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Segunda batalla de Tarain

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Segunda batalla de Tarain
Parte de las campañas gúridas en la India

Última resistencia de los rajputras por Alan Stewart, c.1920.
Fecha 1192
Lugar Taraori, cerca de Karnal
Resultado Victoria gúrida
Combatientes
Imperio gúrida Confederación de rajputras
Comandantes
Muhammad de Gur Prithviraj Chauhan  Ejecutado

La Segunda batalla de Tarain fue un enfrentamiento militar librado en 1192 entre las fuerzas del Imperio gúrida, lideradas por el sultán Muhammad de Gur, y una confederación de rajputras encabezada por el raja Prithviraj Chauhan. El combate se libró cerca de Tarain, actualmente Taraori, 110 kilómetros al norte de Delhi, y culminó con una victoria decisiva para los gúridas, quienes exitosamente penetraron en la llanura del norte de la India.

La batalla se considera un acontecimiento decisivo en la India medieval, ya que condujo a la destrucción de los poderes rajputras por un tiempo y sentó las bases del gobierno musulmán en el norte de la India, lo que llevó al establecimiento del Sultanato de Delhi.[1][2]

Acontecimientos

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Una combinación similar de imperativos políticos y económicos llevó al turco Muhammad de Gur a invadir la India en 1192.[1]​ Desde hacía años avanzaba sobre los dominios gaznávidas en el Punyab, conquistando Peshawar (1179), Sialkot (1185) y Lahore (1186) antes de empezar sus razias en India en 1189.[3]​ Después de haber sido vencido y gravemente en Tarain en 1191 el sultán gúrida juró venganza y se preparó para una nueva campaña.[4]

Fuerzas enfrentadas

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Rajputras

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Mapa del reino de Prithviraj Chauhan.

La obra Tārīkh-i Firishta, escrita por el persa Firishta a inicios siglo XVII, afirmó que el ejército rajputra se componía de 300 000 jinetes, 3000 elefantes de guerra y «un cuerpo de infantería».[5]​ Según Satish Chandra, las cifras se exageraron para «enfatizar el desafío que enfrentó Muizzuddin y la magnitud de su victoria».[6]​ Kaushik Roy señala de forma similar que los cronistas musulmanes exageraban con frecuencia la fuerza militar hindú para glorificar a los reyes musulmanes, y 300 000 era probablemente el número teórico que todos los reinos rajputras podían movilizar en aquella época.[7]​ Chandra está de acuerdo con esta última afirmación, agregando que no podían ser las fuerzas desplegadas a la vez en el mismo campo de batalla.[6]

Según fuentes indias como Hammir Mahakavya y Prithviraj Raso, el ejército de Chahamana combatía simultáneamente en múltiples frentes y Prithviraj solo tenía una parte de su ejército en el campo de batalla. El resto de su ejército estaba a punto de alcanzar a Prithviraj, pero el destino ya estaba decidido a favor de Muhammad.[8]​ El Khharataragaccha Pattavali menciona que el ejército indio se componía de 70 000 jinetes y «un buen ejército de elefantes».[9]​ El Lalit Vigrah habla de 1000 elefantes, incontable infantería y un lac de caballería, lo que equivale a cien mil.[10][11]​ El poema épico Prithviraj Raso afirma que en la batalla final de la campaña el ejército rapjutra se componía de 83 000 soldados.[12][13]

Gúridas

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Según el persa Minhaj-i-Siraj Juzjani en su crónica Tabaqat-i Nasiri, escrita hacia 1260, Muhammad llevó a la batalla 120 000 hombres con armadura completa.[14][15]​ Sin embargo, en su marcha decidió dejar atrás a la «división central del ejército, los estandartes y banderas, su dosel de Estado y los elefantes».[16]​ Se quedó sólo con los jinetes más ligeramente armados organizados en cuatro divisiones de 10 000 arqueros cada una para rodear al enemigo.[17]

En cambio, Abdul Malik Isami, cortesano indio que escribió hacia 1350 la historia poética Futuh-us-Salatin, donde afirmaba que el ejército gúrida se componía de un laj y treinta mil hombres, es decir, 130 000, aunque también reconoce conocer la estimación de Juzjani.[18][19]​ Firishta también menciona que eran 120 000 turcos, afganos y tayikos[20][21]​ organizados en cuatro divisiones y una reserva.[22]​ Según el historiador Kaushik Roy, si bien no se sabe con certeza la fuerza real de los ejércitos, se puede especular que el ejército de Prithviraj era numéricamente superior.[7]​ Solamente el Prithviraj Raso afirma que los gúridas eran más numerosos con un laj de caballería, nueve laj de infantería y 10 000 elefantes.[12][23]

Combate

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Mapa del Imperio gúrida al momento de morir Muhammad de Gur.

La batalla tuvo lugar en el mismo campo que la primera. Sabedores que las fuerzas rajputras eran muy disciplinadas, los gúridas no deseaban enfrentarlas en combate cuerpo a cuerpo.[24]​ En lugar de luchar frontalmente como la vez anterior, los gúridas optaron por el engaño y la diplomacia. El historiador persa Hasan Nizami, quien escribió Tajul-Ma'asir en el primer tercio del siglo XIII,[25]​ afirmaba que tan pronto Muhammad llegó al campo de batalla, el rajá Prithviraj le envió una nota formal que decía: «Sería prudente que regresaras a tu patria, y no tenemos intención de perseguirte». El sultán le respondió: «Por orden de mi hermano, la autoridad reinante, he llegado aquí para afrontar la adversidad. Concédeme la oportunidad de enviar un enviado experto a mi hermano, para comunicarle el alcance de tu poder. Solicitó su aprobación para iniciar negociaciones de paz, sugiriendo la adquisición de Tarhind, Punjab y Multan para nosotros, mientras que las regiones restantes quedan bajo tu jurisdicción».[26]​ De los relatos de Hasan Nizami,[27]​ Muhammad Aufi[28]​ y Firishta, queda claro que Muhammad engañó a su oponente, quien lo aceptó como una tregua genuina.[26]

Con sus estandartes negros[29]​ el ejército gúridas se dividió en cinco unidades, y cuatro de ellas fueron enviadas a atacar los flancos y la retaguardia del enemigo.[24]​ Atacaron al ejército rajputra antes del amanecer, quienes pasaron la noche durmiendo y festejando creyendo que estaban en tregua.[26]​ Según Juzjani, Muhammad dividió una fuerza de caballería ligera en cuatro divisiones para rodear a los rajputras por todos los lados.[17]​ Instruyó a estos soldados a no entrar en combate cuando el enemigo avanzara para atacar, y en su lugar fingir retirarse para agotar a los elefantes, caballos e infantería indias.[30]​ Estos ataques se concentraron en los flancos.[31]

Con la esperanza de romper las líneas enemigas, Muhammad ordenó simular una retirada. Las fuerzas rajputras cargaron contra los gúridas que huían, tal como estos esperaban.[32]​ Los musulmanes enviaron a su reserva de caballería de 12 000 jinetes con armadura y repelieron el avance enemigo.[22]​ Las fuerzas gúridas restantes atacaron y las tropas indias huyeron presas del pánico.[24]​ El ataque se concentró en el centro indio, rompiéndoles la línea,[33]​ dispersándolos.[34]​ Según Juzjani, la estrategia del sultán «agotó y cansó a los infieles», lo que finalmente resultó en una «victoria para el islam».[30]

Consecuencias

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Minhaj afirma que Prithviraj desmontó de su elefante y huyó del campo de batalla a caballo. Sin embargo, fue capturado en las cercanías de Sursuti y posteriormente «enviado al infierno».[30]​ Isami menciona que el rajá fue capturado y ejecutado cerca de Sarsuti.[35]​ La mayoría de las fuentes medievales afirman que Prithviraj fue llevado a Ajmer, la capital rajputra, donde Muhammad planeó restituirlo como vasallo suyo. Tiempo después, Prithviraj se rebeló y fue ejecutado por traición.[36]​ Más de 100 000 indios murieron en el combate.[37][38]

La victoria aumentó muchísimo el prestigio del sultán.[39]​ Poco después de la batalla, la fortaleza de Delhi fue sitiada y se rindió.[40]​ Tarain fue el mayor éxito túrquico en sus intentos de expansión sobre la India, la consumación de un proceso de conquistas por los gúridas y el fruto de un plan táctico bien planeado por el sultán.[3]

Las fuerzas gúridas subyugaron todo el territorio rajputra de Siwalikh[30]​ (o Sawalakh, es decir, Sapadalaksha).[41]​ Los gúridas entonces designaron a su hijo Govindaraja IV como su vasallo en el trono de Ajmer. En 1192, el hermano menor de Prithviraj, Hariraja, destronó a Govindaraja y recuperó parte de su reino ancestral, pero posteriormente fue derrotado por el general gúrida Qutb ad-Din Aibak.[42]​ Posteriormente, los gúridas derrotaron a otro poderoso rey, Jayachandra de la dinastía Gahadavala, en Chandawar y conquistaron partes del norte de la India hasta Bengala.[24]

Referencias

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  1. a b Bose, 2004, p. 21.
  2. Hooja, 2006, p. 458.
  3. a b Habibullah, 1957, p. 47.
  4. Habibullah, 1957, p. 50.
  5. Firishta I.7 (Briggs, 1981, p. 98).
  6. a b Chandra, 2006, pp. 25-26.
  7. a b Roy, 2014, pp. 22-23.
  8. Singh, 1964, pp. 199-200.
  9. Kharatargachchha Pattavali. Siṅghī Jaina Granthamālā (SJGM), pp. 30-31 (Somānī, 1981, pp. 72, 90).
  10. Somānī, 1981, pp. 89-90.
  11. Kielhorn, 1891, p. 207.
  12. a b Das, 1904, p. 415.
  13. Singh, 1964, p. 200.
  14. Raverty, 1881, p. 465.
  15. Lees, 1894, p. 119.
  16. Raverty, 1881, pp. 467-468.
  17. a b Raverty, 1881, p. 468.
  18. Husain, 1967, p. 194.
  19. Husain, 1938, p. vs.1442-92.
  20. Firishta I.7 (Briggs, 1981, p. 97).
  21. Briggs, 1864, p. 57.
  22. a b Firishta I.7 (Briggs, 1981, p. 99).
  23. Singh, 1964, p. 198 (nota 45).
  24. a b c d Tucker, 2009, p. 263.
  25. Abidi, 2008, pp. 72-86 (70-84).
  26. a b c Singh, 1964, pp. 199-202.
  27. Elliot , 1871, pp. 214-215.
  28. Elliot, 1871, p. 200.
  29. Abidi, 2008, p. 76 (74).
  30. a b c d Talbot, 2015, p. 48.
  31. Tucker, 2010, p. 118.
  32. Tucker, 2010, pp. 118-119.
  33. Jankiraman, 2020.
  34. Tucker, 2010, p. 119.
  35. Husain, 1967, p. 195.
  36. Sharma, 1959, p. 87.
  37. Abidi, 2008, p. 80 (78).
  38. Elliot , 1871, p. 215.
  39. Abidi, 2008, p. 86 (84-85).
  40. Abidi, 2008, p. 89 (86-87).
  41. Talbot, 2015, p. 33.
  42. Sharma, 1959, pp. 100–101.

Bibliografía

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Los libros son citados en números romanos y capítulos y párrafos en números arábigos. Entre paréntesis se usaron los apellidos de los editores o traductores de las ediciones usadas para indicar las páginas.

  • Abdul Malik Isami. Futuh-us-Salatin. En Husain, Agha Mahdi (1967). Futuhu's Salatin or Shah Namah-i Hind of Isami (en inglés) 1. Nueva York: Asia Publishing House.  Véase también en Husain, Agha Mahdi (1938). Futuh as-Salatin of Isami (en inglés). Agra: Educational Press. 
  • Chand Bardai. Prithviraj Raso. En Hoernle, A. F. Rudolf (1886). The Prithirája Rásau of Chand Bardai. An old hindi epic (en hindú). Calcuta: Baptist Mission Press.  Véase también en Das, S. S. (1904). Raso-Sara (en hindi). Benarés: Nagari Pracharni Sabha. 
  • Firishta. Tārīkh-i Firishta. En Briggs, John (1981). History of the Rise of the Mahomedan Power in India (Tarikh e Firishta) (en inglés) 1. Cambridge: Cambridge University Press.  Véase también en Briggs, John (1864). History of the Rise of the Mahomedan Power in India (en inglés) 1. Lucknow: Longman. 
  • Hasan Nizami. Tajul-Ma'asir. En Abidi, Syed Amir Hasan (2008). تاج المآثر [Tāj ul-Ma'āsir] (en persa). Delhi: Markaz Tahqeeqat-e-Farsi. Entre paréntesis la numeración de páginas según el archivo.  Véase también en Elliot, Henry Miers; Dowson, John (1871). «5. Táju-l Ma-ásir of Hasan Nizámí». The History of India, as Told by Its Own Historians. The Muhammadan Period (en inglés) 2. Londres: Trübner & Co. pp. 204-243. 
  • Lalit Vigrah. En Kielhorn, Lorenz Franz (1891). «Sanskrit plays, partly preserved as inscriptions at Ajmere». Indian Antiquary: A Journal of Oriental Research (en hindi e inglés) XX. Delhi: Swati. pp. 201-212. 
  • Minhaj-i Siraj Juzjani. Una historia general de las dinastías mahometanas de Asia. En Raverty, H. G. (1881). Tabakat-I-Nasiri (en inglés) 1. Nueva Delhi: Oriental Books Reprint Corporation.  Véase también en Lees, William Nassau (1894). Tabaqat-i-Nasiri of Abu Umar al-Juzjani (en persa). Calcuta: College Press. 
  • Zahiriddin Nasr Muhammad Aufi. Colecciones de historias e ilustraciones de historias. En Elliot, Henry Miers; Dowson, John (1871). «4. Jawami ul-Hikayat of Muhammad Ufi». The History of India, as Told by Its Own Historians. The Muhammadan Period (en inglés) 2. Londres: Trübner & Co. pp. 155-203. 

Moderna

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Enlaces externos

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