Satanismo LaVeyano

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Satanismo Laveyano
Baphosimb.gif
El Sigilo de Baphomet, símbolo oficial tanto del Satanismo LaVeyano como de la Iglesia de Satán.
Fundador(es) Anton Szandor LaVey
Fundación 1966
Deidad o deidades principales Ninguna.
Tipo Atea
Escrituras sagradas Biblia satánica

El Satanismo LaVeyano o laveyanismo es una filosofía de vida fundado en 1966 por el autor ocultista estadounidense Anton Szandor LaVey. A grandes rasgos (y a modo introductorio), su filosofía básica está cimentada en el individualismo y el Materialismo, promoviendo así una búsqueda epicúrea de la indulgencia carnal. Su código ético está basado en la ley del talión. El Satanismo LaVeyano está a favor del darwinismo social y tiene una cosmovisión naturalista, considerando al ser humano como un animal (más desarrollado que los otros), pero que al fin del cabo existe en un universo amoral caracterizado por la competencia permanente por la supervivencia y el bienestar.

La cosmovisión anteriormente descrita se desprende del hecho de que el Satanismo LaVeyano es intrínsecamente hedonista; por ende es una religión Ateísta y rechaza la creencia en seres sobrenaturales y divinidades, la doctrina del dualismo del cuerpo y el alma y la vida después de la muerte.

Es evidente que el diablo también es tomado como un símbolo de desafío y resistencia en contra de las religiones abrahámicas, que fueron criticadas por LaVey debido a que suprimen los instintos naturales del hombre, así como su búsqueda por el conocimiento. Satán fue usado como una referencia para la personificación de su doctrina, de aquí es de donde proviene Baphomet.

Las prácticas y doctrinas de esta religión están plasmadas en uno de sus libros, la Biblia satánica. Posteriormente, otros textos serían considerados como seminales (nunca sagrados) dentro del movimiento. El Satanismo LaVeyano debe ser entendido como una doctrina y forma de vida y no debe ser confundida con la Iglesia de Satán. Esta última, si bien fue fundada por LaVey y es considerada en la actualidad como la organización central de esta religión, es una de las tantas alternativas organizacionales que en la actualidad orbitan alrededor de este sistema de creencias.

La Iglesia de Satanás, que durante 4 años fue la única institución religiosa basada en el Satanismo LaVeyano, fue fundada por el mismo LaVey en la Noche de Walpurgis de 1966; en la Casa Negra en San Francisco (California). LaVey proclamó dicho año como el "Anno Satanas": el primer año de la Era de Satanás. La iglesia fue creciendo bajo la dirección de LaVey y las doctrinas del Satanismo LaVeyano se esparcieron a lo largo del país. Así nacieron los grottos: asociaciones clandestinas conformadas por satanistas próximos los unos a los otros que se reunían con cierta frecuencia a realizar actividades rituales y sociales. Con el pasar del tiempo, varios grottos se escondieron de la Iglesia de Satanás para convertirse en organizaciones satanistas independientes, aunque basadas en la religión de LaVey. En 1975, LaVey abolió el sistema de grottos, pero esto no impidió que algunos miembros de la Iglesia decidieran separarse para fundar sus propias organizaciones satánicas.

Mandamientos del satanismo[editar]

  • Da tu opinión si te es pedido. (Así evitarás hablar en momentos inadecuados, ser tachado de precipitado y ganarás tiempo para formar una respuesta u opinión más sólidas y creíbles)
  • No cuentes tus problemas a otros a menos que estés seguro que quieran oírlos. (Aún en el caso de querer, no cuentes tus miedos y debilidades a una persona que no conozcas, ya que puede utilizarlos en tu contra; al igual que cualquier información que obtenga de ti)
  • Cuando estés en el hábitat de otra persona, muestra respeto o mejor no vayas allí. (Si eres invitado tanto como si no, nunca debes destruir el hogar o la morada de alguien, animal o persona, pues eso es algo sagrado, con la única excepción de que sea por venganza contra un enemigo)
  • Si un invitado en tu hogar te enfada, trátalo cruelmente y sin piedad. (Si eres tu el anfitrión, no dejes que violen tu hogar, no dejes que se burlen de ti, que te ataquen en tu propio territorio, atácales tu, estas en tu terreno, tienes ventaja)
  • No hagas avances sexuales a menos que te sea dada una señal de apareamiento. (No pretendas que respeten a tu pareja si tu no respetas la de los demás, no seas una carga, alguien que intenta abusar de otro por puro deseo y lujuria)
  • No tomes lo que no te pertenece a menos que sea una carga para la otra persona y esté clamando por ser liberada. (No debes privar a nadie del fruto de su esfuerzo y trabajo, si quieres algo, consíguelo por ti mismo con tus medios y esfuerzos a menos que la otra persona te lo haya quitado o lo haya conseguido de manera ilegítima)
  • Reconoce el poder de la magia si la has empleado exitosamente para obtener algo deseado. Si niegas el poder de la magia después de haber acudido a ella con éxito, perderás todo lo conseguido. (Magia o cualquier elemento, si consigues algo por dinero, no niegues el poder del dinero, esto funciona así, el auto-engaño es solo de bobalicones y cristianos)
  • No te preocupes por algo que no tenga que ver contigo. (No te metas en asuntos ajenos, te meterás en líos y problemas constantemente solo para satisfacer los intereses de alguien a quien le importas poco o nada)
  • No hieras niños pequeños. (Déjalos crecer libremente, no abuses sexualmente de ellos como si fueras un sacerdote o un cura, cada individuo tiene que tener medios para defenderse de una agresión, un niño pequeño no los tendrá y solo demostrarás cobardía)
  • No mates animales no humanos a menos que seas atacado o para alimento. (Las personas pueden ser eliminadas bajo muchos pretextos, pero un animal salvaje no entra en ninguno de ellos y a menos que sirva para algo útil, déjalo)
  • Cuando estés en territorio abierto, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pídele que pare. Si no lo hace, tú harás que pare. (Pacifismo ante todo, pero una respuesta dura y contundente a tiempo puede evitar futuras agresiones, malestares y posibles acosos)

Creencia[editar]

La Biblia satánica[editar]

La Biblia satánica ha sido impresa desde 1969 y ha sido traducida a varios idiomas.[1]​ Lewis argumentó que aunque los satanistas laveyanos no tratan a la Biblia satánica como un texto sagrado de la misma forma en que muchos otros grupos religiosos tratan sus textos sagrados, igualmente es "tratado como un documento autorizado que efectivamente funciona como escritura dentro de la comunidad satánica".[2]​ En particular, Lewis destacó que muchos satanistas, tanto miembros de la Iglesia de Satanás como de otros grupos, la citan para legitimar su propia posición o para deslegitimar las posiciones de otros en un debate.[3]​ Muchos otros grupos satanistas y satanistas individuales que no son parte de la Iglesia de Satanás también reconocen el trabajo de LaVey como influyente.[4]

Muchos satanistas atribuyen sus conversiones o descubrimientos del satanismo a la Biblia satánica, con el 20 por ciento de los encuestados de James Lewis mencionando que la Biblia satánica influye directamente en su conversión.[5]​ Para los miembros de la iglesia, se dice que el libro sirve no solo como un compendio de ideas sino también para juzgar la autenticidad de la afirmación de alguien de ser satanista.[6]​ Los escritos de LaVey han sido descritos como "piedras angulares" dentro de la iglesia y sus enseñanzas,[7]​ y han sido complementados con los escritos de su posterior Sumo Sacerdote, Gilmore, más precisamente, con su libro, Las Escrituras Satánicas.[7]

La Biblia satánica ha sido descrita como el documento más importante para influir en el satanismo contemporáneo.[8]​ El libro contiene los principios centrales del satanismo y se considera el fundamento de su filosofía y dogma.[9]​ En su sitio web, la Iglesia de Satanás insta a cualquiera que busque aprender sobre el satanismo de LaVeyan a leer la Biblia satánica, afirmando que hacerlo es "equivalente a comprender al menos los conceptos básicos del satanismo".[10]​ Petersen señaló que es "en muchos sentidos el texto central del medio satánico",[11]​ con Lap testificando de manera similar a su posición dominante dentro del movimiento satánico más amplio.[1]​ David G. Bromley lo llama "iconoclasta" y "la declaración más conocida e influyente de la teología satánica".[12]​ Eugene V. Gallagher dice que los satanistas usan los escritos de LaVey "como lentes a través de los cuales se ven a sí mismos, a su grupo y el cosmos". También declara: "Con una apreciación clara de la verdadera naturaleza humana, un amor por el ritual y el boato, y un don de burla, la Biblia satánica de LaVey promulgó un evangelio de autocomplacencia que, explicó, cualquiera que considerara desapasionadamente los hechos abrazaría".[13]

Ateísmo y Satanás[editar]

LaVey era ateo, rechazando la existencia de todos los dioses.[14]​ LaVey y su Iglesia no defienden la creencia en Satanás como una entidad que existe literalmente,[15]​ y LaVey no alentó la adoración de Satanás como una deidad.[16]​ En cambio, el uso de Satanás como figura central es intencionalmente simbólico.[17]​ LaVey buscó cimentar su sistema de creencias dentro de la cosmovisión secularista derivada de las ciencias naturales, proporcionándole así una base atea para criticar al cristianismo y otras creencias sobrenaturales.[18]​ Legitimó su religión al resaltar lo que afirmó que era su naturaleza racional, en contraste con lo que vio como la irracionalidad sobrenaturalista de las religiones establecidas.[19]​ Definió el satanismo como "una filosofía secular del racionalismo y la autoconservación (ley natural, estado animal), envolviendo estas ideas en adornos religiosos para agregar a su atractivo".[20]​ De esta manera, el satanismo de LaVeyan ha sido descrito como un "religión antirreligiosa" por van Luijk.[21]​ LaVey no creía en ninguna otra vida después de la muerte.[22]

Si el hombre insiste en exteriorizar su propio ser verdadero en la forma de "Dios", entonces ¿por qué temer a su propio ser, al temer a "dios" —por qué alabar su propio ser alabando a "Dios"?— ¿por qué permanecer por fuera de Dios para poder inmiscuirse en rituales y ceremonias religiosas en su nombre?
El hombre necesita del ritual y el dogma, pero ¡ninguna ley establece que sea necesario un dios exteriorizado para poder realizar rituales y ceremonias hechas en el nombre de un dios! ¿Podría ser que, cuando el hombre cierre el vacío entre sí mismo y su "Dios", vea al demonio del orgullo intentando salir —la personificación misma de Lucifer apareciendo en medio?
—LaVey, La Biblia Satánica.

En lugar de adorar al Diablo como una figura real, se abraza la imagen de Satanás debido a su asociación con la no conformidad social y la rebelión contra el sistema dominante.[23]​ LaVey abrazó la iconografía de Satanás y la etiqueta de "satanista" porque sorprendió a la vez que dejó pensando a la gente,[24]​ y cuando se le preguntó sobre su religión, declaró que "la razón por la que se llama satanismo es porque es divertido, es preciso y productivo".[15]

LaVey también conceptualizó a Satanás como un símbolo de la propia vitalidad del individuo,[25]​ representando así un poder autónomo dentro,[26]​ y una representación de la libertad personal y el individualismo.[27]​ A lo largo de La Biblia Satánica, la visión satanista laveyana de Dios se describe como el verdadero "yo" del Satanista, una proyección de su propia personalidad, no una deidad externa.[28]​ En obras como La Biblia satánica, LaVey a menudo usa los términos "dios" y "Satanás" indistintamente, viéndolos a ambos como personificaciones de la naturaleza humana.[29]

A pesar de su ateísmo profesado, algunos pasajes de los escritos de LaVey dejaron espacio para una interpretación literal de Satanás, y algunos miembros de su Iglesia entendieron al Diablo como una entidad que realmente existió.[30]​ Es posible que LaVey haya dejado cierta ambivalencia en sus escritos para no alejar a los miembros de la Iglesia que eran satanistas teístas.[31]​ Tanto los escritos de LaVey como las publicaciones de la iglesia continúan refiriéndose a Satanás como si fuera un ser real, y al hacerlo buscan reforzar el interés propio del satanista.[32]

LaVey usó el cristianismo como un espejo negativo para su nueva fe,[33]​ con el satanismo de LaVeyan rechazando los principios básicos y la teología de la creencia cristiana.[34]​ Ve el cristianismo, junto con otras religiones importantes y filosofías como el humanismo y la democracia liberal, como una fuerza en gran medida negativa sobre la humanidad; los satanistas laveyanos perciben el cristianismo como una mentira que promueve el idealismo, la auto denigración, el comportamiento de rebaño y la irracionalidad.[35]​ Los laveyanos ven su religión como una fuerza para corregir este equilibrio al alentar el materialismo, el egoísmo, la estratificación, la carnalidad, el ateísmo y el darwinismo social.[35]​ El satanismo de LaVey fue particularmente crítico de lo que entiende como la negación del cristianismo de la naturaleza animal de la humanidad, y en su lugar exige la celebración y la indulgencia de estos deseos.[34]​ Al hacerlo, pone énfasis en lo carnal en lugar de lo espiritual.[36]

La sociedad y naturaleza humana[editar]

El satanismo laveyano se ha caracterizado por pertenecer a la derecha política más que a la izquierda política.[37]​ El historiador del satanismo Ruben van Luijk lo caracterizó como una forma de "anarquismo de derecha".[38]​ LaVey era anti-igualitario y elitista, creía en la desigualdad fundamental de los diferentes seres humanos.[39]​ Su filosofía era de base social darwinista,[40]​ habiendo sido influenciada por los escritos de Herbert Spencer, Friedrich Nietzsche y Ayn Rand.[41]​ LaVey declaró que su satanismo era "solo la filosofía de Ayn Rand con ceremonia y ritual añadidos".[42]​ Al caracterizar a LaVey como un nietzscheano, el erudito de estudios religiosos Asbjørn Dyrendal pensó, sin embargo, que la "síntesis personal de LaVey parece decididamente su propia creación, a pesar de que los diferentes ingredientes que la integran son a veces muy visibles".[43]​ El darwinismo social es particularmente notable en El Libro de Satanás, donde LaVey usa partes de Might Is Right de Redbeard, aunque también aparece en todas partes en referencias a la fuerza inherente del hombre y al instinto de autoconservación.[19]

Friedrich Nietzsche
Las opiniones del satanismo laveyano sobre la naturaleza humana están influenciadas por el trabajo de Friedrich Nietzsche (en la foto) y Ayn Rand.

Para LaVey, el ser humano fue visto explícitamente como un animal,[44]​ que por lo tanto no tiene otro propósito que la supervivencia del más apto, y que, por lo tanto, existe en un contexto amoral.[19]​ Creía que al adoptar una creencia filosófica en su propia superioridad por encima de la de los otros animales, la humanidad se ha convertido en "el animal más cruel de todos".[45]​ Para LaVey, los animales no humanos y los niños representan un ideal, "la forma más pura de existencia carnal", porque no han sido adoctrinados con conceptos cristianos u otros conceptos religiosos de culpa y vergüenza.[46]​ Sus puntos de vista éticos se centraron en colocarse a sí mismo y a su familia antes que los demás, ocuparse de sus propios asuntos y, para los hombres, comportarse como un caballero.[47]​ Al responder a las amenazas y los daños, promovió una política de lex talionis, por ejemplo, revertir una enseñanza cristiana bíblica al afirmar que "si un hombre te golpea en una mejilla, aplasta en la otra".[47]

El satanismo laveyano pone gran énfasis en el papel de la libertad y la libertad personal.[48]​ LaVey creía que el satanista ideal debería ser individualista e inconformista, rechazando lo que él llamó la "existencia incolora" que la sociedad dominante trató de imponer a los que viven dentro de ella.[49]​ Rechazó el consumismo y lo que llamó el "culto a la muerte" de la moda.[38]​ Elogió al ego humano por alentar el orgullo, el respeto propio y la autorrealización de un individuo y, en consecuencia, creía en satisfacer los deseos del ego.[50]​ Expresó la opinión de que la autocomplacencia era un rasgo deseable,[22]​ y que el odio y la agresión no eran emociones malas o indeseables, sino que eran necesarias y ventajosas para la supervivencia.[45]​ En consecuencia, elogió a los Siete Pecados Capitales como virtudes que fueron beneficiosas para el individuo.[51]

Del mismo modo, LaVey criticó la actitud negativa y restrictiva hacia la sexualidad presente en muchas religiones, en lugar de apoyar cualquier acto sexual que tenga lugar entre adultos que dan su consentimiento.[52]​ Su Iglesia dio la bienvenida a miembros homosexuales desde sus primeros años, y también respaldó el celibato para aquellos que eran asexuales.[53]​ Intentó desalentar los sentimientos negativos de culpa que surgen de actos sexuales como la masturbación y los fetiches,[54]​ y creía que rechazar estas inhibiciones sexuales y la culpa daría como resultado una sociedad más feliz y saludable.[55]​ Al discutir sobre las mujeres, LaVey argumentó que deberían usar el sexo como una herramienta para manipular a los hombres, a fin de avanzar en su propio poder personal.[56]​ Por el contrario, LaVey y su Iglesia denunciaron las relaciones sexuales no consensuadas, como la violación y el abuso sexual infantil.[57]

LaVey creía en la inminente desaparición del cristianismo.[58]​ Además, creía que la sociedad entraría en una Era de Satanás, en la que una generación que vivía de acuerdo con los principios de LaVeyan llegaría al poder.[59]​ LaVey apoyó la eugenesia y esperaba que se convirtiera en una necesidad en el futuro, cuando se utilizaría para engendrar una élite que reflejara los principios "satánicos" de LaVey.[60]​ En su opinión, esta élite sería "gente superior" que mostrara las cualidades "satánicas" de creatividad e inconformidad.[61]​ Consideró que estos rasgos son capaces de transmisión hereditaria, y afirmó que "los satanistas nacen, no se hacen".[61]​ Él creía que la élite debería ser desviada del resto de la "manada" humana, forzándose a este último a guetos, idealmente "guetos espaciales" ubicados en otros planetas.[62]​ El antropólogo Jean La Fontaine destacó un artículo que apareció en una revista laveyana, The Black Flame, en el que un escritor describió "una verdadera sociedad satánica" como aquella en la que la población consiste en "individuos autodisciplinados, totalmente conscientes, bien armados y de espíritu libre, que no necesitarán ni tolerarán ninguna entidad externa que los 'proteja' o les diga lo que pueden y no pueden hacer".[16]​ Este enfoque rebelde entra en conflicto con las firmes creencias de LaVey al observar el imperio de la ley.[16]​ Aunque personalmente no era fascista ni neonazi,[63]​ LaVey estaba en buenos términos con varios grupos neonazis y otros grupos de derecha que operaban en los Estados Unidos.[64]

Magia[editar]

Aunque las ideas de LaVey se formaron en gran medida en torno a una visión secular y científica del mundo, también expresó su creencia en la magia.[65]​ En lugar de caracterizar la magia como un fenómeno sobrenatural, LaVey expresó la opinión de que era una parte del mundo natural hasta ahora no descubierta por los científicos.[66]​ Contorneada en La Biblia Satánica, LaVey definió la magia como "el cambio en situaciones o eventos de acuerdo con la voluntad de uno, que, usando métodos normalmente aceptados, sería inmutable",[67]​ una definición que refleja la influencia del ocultista británico Aleister Crowley.[68]​ Aunque nunca explicó exactamente cómo creía que este proceso mágico funcionaba,[69]​ LaVey declaró que los magos podrían utilizar con éxito esta fuerza mágica al imaginar intensamente su objetivo deseado y así dirigir la fuerza de su propia fuerza de voluntad hacia él.[70]​ Hizo hincapié en la idea de que las fuerzas mágicas podrían manipularse a través de actos "puramente emocionales" en lugar de intelectuales.[69]

Esta práctica coloca al satanismo laveyano dentro de una tradición más amplia de 'alta magia' o magia ceremonial, y también se ha comparado con la ciencia cristiana y la cienciología.[19]​ LaVey adoptó creencias e ideas de magos mayores, pero conscientemente los descristianizó y satanizó para sus propios fines.[71]​ Al presentarse a sí mismo aplicando una perspectiva científica sobre la magia, LaVey probablemente fue influenciado por Crowley, quien también había presentado su enfoque de la magia de la misma manera.[72]​ Sin embargo, en contraste con muchos magos ceremoniales mayores, LaVey negó que hubiera alguna división entre la magia negra y la magia blanca,[73]​ atribuyendo esta dicotomía puramente a la "hipocresía y el autoengaño" de aquellos que se autodenominaban "magos blancos". De manera similar, difería de muchos magos mayores que enfatizaban la magia como una práctica diseñada para lograr la transformación personal y la trascendencia; más bien, para LaVey, la magia era el empleador para obtener ganancias materiales, influencia personal, dañar a los enemigos y tener éxito en el amor y el sexo.[74]

LaVey definió su sistema de magia como magia mayor y menor.[75]​ La magia mayor es una forma de práctica ritual y se entiende como catarsis psicodramática para enfocar la energía emocional para un propósito específico. Estos ritos se basan en tres temas psico-emotivos principales: compasión (amor), destrucción (odio) y sexo (lujuria).[76]​ El espacio en el que se realiza un ritual se conoce como una "cámara de descompresión intelectual", donde el escepticismo y la incredulidad se suspenden voluntariamente, lo que permite a los magos expresar plenamente sus necesidades mentales y emocionales, sin retener nada con respecto a sus sentimientos y deseos más profundos. Esta magia podría emplearse para garantizar la satisfacción sexual, la ganancia material, el éxito personal o para maldecir a los enemigos.[47]​ LaVey también escribió sobre "el factor de equilibrio", insistiendo en que cualquier objetivo mágico debe ser realista.[77]​ Estos rituales a menudo se consideran actos mágicos,[78]​ con el satanismo de LaVey alentando la práctica de la magia para ayudar a los fines egoístas.[79]​ Gran parte del ritual satánico está diseñado para que un individuo lo realice solo; esto se debe a que la concentración se considera clave para realizar actos mágicos.[80]

La magia menor, también referida a una magia "cotidiana" o "situacional", es la práctica de la manipulación por medio de la psicología aplicada. LaVey la definió como "artimaña y astucia obtenidas a través de varios dispositivos y situaciones artificiales, que cuando se utilizan, pueden crear cambios de acuerdo con la voluntad de uno".[81]​ LaVey escribió que un concepto clave en la magia menor es el "comando para mirar", que puede lograrse utilizando elementos de "sexo, sentimiento y maravilla",[82]​ además de la utilización de la apariencia, el lenguaje corporal, los aromas,[6]​ el color, los patrones y el olor. Este sistema fomenta una forma de juego de roles manipulativo, en el que el practicante puede alterar varios elementos de su apariencia física para ayudarlos a seducir o "hechizar" el objeto del deseo.[83]

LaVey desarrolló "el reloj sintetizador", cuyo objetivo es dividir a los humanos en distintos grupos de personas basándose principalmente en la forma del cuerpo y los rasgos de personalidad.[83]​ El sintetizador se modela como un reloj y se basa en conceptos de somatotipos.[84]​ El reloj está destinado a ayudar a una bruja a identificarse, ayudando posteriormente a utilizar la "atracción de los opuestos" para "encantar" el objeto de deseo de la bruja asumiendo el papel contrario.[83]​ Se dice que la aplicación exitosa de magia menor se basa en la comprensión de uno de cuál es su lugar en el reloj.[85]​ Al encontrar la posición de uno en el reloj, se le alienta a adaptarlo como mejor le parezca, y perfeccionar su tipo armonizando su elemento para un mayor éxito.[83]​ Dyrendal se refirió a las técnicas de LaVey como "Erving Goffman conoce a William Mortensen".[86]​ Al extraer ideas de la psicología, la biología y la sociología,[87]​ Petersen señaló que la magia menor combina las ciencias ocultas y las "ciencias rechazadas del análisis del cuerpo [y] los temperamentos".[88]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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