Siglo IV

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Siglos Siglo iiiSiglo ivSiglo v
Décadas 300310320330340350360370380390
Anexo:Tabla anual del siglo IV

El siglo IV comenzó el 1 de enero de 301 y terminó el 31 de diciembre de 400.

Descripción[editar]

Este es el trascendental siglo en que se oficializa el cristianismo (313) y màs tarde se prohíben las otras religiones (380). En este siglo continúa la construcciòn de grandes obras monumentales romanas como el Arco de Constantino (conservado magníficamente) y la grandiosa basílica de Massenzio (conservada parcialmente). Empieza por otra parte un nuevo fenómeno arquitectónico que dará una impronta definitiva a la ciudad, eso es la transformación tanto de casas privadas de cristianos como de basílicas romanas en iglesias cristianas. Por otra parte, el arte romano irá lentamente incorporando elementos cristianos o bien se fusionan como puede apreciarse en obras conservadas en los museos: así los pequeños dioses que acompañan Baco se van transformando en angelillos, los dioses del averno en demonios, los dioses mismos en arcángeles, etc. Muchos mitos romanos y aún los de otras religiones son absorbidos por el cristianismo y a veces transformados en dogmas. El politeísmo se mantiene disfrazado en santerías, el mito de la madre que debe ser virgen para parir dioses o semidioses es el mismo, el horror del infierno cristiano ya estaba en Virgilio. El alma romana cambiará y aunque las causas son muchas el cristianismo es una de las principales. Filosofías como la aristotélica, la estoica y la epicúrea desaperecerán de la cultura occidental por siglos. La màs dramáticamente opuesta a la sensibilidad cristiana es el epicureismo: Epicuro, filosofo griego del IV siglo a.C. afirmaba que no existe un Dios providencial, que no hay Màs Allá y que la vida debe gozarse siendo el único principio y fin de la vida el placer entendido principalmente como ausencia de dolor. En este siglo habrán 23 emperadores, incluyendo los simultáneos: 9 fueron asesinados, 3 murieron en batalla (incluso Majencia, ahogado), 2 o 3 suicidas, algunos por fiebres o enfermedades sospechosas, y 4 por muerte natural (Constantino, Teodosio, Arcadio y Onorio). El siglo anterior habìa terminado con un imperio gobernado por 4 augustos, pero en el año 305 dos de ellos, Diocleciano y Maximiano, renuncian. A la renuncia de Diocleciano (quien, además, rechazaría una segunda encoronación años después) quedan en plaza Constantino y Massensio (Majencio) y se produce una guerra entre ellos con la victoria de Constantino entre el Puente Milvio y una zona llamada Saxa Rubra. Constantino, que seria llamado el Grande (imagen junto al titulo), simpatizò con los cristianos por influencia de su hija Constanza quien era cristiana y en la batalla decisiva este emperador llevó la cruz como insignia.2 Pero Constantino pasa a la historia por varios otros motivos : trasladó la capital del imperio a Bizancio, una antigua colonia griega, que cambia su nombre por Constantinopla ( la actual Estanbul ) y por lo tanto Roma pasa a ser sólo una ciudad importante; representa el apogeo del absolutismo divino formalizado por la solemnidad del ceremonial y del vestuario y concretado con medidas tales como la reducción de los Senados de Roma y de Constantinopla a simples consejos municipales ; dividiò el imperio en 4 prefecturas y varias diócesis y provincias, designando la ciudad de Milán como capital de Italia con lo que Roma disminuye aún màs su status ; organizò un Consejo de la Corona con varios ministros ( justicia, cancillería, cuestiones religiosas, finanzas, tesorería ) para aumentar la concentración del poder en sus manos ; y, finalmente, lo màs importante, autorizò el libre ejercicio de la religión católica (edicto de Milán, año 313 ) con lo cual se inicia el irrefrenable poder de la iglesia y los cristianos, en breve, pasan de perseguidos a perseguidores (fot. Maqueta de Roma en esta época). A su muerte le sucede el hijo Constancio II, cristiano, quien impone el arrianismo (doctrina según la cual Cristo es distinto al Padre aunque ambos tienen una sustancia semejante porque Cristo es “creado” y Dios siempre ha “sido ”) lo que conllevó algunos problemas para la doctrina del incipiente cristianismo como, por ejemplo, la designación de un papa de tal doctrina que posteriormente sería descalificado y declarado antipapa, situación esta de los antipapas que se repetiría mucho a lo largo de la historia de la iglesia. El emperador siguiente es Juliano, llamado el apóstata, por privar de algunos privilegios a los cristianos. Pero todos estos emperadores y los otros en este siglo IV, han de vérselas no sólo con problemas internos, sino con grandes guerras en las fronteras presionadas por godos. Algunos de estos pueblos son empujados por otros que vienen del Asia, como los hunos. Otros parecen conocer la debilidad del Imperio y aspiran a independizarse y terminar su situación de pueblos de frontera. El emperador siguiente, Teodosio, pasa a la historia por unas decisiones que cambiarán la cultura occidental: el año 380 prohíbe el arrianismo y en el 391 declara que la religión oficial del imperio será el cristianismo y se prohíben todos los otros cultos “paganos”. Desde este momento la religión cristiana ejercerá su poderosa influencia en todos los sucesos políticos y culturales de Roma, Italia, Europa y, màs adelante, de buena parte del mundo. Que esta cultura religiosa haya sido dominante no es discutido, pero, al igual que con respecto al islamismo, puede pensarse si no hubiese sido mejor para la humanidad haber continuado a formarse a partir de la filosofía griega y romana. A la muerte de Teodosio, el año 395, el imperio se divide formal y definitivamente entre sus hijos Arcadio, quien recibe el de oriente siendo Constantinopla la capital, y Honorio quien recibe el de occidente pero traslada la capital a Ravenna también en el norte de Italia : el Imperio Romano se ha terminado. Ahora tenemos dos imperios, el Imperio Romano de Occidente (capital Ravenna) que durará apenas un siglo y el Imperio Romano de Oriente (capital Constantinopla) que, en cambio, durará 10 siglos. Roma es sólo la sede del obispo de Occidente. El cristianismo, que desde este siglo IV será parte y esencia de la Urbe, realiza dos importantes Concilios: el de Nicea y el de Efeso. En el primero, entre otros temas, se proclama la igualdad de los 4 patriarcados: Antioquia, Alejandría, Jerusalén y Roma tema que será siempre de controversia en la historia de la Iglesia. El otro, fundamental para los dogmas, es el problema de la sustancia de Cristo que viene a considerarse divina. Hay importantes ideólogos como Jerónimo, quien traduce la Biblia al latín, Ambrosio, obispo de Milán, y Agustín, autor de libros de gran sensibilidad como Confesiones, el màs íntimo, y La Ciudad de Dios. Se construyen iglesias. Hay 10 papas, con 2 mártires, y 2 antipapas en este siglo IV. Algunos mártires y hombres ilustres empezarán a ser declarados beatos o bien santos: el proceso de beatificación es correspondiente a la divinización en época romana, como Ròmulo, un hijo del emperador Majencio cuyo templo del 309 d.C. está en el Foro Romano. Este Ròmulo murió muy joven afectando gravemente el padre, quien perdería la gran batalla ante Constantino poco tiempo después, que si hubiese ganado otra habría sido la historia de Roma y de la humanidad, pues a veces basta un detalle para cambiarlo todo.

Características del siglo IV[editar]

Acontecimientos relevantes[editar]

Guerras y política[editar]

Religión[editar]

Cultura[editar]

Personajes relevantes[editar]

Política[editar]

Filosofía y literatura[editar]

Religión[editar]

Enlaces externos[editar]