Santiago Castro-Gómez

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En la presentación de un libro editado por Ediciones Akal.

Santiago Castro-Gómez (n. Bogotá, 1958) es un filósofo conocido por sus trabajos genealógicos sobre las herencias coloniales en Colombia y por sus estudios críticos sobre filosofía política

Biografía[editar]

Estudió filosofía en la Universidad Santo Tomás de Bogotá, donde fue discípulo de profesores miembros del Grupo de Bogotá (Filosofía), principales difusores en Colombia de la Filosofía latinoamericana. Luego viajó a Alemania donde cursó maestría en filosofía en la Universidad de Tübingen y posteriormente el doctorado en la Johann Wolfgang Goethe-Universität de Frankfurt. A su regreso a Colombia ha sido profesor de las universidades Javeriana y Santo Tomás de Bogotá, así como investigador del Instituto Pensar. Junto con intelectuales como Aníbal Quijano, Walter Mignolo, Enrique Dussel, Ramón Grosfoguel, Catherine Walsh, Arturo Escobar, Edgardo Lander y Nelson Maldonado-Torres, formó parte del Grupo modernidad/colonialidad, uno de los principales focos de la teoría crítica latinoamericana de comienzos del siglo XXI.

Pensamiento[editar]

La obra de Castro-Gómez tiene dos fases claramente definidas. La primera propone una alternativa conceptual al problema de la Filosofía latinoamericana, sobre todo en una de sus variantes principales, la historia de las ideas, que tuvo como representantes a figuras como José Gaos, Leopoldo Zea, Horacio Cerutti, Arturo Ardao, Francisco Miró-Quesada y Arturo Andrés Roig. En su primer libro, Crítica de la razón latinoamericana (1996), Castro-Gómez ajusta cuentas con esta tradición, mostrando los problemas de su vinculación con el Historicismo y la filosofía de la conciencia. Sus fuentes de inspiración fueron la primera Escuela de Frankfurt, Friedrich Nietzsche, Michel Foucault y Gilles Deleuze. Luego en los libros La hybris del punto cero (2005) y Tejidos Oníricos (2009) Castro-Gómez propone la utilización de la Genealogía (filosofía) como método para trazar una historia de las herencias coloniales en Colombia, sustituyendo a la historia de las ideas y escapando a los dilemas irresolubles en que había caído la Filosofía latinoamericana. La segunda fase de la obra de Castro-Gómez se inicia en el año 2009 con la publicación de su libro Historia de la gubernamentalidad (vol. I) en el que empieza a tomar distancia crítica frente al que había sido el referente principal de su anterior trilogía: el filósofo francés Michel Foucault. Castro-Gómez se distancia en general del posestructuralismo y critica a Foucault por confundir el poder con la política y reducir esta a una cuestión de "autenticidad ética", tal como lo expresa en el volumen II de su Historia de la gubernamentalidad (2016). El interés de Castro-Gómez es avanzar hacia una filosofía política de orientación decolonial que no renuncie a criterios normativos y sea capaz de ofrecer alternativas creíbles al tipo de política oligárquica, tan propio de América Latina. Esta aspiración empieza a concretarse en su libro Revoluciones sin sujeto (2015), donde entabla un interesante diálogo con el filósofo esloveno Slavoj Zizek, así como con filósofos contemporáneos como Jacques Rànciere, Ernesto Laclau y Enrique Dussel. La apuesta de Castro-Gómez es por un republicanismo democrático y plurinacional que tenga en cuenta la historia colonial de América Latina, así como las particularidades de los pueblos originarios. Esto, sin embargo, no supone un retorno a las "epistemes-otras" de los pueblos indígenas y afrodescendientes, como lo deja muy claro en su libro El tonto y los canallas (2018) en el que critica duramente el desliz conservador de algunas tendencias del pensamiento decolonial. Según Castro-Gómez, no es posible renunciar a los aportes emancipatorios de la modernidad, si bien es necesario corregir su eurocentrismo y avanzar políticamente hacia lo que Enrique Dussel ha llamado la "transmodernidad".

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]