Santa Eulalia (Guatemala)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Santa Eulalia
Municipio de Guatemala
Santa Eulalia ubicada en Guatemala
Santa Eulalia
Santa Eulalia
Localización de Santa Eulalia en Guatemala
Santa Eulalia ubicada en Huehuetenango
Santa Eulalia
Santa Eulalia
Localización de Santa Eulalia en Huehuetenango
Coordenadas 15°44′00″N 91°27′31″O / 15.7333, -91.4586Coordenadas: 15°44′00″N 91°27′31″O / 15.7333, -91.4586
Idioma oficial Q'anjob'al
Español
Entidad Municipio de Guatemala
 • País Guatemala
 • Departamento Huehuetenango
Eventos históricos  
 • Fundación 12 de febrero de 1550
Superficie  
 • Total 292 km²
Altitud  
 • Media 2397 msnm
Población (2010)  
 • Total 47 710 hab.[1]
 • Densidad 163,39 hab/km²
Huso horario UTC -6
Patrono(a) Santa Eulalia de Barcelona
[editar datos en Wikidata]

Santa Eulalia (Santa Eulalia: en honor a Santa Eulalia de Barcelona) es un municipio del departamento de Huehuetenango de la región nor-occidente de la República de Guatemala.[2]

Toponimia[editar]

Muchos de los nombres de los municipios y poblados de Guatemala constan de dos partes: el nombre del santo católico que se venera el día en que fueron fundados y una descripción con raíz náhuatl; esto se debe a que las tropas que invadieron la región en la década de 1520 al mando de Pedro de Alvarado estaban compuestas por soldados españoles y por indígenas tlaxcaltecas.[3] En algunos casos, solo se conserva el nombre del Santo, como en el caso de Santa Eulalia, que debe su nombre a Santa Eulalia de Barcelona,[2] aunque es mencionada con el nombre de «Santa Olaya Puyumatlán» a finales del siglo xvi.[4]

Geografía física[editar]

Extensión territorial[editar]

El municipio de Santa Eualia tiene una extensión territorial de 292 km2.

Centros poblados[editar]

El municipio tiene varios centros pobladores. Los centros es su cabecera municipal, 9 aldeas, 62 caseríos, 4 fincas y 27 cantones.

Demografía[editar]

El municipio tiene una población aproximada de 43,710 habitantes según el Censo de Población del año 2010 con una densidad de 163 personas por kilómetro cuadrado. La población del municipio es casi 100% indígena. Existen varias etnias, pero lo sobrepasan los q'anjob'ales. El 99% es de gente indígena y el 1% es de gente ladino.

Clima[editar]

Santa Eulalia tiene clima templado cálido (Clasificación de Köppen: Cfb).

Gnome-weather-few-clouds.svg  Parámetros climáticos promedio de Santa Eulalia WPTC Meteo task force.svg
Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Anual
Temp. máx. media (°C) 23.1 23.9 25.8 26.4 25.7 24.6 24.0 24.4 24.2 23.1 23.4 23.1 24.3
Temp. media (°C) 16.6 16.9 18.5 19.3 19.1 19.0 18.4 18.4 18.5 17.7 17.4 16.9 18.1
Temp. mín. media (°C) 10.1 10.0 11.3 12.2 12.6 13.5 12.9 12.5 12.8 12.4 11.4 10.8 11.9
Precipitación total (mm) 102 68 69 87 157 425 417 342 375 316 176 114 2648
Fuente: Climate-Data.org[5]

Ubicación geográfica[editar]

Se encuentra a una distancia de 87 km de la cabecera departamental Huehuetenango y a 355 km de la ciudad de Guatemala. En el norte del municipio se encuentran los municipios de San Mateo Ixtatán y Santa Cruz Barillas, al este se encuentran los municipios del departamento de Quiché Chajul y Nebaj, al oeste se encuentran los municipios de San Sebastián Coatán y San Rafael La Independencia y al sur se encuentran los municipios de San Pedro Soloma y San Rafael La Independencia.[6]

Compass rose pale.svg San Mateo Ixtatán y Santa Cruz Barillas, municipios del departamento de Huehuetenango Compass rose pale.svg
San Sebastián Coatán y San Rafael La Independencia, municipios del departamento de Huehuetenango Norte Chajul y Nebaj, municipios del departamento de Quiché[6]
Oeste   Rosa de los vientos.svg    Este
Sur
San Pedro Soloma y San Rafael La Independencia[6]

Gobierno municipal[editar]

Los municipios se encuentran regulados en diversas leyes de la República, que establecen su forma de organización, lo relativo a la conformación de sus órganos administrativos, tributos destinados para los mismos; esta legislación se encuentra dispersa en diversos niveles. Ahora bien, que exista legislación específica para los municipios no significa que a estos no les sean aplicables las normas contenidas en otros cuerpos normativos, pues aunque se trata de entidades autónomas, las mismas se encuentran sujetas, al igual que todas las entidades de tal naturaleza, a la legislación nacional.

Específicamente, las principales leyes que rigen a los municipios en Guatemala desde 1985 son:

Principales leyes que rigen a los municipios de Guatemala
No. Ley Descripción
1 Constitución Política de la República de Guatemala Le son aplicables diversos artículos generales de la misma, y además tiene una regulación legal específica en los artículos 253 al 262, que constituyen su base constitucional.
2 Ley Electoral y de Partidos Políticos Ley de carácter constitucional creada por la Asamblea Nacional Constituyente que aplicable a los municipios en diversos aspectos pero fundamentalmente en el tema de la conformación de sus autoridades electas, puesto que regula la manera en que se eligen y conforman.
3 Código Municipal Decreto 12-2002 del Congreso de la República de Guatemala. Tiene la categoría de ley ordinaria y contiene preceptos generales aplicables a todos los municipios, e inclusive contiene legislación referente a la creación de los municipios.
4 Ley de Servicio Municipal Decreto 1-87 del Congreso de la República de Guatemala. Regula las relaciones entra la municipalidad y los servidores públicos en materia laboral. Tiene su base constitucional en el artículo 262 de la constitución que ordena la emisión de la misma.
5 Ley General de Descentralización Decreto 14-2002 del Congreso de la República de Guatemala. Regula el deber constitucional del Estado, y por ende del municipio, de promover y aplicar la descentralización y desconcentración económica y administrativa.

El gobierno de los municipios de Guatemala está a cargo de un Concejo Municipal, de conformidad con el artículo 254 de la Constitución Política de la República de Guatemala, que establece que «el gobierno municipal será ejercido por un concejo municipal».[7] A su vez, el código municipal —que tiene carácter de ley ordinaria y contiene disposiciones que se aplican a todos los municipios de Guatemala— establece en su artículo 9 que «el concejo municipal es el órgano colegiado superior de deliberación y de decisión de los asuntos municipales […] y tiene su sede en la circunscripción de la cabecera municipal». Por último, el artículo 33 del mencionado código establece que «[le] corresponde con exclusividad al concejo municipal el ejercicio del gobierno del municipio».[8]

El concejo municipal se integra de conformidad con lo que establece la Constitución en su artículo 254, es decir «se integra con el alcalde, los síndicos y concejales, electos directamente por sufragio universal y secreto para un período de cuatro años, pudiendo ser reelectos».[7] Al respecto, el código municipal en el artículo 9 establece «que se integra por el alcalde, los síndicos y los concejales, todos electos directa y popularmente en cada municipio de conformidad con la ley de la materia».[8]

Historia[editar]

Los primeros acontecimeintos históricos que se registran en el área que ocupa Santa Eulalia se remontan a la época precolombina en el xvi.

Conquista de Guatemala: fundación de encomienda[editar]

Códice Kingsborough: un encomendero abusa de un indígena. Copia del italiano Agostino Aglio 1825-1826, para Lord Kingsborough.

Después de la conquista del altiplano guatemalteco en 1524, se inició la etapa de fundación de encomiendas, para lo que se aglutinaban a las personas que acompañaban a los españoles con encomiendas o a algunas poblaciones dispersas que habían huido de la ocupación.[9] En algunas ocasiones se aglutinaban a personas hablantes de un mismo idioma o simplemente eran traídos de otros lugares para formar los nuevos poblados. Las fundaciones fueron ordenadas en 1538 a instancias del Obispo Francisco Marroquín por cédula que tuvo que reiterarse en 1541. El Oidor Juan Rogel Vásquez fue enviado por la Audiencia para hacer realidad la fundación de pueblos, encomendando éste a los religiosos de las órdenes regulares conocedores de los idiomas indígenas para dirigir la reducción, centrando su atención en las cabeceras de los señoríos.[9]

Santa Eulalia fue convertida en una encomienda llamada «Tecpan Puyumatlan» a cargo del encomendero Gonzalo de Ovalle a partir de 1524.[10]

Capitulaciones de Tezulutlán[editar]

Fray Bartolomé de las Casas, O.P., quien junto a los frailes Rodrigo de Landa, Pedro de Angulo y Luis de Cáncer iniciaron la catequización de las Verapaces en 1542.[11] [12]

En noviembre de 1536, el fraile Bartolomé de las Casas, O.P. se instaló en Santiago de Guatemala. Meses después el obispo Juan Garcés, que era amigo suyo, le invitó a trasladarse a Tlascala. Posteriormente, volvió a trasladarse a Guatemala. El 2 de mayo de 1537 consiguió del gobernador licenciado Alfonso de Maldonado un compromiso escrito ratificado el 6 de julio de 1539 por el Virrey de México Don Antonio de Mendoza, que los nativos de Tuzulutlán, cuando fueran conquistados, no serían dados en encomienda sino que serían vasallos de la Corona.[13] Las Casas, junto con otros frailes como Pedro de Angulo y Rodrigo de Ladrada, buscó a cuatro indios cristianos y les enseñó cánticos cristianos donde se explicaban cuestiones básicas del Evangelio. Posteriormente encabezó una comitiva que trajo pequeños regalos a los indios (tijeras, cascabeles, peines, espejos, collares de cuentas de vidrio...) e impresionó al cacique, que decidió convertirse al cristianismo y ser predicador de sus vasallos. El cacique se bautizó con el nombre de Juan. Los nativos consintieron la construcción de una iglesia pero otro cacique llamado Cobán quemó la iglesia. Juan, con sesenta hombres, acompañado de Las Casas y Pedro de Angulo, fueron a hablar con los indios de Cobán y les convencieron de sus buenas intenciones.[14]

Las Casas, fray Luis de Cáncer, fray Rodrigo de Ladrada y fray Pedro de Angulo, O.P. tomaron parte en el proyecto de reducción y pacificación, pero fue Luis de Cáncer quien fue recibido por el cacique de Sacapulas logrando realizar los primeros bautizos de los habitantes. El cacique «Don Juan» tomó la iniciativa de casar a una de sus hijas con un principal del pueblo de Cobán bajo la religión católica.[15]

Las Casas y Angulo fundaron el pueblo de Rabinal, y Cobán fue la cabecera de la doctrina católica. Tras dos años de esfuerzo el sistema de reducción comenzó a tener un éxito relativo, pues los indígenas se trasladaron a terrenos más accesibles y se fundaron localidades al modo español. El nombre de «Tierra de Guerra» fue sustituido por el de «Vera Paz» (verdadera paz), denominación que se hizo oficial en 1547.[11] Posteriormente, se fundó el poblado de Santa Eulalia como aldea del convento de Soloma, llamada Paiconop; de hecho, este poblado todavía existe, aunque ahora es una aldea del municio de Santa Eulalia. [4] [a] .

Época colonial[editar]

Oliver Lafarge mencionó en el año 1947 que el territorio fue un refugio para los habitantes del municipio ya que había guerra entre ellos y otros indígenas denominados "lacandones". Según el cronista Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán en su obra Recordación Florida, ellos se subían a los más alto del monte localizado allí para alertar a los guerreros y así defenderse. En el año 1600 se convirtió en un pueblo dependiente del municipio de Chiantla.

Convento y doctrina de frailes[editar]

Escudo de la Orden de Predicadores.

La corona española se enfocó en la catequización de los indígenas; las congregaciones fundadas por los misioneros reales en el Nuevo Mundo fueron llamadas «doctrinas de indios» o simplemente «doctrinas».[16] Originalmente, los frailes tenían únicamente una misión temporal: enseñarle la fe católica a los indígenas, para luego dar paso a parroquias seculares como las establecidas en España; con este fin, los frailes debían haber enseñado los evangelios y el idioma español a los nativos.[16] Ya cuando los indígenas estuvieran catequizados y hablaran español, podrían empezar a vivir en parroquias y a contribuir con el diezmo, como hacían los peninsulares.[17] .

Pero este plan nunca se llevó a cabo, principalmente porque la corona perdió el control de las órdenes regulares tan pronto como los miembros de éstas se embarcaron para América.[18] Por otra parte, protegidos por sus privilegios apostólicos para ayudar a la conversión de los indígenas, los misionares solamente atendieron a la autoridad de sus priores y provinciales, y no a la de las autoridades españolas ni a las de los obispos. Los provinciales de las órdenes, a su vez, únicamente rendían cuentas a los líderes de su orden y no a la corona; una vez habían establecido una doctrina, protegían sus intereses en ella, incluso en contra de los intereses del rey y de esta forma las doctrinas pasaron a ser pueblos de indios que se quedaron establecidos para todo el resto de la colonia.[17]

Las doctrinas fueron fundadas a discreción de los frailes, ya que tenían libertad completa para establecer comunidades para catequizar a los indígenas, con la esperanza de que estas pasaran con el tiempo a la jurisdicción de una parroquia secular a la que se le pagaría el diezmo; en realidad, lo que ocurrió fue que las doctrinas crecieron sin control y nunca pasaron al control de parroquias.[17] La administración colectiva por parte del grupo de frailes eran la característica más importante de las doctrinas ya que garantizaba la continuación del sistema de la comunidad en caso falleciese uno de los dirigentes.[19]

En 1638, los dominicos separaron a sus grandes doctrinas —que les representaban considerables ingresos económicos— en grupos centrados en sus seis conventos:[20] Los conventos estaban en: la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, Amatitlán, Verapaz, Sonsonate, San Salvador y Sacapulas.[20] Por su parte, según la relación del obispo Juan de las Cabezas en 1613[21] y las actas de visita pastoral del arzobispo Pedro Cortés y Larraz en 1770,[22] los mercedarios llegaron a tener a su cargo nueve doctrinas, y sus muchos anexos, que eran: Santa Ana de Malacatán, Concepción de Huehuetenango, San Pedro de Solomá —a la que pasó Santa Eulalia—, Nuestra Señora de la Purificación de Jacaltenango, Nuestra Señora de la Candelaria de Chiantla, San Andrés de Cuilco, Santiago de Tejutla, San Pedro de Sacatepéquez, y San Juan de Ostuncalco.[23]

Rey Carlos III de España, promotor de las reformas borbónicas.

En 1754, en virtud de una Real Cédula parte de las Reformas Borbónicas, todos los curatos de las órdenes regulares fueron traspasados al clero secular. [24] En 1765 se publicaron las reformas borbónicas de la Corona española, que pretendían recuperar el poder real sobre las colonias y aumentar la recaudación fiscal.[25] [26]

Además de esta redistribución administrativa, la corona española estableció una política tendiende a disminuir el poder de la Iglesia Católica,[27] el cual hasta ese momento era prácticamente absoluto sobre los vasallos españoles. Esta política de disminución de poder de la iglesia se basaba en la Ilustración [28] Cuando el arzobispo Pedro Cortés y Larraz visitó a Guatemala en los años 1768 a 1770 menciona que el municipio formaba parte de la parroquia de San Pedro Zulumá y tenía más de mil habitantes.[22] De hecho, según indica Cortés y Larraz, esta fue una época en la que no había curas que atendieran sus parroquias, y debido a eso hubo un cambio de cultura y religión, provocando cambios en la permanencia en el lugar donde vivían y la división de sus centros poblados.[29]

Tras la Independencia de Centroamérica[editar]

En el año de 1825 el gobierno del Estado de Guatemala dividió el territorio en siete departamentos, siendo uno de ellos Totonicapán-Huehuetenango, el cual tenía siete municipios, entre ellos Jacaltenango; en esa época eran aldeas de Jacaltenango las siguientes comunidades: Santa Ana Huista, San Marcos Huista, San Antonio Huista, San Andrés Huista, Concepción Huista, Nentón, Petatán, San Miguel Acatán, San Juan Ixcoy, San Sebastian Coatán, Santa Eulalia, San Mateo Ixtatán, Ixcacao, Sajnabac, Paduano, Cajtavi, Lo de Alvarado y Montenegro, esta última ahora parte de México. [30]

El efímero Estado de Los Altos[editar]

Escudo del Estado de los Altos

Los criollos de la región occidental de la actual Guatemala habían mostrado intenciones de obtener mayor autonomía con respecto a las autoridades de la ciudad de Guatemala desde la época colonial, pues consideraban que los criollos capitalinos, que tenían el monopolio comercial con España, no les daban un trato justo.[31] [32] Así, su representante en las Cortes de Cádiz había solicitado la creación de una intendencia en Los Altos, gobernada por autoridades propias, pero la Independencia de Centroamérica canceló esta posibilidad, aunque el separatismo de los altenses perduró. Tras la disolución del Primer Imperio Mexicano y la consecuente separación de las Provincias Unidas del Centro de América, Los Altos continuó buscando su separación de Guatemala. Hubo dos condiciones que fueron favorables a las pretensiones de la élite criolla altense: la creación de un marco legal en la constitución centroamericana para la formación de nuevos estados dentro del territorio de la república y la llegada al gobierno de los federalistas liberales, encabezados por Francisco Morazán. El área de Los Altos estaba poblada mayoritariamente por indígenas, quienes habían mantenido sus tradiciones ancestrales y sus tierras en el frío altiplano del oeste guatemalteco.[33] Durante toda la época colonial habían existido revueltas en contra del gobierno español.[33] Luego de la independencia, los mestizos y criollos locales favorecieron al partido liberal, en tanto que la mayoría indígena era partidaria de la Iglesia Católica y, por ende, conservadora.[33]

A partir dl 3 de abril de 1838, Santa Eulalia fue parte de la región que formó el efímero Estado de Los Altos, el cual fue autorizado por el Congreso de la República Federal de Centro América el 25 de diciembre de ese año[34] forzando a que el Estado de Guatemala se reorganizara en siete departamentos y dos distritos independientes el 12 de septiembre de 1839:

Las revueltas indígenas en el Estado de Los Altos fueron constantes y alcanzaron su punto crítico el 1.º de octubre de 1839, en Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá, cuando tropas altenses reprimieron una sublevación y mataron a cuarenta vecinos. Encolerizados, los indígenas acudieron al caudillo conservador Rafael Carrera, en busca de protección. Por otra parte, en octubre de 1839 la tensión comercial entre Guatemala y Los Altos dio paso a movimientos militares; hubo rumores de que el general Agustín Guzmán -militar mexicano que estaba al mando de las Fuerzas Armadas de Los Altos- estaba organizando un ejército en Sololá con la intención de invadir Guatemala, lo que puso a ésta en máxima alerta.[36]

Tras algunas escaramuzas, los ejércitos se enfrentaron en Sololá el 25 de enero de 1840; Carrera venció a las fuerzas del general Agustín Guzmán e incluso apresó a éste [37] mientras que el general Doroteo Monterrosa venció a las fuerzas altenses del coronel Antonio Corzo el 28 de enero.[37] El gobierno quetzalteco colapsó entonces, pues aparte de las derrotas militares, los poblados indígenas abrazaron la causa conservadora de inmediato; al entrar a Quetzaltenango al frente de dos mil hombres, Carrera fue recibido por una gran multitud que lo saludaba como su «libertador».[37]

Carrera impuso un régimen duro y hostil para los liberales altenses, pero bondadoso para los indígenas de la región —derogando el impuesto personal— y para los eclesiásticos restituyendo los privilegios de la religión católica; llamando a todos los miembros del cabildo criollo les dijo tajantemente que se portaba bondadoso con ellos por ser la primera vez que lo desafiaban, pero que no tendría piedad si había una segunda vez.[38] El general Guzmán, y el jefe del Estado de Los Altos, Marcelo Molina, fueron enviados a la capital de Guatemala, en donde fueron exhibidos como trofeos de guerra durante un destile triunfal el 17 de febrero de 1840; en el caso de Guzmán, engrilletado, con heridas aún sangrantes, y montado en una mula.[39] El 26 de febrero de 1840 el gobierno de Guatemala colocó a Los Altos bajo su autoridad y el 13 de agosto de nombró al corregidor de la región, el cual servía también como comandante general del ejército y superintendente.[40]

Tras la Reforma Liberal de 1871[editar]

Luego del triunfo de la Revolución Liberal de 1871, cuando los autonombrados generales Justo Rufino Barrios y Miguel García Granados se hicieron cargo del poder político del país luego de derrocar al presidente conservador Vicente Cerna y Cerna, los liberales ex-militares y los demás pobladores exigieron las tierras bajas de Santa Eulalia. La petición fue aprobada y los territorios reclamados fueron desintegrados de Santa Eulalia para formar el municipio de Santa Cruz Barillas el 17 de octubre de 1888, ya durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas.

Los pobladores de Santa Eulalia que eran de raza q'anjob'al y los pobladores del municipio de San Mateo Ixtatán que eran de raza chuj fueron separados por el presidente Justo Rufino Barrios cuando los ladinos llegaron a esos territorios.

Santa Eulalia fue categorizado como municipio el 21 de mayo de 1924.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. En la Aldea Painocop se encuentran edificios y estructuras de origen precolombino.[4]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]