Sensocentrismo

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La ética sensocéntrica o sensocentrismo es un planteamiento ético o cosmovisión que sostiene que el centro de consideración moral es todo individuo con capacidad para sentir (como los humanos y otros animales sensibles), es decir, con capacidad para tener experiencias subjetivas. Las experiencias subjetivas se pueden clasificar como sensaciones negativas y positivas, sean de índole física o psicológica. La existencia de tales sensaciones conllevan la existencia de intereses; interés en evitar sensaciones negativas (como el sufrimiento) e interés en experimentar sensaciones positivas (como el disfrute).[1] Es por esto que desde una postura sensocentrista se plantea que este debe ser el criterio a la hora de juzgar cuáles son los objetos o entes a los que se debe prestar consideración moral, de esta forma, aquellos individuos sensibles tienen un valor intrínseco, mientras que el resto tiene un valor instrumental:

"Una vida en la que nos pasan cosas positivas es una vida valiosa que es beneficiosa para nosotros vivir. Este es el motivo por el que nos daña la muerte, porque hace que dejemos de vivir las cosas positivas que nos pueden pasar en la vida. Y puede darse también el caso contrario. Imaginemos, por ejemplo, una vida padeciendo tormentos en una cámara de tortura, sin ningún disfrute y sólo con un terrible sufrimiento. Tal vida sería horrible. Podríamos considerar que sería mejor no vivir que vivir de ese modo. Sería, por tanto, una vida con un valor negativo.

Asimismo, una vida sin ninguna clase de experiencias, una vida en un estado de total inconsciencia [...] es una vida que ni tiene cosas positivas ni cosas negativas para quien la viva. Ni es bueno ni es malo vivir una vida así: simplemente, no tiene ningún valor, ni positivo ni negativo."

Óscar Horta, filósofo español, profesor de filosofía moral en la Universidad de Santiago de Compostela.[2]

En la Enciclopedia de derechos animales y bienestar animal (Encyclopedia of Animal Rights and Animal Welfare), editada por Marc Bekoff y Carron A. Meaney, se explica el sensocentrismo de la siguiente manera:

"El sensocentrismo (centrado en la sensibilidad; ver "SENTIENTISM") ético ambiental sostiene que las criaturas sensibles -aquellos que pueden sentir y percibir- son moralmente importantes por derecho propio. [...] Este tipo de ética protege los árboles y los ecosistemas, por ejemplo, no por su propio bien, sino porque proporcionan un hábitat para las criaturas sensibles. El sensocentrismo rompe los límites de la moral tradicional del club de seres humanos y puede tener implicaciones radicales para la ganadería, la experimentación con animales y la caza.* Sin embargo, desde una perspectiva de una ética ambiental más amplia, el sensocentrismo no es más que una pequeña modificación de la ética tradicional. Se extiende la preocupación moral más allá de los seres humanos, sólo a nuestros primos más cercanos, los animales sensibles, y niega la preocupación moral directa a 99% de los seres vivos en el planeta, así como a las especies y a los ecosistemas. Los sensocentristas responden que no tiene sentido una atención directa sobre los árboles o los ecosistemas y que la idea de obligaciones hacia las bacterias es una tontería."

Encyclopedia of animal rights and animal welfare. Edited by Marc Bekoff with Carron A. Meaney. Foreword by Jane Goodall. pag.159. Greenwood Press; 1 edition (June 30, 1998)[3]

Contexto histórico[editar]

El filósofo del siglo XXVIII Jeremy Bentham escribió en Introducción a los principios de moral y legislación[4] que «todo acto humano, norma o institución, deben ser juzgados según la utilidad que tienen, esto es, según el placer o el sufrimiento que producen en las personas» donde, tras una comparación entre la esclavitud y el sadismo con los animales concluyó con la famosa cita:

La pregunta no es ¿pueden razonar?, ni ¿pueden andar?, sino ¿pueden sufrir?.

Otros destacados filósofos como Peter Singer en Liberación animal (Animal Liberation) o Tom Regan en El caso por los derechos animales (The Case for Animal Rights) han seguido esta trayectoria aunque con diferencias en cuanto a su aplicación, pues Peter Singer defiende una postura utilitarista mientras que Tom Regan mantiene una postura abolicionista, más cercana a los derechos animales.

Diferencia entre antropocentrismo y sensocentrismo[editar]

En ética, el antropocentrismo es la cosmovisión que dice que los intereses de los seres humanos deben recibir atención por encima de cualquier otra cosa.

El sensocentrismo se diferencia del antropocentrismo en que este último también valora intereses, pero reduce el ámbito de aplicación a un grupo preferencial: el grupo formado por los humanos. Es decir, el antropocentrismo da prioridad al grupo preferencial y luego a los intereses, razón por la cual discrimina éticamente a quienes no pertenecen a la especie humana en lo que se ha venido a denominar como discriminación especista, que en este caso concreto es llamado especismo antropocéntrico.

En el plano moral, en la actualidad el antropocentrismo ha sido defendido en el contexto de la discusión sobre el especismo y la consideración moral de los animales de otras especies, afirmando la idea de que los seres humanos son los únicos seres que deben ser objeto de consideración moral, o que sus intereses deben ser considerados por encima de los intereses de los animales de otras especies.[5] Este posicionamiento ético del antropocentrismo ha sido replicado por quienes defienden los derechos animales mediante el argumento de casos marginales.

Individuos sensibles[editar]

La ciencia reconoce que los individuos con sistema nervioso central tienen capacidad cerebral para sentir sufrimiento y disfrute en forma de experiencias conscientes. El 7 de julio de 2012 un prominente grupo internacional de neurocientificos cognitivos[6] [7] se dieron cita en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) para celebrar la Francis Crick Memorial Conference 2012,[8] que trató sobre la consciencia en los animales humanos y no humanos; en presencia del científico Stephen Hawking, dieron a conocer la Declaración de Cambridge sobre la consciencia (Cambridge Declaration on Consciousness), en la cual se reconoce que los animales no humanos tienen consciencia.[9] Hasta donde se conoce solo existen animales en este grupo, aunque algunos animales como las esponjas no presentan consciencia al no poseer tejidos nerviosos.

Actualmente se discute en qué medida los invertebrados también son individuos con capacidad de sentir.[10] [11] [12] [13] [14] [15] [16] En la medida en que así fuese, según la cosmovisión sensocentrista, también merecerían consideración moral.

Grado de complejidad neuronal[editar]

En el reino animal existe una escala de complejidad del sistema nervioso,[17] teniendo como ejemplos las esponjas marinas carentes de neuronas, las lombrices intestinales con ~300 neuronas o los humanos con ~86.000.000.000. Si bien la existencia de neuronas no es suficiente para demostrar la existencia de sensibilidad en un animal, sí es una condición necesaria, sin neuronas no existe un lugar donde pueda ocurrir la misma (y a menor cantidad de neuronas menor es la capacidad máxima de inteligencia en un organismo).

Esta corriente sostiene que intereses más complejos merecen mayor consideración moral que intereses menos complejos. Una implicación de este planteamiento es que los mayores intereses de un organismo simple no merecen consideración ante un interés menor de un organismo complejo (por ejemplo, un perro con gusanos intestinales merece ser curado a pesar de que esto resulte en la muerte de los parásitos). Cabe notar que esto no conlleva a la desestimación de intereses de animales complejos (tales como cerdos) frente al deseo humano de alimentarse de ellos.

Ésta es una visión que se expande a terrenos no sólo son pertinentes a otras especies, sino a cuestiones exclusivamente humanas, tal como es el caso sobre la legalización del aborto. Este planteamiento supone una consideración mayor de la madre frente al feto en cuestión, en vista de que este último no tiene la capacidad de poseer intereses siquiera remotamente complejos (al menos en las primeras etapas de gestación). Un caso emblemático sobre este debate es la de Dawkins, quien afirma que "un embrión humano en estadio temprano, sin sistema nervioso y, presumiblemente, carente dolor y miedo, podría justificadamente ser objeto de menos protección moral que un cerdo adulto, que está claramente bien equipado para sufrir".[18]

Implicaciones prácticas[editar]

Asumir la cosmovisión ética sensocentrista tiene como consecuencia práctica el seguir un estilo de vida que respete a los demás individuos sensibles.[19] El veganismo es un estilo de vida que rechaza dentro de lo prácticamente posible el consumo de productos de origen animal en todos los ámbitos de la vida para no perjudicar a otros individuos sensibles. También se rechaza cualquier otra práctica que requiera del abuso animal, como el entretenimiento o la investigación. Con el paso del tiempo, las empresas están dejando a un lado la explotación animal y ofertando cada vez más productos de origen vegetal, facilitando esta transición a toda persona interesada en el veganismo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://sensovegan.wordpress.com/2006/03/09/biocentrismo-versus-sensocentrismo/
  2. http://masalladelaespecie.wordpress.com/2009/11/20/la-capacidad-de-sufrir-y-disfrutar/
  3. http://www.beknowledge.com/wp-content/uploads/2010/12/c81e7Encyclopedia%20of%20Animal%20Rights%20and%20Animal%20Welfare.pdf
  4. Bentham, Jeremy. «An Introduction to the Principles of Morals and Legislation». Chapter XVII. 
  5. Horta, Oscar, "El cuestionamiento del antropocentrismo: distintos enfoques normativos", Revista de Bioética y Derecho, 2009, vol. 16, pp. 36-39
  6. http://fcmconference.org/img/FCMCProgram.pdf
  7. http://web.archive.org/web/http://mataderos.cl/declaracion-de-cambridge/
  8. http://fcmconference.org/#
  9. http://fcmconference.org/img/CambridgeDeclarationOnConsciousness.pdf
  10. http://axxon.com.ar/noticias/2010/03/humanos-e-insectos-comparten-un-mecanismo-molecular-ancestral-asociado-al-dolor/
  11. http://web.archive.org/web/http://www.publico.es/ciencias/14872/los-crustaceos-lo-pasan-mal-en-el-puchero
  12. http://www.europapress.es/ciencia/noticia-cangrejos-sufren-dolor-ademas-no-olvidan-20090327181709.html
  13. SNODGRASS, R. Anatomy of the Honey Bee. Ithaca, NY: Comstock Publishing Associates, 1956.
  14. http://www.vegetus.org/honey/pain.htm
  15. BALDERRAMA, N. et al. "Behavioral and Pharmacological Analysis of the Stinging Response in Africanized and Italian Bees". En: Menzel, R. (ed.); Mercer, A. (ed). Neurobiology and Behavior of Honeybees. R. Menzel & A. Mercer. New York: Springer-Verlag, 1987. p. 127
  16. NÚÑEZ, J. A. et al. "Alarm Pheromone Induces Stress Analgesia via an Opioid System in the Honeybee". Physiology & Behaviour, 1997, vol. 63 (1), p. 78-79.
  17. «List of animals by number of neurons». Wikipedia (en inglés). 02-12-2016. Consultado el 03-12-2016. 
  18. https://www.edge.org/response-detail/25366
  19. http://web.archive.org/web/http://www.sociallearning.info/home/pdf/encyc%20of%20anim%20welfare%20-%20enrichment%20and%20research.pdf

Enlaces externos[editar]