Sepiida

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Sepia
Georgia Aquarium - Cuttlefish Jan 2006.jpg
Ejemplares del Acuario de Georgia
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Mollusca
Clase: Cephalopoda
Subclase: Coleoidea
Superorden: Decapodiformes
Orden: epiida
Zittel, 1895
Familias

Los sepíidos (Sepiida) son un orden de moluscos cefalópodos conocidos con el nombre de sepia, jibia, choco o cachón. Son un ejemplo de la modificación de la concha característica de la mayor parte de los cefalópodos: es sumamente reducida y queda oculta bajo la cara dorsal del cuerpo, cubierta por los pliegues laterales del manto. En el caso de la sepia dicha concha tiene forma de cuchara. De sus tabiques originales no quedan más que unas láminas calcáreas, que parten de la capa córnea para descender oblicuamente hacia la zona ventral del cuerpo.

Alcanza los 30 a 40 cm de longitud. Vive en el fondo de los mares poco profundos, generalmente entre las hierbas acuáticas y las algas. Está muy bien adaptada para nadar entre dos aguas, actividad que practica intensamente. Se desplaza mediante una ondulación progresiva de los pliegues laterales del manto. A veces también recurre a la energía reactiva, expulsando el aire de la cavidad paleal por el tubo del embudo. En caso de peligro, este modo de locomoción permite una rápida huida, efectuando verdaderos saltos en el agua. Se encuentra entre las especies comestibles.

Come pequeños moluscos, cangrejos, camarones, peces y otros de su misma especie, que mastica gracias a su pico triturador, usado otras veces como defensa de último remedio. Entre sus predadores se incluyen los delfines, tiburones, peces, focas y otros de su misma especie. Viven de uno a dos años.

Existe una especie venenosa: Metasepia pfefferi.

Cambio de color[editar]

Las sepias tienen tres células relacionadas con los colores y la reflexión de la luz en su piel, los cromatóforos. Células con forma de estrella cuyos brazos son músculos y cuyo centro es un saquito de pigmento. Estos músculos están directamente conectados al cerebro, lo que permite a la sepia un gran control sobre ellos y un cambio de color en 2 segundos. Cuando los músculos se excitan, dilatan el cromatóforo, y el pigmento se hace visible en la piel de la sepia. Los iridóforos. Reflejan la luz solar polarizada. Los leucóforos. Reflejan todo tipo de luz.   Estas células tienen varias funciones

Camuflaje: Las sepias tienen distintos efectos cromáticos. Por ejemplo, pueden imitar los colores del fondo y mimetizarse perfectamente. Tambíen pueden generar un estampado móvil que se desplace en dirección contraria a la suya, con lo que los depredadores se desorientan al no saber su dirección ni su velocidad. Otro efecto es el aspecto deimático (simular dos ojos en la espalda), que utilizan para parecer más grandes y amenazadoras.  

Comunicación: La luz solar, al tocar el agua, se polariza. Los factores de polarización no son visibles para todos los animales, pero sí para las sepias. Utilizando sus iridóforos pueden reflejar esos patrones de manera que pueden avisar a otras sepias, mientras están camufladas, sin que el depredador note ningún cambio.  

Apareamiento: Los machos grandes custodian a las hembras con las que se van a aparear, y entonces los machos pequeños no pueden reproducirse. Por ello, imitan los colores y los movimientos de las hembras, se acercan a las custodiadas y engañan al macho grande. Cuando fecundan a la hembra, vuelven a mostrar su apariencia de macho y huyen.

En otro estudio se enseñó a una sepia una x cada vez que se le iba a entregar comida. Cuando no se le entregó comida, mostró en su espalda una x, demostrando que había asociado este símbolo a la obtención de alimento, y el control que tiene sobre sus cromatóforos, no automático, sino completamente elaborado y consciente.

Anatomía[editar]

Hueso de sepia: La sepia tienen un hueso interno hecho de carbonato de calcio. Es poroso, y tiene la capacidad de modificar su flotabilidad al llenarse o vaciarse de gas y líquido, de manera similar a la vejiga natatoria de los peces, permitiendo a la sepia nadar a mayor o menor profundidad. El hueso de sepia se encuentra solamente en la sepia, y es una de las características que las hacen diferentes de calamares y otros moluscos. Por su alto contenido en calcio, es utilizado como alimento para las aves de companía.

Ojos: Los ojos de la sepia se encuentran entre los más desarrollados en el reino animal. La forma en que se desarrollan los ojos de cefalópodos es fundamentalmente diferente de la de los vertebrados como los humanos, pero su forma de trabajar es bastante similar. Aunque no pueden ver el color, pueden percibir la polarización de la luz, lo que mejora su capacidad de ver el contraste. Tienen dos manchas de sensores concentrados en su retina (conocida como fóvea), uno lo usan para mirar más hacia adelante, y otro para mirar más hacia atrás, permitiéndoles un alto ángulo de visión.  

Corazones y sangre: La sangre de la sepia es de un inusual color verde-azulado, ya que utiliza la proteína hemocianina, que contiene cobre, para transportar oxígeno (en lugar de la proteína hemoglobina que contiene hierro y que se encuentra en los vertebrados). La hemocianina tampoco es tan buena transportando oxígeno como la hemoglobina. La sangre es bombeada por tres "corazones" separados. Dos de ellos se utilizan para el bombeo de la sangre al par de branquias de la sepia (un corazón para cada una de ellas), y el tercer corazón es para el bombeo de la sangre por todo el resto del cuerpo.

Enlaces externos[editar]