando decididamente hacia la diversificación de sus servicios con el crecimiento en paquetería, servicios digitales, impulso a la potencia comercial de su red de oficinas o la instalación de dispositivos en lugares concurridos y públicos tales como gasolineras, centros comerciales, estaciones de metro, ferrocarril... desde los que se pueden recoger las compras en línea (Homepaq y Citipaq).

Entre las nuevas líneas de diversificación están los nuevos servicios para los peregrinos que hacen el Camino de Santiago. Correos realiza el transporte de mochilas etapa a etapa, envíos de bicicletas, o envío de mochilas y maletas a lo largo de los diferentes Caminos. Así como la tarjeta Correos Prepago, el servicio Comandia para crear tiendas online, o el estrenado en 2017 centro de innovación y emprendimiento CorreosLabs.

Internacional[editar]

La internacionalización de Correos persigue incrementar la competitividad de su oferta, adaptarse a las nuevas demandas y posicionarse entre los principales operadores postales. Para ello, comercializa una amplia gama de productos y servicios adaptados a las necesidades transfronterizas de sus clientes; mantiene alianzas con sus homólogos extranjeros a fin de optimizar las operaciones y la calidad, y extender la cobertura de sus redes; y participa en organismos supranacionales, donde compagina la defensa de sus intereses con el fomento de la cooperación entre los miembros.

La Sociedad Estatal está integrada en redes internacionales como European Parcel Group (EPG), International Post Corporation (IPC) o Kahala Posts Group (KPG). A esta última se unió tras adaptar sus procesos y sistemas de información a los requerimientos de esta alianza comercial y operativa. La participación en este grupo aporta beneficios significativos, como una mayor visibilidad de la marca o nuevos volúmenes de envíos transfronterizos nacidos en los países cuyos operadores están asociados.

Filatelia[editar]

Como proveedor del servicio postal universal Correos es el operador postal con capacidad para proponer al Estado la emisión de sellos de correos y de otros signos de franqueo (sobres y tarjetas con los sellos ya impresos) tanto de España como del correo español del Principado de Andorra. Posee además la exclusiva para distribuirlos a través de su red de oficinas, de los estancos y de otros establecimientos concertados. Del mismo modo edita y comercializa otros productos filatélicos y de coleccionismo: pruebas filatélicas, sobres de primer día de circulación, matasellos especiales, emisiones conjuntas con los operadores postales de otros países, libros-álbumes de sellos, estuches conjuntos de filatelia y numismática y publicaciones especializadas.

Por medio del Servicio Filatélico de Correos, creado en 1946, gestiona un servicio de abono a todos sus productos que permite a los coleccionistas de todo el mundo recibirlos a domicilio, asegurándose que su colección siempre estará completa.

Los sellos y los demás signos de franqueo para España y para Andorra son producidos por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre – Real Casa de la Moneda, que aplica las técnicas de impresión más adecuadas para cada sello. La innovación de las técnicas de estampación ha permitido poner en circulación sellos autoadhesivos (2002), impresos en alfabeto braille (2003), con impresiones en tinta visible únicamente con luz ultravioleta (2006), en relieve (2008) o con estampaciones en oro (2010).

Desde 2007 el servicio electrónico «Tu sello» ofrece a los ciudadanos, instituciones y firmas comerciales la posibilidad de solicitar a través de www.correos.es sellos personalizados con las imágenes o motivos elegidos por ellos. Se trata de sellos de curso legal con permanencia que aportan a las comunicaciones postales la impronta personal de quien los usa.[12]

Correos realiza una intensa actividad de promoción del coleccionismo organizando ferias y exposiciones filatélicas y apoyando las acciones de divulgación e investigación de esta actividad cultural desarrollada por otras entidades.

Responsabilidad Social Corporativa[editar]

Correos incorporó la sostenibilidad a sus valores corporativos mediante acciones como la creación del Comité de Medio Ambiente, un órgano que elabora y define la política y líneas de actuación de la empresa, los sistemas de medición del impacto de sus actividades, así como las acciones para la formación y sensibilización de los trabajadores.

Las directrices del Comité se aplican no sólo a las actividades propias, sino también a los acuerdos y contratos con proveedores y aliados tecnológicos, dado que la Sociedad Estatal está adherida de forma voluntaria al Plan de Contratación Pública Verde de la Administración General del Estado.

Correos contrarresta también su huella ecológica contribuyendo a la repoblación forestal en España. Desde comienzos de 2000 comercializa los productos sostenibles «Línea Verde», de cuyas ventas destina una parte a ese fin. Con esta iniciativa ha contribuido a repoblar varias zonas forestales en Benalmádena (Málaga), Alto Clamores (Segovia), Carreña de Cabrales (Asturias), Cañamero (Cáceres), Vega de San Mateo (Gran Canaria) y Monte Vales de María (Zaragoza).[13]

Además, Correos junto a los otros 19 operadores internacionales que forman parte de Internacional Post Corporation (IPC), se comprometieron en la Cumbre por el Clima de Copenhague de diciembre de 2009 a reducir colectivamente las emisiones de dióxido de carbono en un 20% en 2020. La empresa española participó en el Informe IPC de sostenibilidad del sector postal sobre el medio ambiente mediante una ronda de elaboración de informes utilizando para ello el sistema de control y medición medioambiental (EMMS en sus siglas en inglés) de IPC, desarrollado específicamente para el sector.

Asimismo, desde 2008 ha iniciado varios proyectos piloto para evaluar la eficacia de vehículos eléctricos en las tareas de reparto: furgonetas en entornos urbanos de Madrid, Zaragoza, Barcelona y Sevilla, y bicicletas en áreas peatonales y cascos históricos protegidos de Madrid, Zaragoza, Granada, Ciudad Real y Toledo. También junto a Cruz Roja Española y la Fundación Entreculturas, la empresa postal proporciona a sus clientes unas bolsas específicas en las que los ciudadanos pueden introducir sus teléfonos usados y depositarlos bien en los buzones o en los establecimientos postales. Los terminales son reciclados y destruidos de forma controlada o reparados para su reutilización y venta, contribuyendo a financiar los proyectos sociales y medioambientales de ambas entidades.[14] [15]

En el ámbito de lo social, la empresa postal también participa en acciones a favor de colectivos desfavorecidos y de personas con discapacidad. Ejemplo de ello es la campaña «Correos reparte Sonrisas» en colaboración con Payasos sin Fronteras.[16] Desde finales de la década de 1990 organizan fiestas para niños ingresados en hospitales, inmigrantes, los que viven en las cárceles con sus madres o discapacitados psíquicos.

Otra de las campañas de Correos es «Un juguete una ilusión», una iniciativa de la Fundación Crecer Jugando y Televisión Española para recaudar fondos destinados a fabricar juguetes cuyo destino, hasta el momento, han sido 22 países de África, América Latina, Oriente Próximo y Asia.[17]

Además, colabora estrechamente en campañas de UNICEF para sensibilizar a la sociedad española sobre los derechos de los niños y niñas y promover la implicación activa de todos los ciudadanos en su defensa a través del programa «UNICEF y CORREOS, unidos por la infancia», la mayor acción de sensibilización social acometida por una empresa española a favor de los derechos de los niños destinada a promover la implicación activa de todos los ciudadanos, según el Comité Español de esta Agencia internacional.[18]

Privatización[editar]

Centro de Formación de Correos (Sevilla, España).

En 1991, el Estado separó la Caja Postal de las actividades exclusivamente postales de Correos y Telégrafos, para incluirla en una corporación compuesta por diversas entidades bancarias públicas que se denominó Argentaria y se privatizó en dos fases (1993 y 1998), aunque un acuerdo de 1992 permitió seguir prestando el servicio de Caja Postal en las oficinas de Correos.

En 1999, tras la fusión de Argentaria y el BBV,[19] el Estado sacó a concurso público la explotación de los servicios financieros de la red postal, con el objetivo de encontrar para dicha actividad un socio bancario a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos. Concurso que ganó el banco alemán Deutsche Bank, pasando Correos a ser agente del banco mediante la marca BanCorreos hasta que en enero de 2016 rompieron su alianza..

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]