Separación de poderes

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La separación de poderes o división de poderes es un principio político en algunas formas de gobierno en el cual los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del estado son ejercidos por órganos del gobierno distintos, autónomos e independientes entre sí. Es la cualidad fundamental que caracteriza a la democracia.[1][2]

Montesquieu argumentaba que «todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder».[3]​ De este modo, se confía la vigilancia de los tres poderes entre ellos mismos ya que cada uno vigila, controla y detiene los excesos de los otros para impedir, por propia ambición, que alguno de ellos predomine sobre los demás. Puede contrastarse con la fusión de poderes y separación de funciones en los sistemas parlamentarios, donde el ejecutivo y la legislatura están unificados, debido a que el legislativo nombra al ejecutivo.

Esta doctrina no se refiere solamente a la separación y al equilibrio de los tres clásicos poderes del Estado, sino a la necesidad de dividir el poder político donde se encuentre, sea en la esfera municipal, regional o nacional, para garantizar la libertad política y evitar los abusos de poder, mediante la vigilancia y control recíproco de los poderes separados.

Cualidades[editar]

Independencia[editar]

Se traduce como:

Especialización[editar]

Solo hay un órgano para una sola función, lo que da como resultado una especialización orgánica junto con una especialización funcional (un órgano para una sola función), siendo ambas de especialización de aplicación limitada:

  • Especialización orgánica (un órgano):
    • El Poder ejecutivo siempre es monocefálico:
      • El jefe de estado (que puede ser un Monarca o un Presidente de la República) también es jefe de gobierno (ausencia de primer ministro, jefe de gabinete, presidente del consejo o canciller);
      • Los ministros dependen del presidente que los designa y revoca ad nutum;
      • Los ministros son responsables ante el presidente.
    • La legislatura, por el contrario, puede ser indiferentemente unicameral o bicameral, incluso tricameral, por lo que no hay necesariamente ninguna especialización orgánica para ello;
    • La organización y funcionamiento de los tribunales se apega al principio de unidad jurisdiccional.
  • Especialización funcional (solo una función):

Pero los poderes no están totalmente separados debido a la existencia de medios que conectan los poderes, llamados controles y equilibrios, los cuales hacen posible equilibrarlos evitando que cualquiera de ellos sea preponderante.

Contrastes[editar]

Hay diferentes formas de administrar estados: separación de poderes, separación de funciones y fusión de poderes son algunos de ellos.

La separación de poderes está en un nivel más alto, entre diferentes poderes independientes, mientras que la separación de funciones es equivalente a la división de funciones dentro de un solo poder.

Lo propio de la distinción totalitaria de los poderes estatales está basada en la unidad de poder y separación coordinada de funciones, mientras que la separación de poderes democrática está basada en la pluralidad de poderes autónomos y equilibrio de funciones. La separación de poderes exige distinta fuente de legitimación, o distinto acto legitimador de la misma fuente, para cada uno de los poderes separados. Si el poder legislativo nombra al poder ejecutivo y al judicial, como lo indicó Montesquieu, no habrá separación ni división de sus poderes, puesto que el poder de nombrar lleva consigo el de revocar. En la democracia, no importa que todos los poderes tengan la misma legitimación electiva con tal de que el pueblo nombre a cada uno de ellos en elecciones separadas. En la separación de poderes ningún poder debe tener preponderancia real o formal sobre los demás poderes, es decir, que de hecho y de derecho sean entre sí independientes. Eso distingue a la separación democrática de poderes de la división funcional. La fusión de poderes es completamente opuesta, en esta situación, las ramas ejecutiva y legislativa se entremezclan y no hay separación de poderes. La separación de poderes suele estar presente en el presidencialismo y en las monarquías constitucionales, mientras que la fusión de poderes y separación de funciones se encuentra en las formas de gobierno parlamentarias, en los partitocracias, en las dictaduras, etc.

Dos condiciones son esenciales para la independencia absoluta de los poderes. La primera, que la fuente de donde ellos emanan sea una; la segunda, que ejerzan todos, unos sobre otros, una vigilancia recíproca.

El pueblo no será soberano, si uno de los poderes constituidos que le representan, no emanase inmediatamente de él; y no habría independencia, si uno de ellos fuera el creador del otro. Dad al Cuerpo Legislativo, por ejemplo, el derecho de nombrar los miembros del Poder Ejecutivo; ejercerá sobre ellos una funesta influencia, y la libertad política ya no existirá. Si nombra a los jueces, influiría en los juicios y no habría libertad civil. Así, en Inglaterra, donde el Poder Ejecutivo ejerce una marcada influencia sobre el Legislativo, la libertad política está considerablemente disminuida. El Poder Judicial, aunque nombrado por el Ejecutivo, está protegido de su fatal influencia, porque el Pueblo compone el Jurado, y los jueces son inamovibles; entonces la libertad civil aún no ha recibido casi ningún ataque.

Los poderes deben vigilarse y contenerse réciprocamente. Esta vigilancia no debe atribuirse a uno de ellos excluyendo a los otros dos, ya que todos ellos son nombrados por el soberano. La confianza que él ha puesto en todos por igual; ¿Por qué deberíamos suponer que uno de ellos es infalible e incorruptible, y los otros dos, sujetos a error y corrupción? Tal es, sin embargo, el absurdo sistema de aquellos que hacen que el Cuerpo Legislativo sea el supervisor del Ejecutivo y que no le otorguen a éste ningún derecho de inspección sobre el Legislativo. Por lo tanto, se olvida que los tres poderes son como centinelas avanzados para velar por la seguridad del Estado, y que si uno de ellos se aparta de sus funciones, el deber de los otros dos es dar el alarma, para que el pueblo así advertido provea a su salud y a su seguridad. No es probable que tres poderes independientes y celosos se unan para traicionar los intereses del soberano; y es sobre esta probabilidad moral que la seguridad del ciudadano se funda con respecto a la libertad civil y política.

Francisco de Miranda, La situación actual de Francia y los remedios adecuados a sus males. 1794 [4][5][6]

Con el fin de fundar sobre una base apropiada el ejercicio separado y distinto de los diferentes poderes gubernamentales, que hasta cierto punto se reconoce por todos los sectores como esencial para la conservación de la libertad, es evidente que cada departamento debe tener voluntad propia Y, consiguientemente, estar constituido en forma tal que los miembros de cada uno tengan la menor participación posible en el nombramiento de los miembros de los demás. Si este principio se siguiera rigurosamente, requeriría que todos los nombramientos para las magistraturas supremas, del ejecutivo, el legislativo y el judicial, procediesen del mismo origen de autoridad, o sea del pueblo, por conductos que fueran absolutamente independientes entre sí. Quizá este sistema de constituir los diversos departamentos resultase en la práctica menos difícil de lo que parece al imaginárselo. Como quiera que sea, algunas complicaciones y gastos suplementarios serían consecuencia de que se llevase a efecto, por lo cual hay que admitir ciertas variaciones respecto del principio. Especialmente por lo que hace a la constitución del departamento judicial puede ser inoportuno insistir rigurosamente en dicho principio: primero, porque siendo indispensable que sus miembros reúnan condiciones peculiares, la consideración esencial debe consistir en escoger el sistema de elección que mejor garantice que se logran estos requisitos; segundo, porque la tenencia vitalicia de los cargos que existe en ese departamento debe hacer desaparecer bien pronto toda sensación de dependencia respecto de la autoridad que los confiere.

Es igualmente evidente que los miembros de cada departamento deberían depender lo menos posible de los otros por lo que respecta a los emolumentos anexos a sus empleos. Si el magistrado ejecutivo y los jueces no fueran independientes de la legislatura en este punto, su independencia en todos los demás sería puramente nominal.

El principio de elección, por sufragio directo, del poder ejecutivo en el mundo moderno surgió con la Constitución federal de Estados Unidos. La revolución de la independencia norteamericana tomó este principio de la democracia ateniense, de las costumbres de las comunidades locales fundadas por los colonos protestantes y de las proposiciones contenidas en libro XI de El espíritu de las leyes, de Montesquieu. «Unos han tomado la libertad por la facilidad de deponer a quien hayan dado un poder tiránico; otros, por la facultad de elegir a quien deben obedecer».[3]

Historia[editar]

Antigüedad clásica[editar]

La separación del poder político se originó por primera vez en la antigua democracia directa ateniense, y se generalizó en la República romana como parte de la Constitución inicial de la República Romana. En ambas se caracterizaba por la separación del Poder político en un diverso número de magistraturas, debido a que nacían mediante procesos electorales o procesos por sorteo distintos y separados, pero no por una estricta especialización funcional ya que algunas de estas ejercían en ciertas ocasiones funciones legislativas, ejecutivas y judiciales, aunque una de estas como función mayoritaria. La especialización funcional entre órganos divididos y separados fue teorizado siglos después por John Locke y Montesquieu.

Democracia ateniense[editar]

Sistema político de la Democracia directa ateniense
La Trias Política de la democracia representativa de los Estados Unidos

La Heliea ejercía las funciones judiciales, sus 6000 miembros eran seleccionados por sorteo entre los ciudadanos mayores de 30 años; la Boulé formulaba los proyectos de ley y decretos que eran votados por la asamblea general del pueblo (Ekklesía), sus 500 miembros eran seleccionados por sorteo entre los ciudadanos; y los Strategos, que ejercían las funciones ejecutivas militares, eran elegidos por los ciudadanos anualmente por votación, uno por cada tribu griega (phyle).[8]

Aristóteles, en su libro Política, analizando la soberanía, la dividió en tres elementos: "el que delibera, el que manda y el que juzga".

Aristóteles afirma que la polis tiene una actividad y que estas actividades se dividen en tres funciones; que las personas encargadas de ellas se denominan: senadores (senado), magistrados (magisterio político) y tribunos (tribunales). No menciona la representación, ya que en tiempos de Aristóteles no lo hubo específicamente, cual sucede en la democracia representativa, sino una democracia directa, sin representación política entre los gobernadores y gobernados. En Grecia y Roma la representación de una persona por otra era inconcebible e incomprensible en la época.

La separación de poderes, por sufragio directo o sorteo, se considera como la cualidad creadora de la democracia y su principio fundamental, no la representación ya que en la democracia directa esta no existía; cuando se adiciona el principio de representación de los ciudadanos en un Estado republicano extenso con la constitución de los Estados Unidos, se crea por primera vez la democracia representativa con la elección por sufragio directo y separado de los titulares transitorios y renovables de los poderes políticos del Estado: El Ejecutivo y Legislativo, la primera vez que se usa este término fue en 1777 en una carta escrita por Alexander Hamilton:

[U]na democracia representativa, donde el derecho de elección está bien asegurado y regulado y el ejercicio de las autoridades legislativas, ejecutivas y judiciales, está conferido a personas seleccionadas, elegidas realmente y no nominalmente por el pueblo, en mi opinión, será más probable de ser feliz, regular y duradera.

Alexander Hamilton, carta a Gouverneur Morris, 19 de mayo de 1777 [9]

República romana[editar]

Los Cónsules Romanos fueron los titulares de la potestad ejecutiva y eran los cargos políticos más altos de la República romana (509 a 27aC), cada año, los ciudadanos de Roma elegían a dos cónsules para servir conjuntamente por un período de un año. La potestad legislativa era ejercida por los comicios o asambleas directas romanas (comitia populi tributa) junto con el Senado encargado de ratificar las leyes votadas por los comicios.

La Separación de poderes en la República romana se extinguió durante la instauración del Imperio Romano:

Las leyes de Roma habían dividido sabiamente el poder público en un gran número de magistraturas, que se sostenían, se moderaban y se detenían unas a otras, y como cada una de ellas tenía un poder limitado, todos los ciudadanos eran aptos para desempeñarlas; y el pueblo viendo desfilar uno tras otro a muchos personajes, no se acostumbraba a ninguno. Pero en este tiempo el sistema de la república cambió; los más poderosos obtuvieron del pueblo comisiones extraordinarias, lo que aniquiló la autoridad del pueblo y de los magistrados y puso los grandes negocios en mano de un solo o muy pocos individuos.

Montesquieu, Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos, Capítulo XI.[10][11]

Liberalismo y la era de la Ilustración[editar]

El sistema de División de poderes de John Locke[editar]

La División de poderes fue inicialmente teorizada en el Segundo Tratado sobre el gobierno civil, un manuscrito político de 1690 escrito por el inglés John Locke donde distingue:

  • Un Poder Legislativo que crea las leyes (el principal para Locke) ;
  • Un Poder Ejecutivo que vela por la ejecución y aplicación de las leyes;
  • Un Poder Federativo que conduce las relaciones internacionales, en particular el poder de hacer la guerra, celebrar tratados y establecer relaciones diplomáticas.

Sin embargo, la Separación de poderes es materializado por el filósofo político francés, el Barón de Montesquieu, quien en 1748 escribió El espíritu de las leyes, que identificó tres poderes del estado: Legislativa, Ejecutiva y Judicial. La diferencia entre división y separación es que en el primero se acepta la preponderancia de un poder sobre otro, como John Locke llamaba al Legislativo el “Poder preponderante”, y en el segundo su finalidad es la mutua anulación entre los diversos poderes para que ninguno pueda dominar ni ser dominante.

El sistema de Separación y equilibrio de poderes de Montesquieu[editar]

Montesquieu acuña su teoría de la separación de poderes en el conocido Libro XI de su tratado Del Espíritu de las Leyes, que se inspiró en la descripción que los tratadistas clásicos hicieron de los sistemas políticos de la Antigüedad, especialmente en la que Polibio hace de la República romana, además de las teorías de Platón y Aristóteles y en la experiencia política contemporánea de la Revolución inglesa del siglo XVII (que había dado origen a las teorías de John Locke, Swift y Bolingbroke). Prominentes autores de la Ilustración francesa, como Jean-Jacques Rousseau, o de la Independencia de los Estados Unidos, como Alexander Hamilton, también teorizaron sobre el particular.[12][13][14][15][16]​ Montesquieu define el "poder" a la vez como función y como órgano. La admiración que profesa al sistema político británico (que interpreta como una independencia entre poderes ejecutivo, legislativo y judicial, encarnado cada uno en rey –es decir, en su gobierno–, parlamento y tribunales), ha sido matizada por otros autores, que la consideran exagerada, al ser en realidad una relación con vínculos muy estrechos.[17]

Según la visión ilustrada, el Estado existe con la finalidad de proteger a las personas de otros personas. las personas, entonces, sacrifica una completa libertad por la seguridad de no ser afectado en su derecho a la vida, la integridad, la libertad y la propiedad. Sin embargo, la existencia de ese Estado no garantiza la defensa de los derechos de la persona. En efecto, muchas veces la persona se encuentra protegido contra otras personas, más no contra el propio Estado, el cual podría oprimirlo impunemente mediante las facultades coercitivas que le ha otorgado la propia colectividad.

Al momento de su formulación clásica, las funciones del Estado consideradas como necesarias para la protección del ciudadano eran fundamentalmente las de dar las Leyes, la de poner en práctica estas leyes en forma general y más particularmente, con la finalidad de resolver conflictos y la administración del aparato de gobierno, funciones que durante el Antiguo Régimen eran monopolizadas en la sola entidad de la monarquía absolutista a la cual se le atribuía la práctica del despotismo.

El propósito de esta distinción es evitar que una sola persona o un grupo restringido de personas se concentre excesivamente en sus manos todos los poderes del estado: "para que uno no pueda abusar del poder, es necesario que, mediante la disposición de las cosas, el poder detenga el poder".[3]​.

Su objetivo es establecer la libertad; que será más capaz de ser efectiva en un sistema moderado. La separación de poderes es, por lo tanto, un medio para este fin.

Por lo tanto, propone distribuir los poderes a diferentes órganos, de modo que los poderes de algunos limiten los poderes de otros. Dado que estos organismos pueden tener intereses no convergentes, él cree que los derechos de las personas están mejor garantizados. El establecimiento de un régimen despótico también se vuelve más difícil.

Repitiendo a John Locke, él opera una distinción tripartita llamada Trias Política:

  • Retiene la función legislativa, ejercida por el Poder Legislativo (puissance législative, potestad legislativa), proponiendo, como en Inglaterra, un solo parlamento nacional con dos cámaras que representen dos cuerpos: la nobleza y el pueblo;
  • Fusiona los poderes federativo y ejecutivo de Locke, ejercidas por el Poder Ejecutivo (puissance exécutrice, potestad ejecutiva), el monarca;
  • Considera una tercera función: el Poder Judicial (puissance de juger, potestad de juzgar), que no debe identificarse con un determinado cuerpo social y que debe aplicar la ley y no expresar una opinión particular.

La primera vez que se consideró como poder del Estado a la potestad de la función judicial, en las cosas que dependen del derecho civil, fue en este párrafo de Montesquieu:

En cada Estado existen tres clases de poderes: la potestad legislativa, la potestad ejecutiva de las cosas que proceden del derecho de gentes y la potestad ejecutiva de aquellas que dependen del derecho civil.

En virtud de la primera, el Príncipe o Magistrado hace leyes transitorias o definitivas, y enmienda o deroga las existentes. Por la segunda, hace la paz o la guerra, envía o recibe embajadas, establece la seguridad pública y previene las invasiones. Por la tercera, castiga a los criminales, o determina las disputas que surgen entre los particulares. Se dará a ésta ultima el nombre de potestad de juzgar, y la otra, simplemente, la potestad ejecutiva del Estado.

Se le llama poder judicial, no porque juzga según la ley y hace ejecutar lo juzgado, eso no sería poder sino facultad, sino porque se le supone a la judicatura tener un poder de resistencia a las injerencias del poder ejecutivo o el legislativo en la propia función jurisdiccional. Lo cual presupone la necesidad de una corporación judicial independiente.

Cuando Montesquieu reinterpretó de este modo a John Locke, ya había sido dictada el Acta de Establecimiento de 1701, que garantizaba la continuación de los jueces ingleses que observasen buena conducta. Quiso afirmar la independencia de la judicatura francesa con dos variaciones en la doctrina de Locke: si la función del ejecutivo era aplicar las leyes, este poder pertenece a los jueces, y si el poder federativo garantizaba la paz externa por la fuerza de defensa interna, este poder pertenece al Gobierno. El propio Montesquieu aclaró que el llamado poder judicial no era una potestad comparable a la de legislar o gobernar.[2]​ Es más, Montesquieu denomino a la potestad judicial como nula, en el sentido de poder político: «De las tres potestades de que hemos hablado, la de juzgar es en cierto modo nula».[18]

Alexander Hamilton expresó la diferencia en El Federalista n.º 78: «El judicial, debido a la naturaleza de sus funciones, será siempre el menos peligroso para los derechos políticos de la constitución; porque su situación le permitirá estorbarlos o perjudicarlos en menor grado que los otros poderes». Añadiendo que la limitación de estos poderes «sólo puede mantenerse en la práctica a través de los tribunales de justicia cuyo deber ha de ser el de declarar nulos todos los actos contrarios al sentido evidente de la Constitución».[19][2]

No se trataba de concebir el poder judicial como un poder moderado y neutral. Ningún poder puede ser absolutamente neutral, aunque lo pretenda, sin dejar de ser en absoluto poder. Lo sustancial de la doctrina de separación de poderes, en lo referente al judicial, consiste en que no habrá poder judicial alguno si éste no tiene el control de la constitucionalidad de las leyes. Y eso no se consigue por el hecho de que la Constitución invente un Tribunal Constitucional ad hoc, donde sus miembros son elegidos y pueden ser revocados por el legislativo, el ejecutivo, o por los partidos políticos.[2]Montesquieu especificó que la independencia del poder judicial debe ser real y no meramente aparente.[20]​ En general, se consideraba que el poder judicial era el más importante de los tres poderes, independiente y sin control,[21]​ mientras que también era probable que fuera el menos peligroso.[20][22]

Montesquieu argumenta que cada Poder debe ejercer solo sus propias funciones y que deben ser independientes al estar separados en origen, fue bastante explícito aquí:

Cuando en la misma persona o en el mismo cuerpo de magistratura, la potestad legislativa y la potestad ejecutiva están reunidas, no puede haber libertad; porque se puede temer que el mismo monarca o senado pueda hacer leyes tiránicas, para ejecutarlas tiránicamente.

De nuevo, no hay libertad, si la potestad de juzgar no está separada de la potestad legislativa y de la ejecutiva. Si estuviese unida a la potestad legislativa, el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario; debido a que el juez sería el legislador. Si se uniera a la potestad ejecutiva, el juez podría tener la fuerza de un opresor.

Todo estaría perdido, si el mismo hombre, o el mismo cuerpo de los principales, o de los nobles, o del pueblo, ejerciese estos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas, y el de juzgar los crímenes o las diferencias entre los particulares.

La potestad ejecutiva debe estar entre las manos de un monarca, porque esta parte del gobierno, que tiene casi siempre necesidad de una acción momentánea, está mejor administrada por uno que por varios; mientras que lo que depende de la potestad legislativa está mejor ordenada por varios que por uno sólo.

Pero si no hubiera monarca y la potestad ejecutiva fuera confiada a un cierto número de personas sacadas del cuerpo legislativo, no habría ya libertad, porque los dos poderes estarían unidos, ya que las mismas personas tendrían a veces, y podrían siempre tener, parte la una en la otra.

El principio de separación del poder político en el Estado fue implementado por los federalistas norteamericanos (James Madison, Alexander Hamilton, John Jay) que siguieron las huellas de la separación de poderes de Locke, del equilibrio de poderes de Bolingbroke y de la balanza de poderes de Montesquieu.[1]​ Su expresión más fuerte hasta la actualidad se incorporó en la Constitución de los Estados Unidos, redactada en 1787 y promulgada en 1789. Esta constitución separa claramente los poderes del estado federal en tres ramas: Ejecutiva (el Presidente), Legislativa (el Congreso) y Judicial (las cortes federales). También incluye un sistema riguroso de controles y equilibrios. Si una rama excede su autoridad sobre los demás o actúa en contra del interés nacional, las otras ramas pueden verificar (bloquear) sus acciones.

En contraste con los Estados Unidos, las demás formas de gobierno en el mundo no han aplicado la separación de poderes de manera pura y estricta, muchos países que han adoptado una "separación" de poderes, especialmente en América Latina, han sufrido inestabilidad (golpes de estado, dictaduras militares), en estos casos hay una aparente separación por que hay elecciones separadas para el ejecutivo y legislativo, formalmente, separación de derecho, pero de hecho no hay equilibrio de poderes, muchas Constituciones latinoamericanas fueron redactadas bajo un régimen dictatorial otorgando más poder y agilidad al ejecutivo, además de la existencia de la delegación de poderes Legislativos y la poca representación política en el legislativo, en varios de los estados presidenciales el presidente tiene a su disposición varias normas legales con fuerza ley, y están muy menudo facultados con poderes legislativos durante la mayoría de su mandato.

Controles y contrapesos[editar]

Los Controles y contrapesos, también conocidos como Controles y equilibrios, Pesos y contrapesos, Frenos y contrapesos, Frenos y contrafrenos o Controles y balances, (en inglés: Checks and Balances), son relaciones mutuas de autoridad que les permite a los Poderes controlarse unos a otros y resistir reciprocas intromisiones, limitando a todos dentro de sus propias esferas.[24]​ El propósito de estos mecanismos es inducir a que las ambiciones de un poder vigilen a las ambiciones de los otros poderes, y así estén eternamente enfrentados los unos de los otros y deje a la población tranquila de los abusos del Gobierno. Estos mecanismos están diseñados para mantener el sistema de separación de poderes; se basa en la idea de que no es suficiente separar los poderes y garantizar su independencia, sino dar a las diversas potencias políticas los medios para defender sus propias facultades y poderes de las intromisiones de otro poder.

¿A Qué expediente recurriremos entonces para mantener en la práctica la división necesaria del poder entre los diferentes departamentos, tal como la estatuye la Constitución? La única respuesta que puede darse es que como todas las precauciones de carácter externo han resultado inadecuadas, el defecto debe suplirse, al diseñar la estructura interior del gobierno de tal modo que sus distintas partes constituyentes puedan, por sus relaciones mutuas, ser los medios de conservarse unas a otras en su sitio.

Estas relaciones de poder garantizan que los poderes del Estado tengan la misma fuerza (co-iguales), es decir, estar equilibrados, de modo que puedan limitarse unos a otros, evitando el abuso del poder estatal. Es una práctica encontrada en varias formas de gobierno incluidas la que cuentan con el principio de separación de poderes. Los "Controles" se refieren a la capacidad, el derecho y la responsabilidad de cada poder de supervisar las actividades de los demás; "Equilibrios" se refiere a la capacidad de cada entidad para usar su autoridad para limitar los poderes de los demás, ya sea en alcance general o en casos particulares. Este principio, que fue reavivado por Montesquieu en la Ilustración (en El espíritu de las leyes, De l'esprit des lois, 1748), bajo esta influencia fue implementado en 1787 en la Constitución de los Estados Unidos.[25]

Los controles y equilibrios, son utilizados bajo formas de gobierno donde no existe separación de poderes, como en los sistemas parlamentarios mediante el ejercicio de la prerrogativa del parlamento de adoptar una moción de censura contra un gobierno; el gobierno, o el gabinete, a su vez, ordinariamente pueden disolver el parlamento, pero a diferencia del sistema presidencial estos controles y equilibrios no cumplen su función apropiadamente, debido a que el gobierno, el cual emana del partido político con mayoría en el parlamento, es el encargado de ser su contrapeso, y a su vez el parlamento es el encargado de hacer contrapeso contra el gobierno que nombró.

Esta desventaja del sistema parlamentario fue observado por el general Charles de Gaulle, durante el parlamentarismo de la Cuarta República Francesa antes del establecimiento de la Constitución de la Quinta República Francesa.

Del Parlamento, compuesto por dos Cámaras y que ejerce el poder legislativo, huelga decir que el poder ejecutivo no puede proceder, so pena de culminar en una confusión de poderes en la que el Gobierno pronto sería nada más que una asamblea de delegaciones. Sin duda habrá sido necesario, durante el período de transición en el que nos encontramos, elegir por la Asamblea Nacional Constituyente al Presidente del Gobierno Provisional, ya que, en el borrón y cuenta nueva, no había otro método aceptable de designación. Pero solo puede ser una disposición del momento. En verdad, la unidad, la cohesión, la disciplina interna del Gobierno de Francia deben ser cosas sagradas, so pena de ver rápidamente la misma dirección del país se volverá impotente y desautorizada. Pero, ¿cómo se mantendría esa unidad, esa cohesión, esa disciplina a largo plazo si el poder ejecutivo emana del otro poder al que debe de hacer equilibrio, y si cada miembro del Gobierno, que es responsable colectivamente ante la toda la representación nacional, es, en su puesto, solo el mandatario de un partido?

En Inglaterra, el Parlamento es supremo, y las leyes aprobadas por él no están sujetas a revisión por parte de los tribunales por constitucionalidad. En Francia, bajo la Quinta República (1958), un Consejo Constitucional de nueve miembros (nombrado por nueve años por el presidente, el Senado y la Asamblea Nacional) revisa la constitucionalidad de la legislación. La República Federal de Alemania combina características de los sistemas parlamentarios y de los sistemas federales como el de los Estados Unidos. Concede el derecho de declarar una ley inconstitucional en el Tribunal Constitucional Federal (1951).

Este término proviene del constitucionalismo anglosajón, pero, como la propia separación de poderes, es generalmente atribuido a Montesquieu. Cuanto más se aproxime un país al sistema presidencial, más controles existirán entre las distintas ramas del poder. Los constitucionalistas anglosajones encuentran su origen en la Carta Magna, aplicándose en la práctica en las luchas entre la monarquía y el parlamento en las guerras civiles inglesas del siglo XVII. Montesquieu, en el siglo XVIII, realizó más bien la formulación teórica de lo que los ingleses habían aplicado en la práctica el siglo anterior.

Evolución histórica[editar]

Antigua República romana[editar]

La República romana temprana estaba gobernada por terratenientes ricos que formaban una clase gobernante. Se turnaron para servir como senadores en el gobierno, y también estaban a cargo de la dirección militar para la protección de la república. La gente común, o plebeyos, en la República sirvió a la clase dominante como obreros, constructores, soldados y muchos otros trabajos necesarios. Sin embargo, el Senado aprobó con frecuencia leyes que promovían los intereses de la clase dominante a expensas de la plebe. Finalmente, los plebeyos en el ejército, al darse cuenta de que eran una parte esencial de la protección de Roma, se declararon en huelga, comprometiéndose a no trabajar para un país que no protegía sus intereses, así como el de la clase dominante.

Esto condujo a la creación de un conjunto de leyes, conocidas como la Ley de las XII Tablas, que gobernaban por igual a todos los ciudadanos romanos y la creación de los Tribunos de la plebe como un contrapoder plebeyo en el interior de la ciudad al poder de los patricios y de los Cónsules. Los Tribunos tenían el poder de vetar, detener e impedir las órdenes, los decretos, las levas del Cónsul, las decisiones del Senado, las propuestas de ley y las convocatorias a comicios para cualquier fin así como todo acto de los poderes públicos que estuviera en contra del interés de la plebe. Este mecanismo político era un control y equilibrio que impedía la opresión de los ciudadanos comunes por parte de la clase dominante. La justicia que se creó en la República romana fue admirada por la gente a través del Mediterráneo. En los primeros días de la República Romana, se requirió poca fuerza militar y poder policial para expandir el territorio o mantener el orden porque todos los que se familiarizaron con la República clamaron unirse a ella y ayudaron a los ejércitos romanos a deponer a sus propios dictadores.

Los controles y equilibrios en el gobierno romano en la república temprana fueron, por lo tanto, varios. El gobernante era controlado del Senado, que estaba compuesto por la clase terrateniente. El Senado, a su vez, fue controlado por los Tribunos. Finalmente, todos los ciudadanos estaban sujetos a los principios de justicia detallados en la Ley de las XII Tablas.

El declive de la República romana se desarrolló a través de los siglos debido a que la corrupción, la ineptitud política y una ciudadanía laxa permitieron un comportamiento impensable en la fundación. Las reformas de Julio César, mientras restauraban inicialmente muchas de las virtudes y leyes morales de la República primitiva, finalmente condujeron a un poder casi absoluto para el Emperador y, bajo los regímenes corruptos e ineptos de Caligula, Nerón y otros, la Ley ya no se consideraba legítima por los ciudadanos romanos. En lugar de clamar por unirse al Imperio, la gente buscaba rebelarse y escapar de su dominio opresivo.

Reino Unido[editar]

Cotton MS. Augustus II. 106, una de las cuatro ejemplificaciones supervivientes del texto de 1215

La Carta Magna fue la influencia temprana más significativa en el largo proceso histórico que condujo a la regla del derecho constitucional en la actualidad. Originalmente fue creado debido a desacuerdos entre el Papa Inocencio III, el Rey Juan, y sus barones ingleses sobre los derechos del Rey. La Carta Magna requería que el rey renunciara a ciertos derechos, respetara ciertos procedimientos legales y aceptara que "la voluntad del rey podría estar sujeta a la ley".

La Carta Magna no era, como se cree popularmente, el primer documento que limitaba el poder de un rey inglés por ley (se basaba en parte en la Carta de las Libertades) que estaba diseñado para limitar el poder del rey (en su mayoría no lo hizo en la edad Media). No era un documento único estático, sino una variedad de documentos a los que se hacía referencia bajo un nombre común. Fue renovado a lo largo de la Edad Media, y más durante los períodos Tudor y Stuart, y los siglos XVII y XVIII. A principios del siglo XIX, la mayoría de las cláusulas habían sido derogadas. La influencia de la Carta Magna fuera de Inglaterra se puede ver en la Constitución y Declaración de Derechos de los Estados Unidos. Casi todos los países de derecho consuetudinario con una constitución han sido influenciados por la Carta Magna, por lo que es uno de los documentos legales más importantes en la historia.

La Separación de Poderes no está implementada en el Reino Unido, al igual que en muchos Estados Europeos debido a su forma de gobierno parlamentaria,[27]​ El Ejecutivo proviene de la Legislatura y está subordinado a su voluntad, aunque la concentración de poderes es mayor en los Estados parlamentarios con el sistema de elección proporcional, en este caso es el Ejecutivo quien designa a los legisladores y dependiendo del país estos mismos designan a los jueces, por el motivo de que es el líder del partido político el que hace las listas para las elecciones y designa en estas a los futuros legisladores que en muchos casos designan su líder como jefe de Gobierno. En el sistema parlamentario con el sistema electoral mayoritario dado que el Ejecutivo se extrae del liderazgo del partido dominante en el parlamento, la disciplina de partido a menudo resulta en una situación de facto de control ejecutivo de la Legislatura. En el Parlamentarismo a menudo no es posible un pleno control por responsabilidad política del gobierno debido a que provienen de la mayoría del legislativo encargada de controlarlos, una situación imposible en el presidencialismo.

El primer ministro es el jefe del gobierno del Reino Unido.[28]​ Como tal, dirige el gabinete (el ejecutivo). Además, dirige el partido político con mayoría en la Cámara de los Comunes. Ejerce poderes legislativos y ejecutivos significativos. El primer ministro guía el proceso legislativo de la Cámara de los Comunes, con el objetivo de promulgar la agenda legislativa de su partido político. En calidad de ejecutivo, el Primer Ministro nombra y remueve a todos los demás miembros y ministros del gabinete, y coordina las políticas y actividades de todos los departamentos gubernamentales y el personal de la administración pública. El primer ministro también actúa como la "cara" y "voz" pública del Gobierno de Su Majestad, tanto en el país como en el extranjero. Únicamente por recomendación del primer ministro, el Soberano ejerce muchos poderes legales y prerrogativos, incluidos altos nombramientos eclesiásticos judiciales, políticos, oficiales y de la Iglesia de Inglaterra; la concesión de títulos nobiliarios y algunas caballerías, condecoraciones y otros honores importantes.[29]

Antes de 2009, La Cámara de los Lores ejercía varias funciones judiciales, fue el más alto tribunal de apelación para asuntos civiles en el Reino Unido y para asuntos penales para Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Estas apelaciones eran escuchadas por los Lords of Appeal in Ordinary, quienes, en efecto, eran un comité de la Cámara de los Lores. Esto significa que el más alto tribunal de apelación era parte de la Cámara de los Lores y por lo tanto parte de la legislatura. En ocasiones, varios secretarios locales han tomado decisiones que en otros países son Judiciales, como la liberación o la detención continua de prisioneros. Por lo tanto, se puede ver que en el Reino Unido los tres poderes no están separados, sino que están entrelazados, son una separación de funciones del poder único del Parlamento y a la vez una fusión de poderes. La soberanía parlamentaria es el concepto en la ley constitucional británica de que un parlamento tiene autoridad máxima sobre todos los asuntos de gobierno, incluido el monarca y los tribunales, esto esta en oposición directa al concepto de separación de poderes.

La Parte 3 del Acta de Reforma Constitucional británica de 2005, que entró en vigor el 1 de octubre de 2009, abolió las funciones judiciales de la Cámara de los Lores y las transfirió a un nuevo órgano, la Corte Suprema del Reino Unido, aunque no tiene poder de nulificar las leyes del parlamento como en Estados Unidos, ayuda a disolver parcialmente la fusión de poderes del Estado ya que ahora el Lord Canciller no es miembro de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del Estado; y la Cámara de los Lores ya no incluye jueces superiores. Diez de los Jueces iniciales de la Corte Suprema fueron diez de los doce Lores de Apelación en Ordinario existentes en ese momento.

Estados Unidos de América[editar]

Firma de la Constitución de Estados Unidos, 17 de septiembre de 1787

Al redactar la Constitución de los Estados Unidos, los redactores incluyeron características de muchos conceptos novedosos, incluidas lecciones históricas duramente aprendidas sobre los controles y equilibrios del poder y el entonces nuevo concepto de la separación de poderes. Como colonias de Gran Bretaña, los padres fundadores consideraron que los Estados americanos habían sufrido un abuso del amplio poder del parlamentarismo y la monarquía. Como remedio, la Constitución estadounidense limita los poderes del gobierno federal a través de varios medios, en particular al dividir las funciones y separar en origen el poder del Estado entre tres ramas, cada rama controla las acciones de los demás y equilibra sus poderes de alguna manera.

La acumulación de todos los poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales, en las mismas manos, sean éstas de uno, de pocos o de muchos, hereditarias, autonombradas o electivas, puede decirse con exactitud que constituye la definición misma de la tiranía.

En la Constitución de los Estados Unidos, el Artículo I, Sección I, estatuye: "Todos los poderes legislativos aquí otorgados corresponderán a un Congreso de los Estados Unidos, que se compondrá de un Senado y una Cámara de Representantes", y procede a enumerar los poderes legislativos autorizados en el Artículo I, Sección 8, debido al federalismo el Congreso puede hacer leyes, si y solo si, tienen relación a dichos poderes enumerados (ver Décima Enmienda). El Artículo II, Sección I, estatuye: "El Poder ejecutivo se depositara en un Presidente de los Estados Unidos de América". El Artículo III, Sección I, estatuye: "El Poder judicial de los Estados Unidos se depositará en una Corte Suprema y en las Cortes inferiores que el Congreso instituya y establezca en lo sucesivo".

El sistema presidencial adoptado por la Constitución de los Estados Unidos obedece al equilibrio de poderes buscado, y no encontrado, por la Monarquía constitucional. El pueblo nombra sus representantes para que se reúnan periódicamente en un cuerpo legislativo, y, como no hay un monarca, el pueblo mismo elige a un ciudadano para que desempeñe, también periódicamente, las funciones ejecutivas del Estado. La elección directa del jefe del Estado o del poder ejecutivo es una consecuencia inevitable de la libertad política del pueblo, entendida como capacidad de nombrar y deponer a sus gobernantes. Solamente esta elección separada de la persona que ha de cumplir las funciones que la Constitución atribuye al presidente del gobierno, tan distinta por su naturaleza, y por su función, de la elección de representantes de los electores, permite que el poder ejecutivo pueda ser controlado por el legislativo y sometido a las exigencias de la responsabilidad política.

La Legislatura se mantiene vigilante del ejecutivo debido a la representación política de los electores en distritos electorales de elección directa, resultando en que muchas veces los representantes, por propio interés de ser reelegidos, voten en contra de tratados o medidas hechas por el Presidente que puedan contradecir a los intereses de sus distritos electorales a pesar de que el presidente de turno sea de su mismo partido político.[31]

Página uno de la copia original de la Constitución de Estados Unidos

En los Estados Unidos, todos los tribunales federales y estatales (en todos los niveles, tanto de apelación como los de primera instancia) pueden revisar y declarar la "constitucionalidad" de las leyes del Congreso y las Órdenes ejecutivas presidenciales y demás reglamentos, ejerciendo así la suspensión de la aplicación de las mismas mediante un proceso de interpretación judicial que es relevante para cualquier caso propiamente dentro de su jurisdicción. La revisión judicial fue ejercido en el caso Marbury contra Madison, que se discutió ante el Corte Suprema de los Estados Unidos en 1803, aunque ya era ejercido años anteriores por los tribunales inferiores. La independencia judicial se mantiene mediante nombramientos de por vida que hace desaparecer bien pronto toda sensación de dependencia del juez respecto de la nominación por parte del Presidente, con retiro voluntario y un alto umbral de destitución por parte del Legislativo, además de que el salario de los jueces federales que no puede ser disminuido durante su servicio.

El juez Louis D. Brandeis de la Corte Suprema de los Estados Unidos resumió la justificación de la Separación de poderes en su opinión disidente en el caso Myers contra Estados Unidos de 1926, el juez Brandeis escribió:

La doctrina de la separación de poderes fue adoptada por la Convención de 1787, no para promover la eficiencia sino para impedir el ejercicio del poder arbitrario. El propósito no era evitar la fricción sino, por medio de la inevitable fricción incidente a la distribución de los poderes gubernamentales entre tres departamentos, salvar al pueblo de la autocracia.[32]

En los años posteriores a la independencia de los Estados Unidos, hubo casos de usurpación de poderes entre los diversas ramas políticas en los Estados de la unión, principalmente debido a que diversas constituciones Estatales no proveían a los distintos poderes del estado los medios suficientes para defenderse si otro poder tratase de ejercer sus funciones, estos casos fueron expuestos detalladamente por James Madison en El Federalista n.º 48[33]​ en el que argumenta que para que los poderes se mantuviesen separados de manera perpetua, era necesaria pequeñas conexiones entre estos para frenar las reciprocas intromisiones, estas conexiones son conocidas como Checks and Balances los cuales Madison expone su implementación en El Federalista n.º 51.

Aunque cada Poder federal ha tratado frecuentemente de sobrepasar sus facultades, la separación de poderes, junto con los controles y equilibrios, ha creado un gobierno estable desde la fundación de la república constitucional federal resultando en uno de los pocos países en el mundo que nunca han caído bajo una dictadura o la tiranía. El sistema de controles y equilibrios es en cierta medida un factor de disuasión porque cualquier toma de poder se ve menoscabada por la capacidad de las otras dos ramas para tomar medidas correctivas.

Controles y equilibrios en el gobierno federal[editar]
James Madison es considerado uno de los más influyentes de los "Padres fundadores de los Estados Unidos" por su contribución a la redacción de la Constitución de los Estados Unidos y a la Carta de Derechos de los Estados Unidos, a tal punto que es apodado "El Padre de la Constitución".

James Madison argumentaba de que en una república, debido a la ausencia de un monarca vitalicio que domine el poder ejecutivo, el poder legislativo es el más fuerte, y por lo tanto debe ser dividido en diferentes ramas (Senado y Cámara de representantes), Considera que el Departamento Legislativo es el más fuerte ya que es esencialmente la verdadera voz del pueblo. El bicameralismo fue, en parte, destinado a reducir el poder relativo de la legislatura, al volverla contra sí misma. Subraya la necesidad de los controles y equilibrios internos, también conocidos como Controles intraorgánicos a diferencia de los Controles interorgánicos que operan entre los diferentes Poderes estatales.

La legislatura bicameral de los Estados Unidos se encuentra en el Capitolio, un edificio con dos alas. El ala norte (izquierda) alberga al Senado, mientras que el ala sur (derecha) alberga la Cámara de Representantes.

Pero es imposible darle a cada departamento el mismo poder de autodefensa. En el gobierno republicano predomina necesariamente la autoridad legislativa. El remedio de este inconveniente consiste en dividir la legislatura en ramas diferentes, procurando por medio de diferentes sistemas de elección y de diferentes principios de acción, que estén tan poco relacionadas entre sí como lo permita la naturaleza común de sus funciones y su común dependencia de la sociedad.

La razón de dos cámaras en la legislatura fue equilibrar los poderes ejecutivo y legislativo, los intereses de los Estados y los intereses de los ciudadanos, y mantener al nuevo gobierno federal vigilado y controlado por los Estados mediante el Senado. Bajo la constitución original, las legislaturas de cada Estado nombraban dos Senadores, mientras que los ciudadanos en distritos electorales elegían Representantes directamente. Esto permitiría, equilibrar los intereses a largo plazo de los Estados con las necesidades inmediatas de los ciudadanos a la vez de mantener vigilado al gobierno federal. Como el federalismo era una unión de estados, el Senado sería el foro en el que los Estados estaban representados. También serviría como un freno contra la Oclocracia (Mob rule, el gobierno de el populacho mayoritario), o como una manera de evitar que los ciudadanos se destruyan a sí mismos como en las antiguas democracias directas. Por lo tanto, en teoría, ninguna legislación pasaría a menos que fuera (1) buena para los estados y (2) buena para la población. Este control y equilibrio fue eludido por la Decimoséptima Enmienda.

En la convención constitucional, Benjamin Franklin y el general Pinkney argumentaron que, como en la antigua Roma, el Senado debería estar compuesto por las clases acomodadas y no recibir ninguna remuneración por su servicio. La Cámara de Representantes promovería los intereses del ciudadano. Este método de controles y equilibrios proporciona, como en la República romana temprana, la confianza de que no se aprobaría ninguna legislación a menos que fuera en interés tanto de la nobleza como de los ciudadanos.

La Decimoséptima Enmienda abogó por que las personas elijan senadores en lugar de que sean nombrados por las legislaturas de los Estados. Fue promovido a partir de la década de 1870 por los populistas y más tarde por los progresistas[34][35]​. Se quería una representación más directa en el Senado, incluso si eso no fuera un freno contra la Oclocracia. Los progresistas, por otro lado, querían un gobierno federal más fuerte y reducir el poder de los estados. La idea también interesó a los grupos de presión que podrían concentrar sus esfuerzos en Washington en lugar de en todos los Congresos estatales. Hubo numerosas instancias en las que las legislaturas estatales no pudieron cubrir las vacantes, y con frecuencia la selección fue escandalosa y polémica. Los populistas en Oregón y en otros estados eligieron a representantes que impulsarían la Enmienda, que finalmente fue ratificada en 1911.

Después de la aprobación de la Decimoséptima Enmienda, los representantes de ambas cámaras son elegidos por el mismo grupo de interés (los ciudadanos) y la principal diferencia entre los senadores y los representantes se redujo al tamaño de la población que representan y el tiempo que sirven. Por lo tanto, la razón original de los fundadores para la creación de dos cámaras se deshizo en gran medida, la elección de senadores por parte de las legislaturas de los Estados tranquilizó a los antifederalistas de que habría cierta protección contra la incautación de los Estados y sus poderes por parte del gobierno federal[36]​, lo que garantizaría el control del poder del gobierno federal.[37]​ Massachusetts ya había intentado un arreglo similar en sus dos cámaras antes de la Convención Constitucional de 1787, y allí se había argumentado que, si se establecía tal arreglo, la rama legislativa bien podría ser unicameral. En la actualidad, los grupos de presión bien financiados en Washington tienen una mayor influencia sobre la legislación que los estados como resultado de la pérdida de senadores designados por las legislaturas de los Estados.

Aunque no está cubierto expresamente en el texto de la Constitución, la revisión judicial —el poder de los tribunales para examinar las acciones legislativas y ejecutivas y administrativas del gobierno para garantizar que sean constitucionales— se convirtió en una parte importante del gobierno en los Estados Unidos. Otros controles y equilibrios incluyen el veto presidencial de la legislación (que el Congreso puede anular por un voto de dos tercios) y la acusación ejecutiva y judicial por parte del Congreso. Solo el Congreso puede asignar fondos, y cada cámara sirve como control de posibles abusos de poder o acciones imprudentes por parte del otro. El Congreso, al iniciar enmiendas constitucionales, puede, en la práctica, revertir las decisiones del Tribunal Supremo. El presidente nombra a los miembros de la Corte Suprema pero solo con el consentimiento del Senado, que también aprueba otros nombramientos ejecutivos. El Senado también debe aprobar tratados.

El juez de la Corte Suprema de los EE. UU., Antonin Scalia, testificó ante el Comité del Senado sobre la Judicatura sobre la separación de poderes y los controles y equilibrios del gobierno de los EE. UU.
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A partir de 1932, el Congreso de los Estados Unidos ejerció el llamado veto legislativo. Las cláusulas en ciertas leyes calificaron la autoridad de la rama ejecutiva para actuar al hacer actos específicos sujetos a desaprobación por el voto mayoritario de una o ambas cámaras. En 1983, en un caso relacionado con la deportación de un extranjero, el Tribunal Supremo de EE. UU. Sostuvo que los vetos legislativos eran inconstitucionales (la Cámara de Representantes había anulado la suspensión del Departamento de Justicia de la deportación del extranjero). La decisión afectó las cláusulas de unas 200 leyes que cubren una amplia gama de temas, incluidos los poderes de guerra presidencial, la ayuda exterior y la venta de armas, la protección del medio ambiente, los intereses del consumidor y otros.

Los redactores de la Constitución de los Estados Unidos, que fueron influenciados por John Locke, Montesquieu y William Blackstone, entre otros, vieron los controles y equilibrios como esenciales para la seguridad de la libertad individual, civil y política en virtud de la Constitución.

John Adams se refirió a los controles y equilibrios, como la afirmación de que «el poder debe oponerse al poder y el interés al interés».[38][39]​ Este sentimiento se hizo eco más tarde por la famosa declaración de James Madison de que «La ambición debe ponerse en juego para contrarrestar a la ambición», explicando la separación de poderes y los controles y contrapesos entre estos establecida en la nueva Constitución Federal de Estados Unidos:[40][7]

Pero la mayor seguridad contra la concentración gradual de los diversos poderes en un solo departamento reside en dotar a los que administran cada departamento de los medios constitucionales y los móviles personales necesarios para resistir las invasiones de los demás. Las medidas de defensa, en este caso como en todos, deben ser proporcionadas al riesgo que se corre con el ataque. La ambición debe ponerse en juego para contrarrestar a la ambición. El interés humano debe entrelazarse con los derechos constitucionales del puesto. Puede ser un reproche a la naturaleza humana, que tales mecanismos deberían ser necesarios para reprimir los abusos del gobierno. pero, ¿qué es el gobierno en sí mismo, sino el mayor de todos los reproches a la naturaleza humana? Si los hombres fuesen ángeles, el gobierno no sería necesario. Si los ángeles gobernaran a los hombres, no sería necesario el control externo ni interno del gobierno. Al enmarcar un gobierno que ha de ser administrado por los hombres sobre los hombres, la gran dificultad reside en esto: primero debes permitir que el gobierno controle a los gobernados; y luego obligarlo a controlarse a sí mismo.

La dependencia del pueblo es, sin duda, el principal control sobre el gobierno; Pero la experiencia ha enseñado a la humanidad la necesidad de precauciones auxiliares. Esta política de abastecer, por medio de intereses rivales y opuestos, el defecto de mejores motivos, se encuentra en todo el sistema de los asuntos humanos, tanto privados como públicos. Lo vemos particularmente exhibido en todas las distribuciones de poder subordinadas, donde el objetivo constante es dividir y organizar los diversos cargos de manera que cada uno sirva de freno al otro para que el interés particular de cada individuo sea un centinela de los derechos públicos. Estos inventos de la prudencia no son menos necesarios en la distribución de los poderes supremos del Estado.

Bajo este funcionamiento mecánico, la libertad política de los ciudadanos y las libertades civiles de la sociedad, de las minorías y de las personas serían garantizadas por el juego constitucional de las instituciones políticas, y no por la simple responsabilidad de los hombres de gobierno de las mayorías.

Controles y Equilibrios entre los Poderes federales de los Estados Unidos
Poder Legislativo (Congreso) Poder Ejecutivo (Presidente) Poder Judicial (Corte Suprema e inferiores)
  • Controles en el Ejecutivo y Judicial
  1. La Cámara de Representantes tiene el poder exclusivo de acusación (Impeachment) por responsabilidades políticas contra el Presidente, vicepresidente y a todos los funcionarios federales del ejecutivo y la judicatura, por presunta traición, cohecho u otros delitos y faltas graves.
  2. El Senado tiene el Poder exclusivo de juzgar todas las acusaciones (Trial of Impeachments) por responsabilidades políticas que haga la Cámara de Representantes, y por dos tercios de sus miembros, remueve del cargo a los acusados.
  3. Poder de supervisar e investigar, por medio de diferentes comités, las operaciones del gobierno.
  • Controles en el Ejecutivo
  1. El Congreso tiene el poder exclusivo de declarar la guerra (Sin embargo, existe una ley llamada Resolución de los Poderes de Guerra de 1973, que muchas personas consideran inconstitucional, que en resumen permite al presidente autorizar acciones militares limitadas sin la aprobación del Congreso si el conflicto dura menos de 60 días).
  2. Puede anular los vetos presidenciales, el proyecto vetado no se convierte en ley, a menos que cada Cámara del Congreso vote para anular el veto con una mayoría favorable de dos tercios.
  3. El Senado aprueba todas las nominaciones hechas por el presidente a los cargos ejecutivos.
  4. El Senado aprueba todos los tratados negociados por el presidente y a los embajadores.
  5. Selección del presidente (Cámara de Representantes) y del vicepresidente (Senado) en el caso de no mayoría de los votos electorales.
  6. Aprobación del vicepresidente de reemplazo.
  7. Poder para establecer y recaudar impuestos.
  • Controles en el Judicial
  1. El Senado aprueba todos los nombramientos hechos por el Presidente para los jueces de las cortes federales.
  • Controles intraorgánicos: (debido a que es bicameral, la rama Legislativa tiene mecanismos de autocontrol)
  1. Los proyectos de Ley se originan en cualquier Cámara, pero deben ser aprobados por la mayoría de ambas Cámaras.
  2. Ninguna Cámara puede suspender sesiones por más de tres días sin el consentimiento de la otra Cámara.
  3. La Cámara de Representantes origina los proyectos de ley de recaudación de impuestos, pero el Senado puede enmendar dichos Proyectos.
  4. Las leyes que modifican los salarios de los senadores y representantes entran en vigencia después de una elección de representantes.
  • Controles por parte de los Estados
  1. Las Legislaturas de tres cuartos de los Estados de la Unión ratifican las propuestas de enmiendas constitucionales hechas por dos tercios de ambas Cámaras del Congreso de los Estados Unidos.
  • Controles en el Legislativo
  1. Todo proyecto de ley aprobado por el Congreso es presentado al presidente antes de que pueda convertirse en ley, tiene la facultad de vetarlo y devolverlo al Congreso con sus objeciones a la Cámara de origen.
  2. El vicepresidente es presidente del Senado, pero no tiene derecho de voto excepto en el caso de empate.
  3. Llamada de emergencia a sesión de una o ambas cámaras del Congreso.
  4. Puede forzar la suspensión de sesiones cuando ambas cámaras no puedan acordar una suspensión de sesiones.
  5. El presidente tiene el poder para hacer nombramientos temporales a todas las vacantes en los cargos ejecutivos y judiciales en caso de que el Senado no esté en sesión para aprobar un nombramiento.
  6. La remuneración del presidente no puede modificarse mientras está en el cargo. El Congreso establece la remuneración a través de la ley, pero no tendrá efecto hasta que el próximo Presidente sea elegido y asuma el cargo.
  • Controles en el Judicial
  1. Poder para nominar, y por y con el consejo y consentimiento del Senado, nombrar jueces federales;
  2. Poder para conceder indultos o moratorias por ofensas contra los Estados Unidos, excepto en casos de Impeachment.
  • Controles intraorgánicos
  1. El vicepresidente y una mayoría del gabinete pueden transmitir al Congreso, de que el Presidente no puede cumplir con los poderes y deberes de su cargo, entonces el Vicepresidente asume inmediatamente la Presidencia. pero el Presidente puede declarar al Congreso lo contrario y asumir la Presidencia nuevamente, en caso de que la mayoría del gabinete declare al Congreso nuevamente, el Congreso por dos tercios de ambas cámaras decidirá si el Presidente continua en el cargo.
  • Controles en el Legislativo
  1. Todas las Cortes federales tienen el poder implícito de revisión judicial para interpretar y dictaminar sobre la Constitucionalidad de las leyes.
  • Controles en el Ejecutivo
  1. Todas las Cortes federales tienen el poder implícito de revisión judicial para interpretar y dictaminar sobre la Constitucionalidad y/o conformidad con las leyes del Congreso, de las órdenes ejecutivas dictadas por el Presidente, los reglamentos establecidos por los departamentos ejecutivos (Ministerios) y agencias, o cualquier otra norma jurídica.
  2. El presidente de la Corte Suprema se sienta como presidente del Senado durante el juicio de Impeachment Presidencial.
  • Controles intraorgánicos
  1. Todos los delitos son juzgados por medio de un jurado.
  • Independencia con respecto del Legislativo y Ejecutivo
  1. Los jueces federales sirven de por vida, dejan el cargo solo después de la muerte, la dimisión voluntaria o la destitución del cargo por una condena de dos tercios del Senado.
  2. La remuneración de los jueces federales no puede ser disminuida mientras continúen en el cargo.

En Estados Unidos el poder político se divide tanto a través del federalismo (entre el gobierno federal y los gobiernos estatales) como a través de las ramas (legislativas, ejecutivas y judiciales) dentro del gobierno federal y estatal. James Madison en El Federalista n.º 51 narra la importancia del sistema federal junto con la separación de poderes para asegurar la libertad y los derechos del pueblo.

En una república unitaria, todo el poder cedido por el pueblo se coloca bajo la administración de un solo gobierno; y se evitan las usurpaciones dividiendo a ese gobierno en departamentos separados y diferentes. En la compleja república americana, el poder de que se desprende el pueblo se divide primeramente entre dos gobiernos distintos, y luego la porción que corresponde a cada uno se subdivide entre departamentos diferentes y separados. De aquí surge una doble seguridad para los derechos del pueblo. Los diferentes gobiernos se tendrán a raya unos a otros, al propio tiempo que cada uno se regulará por sí mismo.[7]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b Garcia-Trevijano, Antonio (30 de septiembre de 2009). A Pure Theory of Democracy. University Press of America. ISBN 9780761848561. 
  2. a b c d García-Trevijano, Antonio (3 de diciembre de 2010). Teoría pura de la República (Edición: 1 edición). El Buey Mudo. ISBN 9788493804053. 
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  14. Price, Sara (22 de febrero de 2011), The Roman Republic in Montesquieu and Rousseau - Abstract, consultado el 19 de noviembre de 2012 
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  16. Lloyd, Marshall Davies (22 de septiembre de 1998), Polybius and the Founding Fathers: the separation of powers, consultado el 17 de noviembre de 2012 
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  18. a b «Esprit des lois (1777)/L11/C6 - Wikisource». fr.wikisource.org (en francés). Consultado el 1 de marzo de 2018. 

    Il y a dans chaque état trois sortes de pouvoirs, la puissance législative, la puissance exécutrice des choses qui dépendent du droit des gens, & la puissance exécutrice de celles qui dépendent du droit civil. Par la premiere, le prince ou le magistrat fait des lois pour un temps ou pour toujours, & corrige ou abroge celles qui sont faites. Par la seconde, il fait la paix ou la guerre, envoie ou reçoit des ambassades, établit la sureté, prévient les invasions. Par la troisieme il punit les crimes, ou juge les différents des particuliers. On appellera cette derniere la puissance de juger ; & l’autre, simplement la puissance exécutrice de l’état.

  19. «The Avalon Project : Federalist No 78». avalon.law.yale.edu. Consultado el 2 de abril de 2018. 
  20. a b Przeworski 2003, p.26
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  26. «Discours de Bayeux (1946) - Wikisource». fr.wikisource.org (en francés). Consultado el 10 de junio de 2018. 
  27. Le May, 98–99. Walter Bagehot, an authority on 19th-century British government, said this unity is "the efficient secret" of its constitution. Bagehot's description of the "efficient part" of the British constitution is quoted by Le May and many other standard texts: "The efficient secret of the English Constitution may be described as the close union, the nearly complete fusion, of the executive and legislative powers. No doubt, by the traditional theory, as it exists in all the books, the goodness of our constitution consists in the entire separation of the legislative and executive authorities, but in truth its merit consists in their singular approximation. The connecting link is the Cabinet ... A Cabinet is a combing committee—a hyphen which joins a buckle which fastens the legislative part of the State to the executive part of the State. In its origin it belongs to the one, in its functions it belongs to the other."
  28. «Prime Minister». GOV.UK. Archivado desde el original el 14 de octubre de 2017. Consultado el 19 May 2018. 
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  34. Bybee (1997) p. 535. This was partially fueled by the Senators; he wrote in the Northwestern University Law Review:

    Politics, like nature, abhorred a vacuum, so senators felt the pressure to do something, namely enact laws. Once senators were no longer accountable to and constrained by state legislatures, the maximizing function for senators was unrestrained; senators almost always found in their own interest to procure federal legislation, even to the detriment of state control of traditional state functions.

    See Bybee, p. 536.
  35. Barnett, Randy E. (25 de julio de 2005). Restoring the Lost Constitution: The Presumption of Liberty (en inglés). Princeton University Press. ISBN 9780691123769. 
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Citas[editar]

  • Barnett, Hilaire (2009). Constitutional & Administrative Law (7th edición). Abingdon, Oxfordshire: Routledge-Cavendish. 
  • Le May, G. H. L. (1979). The Victorian Constitution, Conventions, Usages and Contingencies. Duckworth. 

Bibliografía[editar]

  • Vázquez, E., Aguilera, C., y Olmeda, C., «Checks and balances» en el “Diccionario Histórico y Artístico” en La expansión de Gran Bretaña, Sarpe, 1985. ISBN 84-7291-890-4
  • Christoph Moellers, The Three Branches: A Comparative Model of Separation of Powers [1 ed.] 0199602115, 9780199602117 Oxford University Press 2013

Enlaces externos[editar]