Separación de poderes

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La separación de poderes es un principio organizativo en algunas formas de gobierno en la cual la potestad legislativa, ejecutiva y judicial son ejercidas a través de órganos político-estatales autónomos, distintos e independientes entre sí. Es la cualidad fundamental que caracteriza a la democracia.[1][2]

Según Montesquieu "Todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder".[3]​ La separación evita que el poder político del Estado se acumule en una persona o grupo de personas. De este modo, se confía la vigilancia de los tres poderes entre ellos mismos ya que cada uno vigila y controla los excesos de los otros para impedir, por propia ambición, que alguno de ellos predomine sobre los demás. Puede contrastarse con la fusión de poderes y separación de funciones en los sistemas parlamentarios, donde el ejecutivo y la legislatura están unificados, debido a que el Legislativo nombra al Ejecutivo.

Esta doctrina no se refiere solamente a la separación y al equilibrio de los tres clásicos poderes del Estado, sino a la necesidad de dividir el poder político donde se encuentre, sea en la esfera municipal, regional o nacional, para garantizar la libertad política y evitar los abusos de poder, mediante la vigilancia y control recíproco de los poderes divididos.


Criterios[editar]

Independencia[editar]

Se traduce como:

Especialización[editar]

Solo hay un órgano para una sola función, lo que da como resultado una especialización orgánica junto con una especialización funcional (un órgano para una sola función), siendo ambas de especialización de aplicación limitada:

  • Especialización orgánica (un órgano):
    • El Poder ejecutivo siempre es monocefálico:
      • El jefe de estado (que puede ser un Monarca o un Presidente de la República) también es jefe de gobierno (ausencia de primer ministro, jefe de gabinete, presidente del consejo o canciller);
      • Los ministros dependen del presidente que los designa y revoca ad nutum;
      • Los ministros son responsables ante el presidente.
    • La legislatura, por el contrario, puede ser indiferentemente unicameral o bicameral, incluso tricameral, por lo que no hay necesariamente ninguna especialización orgánica para ello;
    • La organización y funcionamiento de los tribunales se apega al principio de unidad jurisdiccional.
  • Especialización funcional (solo una función):

Contrastes[editar]

Hay diferentes formas de administrar estados: separación de poderes, separación de funciones y fusión de poderes son algunos de ellos.

Los conceptos de separación de poderes y de separación de funciones son antagónicos. La separación de poderes está en un nivel más alto, entre diferentes poderes independientes, mientras que la separación de funciones es equivalente a la división de funciones dentro de un solo poder.

Lo propio de la distinción totalitaria de los poderes estatales está basada en la unidad de poder y separación coordinada de funciones, mientras que la separación de poderes democrática está basada en la pluralidad de poderes autónomos y equilibrio de funciones. La separación de poderes exige distinta fuente de legitimación, o distinto acto legitimador de la misma fuente, para cada uno de los poderes separados. Si el poder legislativo nombra al poder ejecutivo y al judicial, como lo indicó Montesquieu, no habrá separación ni división de sus poderes, puesto que el poder de nombrar lleva consigo el de revocar. En la democracia representativa, no importa que todos los poderes tengan la misma legitimación electiva con tal de que el pueblo nombre a cada uno de ellos en elecciones separadas. En la separación de poderes ningún poder debe tener preponderancia real o formal sobre los demás poderes, es decir, que de hecho y de derecho sean entre sí independientes. Eso distingue a la separación democrática de poderes de la división funcional. La fusión de poderes es completamente opuesta, en esta situación, las ramas ejecutiva y legislativa se entremezclan y no hay separación de poderes. La separación de poderes suele estar presente en el presidencialismo y en las monarquías constitucionales, mientras que la fusión de poderes y separación de funciones se encuentra en las formas de gobierno parlamentarias, en los partitocracias, en las dictaduras, etc.

«La potestad ejecutiva debe estar entre las manos de un monarca, porque esta parte del gobierno, que tiene casi siempre necesidad de una acción momentánea, está mejor administrada por uno que por varios; mientras que lo que depende de la potestad legislativa está mejor ordenada por varios que por uno sólo.»

«Pero si no hubiera monarca y la potestad ejecutiva fuera confiada a un cierto número de personas sacadas del cuerpo legislativo, no habría ya libertad, porque los dos poderes estarían unidos, ya que las mismas personas tendrían a veces, y podrían siempre tener, parte la una en la otra.[...]»

«Con el fin de fundar sobre una base apropiada el ejercicio separado y distinto de los diferentes poderes gubernamentales, que hasta cierto punto se reconoce por todos los sectores como esencial para la conservación de la libertad, es evidente que cada departamento debe tener voluntad propia Y, consiguientemente, estar constituido en forma tal que los miembros de cada uno tengan la menor participación posible en el nombramiento de los miembros de los demás. Si este principio se siguiera rigurosamente, requeriría que todos los nombramientos para las magistraturas supremas, del ejecutivo, el legislativo y el judicial, procediesen del mismo origen de autoridad, o sea del pueblo, por conductos que fueran absolutamente independientes entre sí. Quizá este sistema de constituir los diversos departamentos resultase en la práctica menos difícil de lo que parece al imaginárselo. Como quiera que sea, algunas complicaciones y gastos suplementarios serían consecuencia de que se llevase a efecto, por lo cual hay que admitir ciertas variaciones respecto del principio. Especialmente por lo que hace a la constitución del departamento judicial puede ser inoportuno insistir rigurosamente en dicho principio: primero, porque siendo indispensable que sus miembros reúnan condiciones peculiares, la consideración esencial debe consistir en escoger el sistema de elección que mejor garantice que se logran estos requisitos; segundo, porque la tenencia vitalicia de los cargos que existe en ese departamento debe hacer desaparecer bien pronto toda sensación de dependencia respecto de la autoridad que los confiere.»

«Es igualmente evidente que los miembros de cada departamento deberían depender lo menos posible de los otros por lo que respecta a los emolumentos anexos a sus empleos. Si el magistrado ejecutivo y los jueces no fueran independientes de la legislatura en este punto, su independencia en todos los demás sería puramente nominal.[...]»

El principio de elección, por sufragio directo, del poder ejecutivo surgió en el mundo moderno con la Constitución federal de Estados Unidos. La idea que lo inspiró es muy sencilla. el pueblo solo debe obedecer a quien haya elegido para que los gobierne y pueda fácilmente deponer. La revolución de la independencia norteamericana tomó este principio de la democracia ateniense, de las costumbres de las comunidades locales fundadas por los colonos protestantes y de las proposiciones contenidas en libro XI de El espíritu de las leyes, de Montesquieu. «Unos han tomado la libertad por la facilidad de deponer a quien hayan dado un poder tiránico; otros, por la facultad de elegir a quien deben obedecer».[3]

Evolución del concepto[editar]

Antigüedad clásica[editar]

Democracia ateniense[editar]

Sistema político de la Democracia directa ateniense
La Trias Política de la democracia representativa de los Estados Unidos

La división de poderes se originó, aunque no se llegó a conceptualizar, por primera vez en la antigua democracia directa, en Grecia, y se generalizó en la República romana como parte de la Constitución inicial de la República Romana. Los acontecimientos centrales de la democracia ateniense eran las reuniones de la Asamblea (Ekklesía). Al contrario que en un Parlamento, los miembros no eran elegidos, sino que eran ciudadanos que podían asistir cuando quisieran. La democracia creada en Atenas era directa, no representativa: cualquier varón adulto que fuera ciudadano y mayor de 18 años podía participar. En Grecia y en Roma la representación de una persona por otra era inconcebible e incomprendible en la época.

En la Atenas clásica, las funciones del estado estaban separadas por que nacían mediante procesos electorales o procesos por sorteo distintos y separados: la Heliea (judicial) y la Boulé (legislativo) eran elegidos por sorteo entre los ciudadanos, mientras que los Strategos (ejecutivo) que eran elegidos anualmente por votación, uno por cada tribu griega (phyle).

Aristóteles, en su libro Política, analizando la soberanía, la dividió en tres elementos: "el que delibera, el que manda y el que juzga".

"Hay tres elementos en cada constitución respecto de los cuales todo legislador serio debe buscar lo que es ventajoso para él: de estos están bien arreglados, la constitución está destinado a estar bien organizado, y las diferencias en las constituciones están obligadas a corresponder a las diferencias entre cada uno de estos elementos. Los tres son, primero, el deliberativo, que discute todo lo de importancia común, segundo, el funcionario, y tercero el elemento judicial."

Aristóteles afirma que la polis tiene una actividad y que estas actividades se dividen en tres funciones; que las personas encargadas de ellas se denominan: senadores (senado), magistrados (magisterio político) y tribunos (tribunales). No menciona directamente la representación, ya que en tiempos de Aristóteles no lo hubo específicamente, cual sucede en la democracia representativa, sino una democracia directa, sin representación política entre los gobernadores y gobernados. Los mismos gobernados constituidos por el pueblo de la polis, reunidos en la Asamblea, deliberaban sobre los problemas políticos.

La separación de poderes, por sufragio directo o sorteo, se considera como la cualidad creadora de la democracia y su principio fundamental, no la representación ya que en la democracia directa esta no existía; cuando se adiciona el principio de representación de los ciudadanos en un Estado republicano extenso con la constitución de los Estados Unidos, se crea por primera vez la democracia representativa con la elección por sufragio directo y separado de los titulares transitorios y renovables de todos los poderes político-estatales, la primera vez que se usa este término fue en 1777 en una carta escrita por Alexander Hamilton:

«Una democracia representativa, donde el derecho de elección está bien asegurado y regulado y el ejercicio de las autoridades legislativas, ejecutivas y judiciales, está conferido a personas seleccionadas, elegidas realmente y no nominalmente por el pueblo, en mi opinión, será más probable de ser feliz, regular y duradera.»

Alexander Hamilton, carta a Gouverneur Morris, 19 de mayo de 1777 [5]

República romana[editar]

Los Cónsules Romanos fueron los titulares de la potestad ejecutiva y eran los cargos políticos más altos de la República romana (509 a 27aC), cada año, los ciudadanos de Roma elegían a dos cónsules para servir conjuntamente por un período de un año. La potestad legislativa era ejercida por los comicios o asambleas romanas (comitia populi tributa).

Según Montesquieu, "las leyes de Roma habían dividido con sabiduría el poder público en un número grande de magistraturas, que se sostenían, se chocaban, se temperaban unas a otras; y como tenía cada una un poder limitado, cada ciudadano era capaz de obtenerlas. - Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos, capítulo XI.[6][7]

Liberalismo y la era de la Ilustración[editar]

El sistema de División de poderes de John Locke[editar]

La División de poderes fue inicialmente teorizada en el Segundo Tratado sobre el gobierno civil, un manuscrito político de 1690 escrito por el inglés John Locke donde distingue:

  • Un Poder Legislativo que crea las leyes (el principal para Locke) ;
  • Un Poder Ejecutivo que vela por la ejecución y aplicación de las leyes;
  • Un Poder Federativo que conduce las relaciones internacionales, en particular el poder de hacer la guerra, celebrar tratados, y establecer relaciones diplomáticas.

Sin embargo, la Separación de poderes es materializado por el filósofo político francés, el Barón de Montesquieu, quien en 1748 escribió El espíritu de las leyes, que identificó tres poderes del estado: Legislativa, Ejecutiva y Judicial. La diferencia entre división y separación es que en el primero se acepta la preponderancia de un poder sobre otro, como John Locke llamaba al Legislativo el “Poder preponderante”, y en el segundo su finalidad es la mutua anulación entre los diversos poderes para que ninguno pueda dominar ni ser dominante.

El sistema de Separación y equilibrio de poderes de Montesquieu[editar]

Montesquieu acuña su teoría de la separación de poderes en el conocido Libro XI de su tratado Del Espíritu de las Leyes, que se inspiró en la descripción que los tratadistas clásicos hicieron de los sistemas políticos de la Antigüedad, especialmente en la que Polibio hace de la República romana, además de las teorías de Platón y Aristóteles y en la experiencia política contemporánea de la Revolución inglesa del siglo XVII (que había dado origen a las teorías de John Locke, Swift y Bolingbroke). Prominentes autores de la Ilustración francesa, como Jean-Jacques Rousseau, o de la Independencia de los Estados Unidos, como Alexander Hamilton, también teorizaron sobre el particular.[8][9][10][11][12]​ Montesquieu define el "poder" a la vez como función y como órgano. La admiración que profesa al sistema político británico (que interpreta como una independencia entre poderes ejecutivo, legislativo y judicial, encarnado cada uno en rey –es decir, en su gobierno–, parlamento y tribunales), ha sido matizada por otros autores, que la consideran exagerada, al ser en realidad una relación con vínculos muy estrechos.[13]

Según la visión ilustrada, el Estado existe con la finalidad de proteger a las personas de otros personas. las personas, entonces, sacrifica una completa libertad por la seguridad de no ser afectado en su derecho a la vida, la integridad, la libertad y la propiedad. Sin embargo, la existencia de ese Estado no garantiza la defensa de los derechos de la persona. En efecto, muchas veces la persona se encuentra protegido contra otras personas, mas no contra el propio Estado, el cual podría oprimirlo impunemente mediante las facultades coercitivas que le ha otorgado la propia colectividad.

Al momento de su formulación clásica, las funciones del Estado consideradas como necesarias para la protección del ciudadano eran fundamentalmente las de dar las Leyes, la de poner en práctica estas leyes en forma general y más particularmente, con la finalidad de resolver conflictos y la administración del aparato de gobierno, funciones que durante el Antiguo Régimen eran monopolizadas en la sola entidad de la monarquía absolutista a la cual se le atribuía la práctica del despotismo.

El propósito de esta distinción es evitar que una sola persona o un grupo restringido de personas se concentre excesivamente en sus manos todos los poderes del estado: "para que uno no pueda abusar del poder, es necesario que, mediante la disposición de las cosas, el poder detenga el poder".[3]​.

Su objetivo es establecer la libertad; que será más capaz de ser efectiva en un sistema moderado. La separación de poderes es, por lo tanto, un medio para este fin.

Por lo tanto, propone distribuir los poderes a diferentes órganos, de modo que los poderes de algunos limiten los poderes de otros. Dado que estos organismos pueden tener intereses no convergentes, él cree que los derechos de las personas están mejor garantizados. El establecimiento de un régimen despótico también se vuelve más difícil.

Repitiendo a John Locke, él opera una distinción tripartita llamada Trias Politica:

  • Retiene la función legislativa, ejercida por el Poder Legislativo (puissance législative, potestad legislativa), proponiendo, como en Inglaterra, un solo parlamento nacional con dos cámaras que representen dos cuerpos: la nobleza y el pueblo;
  • Fusiona los poderes federativo y ejecutivo de Locke, ejercidas por el Poder Ejecutivo (puissance exécutrice, potestad ejecutiva), el monarca;
  • Considera una tercera función: el Poder Judicial (puissance de juger, potestad de juzgar), que no debe identificarse con un determinado cuerpo social y que debe aplicar la ley y no expresar una opinión particular.

La primera vez que se consideró como poder del Estado a la potestad de la función judicial, en las cosas que dependen del derecho civil, fue en este párrafo de Montesquieu:

«En cada Estado existen tres clases de poderes: la potestad legislativa, la potestad ejecutiva de las cosas que proceden del derecho de gentes y la potestad ejecutiva de aquellas que dependen del derecho civil.»

«En virtud de la primera, el Príncipe o Magistrado hace leyes transitorias o definitivas, y enmienda o deroga las existentes. Por la segunda, hace la paz o la guerra, envía o recibe embajadas, establece la seguridad pública y previene las invasiones. Por la tercera, castiga a los criminales, o determina las disputas que surgen entre los particulares. Se dará a ésta ultima el nombre de potestad de juzgar, y la otra, simplemente, la potestad ejecutiva del Estado.»

Se le llama poder judicial, no porque juzga según la ley y hace ejecutar lo juzgado, eso no sería poder sino facultad, sino porque se le supone a la judicatura tener un poder de resistencia a las injerencias del poder ejecutivo o el legislativo en la propia función jurisdiccional. Lo cual presupone la necesidad de una corporación judicial independiente.

Cuando Montesquieu reinterpretó de este modo a John Locke, ya había sido dictada el Acta de Establecimiento de 1701, que garantizaba la continuación de los jueces ingleses que observasen buena conducta. Quiso afirmar la independencia de la judicatura francesa con dos variaciones en la doctrina de Locke: si la función del ejecutivo era aplicar las leyes, este poder pertenece a los jueces, y si el poder federativo garantizaba la paz externa por la fuerza de defensa interna, este poder pertenece al Gobierno. El propio Montesquieu aclaró que el llamado poder judicial no era una potestad comparable a la de legislar o gobernar.[2]​ Es mas Montesquieu denomino a la potestad judicial como nula, en el sentido de poder político: “De las tres potestades de que hemos hablado, la de juzgar es en cierto modo nula”.[14]

Alexander Hamilton expresó la diferencia en El Federalista n.º 78: “El judicial, debido a la naturaleza de sus funciones, será siempre el menos peligroso para los derechos políticos de la constitución; porque su situación le permitirá estorbarlos o perjudicarlos en menor grado que los otros poderes”. Añadiendo que la limitación de estos poderes “sólo puede mantenerse en la práctica a través de los tribunales de justicia cuyo deber ha de ser el de declarar nulos todos los actos contrarios al sentido evidente de la Constitución”.[15][2]

No se trataba de concebir el poder judicial como un poder moderado y neutral. Ningún poder puede ser absolutamente neutral, aunque lo pretenda, sin dejar de ser en absoluto poder. Lo sustancial de la doctrina de separación de poderes, en lo referente al judicial, consiste en que no habrá poder judicial alguno si éste no tiene el control de la constitucionalidad de las leyes. Y eso no se consigue por el hecho de que la Constitución invente un Tribunal Constitucional ad hoc, donde sus miembros son elegidos y pueden ser revocados por el legislativo, el ejecutivo, o por los partidos políticos.[2]Montesquieu especificó que la independencia del poder judicial debe ser real y no meramente aparente.[16]​ En general, se consideraba que el poder judicial era el más importante de los tres poderes, independiente y sin control,[17]​ mientras que también era probable que fuera el menos peligroso.[16][18]Montesquieu argumenta que cada Poder debería ejercer solo sus propias funciones, fue bastante explícito aquí:

«Cuando en la misma persona o en el mismo cuerpo de magistratura, la potestad legislativa y la potestad ejecutiva están reunidas, no puede haber libertad; porque se puede temer que el mismo monarca o senado pueda hacer leyes tiránicas, para ejecutarlas tiránicamente.»

«De nuevo, no hay libertad, si la potestad de juzgar no está separada de la potestad legislativa y de la ejecutiva. Si estuviese unida a la potestad legislativa, el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario; debido a que el juez sería el legislador. Si se uniera a la potestad ejecutiva, el juez podría tener la fuerza de un opresor.»

«Todo estaría perdido, si el mismo hombre, o el mismo cuerpo de los principales, o de los nobles, o del pueblo, ejerciese estos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas, y el de juzgar los crímenes o las diferencias entre los particulares.»

El principio de separación del poder político en el Estado fue implementado por los federalistas norteamericanos (James Madison, Alexander Hamilton, John Jay) que siguieron las huellas de la separación de poderes de Locke, del equilibrio de poderes de Bolingbroke y de la balanza de poderes de Montesquieu.[1]​ Su expresión más fuerte hasta la actualidad se incorporó en la Constitución de los Estados Unidos, redactada en 1787 y promulgada en 1789. Esta constitución separa claramente los poderes del estado federal en tres ramas: Ejecutiva (el Presidente), Legislativa (el Congreso) y Judicial (las cortes federales). También incluye un sistema riguroso de controles y equilibrios. Si una rama excede su autoridad sobre los demás o actúa en contra del interés nacional, las otras ramas pueden verificar (bloquear) sus acciones.

En contraste con los Estados Unidos, las demás formas de gobierno en el mundo no han aplicado la separación de poderes de manera pura y estricta, en el Reino Unido no se ha aplicado, mas bien ha significado poco más que un poder judicial independiente. Debido a que los miembros del ejecutivo (el primer ministro, los ministros y el gabinete) también provienen del Legislativo (el parlamento), no existe una separación de estos Poderes sino una fusión de poderes.

Controles y contrapesos[editar]

Los Controles y contrapesos, también conocidos como Controles y equilibrios, Pesos y contrapesos o Controles y balances, (en inglés: Checks and Balances), son relaciones mutuas de autoridad que les permite a los Poderes controlarse unos a otros y resistir reciprocas intromisiones, limitando a todos dentro de sus propias esferas.[20]​ El propósito de estos mecanismos es inducir a que las ambiciones de un poder vigilen a las ambiciones de los otros poderes, y así estén eternamente enfrentados los unos de los otros y deje a la población tranquila de los abusos del Gobierno. Estos mecanismos están diseñados para mantener el sistema de separación de poderes; se basa en la idea de que no es suficiente separar los poderes y garantizar su independencia, sino dar a las diversas potencias políticas los medios para defender sus propias facultades y poderes de las intromisiones de otro poder.

¿A Qué expediente recurriremos entonces para mantener en la práctica la división necesaria del poder entre los diferentes departamentos, tal como la estatuye la Constitución? La única respuesta que puede darse es que como todas las precauciones de carácter externo han resultado inadecuadas, el defecto debe suplirse, al diseñar la estructura interior del gobierno de tal modo que sus distintas partes constituyentes puedan, por sus relaciones mutuas, ser los medios de conservarse unas a otras en su sitio.

Estas relaciones de poder garantizan que los poderes del Estado tengan el mismo peso (co-iguales), es decir, estar equilibrados, de modo que puedan limitarse unos a otros, evitando el abuso del poder estatal. Es una práctica encontrada en varias formas de gobierno incluidas la que cuentan con el principio de separación de poderes. Los "Controles" se refieren a la capacidad, el derecho y la responsabilidad de cada poder de supervisar las actividades de los demás; "Equilibrios" se refiere a la capacidad de cada entidad para usar su autoridad para limitar los poderes de los demás, ya sea en alcance general o en casos particulares. Este principio, que fue reavivado por Montesquieu en la Ilustración (en El espíritu de las leyes, De l'esprit des lois, 1748), bajo esta influencia fue implementado en 1787 en la Constitución de los Estados Unidos.[21]

Los controles y equilibrios, que modifican la Separación de Poderes, pueden operar bajo sistemas que no existe separación de poderes, como en los sistemas parlamentarios mediante el ejercicio de la prerrogativa del parlamento de adoptar una moción de censura en un gobierno; el gobierno, o el gabinete, a su vez, ordinariamente pueden disolver el parlamento. El Parlamento británico es supremo, y las leyes aprobadas por él no están sujetas a revisión por parte de los tribunales por constitucionalidad. En Francia, bajo la Quinta República (1958), un Consejo Constitucional de nueve miembros (nombrado por nueve años por el presidente, el Senado y la Asamblea Nacional) revisa la constitucionalidad de la legislación. La República Federal de Alemania combina características de los sistemas parlamentarios y de los sistemas federales como el de los Estados Unidos. Concede el derecho de declarar una ley inconstitucional en el Tribunal Constitucional Federal (1951).

Este término proviene del constitucionalismo anglosajón, pero, como la propia separación de poderes, es generalmente atribuido a Montesquieu. Cuanto más se aproxime un país al sistema presidencial, más controles existirán entre las distintas ramas del poder. Los constitucionalistas anglosajones encuentran su origen en la Carta Magna, aplicándose en la práctica en las luchas entre la monarquía y el parlamento en las guerras civiles inglesas del siglo XVII. Montesquieu, en el siglo XVIII, realizó más bien la formulación teórica de lo que los ingleses habían aplicado en la práctica el siglo anterior.

Evolución histórica[editar]

Antigua Roma[editar]

La República romana temprana estaba gobernada por terratenientes ricos que formaban una clase gobernante. Se turnaron para servir como senadores en el gobierno, y también estaban a cargo de la dirección militar para la protección de la república. La gente común, o plebeyos, en la República sirvió a la clase dominante como obreros, constructores, soldados y muchos otros trabajos necesarios. Sin embargo, el Senado aprobó con frecuencia leyes que promovían los intereses de la clase dominante a expensas de la plebe. Finalmente, los plebeyos en el ejército, al darse cuenta de que eran una parte esencial de la protección de Roma, se declararon en huelga, comprometiéndose a no trabajar para un país que no protegía sus intereses, así como el de la clase dominante.

Esto condujo a la creación de un conjunto de leyes, conocidas como las Doce Tablas, que gobernaban por igual a todos los ciudadanos romanos y la creación de Tribunas que tenían el poder de vetar cualquier legislación que estuviera en contra del interés de la plebe. Este mecanismo político era un control y equilibrio que impedía la opresión de los ciudadanos comunes por parte de la clase dominante. La justicia que se creó en la República romana fue admirada por la gente a través del Mediterráneo. En los primeros días de la República Romana, se requirió poca fuerza militar y poder policial para expandir el territorio o mantener el orden porque todos los que se familiarizaron con la República clamaron unirse a ella y ayudaron a los ejércitos romanos a deponer a sus propios dictadores.

Los controles y equilibrios en el gobierno romano en la república temprana fueron, por lo tanto, varios. El gobernante servía a placer del Senado, que estaba compuesto por la clase terrateniente. El Senado, a su vez, fue controlado por los Tribunos. Finalmente, todos los ciudadanos estaban sujetos a los principios de justicia detallados en las Doce Tablas.

El declive de la República Romana se desarrolló a través de los siglos debido a que la corrupción, la ineptitud política y una ciudadanía laxa permitieron un comportamiento impensable en la fundación. Las reformas de Julio Cesar, mientras restauraban inicialmente muchas de las virtudes y leyes morales de la República primitiva, finalmente condujeron a un poder casi absoluto para el Emperador y, bajo los regímenes corruptos e ineptos de Caligula, Nerón y otros, la Ley ya no se consideraba legítima por los ciudadanos romanos. En lugar de clamar por unirse al Imperio, la gente buscaba rebelarse y escapar de su dominio opresivo.

Reino Unido[editar]

Cotton MS. Augustus II. 106, una de las cuatro ejemplificaciones supervivientes del texto de 1215

La Carta Magna fue la influencia temprana más significativa en el largo proceso histórico que condujo a la regla del derecho constitucional en la actualidad. Originalmente fue creado debido a desacuerdos entre el Papa Inocencio III, el Rey Juan, y sus barones ingleses sobre los derechos del Rey. La Carta Magna requería que el rey renunciara a ciertos derechos, respetara ciertos procedimientos legales y aceptara que "la voluntad del rey podría estar sujeta a la ley".

La Carta Magna no era, como se cree popularmente, el primer documento que limitaba el poder de un rey inglés por ley (se basaba en parte en la Carta de las Libertades) que estaba diseñado para limitar el poder del rey (en su mayoría no lo hizo en la edad Media). No era un documento único estático, sino una variedad de documentos a los que se hacía referencia bajo un nombre común. Fue renovado a lo largo de la Edad Media, y más durante los períodos Tudor y Stuart, y los siglos XVII y XVIII. A principios del siglo XIX, la mayoría de las cláusulas habían sido derogadas. La influencia de la Carta Magna fuera de Inglaterra se puede ver en la Constitución y Declaración de Derechos de los Estados Unidos. Casi todos los países de derecho consuetudinario con una constitución han sido influenciados por la Carta Magna, por lo que es uno de los documentos legales más importantes en la historia.

La Separación de Poderes no está implementada en el Reino Unido, al igual que en muchos Estados Europeos debido a su forma de gobierno parlamentaria, El Ejecutivo proviene de la Legislatura y está subordinado a su voluntad, aunque la concentración de poderes es mayor en los Estados parlamentarios con el sistema de elección proporcional, en este caso es el Ejecutivo quien designa a los legisladores y dependiendo del país estos mismos designan a los jueces, por el motivo de que es el líder del partido político el que hace las listas para las elecciones y designa en estas a los futuros legisladores que en muchos casos designan su líder como jefe de Gobierno. En el sistema parlamentario con el sistema electoral mayoritario dado que el Ejecutivo se extrae del liderazgo del partido dominante en el parlamento, la disciplina del partido a menudo resulta en una situación de facto de control ejecutivo de la Legislatura. En el Parlamentarismo a menudo no es posible un pleno control por responsabilidad política del gobierno debido a que provienen de la mayoría del legislativo encargada de controlarlos, una situación imposible en el presidencialismo.

Antes de 2005, La Cámara de los Lores fue el más alto tribunal de apelación para asuntos civiles en el Reino Unido y para asuntos penales para Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Estas apelaciones eran escuchadas por los Lords of Appeal in Ordinary (Señores de la Ley) quienes, en efecto, eran un comité de la Cámara de los Lores. Esto significa que el más alto tribunal de apelación era parte de la Cámara de los Lores y por lo tanto parte de la legislatura. En ocasiones, varios secretarios locales han tomado decisiones que en otros países son Judiciales, como la liberación o la detención continua de prisioneros. Por lo tanto, se puede ver que en el Reino Unido los tres poderes no están separados, sino que están entrelazados, son una separación de funciones del poder único del Parlamento y a la vez una fusión de poderes. La soberanía parlamentaria es el concepto en la ley constitucional británica de que un parlamento tiene autoridad máxima sobre todos los asuntos de gobierno, incluido el monarca y los tribunales, esto esta en oposición directa al concepto de separación de poderes. Sin embargo, esto nunca ha amenazado al gobierno civil británico. Por el contrario, muchos países que han adoptado una "separación" de poderes, especialmente en América Latina, han sufrido inestabilidad (golpes de estado, dictaduras militares), en estos casos hay una aparente separación por que hay elecciones separadas para el ejecutivo y legislativo, formalmente, separación de derecho, pero de hecho no hay separación y equilibrio de poderes, muchas Constituciones latinoamericanas no previenen la acumulación del poder, delegando poderes Legislativos al Ejecutivo o poco control de la sociedad civil sobre el Legislativo debido a la poca Representación Política causado por el poder de los partidos políticos, en varios de los estados presidenciales el presidente tiene a su disposición varias normas legales semejantes a la ley, y están muy menudo facultados con poderes legislativos durante la mayoría de su mandato.

La Acta de Reforma Constitucional británica de 2005 logro una mayor autonomía entre los poderes del estado del sistema británico. Curiosidades, como el Lord Canciller que antes del 2005 tenia un rol ejecutivo, legislativo y judicial; y la Cámara de los Lores, que es una cámara legislativa, pero incluía algunos jueces superiores.

La Acta de Reforma Constitucional británica de 2005 logro crear una corte suprema. Aunque no tiene poder de nulificar las leyes del parlamento como en Estados Unidos, ayuda a disolver parcialmente la fusión de poderes del Estado, ya que ahora el Lord Canciller no es miembro de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del Estado.

Estados Unidos de América[editar]

Firma de la Constitución de Estados Unidos, 17 de septiembre de 1787

Al redactar la Constitución de los Estados Unidos, los redactores incluyeron características de muchos conceptos novedosos, incluidas lecciones históricas duramente aprendidas sobre los controles y equilibrios del poder y el entonces nuevo concepto de la separación de poderes. Conceptos similares también fueron prominentes en los gobiernos estatales de los Estados Unidos. Como colonias de Gran Bretaña, los padres fundadores consideraron que los Estados americanos habían sufrido un abuso del amplio poder del parlamentarismo y la monarquía. Como remedio, la Constitución estadounidense limita los poderes del gobierno federal a través de varios medios, en particular al dividir las funciones y separar en origen el poder del Estado entre tres ramas, cada rama controla las acciones de los demás y equilibra sus poderes de alguna manera.

Página uno de la copia original de la Constitución de Estados Unidos

«La acumulación de todos los poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales, en las mismas manos, sean éstas de uno, de pocos o de muchos, hereditarias, autonombradas o electivas, puede decirse con exactitud que constituye la definición misma de la tiranía.»

El juez Louis D. Brandeis de la Corte Suprema de los Estados Unidos resumió muy bien la justificación de los poderes separados en la Constitución. En su opinión disidente en el caso Myers contra Estados Unidos de 1926, el juez Brandeis escribió:

La doctrina de la separación de poderes fue adoptada por la Convención de 1787, no para promover la eficiencia sino para impedir el ejercicio del poder arbitrario. El propósito no era evitar la fricción sino, por medio de la inevitable fricción incidente a la distribución de los poderes gubernamentales entre tres departamentos, salvar al pueblo de la autocracia.[23]

En la Constitución de los Estados Unidos, el Artículo I, Sección I, estatuye: "Todos los poderes legislativos aquí otorgados corresponderán a un Congreso de los Estados Unidos, que se compondrá de un Senado y una Cámara de Representantes", y procede a enumerar los poderes legislativos autorizados en el Artículo I, Sección 8, debido al federalismo el Congreso puede hacer leyes si y solo si tienen relación a dichos poderes enumerados (ver Décima Enmienda). El Artículo II, Sección I, estatuye: "El Poder ejecutivo se depositara en un Presidente de los Estados Unidos de América". El Artículo III, Sección I, estatuye: "El Poder judicial de los Estados Unidos se depositará en una Corte Suprema y en las Cortes inferiores que el Congreso instituya y establezca en lo sucesivo".

El sistema presidencial adoptado por la Constitución de los Estados Unidos obedece al equilibrio de poderes buscado, y no encontrado, por la Monarquía constitucional. El pueblo nombra sus representantes para que se reúnan periódicamente en un cuerpo legislativo, y, como no tiene rey, el pueblo mismo elige a un ciudadano preeminente para que desempeñe, también periódicamente, las funciones ejecutivas del Estado. La elección directa del jefe del Estado o del poder ejecutivo es una consecuencia inevitable de la libertad política del pueblo, entendida como capacidad de nombrar y deponer a sus gobernantes. Solamente esta elección separada de la persona que ha de cumplir las funciones que la Constitución atribuye al presidente del gobierno, tan distinta por su naturaleza, y por su función, de la elección de representantes de los electores, permite que el poder ejecutivo pueda ser controlado por el legislativo y sometido a las exigencias de la responsabilidad política.

La Legislatura se mantiene su lealtad ante sus electores debido a la Representación política de los electores en Distritos electorales uninominales de elección directa, esta forma de representación crea un lazo muy fuerte entre el mandatario representante y mandante representado resultando en que muchas veces los representantes voten en contra de tratados o medidas hechas por el Presidente que puedan contradecir a los intereses de sus distritos electorales a pesar de que el presidente de turno sea de su mismo partido político.

Por lo que respecta a la Judicatura, desde el Caso Marbury contra Madison, desde primera instancia las Cortes federales tienen el poder implícito de revisión judicial para interpretar y dictaminar sobre la constitucionalidad de los actos legislativos y ejecutivos. El dictamen de una corte de distrito vincula solo a las partes en el caso, Una Corte de apelación de circuito vincula a los cortes de distrito en su circuito. La Corte Suprema vincula a todas las cortes inferiores bajo su autoridad. También vincula a todos los tribunales estatales cuando esos tribunales estatales resuelven cuestiones de la ley federal (es decir, la constitución o un estatuto federal). La independencia judicial se mantiene mediante nombramientos de por vida que hace desaparecer bien pronto toda sensación de dependencia respecto del poder Ejecutivo, con retiro voluntario y un alto umbral de destitución por parte del Legislativo, además el salario de los jueces federales que no puede ser disminuido durante su servicio.

Los mecanismos legales que limitan los poderes de las tres ramas dependen en gran medida del sentimiento popular del pueblo de los Estados Unidos. El apoyo popular establece la legitimidad y posibilita la implementación física de la autoridad legal. Las crisis nacionales (como la Guerra Civil, la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial anterior a Pearl Harbor, la Guerra de Vietnam) han sido los momentos en los que el principio de separación de poderes ha estado en mayor peligro, a través de la "mala conducta" oficial o mediante la disposición, por temor a la seguridad, del público a sacrificar controles y equilibrios para un liderazgo decisivo por parte del presidente.

Aunque cada Poder ha tratado frecuentemente de sobrepasar sus facultades, la separación de poderes, junto con los controles y equilibrios, ha creado un gobierno estable desde la fundación de la república constitucional federal resultando en uno de los pocos países en el mundo que nunca han caído bajo una dictadura o la tiranía. El sistema de controles y equilibrios es en cierta medida un factor de disuasión porque cualquier toma de poder se ve menoscabada por la capacidad de las otras dos ramas para tomar medidas correctivas. Esto tiene como objetivo reducir las oportunidades de tiranía y aumentar la estabilidad general del gobierno.

Sin embargo, como escribió James Madison en El Federalista n.º 51, con respecto a la capacidad de cada rama para defenderse de las acciones de los otros, "Pero no es posible otorgar a cada departamento un poder igual de autodefensa. En el gobierno republicano, La autoridad del legislativo necesariamente predomina". El bicameralismo fue, en parte, destinado a reducir el poder relativo de la legislatura, al volverla contra sí misma, al tener "diferentes modos de elección y diferentes principios de acción".

Bicameralidad[editar]
La legislatura bicameral de los Estados Unidos se encuentra en el Capitolio, un edificio con dos alas. El ala norte (izquierda) alberga al Senado, mientras que el ala sur (derecha) alberga la Cámara de Representantes.
El juez de la Corte Suprema de los EE.UU., Antonin Scalia, testificó ante el Comité del Senado sobre la Judicatura sobre la separación de poderes y los controles y equilibrios del gobierno de los EE.UU. (activar subtítulos)

En las formas de gobierno republicanas, afirma James Madison, el poder legislativo es el más fuerte, y por lo tanto debe ser dividido en diferentes ramas (Senado y Cámara de representantes), Considera que el Poder Legislativo es el más fuerte ya que es esencialmente la verdadera voz del pueblo. Subraya la necesidad de los controles y equilibrios.

«Pero es imposible darle a cada departamento el mismo poder de autodefensa. En el gobierno republicano predomina necesariamente la autoridad legislativa. El remedio de este inconveniente consiste en dividir la legislatura en ramas diferentes, procurando por medio de diferentes sistemas de elección y de diferentes principios de acción, que estén tan poco relacionadas entre si como lo permita la naturaleza común de sus funciones y su común dependencia de la sociedad.»

El motivo original de dos cámaras en la legislatura fue equilibrar los intereses de los estados y los intereses de las personas. Bajo la constitución original, las legislaturas de cada Estado nombraban dos senadores, mientras que la población general en distritos electorales elegían Representantes directamente. Esto permitiría, equilibrar los intereses a largo plazo de los Estados con las necesidades inmediatas de las personas. Como el federalismo era una unión de estados, el Senado sería el foro en el que los Estados estaban representados. También serviría como un freno contra la Oclocracia (Mob rule, el gobierno de el populacho mayoritario), o como una manera de evitar que los ciudadanos se destruyan a sí mismos como en las antiguas democracias directas. Por lo tanto, en teoría, ninguna legislación pasaría a menos que fuera (1) buena para los estados y (2) buena para la población. Este control y equilibrio fue eludido por la Decimoséptima Enmienda.

En la convención constitucional, Benjamin Franklin y el general Pinkney argumentaron que, como en la antigua Roma, el Senado debería estar compuesto por las clases acomodadas y no recibir ninguna remuneración por su servicio. La Cámara de Representantes promovería los intereses del ciudadano común. Este método de controles y equilibrios proporcionaría, como en la República romana temprana, la confianza de que no se aprobaría ninguna legislación a menos que fuera en interés tanto de la nobleza como de los ciudadanos comunes.

La Decimoséptima Enmienda abogó por que las personas elijan senadores en lugar de que sean nombrados por las legislaturas de los Estados. Fue promovido a partir de la década de 1870 por los populistas y más tarde por los progresistas[24][25]​. Se quería una representación más directa en el Senado, incluso si eso no fuera un freno contra la Oclocracia. Los progresistas, por otro lado, querían un gobierno federal más fuerte y reducir el poder de los estados. La idea también interesó a los grupos de presión que podrían concentrar sus esfuerzos en Washington en lugar de en todos los Congresos estatales. Hubo numerosas instancias en las que las legislaturas estatales no pudieron cubrir las vacantes, y con frecuencia la selección fue escandalosa y polémica. Los populistas en Oregon y en otros estados eligieron a representantes que impulsarían la Enmienda, que finalmente fue ratificada en 1911.

Después de la aprobación de la Decimoséptima Enmienda, los representantes de ambas cámaras son elegidos por el mismo grupo de interés (los ciudadanos) y la principal diferencia entre los Senadores y los Representantes se redujo al tamaño de la población que representan y el tiempo que sirven. Por lo tanto, la razón original de los fundadores para la creación de dos cámaras se deshizo en gran medida, la elección de senadores por parte de las legislaturas de los Estados tranquilizó a los antifederalistas de que habría cierta protección contra la incautación de los Estados y sus poderes por parte del gobierno federal[26]​, lo que garantizaría el control del poder del gobierno federal.[27]​ Massachusetts ya había intentado un arreglo similar en sus dos cámaras antes de la Convención Constitucional de 1787, y allí se había argumentado que, si se establecía tal arreglo, la rama legislativa bien podría ser unicameral. En la actualidad, los grupos de presión bien financiados en Washington tienen una mayor influencia sobre la legislación que los estados como resultado de la pérdida de senadores designados por las legislaturas de los Estados.

Controles y equilibrios en el estado federal[editar]

Los redactores de la Constitución de los Estados Unidos, que fueron influenciados por Montesquieu y William Blackstone, entre otros, vieron los controles y equilibrios como esenciales para la seguridad de la libertad en virtud de la Constitución:

«Un poder legislativo, ejecutivo y judicial comprende todo lo que significa y se entiende como gobierno. Es equilibrando cada uno de estos poderes contra los otros dos, que los esfuerzos en la naturaleza humana hacia la tiranía solo pueden ser controlados y restringidos, y cualquier grado de libertad se conserva en la constitución.»

Aunque no está cubierto expresamente en el texto de la Constitución, la revisión judicial -el poder de los tribunales para examinar las acciones legislativas y ejecutivas y administrativas del gobierno para garantizar que sean constitucionales- se convirtió en una parte importante del gobierno en los Estados Unidos. Estados. Otros controles y equilibrios incluyen el veto presidencial de la legislación (que el Congreso puede anular por un voto de dos tercios) y la acusación ejecutiva y judicial por parte del Congreso. Solo el Congreso puede asignar fondos, y cada cámara sirve como control de posibles abusos de poder o acciones imprudentes por parte del otro. El Congreso, al iniciar enmiendas constitucionales, puede, en la práctica, revertir las decisiones del Tribunal Supremo. El presidente nombra a los miembros de la Corte Suprema pero solo con el consentimiento del Senado, que también aprueba otros nombramientos ejecutivos. El Senado también debe aprobar tratados.

John Adams se refirió a los controles y equilibrios, como la afirmación de que "el poder debe oponerse al poder y el interés al interés". Este sentimiento se hizo eco más tarde por la famosa declaración de James Madison de que "la ambición debe hacerse para contrarrestar la ambición", en El Federalista n.º 51, explicando la separación de poderes establecida en la nueva Constitución Federal de Estados Unidos.[29][4]​ Adams fue insuperable en su dedicación al establecimiento de controles y equilibrios como una estratega de gobierno.

A partir de 1932, el Congreso de los Estados Unidos ejerció el llamado veto legislativo. Las cláusulas en ciertas leyes calificaron la autoridad de la rama ejecutiva para actuar al hacer actos específicos sujetos a desaprobación por el voto mayoritario de una o ambas cámaras. En 1983, en un caso relacionado con la deportación de un extranjero, el Tribunal Supremo de EE. UU. Sostuvo que los vetos legislativos eran inconstitucionales (la Cámara de Representantes había anulado la suspensión del Departamento de Justicia de la deportación del extranjero). La decisión afectó las cláusulas de unas 200 leyes que cubren una amplia gama de temas, incluidos los poderes de guerra presidencial, la ayuda exterior y la venta de armas, la protección del medio ambiente, los intereses del consumidor y otros. A pesar de la decisión de la corte, el Congreso continuó ejerciendo este poder, incluido el veto legislativo en al menos 11 de los proyectos de ley que aprobó solo en 1984.

Por primera vez en la historia de la Humanidad, la libertad política de los ciudadanos y las libertades civiles de la sociedad, de las minorías y de las personas serían garantizadas por el juego constitucional de las instituciones políticas, y no por la simple responsabilidad de los hombres de gobierno de las mayorías.

Pero la mayor seguridad contra la concentración gradual de los diversos poderes en un solo departamento reside en dotar a los que administran cada departamento de los medios constitucionales y motivos personales necesarios para resistir las invasiones de los demás. Las medidas de defensa, en este caso como en todos, deben ser proporcionadas al riesgo que se corre con el ataque. La ambición debe ponerse en juego para contrarrestar a la ambición. El interés humano debe entrelazarse con los derechos constitucionales del puesto. Quizás pueda reprochársele a la naturaleza humana el que sea necesario todo esto para reprimir los abusos del gobierno. ¿Pero qué es el gobierno sino el mayor de los reproches de la naturaleza humana? Si los hombres fuesen ángeles, el gobierno no sería necesario. Si los ángeles gobernaran a los hombres, no sería necesario el control externo ni interno del gobierno. Al enmarcar un gobierno que ha de ser administrado por los hombres sobre los hombres, la gran dificultad reside en esto: primero debes permitir que el gobierno controle a los gobernados; y luego obligarlo a controlarse a sí mismo.

La dependencia del pueblo es, sin duda, el principal control sobre el gobierno; Pero la experiencia ha enseñado a la humanidad la necesidad de precauciones auxiliares. Esta norma de acción que consiste en suplir, por medio de intereses rivales y opuestos, la ausencia de mejores motivos, se encuentra en todo el sistema de los asuntos humanos, tanto privados como públicos. La vemos especialmente cada vez que en un plano inferior se distribuye el poder, donde el objetivo constante es dividir y organizar los diversos organismos de manera que cada uno sirva de freno al otro para que el interés particular de cada individuo sea un centinela de los derechos públicos. Estos inventos de la prudencia no son menos necesarios al distribuir los poderes supremos del Estado.

Los Controles y Equilibrios entre los poderes federales en los Estados Unidos:

Poder Legislativo (Congreso) Poder Ejecutivo (Presidente) Poder Judicial (Corte Suprema e inferiores)
  • Controles en el Ejecutivo y Judicial
  1. La Cámara de Representantes tiene el poder exclusivo de acusación (Impeachment) por responsabilidades políticas contra el Presidente, vicepresidente y a todos los funcionarios federales del ejecutivo y la judicatura, por presunta traición, cohecho u otros delitos y faltas graves.
  2. El Senado tiene el Poder exclusivo de juzgar todas las acusaciones (Trial of Impeachments) por responsabilidades políticas que haga la Cámara de Representantes, y por dos tercios de sus miembros, remueve del cargo a los acusados.
  3. El Senado aprueba todos los nombramientos hechos por el Presidente para los jueces de las cortes federales.
  4. Poder de supervisar e investigar, por medio de diferentes comités, las operaciones del gobierno.
  5. Poder para hacer reglas para el gobierno, sus departamentos y funcionarios.
  6. Poder para asignar fondos para la operación del gobierno federal. Puede realizar un corte de fondos de las disposiciones, programas y agencias del Gobierno. Además puede hacer un cierre general del gobierno.
  • Controles en el Ejecutivo
  1. El Congreso tiene el poder exclusivo de declarar la guerra (Sin embargo, existe una ley llamada Ley de Poderes de Guerra de 1973, que muchas personas consideran inconstitucional, que en resumen permite al presidente autorizar acciones militares limitadas sin la aprobación del Congreso si el conflicto dura menos de 60 días).
  2. Puede anular los vetos presidenciales, el proyecto vetado no se convierte en ley, a menos que cada Cámara del Congreso vote para anular el veto con una mayoría favorable de dos tercios.
  3. Poder para regular a las fuerzas Militares.
  4. El Senado aprueba todas las nominaciones hechas por el Presidente a los cargos ejecutivos.
  5. El Senado aprueba todos los tratados negociados por el Presidente y a los embajadores.
  6. Selección del Presidente (Cámara de Representantes) y del vicepresidente (Senado) en el caso de no mayoría de los votos electorales.
  7. Aprobación del vicepresidente de reemplazo.
  8. Poder para establecer y recaudar impuestos.
  • Controles en el Judicial
  1. El Congreso define por ley las jurisdicciones de las cortes federales en casos no especificados por el Artículo III, Sección II de la Constitución.
  2. El Congreso hace las leyes que determinan el número de jueces que sirven en la Corte Suprema y en los tribunales inferiores.
  3. El Congreso a través de las leyes establece tribunales inferiores a la Corte Suprema.
  4. Poder para proponer a los Estados, mediante dos tercios de ambas Cámaras, enmiendas constitucionales.
  • Controles en el Legislativo: (debido a que es bicameral, la rama Legislativa tiene mecanismos de autocontrol)
  1. Los proyectos de Ley se originan en cualquier Cámara, pero deben ser aprobados por la mayoría de ambas Cámaras.
  2. Ninguna Cámara puede suspender por más de tres días sin el consentimiento de la otra Cámara.
  3. La Cámara de Representantes debe originar los proyectos de ley de recaudación de impuestos, pero el Senado puede Enmendar dichos Proyectos.
  4. Ninguna ley que modifique los salarios por los servicios de los Senadores y Representantes, entrará en vigencia, hasta que una elección de Representantes haya intervenido.
  • Controles en el Legislativo
  1. Todo proyecto de ley aprobado por el Congreso es presentado al Presidente antes de que pueda convertirse en ley, tiene la facultad de Vetarla y devolverla al Congreso con sus objeciones a la Cámara de Origen.
  2. El vicepresidente es presidente del Senado, pero no tiene derecho de voto excepto en el caso de empate.
  3. Llamada de emergencia a sesión de una o ambas cámaras del Congreso.
  4. Puede forzar el aplazamiento cuando ambas cámaras no puedan acordar un aplazamiento.
  5. El Presidente tiene el poder para hacer nombramientos temporales a todas las vacantes en los cargos ejecutivos y judiciales en caso de que el Senado no esté en sesión para aprobar un nombramiento.
  6. La remuneración del Presidente no puede modificarse mientras está en el cargo. El Congreso establece la remuneración a través de la ley, pero no tendrá efecto hasta que el próximo Presidente sea elegido y asuma el cargo.
  • Controles en el Judicial
  1. Poder para nominar, y por y con el consejo y consentimiento del Senado, nombrar jueces federales;
  2. Poder para conceder indultos o moratorias por ofensas contra los Estados Unidos, excepto en casos de Impeachment.
  • Controles en el Ejecutivo
  1. El vicepresidente y una mayoría del gabinete pueden transmitir al Congreso, de que el Presidente no puede cumplir con los poderes y deberes de su cargo, entonces el Vicepresidente asume inmediatamente la Presidencia. pero el Presidente puede declarar al Congreso lo contrario y asumir la Presidencia nuevamente, en caso de que la mayoría del gabinete declare al Congreso nuevamente, el Congreso por dos tercios de ambas cámaras decidirá si el Presidente continua en el cargo.
  • Controles en el Legislativo
  1. Todas las Cortes federales tienen el poder implícito de revisión judicial para interpretar y dictaminar sobre la constitucionalidad de las leyes;
  2. Los jueces federales sirven de por vida, dejan el cargo solo después de la muerte, la dimisión voluntaria o la destitución del cargo por una condena de dos tercios del Senado (Independencia judicial);
  3. La remuneración de los jueces federales no puede ser disminuida mientras continúen en el cargo (Independencia judicial).
  • Controles en el Ejecutivo
  1. Todas las Cortes federales tienen el poder implícito de revisión judicial para interpretar y dictaminar si las órdenes ejecutivas dictadas por el Presidente, los reglamentos promulgados por organismos gubernamentales o cualquier otra norma jurídica están conforme a las leyes del Congreso o a la Constitución;
  2. El presidente de la Corte Suprema se sienta como presidente del Senado durante el juicio de Impeachment Presidencial.
Federalismo[editar]

Otro control y contrapeso es la teoría del federalismo. Sucede cuando diversos estados soberanos separados e independientes mediante una convención constitucional crean un nuevo estado que los unifica, la primera vez que sucedió fue con la Constitución de Estados Unidos. Tiene como objetivo que los asuntos comunes y de interés de los estados sean llevados a cavo en el exterior por el nuevo gran estado, enumerando sus poderes limitados y expresos en su constitución, lo que lo diferencia de un estado unitario con poderes complejos e indefinidos.

La Constitución federal de Estados Unidos enumera ciertos poderes específicos que pertenecen al gobierno federal. Estos son llamados poderes enumerados. Además, el Congreso tiene la autoridad para aprobar leyes que son "necesarias y apropiadas" para llevar a cavo los poderes expresos en la Constitución. Los poderes bajo esta autoridad se llaman poderes implícitos.

La décima Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos cuyo radicalismo en el énfasis de la limitación del gobierno federal no podría ser más claro.

«Los poderes que la Constitución no delega a los Estados Unidos ni prohíbe a los Estados, quedan reservados a los Estados respectivamente o al pueblo.»

En Estados Unidos el el pueblo está protegido de las usurpaciones del gobierno porque este está dividido en distintos y separados departamentos. El poder sobre la gente se dividió tanto a través del federalismo (entre el gobierno federal y los gobiernos estatales) como a través de las ramas (legislativas, ejecutivas y judiciales) dentro del gobierno federal.

James Madison en El Federalista n.º 51 narra la importancia del sistema federal de Estados Unidos.

«En una república unitaria, todo el poder cedido por el pueblo se coloca bajo la administración de un solo gobierno; y se evitan las usurpaciones dividiendo a ese gobierno en departamentos separados y diferentes. En la compleja república americana, el poder de que se desprende el pueblo se divide primeramente entre dos gobiernos distintos, y luego la porción que corresponde a cada uno se subdivide entre departamentos diferentes y separados. De aquí surge una doble seguridad para los derechos del pueblo. Los diferentes gobiernos se tendrán a raya unos a otros, al propio tiempo que cada uno se regulará por sí mismo.»[4]

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b Garcia-Trevijano, Antonio (30 de septiembre de 2009). A Pure Theory of Democracy. University Press of America. ISBN 9780761848561. 
  2. a b c d García-Trevijano, Antonio (3 de diciembre de 2010). Teoría pura de la República (Edición: 1 edición). El Buey Mudo. ISBN 9788493804053. 
  3. a b c d e f «Montesquieu Complete Works, vol. 1 (The Spirit of Laws) - Online Library of Liberty». oll.libertyfund.org. Consultado el 10 de febrero de 2018. 
  4. a b c d e f «The Avalon Project : Federalist No 51». avalon.law.yale.edu. Consultado el 12 de febrero de 2018. 
  5. «Founders Online: From Alexander Hamilton to Gouverneur Morris, 19 May 1777» (en inglés). Consultado el 28 de enero de 2018. 
  6. «Considérations sur les causes de la grandeur des Romains et de leur décadence/11 - Wikisource». fr.wikisource.org (en francés). Consultado el 2018-04-18. 
  7. Montesquieu, Charles de Secondat (1835). Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos. Miguel Puigrub. Consultado el 2018-04-18. 
  8. «Baron de Montesquieu, Charles-Louis de Secondat (Stanford Encyclopedia of Philosophy)». Plato.stanford.edu. Consultado el 29 de octubre de 2008. 
  9. «Separation of Powers» (en inglés). Lawiki.org. Archivado desde el original el 8 de agosto de 2012. Consultado el 16 de septiembre de 2010. 
  10. Price, Sara (22 de febrero de 2011), The Roman Republic in Montesquieu and Rousseau - Abstract, consultado el 19 de noviembre de 2012 
  11. Schindler, Ronald, Montesquieu’s Political Writings, archivado desde el original el 12 de octubre de 2013, consultado el 19 de noviembre de 2012 
  12. Lloyd, Marshall Davies (22 de septiembre de 1998), Polybius and the Founding Fathers: the separation of powers, consultado el 17 de noviembre de 2012 
  13. «Hobbes, Locke, Montesquieu, and Rousseau on Government». Constitutional Rights Foundation. Consultado el 11 de julio de 2012. 
  14. a b «Esprit des lois (1777)/L11/C6 - Wikisource». fr.wikisource.org (en francés). Consultado el 1 de marzo de 2018. 

    Il y a dans chaque état trois sortes de pouvoirs, la puissance législative, la puissance exécutrice des choses qui dépendent du droit des gens, & la puissance exécutrice de celles qui dépendent du droit civil. Par la premiere, le prince ou le magistrat fait des lois pour un temps ou pour toujours, & corrige ou abroge celles qui sont faites. Par la seconde, il fait la paix ou la guerre, envoie ou reçoit des ambassades, établit la sureté, prévient les invasions. Par la troisieme il punit les crimes, ou juge les différents des particuliers. On appellera cette derniere la puissance de juger ; & l’autre, simplement la puissance exécutrice de l’état.

  15. «The Avalon Project : Federalist No 78». avalon.law.yale.edu. Consultado el 2 de abril de 2018. 
  16. a b Przeworski 2003, p.26
  17. Przeworski 2003, p.13
  18. Montesquieue, Charles-Louie. The Spirit of Laws.
  19. «Montesquieu and the Separation of Powers - Online Library of Liberty». oll.libertyfund.org. Consultado el 27 de noviembre de 2017. 
  20. «the definition of checks and balances». Dictionary.com. Consultado el 14 de marzo de 2018. 
  21. Imanuel Geiss, Geschichte griffbereit, Bd. 5, Dortmund 1993, S. 411/Sp. 2.
  22. «The Avalon Project : Federalist No 47». avalon.law.yale.edu. Consultado el 30 de marzo de 2018. 
  23. «Myers v. United States, 272 U.S. 52 (1926)». Justia Law (en inglés). Consultado el 2018-05-20. 
  24. Bybee (1997) p. 535. This was partially fueled by the Senators; he wrote in the Northwestern University Law Review:

    Politics, like nature, abhorred a vacuum, so senators felt the pressure to do something, namely enact laws. Once senators were no longer accountable to and constrained by state legislatures, the maximizing function for senators was unrestrained; senators almost always found in their own interest to procure federal legislation, even to the detriment of state control of traditional state functions.

    See Bybee, p. 536.
  25. Barnett, Randy E. (25 de julio de 2005). Restoring the Lost Constitution: The Presumption of Liberty (en english). Princeton University Press. ISBN 9780691123769. 
  26. Riker (1955) p. 452
  27. Bybee (1997) p. 516
  28. «The Works of John Adams, vol. 4 (Novanglus, Thoughts on Government, Defence of the Constitution) - Online Library of Liberty». oll.libertyfund.org. Consultado el 29 de marzo de 2018. 
  29. Works of John Adams, IV:557

Bibliografía[editar]

  • Vázquez, E., Aguilera, C., y Olmeda, C., «Checks and balances» en el “Diccionario Histórico y Artístico” en La expansión de Gran Bretaña, Sarpe, 1985. ISBN 84-7291-890-4
  • Christoph Moellers, The Three Branches: A Comparative Model of Separation of Powers [1 ed.] 0199602115, 9780199602117 Oxford University Press 2013