Sancho Fernández de León

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Sancho Fernández de León «el Cañamero»
Infante de León
Reino de León.png
Información personal
Otros títulos Señor de Monteagudo y Aguilar
Nacimiento 1186
Fallecimiento 25 de agosto de 1220
Cañamero
Entierro Monasterio de Santa María de Perales
Familia
Casa real Casa de Borgoña (España)
Padre Fernando II de León
Madre Urraca López de Haro
Cónyuge Teresa Díaz de Haro
Descendencia Véase Descendencia

Sancho Fernández de León «el Cañamero» (1186 - Cañamero, 25 de agosto de 1220). Infante de León e hijo del rey Fernando II de León y de la reina Urraca López de Haro.

Fue señor de Monteagudo y Aguilar, y durante el reinado de Alfonso IX de León, que era su hermanastro, fue alférez del rey en dos periodos distintos y ocupó diversas tenencias.[1]

Orígenes familiares[editar]

Fue hijo del rey Fernando II de León y de su tercera esposa, la reina Urraca López de Haro, señora de Monteagudo y Aguilar. Sus abuelos paternos fueron el rey Alfonso VII de León, y su esposa, la reina Berenguela de Barcelona. Sus abuelos maternos fueron Lope Díaz I de Haro, señor de Vizcaya, Haro y Nájera, y su esposa Aldonza Rodríguez.

Fue hermanastro del rey Alfonso IX de León y hermano de García Fernández de León.

Biografía[editar]

Nació en el año 1186,[1]​ fruto de la relación extramatrimonial del rey Fernando II de León con Urraca López de Haro, aunque un año después de su nacimiento, en mayo de 1187, sus padres contrajeron matrimonio, quedando de ese modo su nacimiento legitimado, a diferencia de lo ocurrido con su hermanos García y Alfonso Fernández de León, quienes fallecieron antes de que sus padres contrajeran matrimonio.

Alfonso IX de León (Ayuntamiento de León). Sancho Fernández de León, que era su hermanastro, ocupó el cargo de alférez del rey y varias tenencias durante su reinado.

En mayo de 1187 el rey Fernando II, que ya había enviudado dos veces, primero de Urraca de Portugal y después de Teresa Fernández de Traba, contrajo matrimonio con la madre de Sancho, Urraca López de Haro, a quien donó los castillos de Aguilar y Monteagudo.[2]

La reina Urraca, que tenía conocimiento de que se acercaba el final de la vida de su esposo, Fernando II, quiso elevar al trono de León a su hijo Sancho, en perjuicio del infante Alfonso de León, hijo primogénito del rey y de la reina Urraca de Portugal. Para lograr su propósito, sostuvo que el nacimiento del infante Alfonso era ilegítimo, ya que el matrimonio de sus padres había sido anulado debido a los lazos de sangre existentes entre ambos cónyuges, y, al mismo tiempo, la reina propuso a su hermano Diego López II de Haro que se rebelase contra el rey de León a fin de que su hijo Sancho llegase a ser rey tras la muerte de su padre, a lo que su hermano se negó, aunque le comunicó que si era amenazada por el infante Alfonso intervendría en el conflicto.[3]

Debido a ello, el infante Alfonso abandonó la Corte leonesa y decidió trasladarse al reino de Portugal, a fin de ponerse bajo la protección de su abuelo, el rey Alfonso I Enríquez, aunque, según algunas crónicas, no llegó a abandonar el reino de León, pues cuando se hallaba en la frontera tuvo conocimiento de la defunción de su padre.[3]

La reina viuda se refugió en el reino de Castilla, donde reinaba Alfonso VIII de Castilla, sobrino de su difunto esposo, y confió la tenencia de sus castillos leoneses a su hermano el señor de Vizcaya, aunque Alfonso IX, temeroso del poder de la familia Haro, pactó con su primo el rey Alfonso VIII y atacó las fortalezas que la reina Urraca poseía en el reino de León, apoderándose de ellas,[2]​ después de un duro asedio en el que las guarniciones de ambas fortalezas se vieron obligadas a capitular debido a la falta de víveres.[3]​ Posteriormente, Alfonso IX de León concedió a Sancho Fernández los señoríos de Monteagudo y de Aguilar.

Durante el reinado de Alfonso IX, Sancho Fernández ocupó diversas tenencias,[1]​ ya que fue tenente de Montenegro y Sarria (1210-1211), Asturias (1213-1218), Extremadura (1213 y 1215), Rueda (1215), Robreda (1216), León (1213-1218), Benavente (1218) y Zamora (1214-1218).[1]​ Además, fue alférez del rey Alfonso IX en 1213 y posteriormente, después de un intervalo en el que dicho cargo fue ocupado por García Gutiérrez,[1]​ volvió a desempeñarlo entre 1213 y 1218.).[1]

Participó en la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, al lado de su tío, el adalid de esta batalla Diego López II de Haro.

El infante Sancho Fernández se enemistó posteriormente con Alfonso IX de León y abandonó su reino, a fin de dirigirse al reino de Marruecos. Por ello, se dirigió a la ciudad de Toledo y reunió un numeroso grupo de hombres, que algunos autores elevan a la cifra de cuarenta mil hombres, a los que el infante Sancho comunicó que el rey de Marruecos les concedería riquezas por acompañarle, y que la paga que recibirían les aguardaba en la ciudad de Sevilla, pero este último, según refiere el historiador Juan de Ferreras en su obra Historia de España, basándose en los Anales Toledanos, con el propósito de que sus acompañantes no descubrieran que lo que les había prometido era un engaño, se dirigió junto con ellos al municipio cacereño de Cañamero, donde se apoderaron del castillo de la localidad, aunque la mayoría de sus acompañantes, desengañados, abandonaron al infante Sancho, que fortificó el castillo de Cañamero y desde allí, atacó las tierras cristianas y musulmanas colindantes.[4]

El infante Sancho falleció el 25 de agosto de 1220, a los treinta y cuatro años de edad, como consecuencia del ataque de un oso, que le mató cuando salió a cazar, en la localidad de Cañamero.[5]​ Dos días después de su defunción, el gobernador musulmán de Badajoz se apoderó del castillo de Cañamero y asesinó a todos los cristianos que habitaban en él.[4]

Sepultura[editar]

Sus restos mortales fueron trasladados desde el municipio de Cañamero a la localidad palentina de Perales, donde recibieron sepultura en el desaparecido monasterio de Santa María de Perales.[1]​ Según el testimonio de Pellicer, en el sepulcro aparecía representado el infante Sancho con un venablo en la mano y peleando con un oso, y estaba adornado con escudos del reino de León.[6]​ El epitafio indicaba que allí estaba sepultado el infante Sancho Fernández, hijo del rey Fernando II de León y de su tercera esposa, Urraca López de Haro, y que había sido muerto por un oso en Cañamero en el año 1220 y, de ser ciertos los datos consignados en el epitafio del sepulcro del desaparecido monasterio de Perales, dicho sepulcro debió ser labrado durante el reinado de Alfonso IX de León, hermanastro del infante Sancho Fernández.[6]

Matrimonio y descendencia[editar]

Contrajo matrimonio con su prima hermana Teresa Díaz de Haro, hija de Diego López II de Haro, señor de Vizcaya y conde de Haro, y de su segunda esposa, Toda Pérez de Azagra. Fruto de dicho matrimonio nacieron tres hijos:


Predecesor:
García Gutiérrez
Alférez del rey
1213
Sucesor:
García Gutiérrez
Predecesor:
García Gutiérrez
Alférez del rey
1213-1218
Sucesor:
Juan Fernández de Limia

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Salazar y Acha, 2000, p. 427.
  2. a b Arco y Garay, 1954, p. 168-171.
  3. a b c Mellado, 1854, p. 298.
  4. a b Ferreras, 1720, p. 85.
  5. Valverde, 2009, p. 967.
  6. a b Menéndez Pidal, 1973, pp. 393.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]