Sensocentrismo

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El sensocentrismo es un planteamiento ético que sostiene que el centro de consideración moral es todo ser con capacidad para sentir. Desde un enfoque sensocentrista se plantea que "ser sintiente" debe ser el criterio a la hora de juzgar a qué seres se debe prestar consideración moral. Es importante entender que solo implica un punto de partida de razonamiento ético y no una conclusión sobre la mejor manera de actuar. Por lo tanto, no se puede generalizar diciendo "Los sensocentristas", ya que no son un grupo de personas que siguen un conjunto de reglas fijas y piensan todos igual respecto a cómo actuar eticamente.

Contexto histórico[editar]

El filósofo del siglo XVIII Jeremy Bentham escribió en Introducción a los principios de moral y legislación[1]​ que «todo acto humano, norma o institución, debe ser juzgados según la utilidad que tiene, esto es, según el placer o el sufrimiento que produce en las personas» donde, tras una comparación entre la esclavitud y el sadismo con los animales concluyó con la cita:

La pregunta no es ¿pueden razonar?, ni ¿pueden andar?, sino ¿pueden sufrir?.

Otros destacados filósofos como Peter Singer en Liberación animal (Animal Liberation) o Tom Regan en La causa por los derechos animales (The Case for Animal Rights) han seguido esta trayectoria aunque con diferencias en cuanto a su aplicación, pues Peter Singer defiende una postura utilitarista mientras que Tom Regan mantiene una postura abolicionista, más cercana a los derechos animales.

Diferencia entre antropocentrismo y sensocentrismo[editar]

En la ética, el antropocentrismo es la cosmovisión que dice que los intereses de los seres humanos deben recibir atención por encima de cualquier otra cosa.

El sensocentrismo se diferencia del antropocentrismo en que este último también valora intereses, pero reduce el ámbito de aplicación a un grupo preferencial: el grupo formado por los humanos. Es decir, el antropocentrismo da prioridad al grupo preferencial y luego a los intereses, razón por la cual discrimina éticamente a quienes no pertenecen a la especie humana en lo que se ha venido a denominar como discriminación especista, que en este caso concreto es llamado especismo antropocéntrico.

En el plano moral, en la actualidad el antropocentrismo ha sido defendido en el contexto de la discusión sobre el especismo y la consideración moral de los animales de otras especies, afirmando la idea de que los seres humanos son los únicos seres que deben ser objeto de consideración moral, o que sus intereses deben ser considerados por encima de los intereses de los animales de otras especies.[2]​ Este posicionamiento ético del antropocentrismo ha sido replicado por quienes defienden los derechos animales mediante el argumento de casos marginales.

Individuos sensibles[editar]

En el reino animal existe una escala ascendente de complejidad del sistema nervioso,[3]​ desde los que carecen totalmente de él, como las esponjas, pasando por los que tienen un sistema rudimentario — cnidarios, anélidos — hasta alcanzar la superior complejidad presente en los sistemas nerviosos de aves y mamíferos. Se acepta que son necesarias las neuronas para sustentar la sensibilidad, pero también se discute cuál es el grado de complejidad a partir del cual se puede hablar de consciencia, de sufrimiento y de placer. El 7 de julio de 2012 un prominente grupo internacional de neurocientificos cognitivos[4][5]​ se dieron cita en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) para celebrar la Francis Crick Memorial Conference 2012,[6]​ que trató sobre la consciencia en los humanos y animales; en presencia del científico Stephen Hawking, dieron a conocer la Declaración de Cambridge sobre la consciencia (Cambridge Declaration on Consciousness), en la cual se reconoce que otros animales distintos al ser humano también poseen consciencia.[7]

La ciencia reconoce que los individuos con sistema nervioso central tienen capacidad cerebral para sentir sufrimiento y disfrute en forma de experiencias conscientes. También se discute en qué medida los invertebrados tienen esas capacidades.[8][9][10][11][12][13][14]

Controversia con las plantas[editar]

Ciertas plantas coordinan algunas funciones mediante potenciales de acción (impulsos eléctricos). La misma forma en la que se comunican las neuronas de aquellos animales que tenemos la capacidad de sentir, con la diferencia de que las plantas utilizan flujos de potasio (K) y calcio (Ca) mientras que los animales de potasio y sodio (Na).[15]​ La comunicación eléctrica es usada como defensa en la Mimosa Púdica, plegando sus hojas al contacto y para alimentarse de pequeños animales en la planta carnívora Dionaea Muscipula (Venus Atrapamoscas). Respuestas conocidas como Sismonastias.

De este hecho, los botánicos Stefano Mancuso y František Baluška (promotores de la pseudociencia conocida como neurobiología de las plantas,[16]​ ampliamente criticada por muchos de sus colegas)[17]​ dicen que se las puede anestesiar (con éter etílico por ejemplo, como se puede ver en el video)[18]​ y hacer que pierdan la conciencia.[19]​ Lo que se cuestiona es si las plantas pueden o no tener conciencia, pues en caso de no tenerla no podrían perderla.

Del hecho de que la forma en la que se comunican las neuronas de quienes tenemos conciencia sea mediante potenciales de acción, no se desprende que todo potencial de acción implique la existencia de una conciencia. Pensar lo contrario, es incurrir en la falacia formal conocida con el nombre de afirmación del consecuente. Es decir, toda conciencia conocida hasta ahora ocurre mediante potenciales de acción, pero no todos los potenciales de acción dan lugar a la conciencia, su funcionamiento es necesario pero no suficiente.

Como por ejemplo, los potenciales de acción del sistema nervioso autónomo, encargado de coordinar el funcionamiento de los músculos y glándulas de la nutrición, entre otros, o de los arcos reflejos, esos que hacen que se mueva la pierna cuando el médico nos da suaves golpes con un martillo o en el reflejo corneal, el parpadeo involuntario provocado por la estimulación sobre la córnea, sirviendo de defensa. Cuyos potenciales de acción aferentes (entrantes) no los registramos y cuyos potenciales de acción eferentes (salientes) no los controlamos. De hecho, podemos estar en un coma profundo o dormidos, en plena ausencia de conciencia e igualmente funcionarían.[20]

Incluso ocurre en las “ranas espinales” (ranas a las que se le extirpó el cerebro o se las decapitó directamente). Como experimento se las suele suspender por la mandíbula y luego se las somete a diferentes estímulos que les provocan la contracción de sus patas.[21]​ Las contracciones ocurren por los arcos reflejos, circuitos nerviosos que funcionan independientemente del sistema nervioso somático, el que da lugar a la conciencia. Asumiendo hipotéticamente que puedan existir algunas plantas que sí sientan y que tengan la capacidad de sufrir y disfrutar, plantas que aún no han sido descubiertas, no significa que el resto de las plantas también. Del mismo modo que al haber animales que no pueden sentir, por no contar con sistema nervioso, no implica que el resto tampoco.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Bentham, Jeremy. «An Introduction to the Principles of Morals and Legislation». Chapter XVII. 6 & note 122
  2. Horta, Oscar, "El cuestionamiento del antropocentrismo: distintos enfoques normativos", Revista de Bioética y Derecho, 2009, vol. 16, pp. 36-39
  3. «List of animals by number of neurons» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). Wikipedia (en inglés). 2 de diciembre de 2016. Consultado el 3 de diciembre de 2016. 
  4. http://fcmconference.org/img/FCMCProgram.pdf
  5. https://web.archive.org/web/20120914040924/http://mataderos.cl/declaracion-de-cambridge/
  6. http://fcmconference.org/#
  7. http://fcmconference.org/img/CambridgeDeclarationOnConsciousness.pdf
  8. http://axxon.com.ar/noticias/2010/03/humanos-e-insectos-comparten-un-mecanismo-molecular-ancestral-asociado-al-dolor/
  9. https://web.archive.org/web/20111115120022/http://www.publico.es/ciencias/14872/los-crustaceos-lo-pasan-mal-en-el-puchero
  10. http://www.europapress.es/ciencia/noticia-cangrejos-sufren-dolor-ademas-no-olvidan-20090327181709.html
  11. SNODGRASS, R. Anatomy of the Honey Bee. Ithaca, NY: Comstock Publishing Associates, 1956.
  12. http://www.vegetus.org/honey/pain.htm
  13. BALDERRAMA, N. et al. "Behavioral and Pharmacological Analysis of the Stinging Response in Africanized and Italian Bees". En: Menzel, R. (ed.); Mercer, A. (ed). Neurobiology and Behavior of Honeybees. R. Menzel & A. Mercer. New York: Springer-Verlag, 1987. p. 127
  14. NÚÑEZ, J. A. et al. "Alarm Pheromone Induces Stress Analgesia via an Opioid System in the Honeybee". Physiology & Behaviour, 1997, vol. 63 (1), p. 78-79.
  15. Fromm, Jörg; Lautner, Silke (1 de marzo de 2007). «Electrical signals and their physiological significance in plants». Plant, Cell & Environment (en inglés) 30 (3): 249-257. ISSN 1365-3040. doi:10.1111/j.1365-3040.2006.01614.x. Consultado el 17 de febrero de 2018. 
  16. Mancuso, Stefano, Stefano Mancuso: Las raíces de la inteligencia de las plantas (en inglés), consultado el 17 de febrero de 2018 
  17. Alpi, Amedeo; Amrhein, Nikolaus; Bertl, Adam; Blatt, Michael R.; Blumwald, Eduardo; Cervone, Felice; Dainty, Jack; Michelis, Maria Ida De et al. (1 de abril de 2007). «Plant neurobiology: no brain, no gain?». Trends in Plant Science (en inglés) 12 (4): 135-136. ISSN 1360-1385. doi:10.1016/j.tplants.2007.03.002. Consultado el 17 de febrero de 2018. 
  18. ¿Responden las plantas al dolor?, consultado el 17 de febrero de 2018 
  19. Pollan, Michael (16 de diciembre de 2013). «The Intelligent Plant». The New Yorker (en inglés). ISSN 0028-792X. Consultado el 17 de febrero de 2018. 
  20. «IntraMed - Bienvenido». www.intramed.net. Consultado el 17 de febrero de 2018. 
  21. Dr. Jorge Luis Palés Argullós y Dr. Juan Ramón Barbany Cairó, ed. (1981). «Estudio fisiológico del sistema cerebroespinal». El Cuerpo Humano - P.Vincent. EGS - Rosario, 2 - Barcelona: REVERTÉ. p. 127. ISBN 84-291-5599-6. 

Enlaces externos[editar]