Sanidad Militar en la Guerra de la Triple Alianza

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Los cuerpos de Sanidad Militar en la Guerra de la Triple Alianza tuvieron un destacado papel en la atención de heridos y en el desesperado e ineficaz intento de contener las epidemias que asolaron a los ejércitos, causa principal de mortandad durante la llamada Guerra de la Triple Alianza o Guerra del Paraguay.

Sanidad Militar Argentina[editar]

Al comenzar la guerra la República Argentina no contaba con una organización de sanidad militar adecuada, ni con instrumental ni ambulancias suficientes. Iniciados los primeros combates sólo se contaba con un médico recibido, Pedro Mallo, y 8 alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, el más avanzado de los cuales era Francisco Albarracín (6° año).[1][2]

El 9 de mayo de 1865 se creaba el Cuerpo Médico encabezado por el cirujano mayor (grado de coronel) Hilario Almeyra y los cirujanos principales (teniente coronel) Manuel de Biedma, Caupolicán Molina y Joaquín Díaz de Bedoya. Mientras la lucha se centró en las riberas del Uruguay los principales hospitales fijos fueron los de Concordia, Paraná (Pedro Antonio Pardo) y Paso de los Libres (Francisco Javier Muñiz). Trasladado el conflicto al norte, el principal hospital fue el de Corrientes, a cargo del mismo Muñiz.[1]

Reforzaban el operativo una sala de sangre en el Hospital de la Caridad de Rosario, un nuevo hospital en Retiro y el vapor Pavón, convertido en buque hospital durante la campaña de Humaitá. Organizado el ejército en dos cuerpos cada uno contó con un hospital militar a cargo de los doctores Caupolicán Molina (I Cuerpo) y Díaz de Bedoya (II), los que brindaron heroicos servicios bajo fuego.[1]

Sin embargo durante toda la guerra no se desarrolló una adecuada cadena de evacuación y se tendía a la curación inmediata de los heridos sobre la línea de fuego. Los hospitales de sangre por otra parte eran tiendas de campaña que se montaban generalmente en los campamentos y cercanos a las operaciones.[3]

El 9 de agosto de 1865 se creó en Buenos Aires la Comisión Sanitaria encabezada por Juan José Montes de Oca (1806-1876). Limitada en sus atribuciones por el gobierno, prestó servicios proveyendo material y voluntarios al hospital de la ciudad de Corrientes. Se creó también una Comisión Inspectora presidida por Carlos Durand y Leopoldo Montes de Oca.[1]

Los principales problemas eran, aparte de las heridas en batalla, los déficit alimenticios, la falta de agua potable y, relacionados especialmente con este último problema, las epidemias.[1][4]

La disentería fue la primera epidemia: al rendirse Uruguayana los prisioneros contagiaron rápidamente a las tropas aliadas. Un segundo brote tuvo lugar en las preliminares de la batalla de Tuyutí. El paludismo apareció en el campamento de Itapirú, afectó a las dos terceras partes de las tropas y prevaleció durante toda la guerra.[5]​ En abril de 1867 el cólera traído por tropas brasileñas asoló los ejércitos. En el argentino estalló en el hospital del campamento de Tuyú Cué a cargo de Lucilo del Castillo y causó en un mes unas 800 bajas. En septiembre hubo un segundo brote y finalmente la enfermedad alcanzó Rosario (Argentina) y la ciudad de Buenos Aires causando la muerte del vicepresidente Marcos Paz.[1]

Sanidad Militar brasileña[editar]

Si bien comparativamente las fuerzas armadas del Imperio del Brasil contaron desde el inicio de la contienda con un sistema sanitario superior al de sus aliados y adversarios, tanto en hospitales como en cuerpo médico[2]​ tuvieron también serias dificultades para proveerse de voluntarios con experiencia y debieron acudir también a estudiantes[6]​ y fue el hospital de Bahía el que proveyó buena parte de los médicos y practicantes.[7]​ Para conseguir reclutar profesionales con experiencia hubo que pagar elevados salarios, superiores a los percibidos por los grados más altos de los Cuerpos de Sanidad de la nación.[8]

La Marina y el Ejército contaban con cuerpos sanitarios separados, el del Ejército inicialmente a cargo del doctor José Ribeiro de Souza Fontes. En 1867 Francisco Bonifácio de Abreu fue nombrado inspector de los hospitales de campaña y en 1869 jefe del Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército.[9]​ los heridos eran tratados en el terreno y trasladados a los hospitales de sangre en tierra o en unidades navales (hospitales flotantes) y finalmente derivados a los hospitales fijos. Los principales hospitales cercanos al teatro de operaciones eran el Hospital de la Marina en Corrientes, el de Cerrito y el Hospital de Sangrue de la Escuadra, a bordo del navío hospital Onze de Junho.[6]​ En retaguardia, los principales hospitales militares eran los de Bahia, Florianópolis y Río de Janeiro, donde se creó también la Sociedade do Asilo de Inválidos da Pátria, encabezada por José Joaquim de Lima e Silva, hermano del Duque de Caxias.[10]

A diferencia de los restantes contendientes, Brasil contó desde 1867 con un cuerpo de enfermeras de la Hermandad de San Vicente de Paul.[11]

Pese a las críticas de la prensa brasileña de que los médicos de campaña no enfrentaban los riesgos en batalla y que la mortalidad en los hospitales era excesiva, 26 fallecieron en el conflicto y la mortalidad (13,6%) era normal para la época.[12]​ Destacó la participación del teniente médico João Severiano da Fonseca, quien sería con el tiempo considerado "Patrono" del servicio sanitario del ejército brasileño.

Fue también una acusación habitual que mientras los escasos médicos argentinos atendían heridos de sus aliados y paraguayos, los brasileños fueron muy poco colaboradores con sus aliados: «Sistemáticamente se negaron atender otros heridos que no fueran sus propios compatriotas, lo cual motivo una fuerte protesta por parte del Dr. Biedma».[13]

Las epidemias que afectaron sus tropas fueron las mismas que al resto de los contendientes. Una de las principales causas de la difusión de epidemias fue la costumbre generalizada, y según Caxias deliberada, especialmente entre los brasileños que hacían uso prácticamente exclusivo de los hospitales flotantes, de arrojar los cadáveres a los ríos y lagos.[6]

Sanidad Militar uruguaya[editar]

Si bien Uruguay contaba con un cuerpo de sanidad rudimentario, tras la guerra civil debió enfrentar el conflicto sin una organización adecuada y desde el inicio las tropas uruguayas de la División Oriental debieron recurrir sistemáticamente a la asistencia de los médicos argentinos.

Aunque no contara con un cuerpo de sanidad organizado, cuatro cirujanos de campaña (Pedro Olazábal, Tomás Lacueva y Cucarro, Federico Asnoldi y Cayetano Borda) acompañaban a las tropas orientales.[1]

Sanidad Militar paraguaya[editar]

Al igual que en otros aspectos logísticos (armerías, astilleros, fundiciones, fortificaciones) la sanidad militar del

Así, el Cuerpo Médico del Ejército Paraguayo estuvo a cargo del inglés Guillermo Stewart con el rango de Coronel de Sanidad, acompañado por los británicos Frederick Skiner, John Fox, George Barton y Jorge Federico Masterman (farmacéutico).[14]​ Stewart enseñó a 140 jóvenes rudimentos de medicina de campaña y los incorporó como practicantes con grado de alférez o teniente.[1]

En Humaitá se estableció el principal Hospital de Campaña, y en retaguardia los hospitales de Asunción del Paraguay.[1]​ En septiembre de 1865 el sarampión afectó a la División Sur y en marzo de 1866 la viruela pero al igual que para sus adversarios también el cólera el principal flagelo. Entre sus primeras víctimas se contaron los coroneles Francisco Pereira, jefe de caballerìa de vanguardia y Francisco González, comandante del 6° batallón.[14]

Notas y referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i Marcelo Gabriel Rodriguez, La Sanidad Militar Argentina durante la Guerra de la Triple Alianza, Hospital Militar Central, 2004
  2. a b De Marco, Miguel Ángel, La Guerra del Paraguay, Planeta, 1998
  3. Osvaldo Loudet, Los Medicos en los Ejércitos de la Libertad, Colección Academia Nacional de Medicina. Vol. I, 1978
  4. Lucilo del Castillo, Enfermedades reinantes en la Guerra del Paraguay Tesis Doctoral, 1870
  5. Eleodoro Damianovich, Algunos datos sobre la organización del Cuerpo de Sanidad en la Campaña del Paraguay, en las Guerras Civiles y la Frontera desde 1865 a 1895, Tesis de Doctorado, 1898
  6. a b c A marinha de guerra do Brasil e sua atuação no conflito da tríplice aliança
  7. Faculdad de Medicina da Bahia
  8. Câmara dos Deputados, Congresso Nacional, Brazil, Annaes do parlamento Brazileiro, Volúmenes 1-2, 1871
  9. Francisco Bonifàcio de Abreu
  10. A saùde na cidade do Rio de Janeiro
  11. Os médicos brasileiros na Guerra do Paraguai
  12. En la Guerra de Secesión fue del 6,5%, en la de Guerra de Crimea del 11,9% (Gran Bretaña) y 19,57% (Francia).
  13. Juan Ángel Golfarini, La Cartera de un Medico Cirujano, Buenos Aires, 1898
  14. a b La sanidad en la guerra contra la Triple Alianza

Bibliografía[editar]

  • Marcelo Gabriel Rodríguez, La Sanidad Militar Argentina durante la Guerra de la Triple Alianza, Hospital Militar Central, 2004
  • De Marco, Miguel Ángel, La Guerra del Paraguay, Planeta, 1998
  • Osvaldo Loudet, Los Médicos en los Ejércitos de la Libertad, Colección
  • Academia Nacional de Medicina. Vol. I, 1978
  • Lucilo del Castillo, Enfermedades reinantes en la Guerra del Paraguay Tesis Doctoral, 1870
  • Eleodoro Damianovich, Algunos datos sobre la organización del Cuerpo de Sanidad en la Campaña del Paraguay, en las Guerras Civiles y la Frontera desde 1865 a 1895, Tesis de Doctorado, 1898
  • Juan Ángel Golfarini, La Cartera de un Médico Cirujano, Buenos Aires, 1898
  • Câmara dos Deputados, Congresso Nacional, Brazil, Annaes do parlamento Brazileiro, Volúmenes 1-2, 1871
  • José Ignacio Garmendia, Campaña de Corrientes y de Río Grande: recuerdos de la guerra del Paraguay, Peusar, Buenos Aires, 1904
  • Isidoro J.Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo IV, Emecé, Buenos Aires, 2008, ISBN 978-950-620-257-6

Enlaces externos[editar]