Saludo fascista

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Mujeres saludando a tropas nazis en 1938.

El saludo fascista es el saludo que utilizan en la actualidad los seguidores de los movimientos de dicha ideología. Es una variante del saludo romano, y fue adoptado por el Partido Nacional Fascista y la Italia fascista de Benito Mussolini, por el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán y la Alemania nazi bajo el mando de Adolf Hitler y por la Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y la dictadura de Francisco Franco en España. Otros partidos políticos y regímenes de este mismo entorno lo han utilizado también.

Descripción[editar]

Para realizar el saludo fascista, el brazo debía colocarse en un ángulo de alrededor de 40º sobre la horizontal, y apenas ladeado hacia la derecha. En la Alemania nazi casi siempre se acompañaba con la frase Heil Hitler!, pronunciada con voz firme y clara. Normalmente se usaba para despedir a los soldados nazis. Si el saludo se realizaba mientras se estaba frente a un oficial superior, los talones podían ser golpeados entre sí simultáneamente. En mítines y concentraciones, los brazos de la multitud también podían estar elevados, al grito de Sieg Heil.

En España, fue adoptado por Falange Española, aunque se diferenciaba del saludo nazi en que no era tan rígido. Acompañado de este, se solía gritar "Arriba España", que fue un grito en el bando sublevado durante la Guerra Civil Española y el franquismo.

Historia[editar]

Orígenes[editar]

Estatua de Augusto, Vestido de soldado con toga de civil hace gesto de paz

En la Columna de Trajano, en Roma, aparecen diversos ejemplos de «saludo romano», en relieves donde se muestra legionarios saludando al emperador, así como en las estatuas de algunos emperadores como Augusto, o en la estatua ecuestre de Marco Aurelio. También existe un relieve del siglo II d. C. hallado cerca de Éfeso donde aparece este saludo en la ilustración de los funerales de un oficial militar, siendo posible ver a manera de saludo brazos extendidos hacia adelante, con la palma de la mano abierta y hacia el suelo, en un ángulo de 45 grados.

Con la desaparición del Imperio romano también desapareció la costumbre del «saludo romano», pero ésta fue recuperada en motivos pictóricos desde el siglo XVIII, cuando en pleno auge de la Ilustración los intelectuales y filósofos revaloraron las instituciones tradicionales de la antigua República Romana y entre ellas le dieron al extinto «saludo romano» un significado cívico o heroico.

Prueba de ello se encuentra en las pinturas de estilo neoclásico del francés Jacques-Louis David, como Juramento del Juego de Pelota de 1792 donde se muestra a los revolucionarios franceses haciendo el saludo romano o el Juramento de los Horacios de 1784, presentando con este mismo gesto a un episodio legendario de Roma. Inclusive en 1810, en pleno régimen de Napoleón Bonaparte, David pintó por encargo gubernamental La distribución de las águilas mostrando al propio Napoleón I entregando estandartes con figuras de águilas a los regimientos del ejército francés, cuyos soldados realizan el saludo romano. Estas pinturas de David inspiraron posteriores ilustraciones a lo largo del siglo XIX en toda Europa, mostrando nuevamente el «saludo romano» como elemento solemne, aunque en situación de servir como señal de juramento antes que un saludo propiamente dicho.

Italia fascista[editar]

Con la subida al poder de Mussolini, se empezaron a recuperar símbolos romanos para utilizarlos como propios, al afirmar que el imperio italiano era el segundo Imperio Romano. Por lo tanto como saludo de respeto y lealtad hacia él se recuperó el saludo romano.

Con la expansión del fascismo hacia otro países, el saludo se copió (como en la Alemania Nazi), siendo a partir de entonces identificado con grupos y regímenes de extrema derecha.

Usos durante el Tercer Reich[editar]

Durante el periodo que va desde 1933 hasta 1945, el saludo Heil Hitler! ('¡Salve Hitler!')[1] se hizo muy común en los círculos sociales alemanes y fue empleado por los ciudadanos procedente de los cuerpos superiores de las Waffen-SS (oficiales de alto rango). Hitler prefirió que se le saludara como Heil, mein Führer! o simplemente Heil!. El empleo de Sieg Heil! o '¡Salve Victoria!' fue muy común durante el periodo nazi, y se pronunciaba sobre todo durante los discursos de Hitler. Era muy común que se repitiera tres veces en la forma de un canto coral: Sieg...Heil! Sieg...Heil! Sieg...Heil! Heil Hitler!.

Tras el complot del 20 de julio en 1944, las fuerzas militares del Tercer Reich ordenaron reemplazar el saludo ordinario militar por la versión de saludo a Hitler. La orden tuvo su fecha efectiva el 24 de julio de 1944, 4 días después del atentado a la vida de Hitler en Rastenburg. Previo a esta situación, el saludo a Hitler era opcional en las fuerzas militares alemanas, y a partir de esta fecha se estableció como saludo oficial.

Uso en España[editar]

Falange Española, el partido fundado por José Antonio Primo de Rivera en 1933, comenzó la utilización del saludo fascista, denominado "saludo íbero" por sus dirigentes. Tras la unificación de los movimientos tradicionalistas y falangistas en un partido único, FET de las JONS, y en particular tras terminar la Guerra Civil, el saludo se convierte en uno de los símbolos del llamado Movimiento Nacional. Entre el 17 de julio de 1936 y el 11 de septiembre de 1945 el saludo fue obligatorio en todo el territorio nacional. Tras la derrota del Eje en la Segunda Guerra Mundial, el saludo deja de tener carácter oficial, con el fin de dar buena impresión a los países vencedores de la guerra. Por ejemplo, en la película española de exaltación franquista, Raza, se eliminaron todas las escenas donde los militares del bando sublevado saludan con el brazo en alto. No obstante, en las multitudinarias concentraciones convocadas por el régimen en honor a Franco, los asistentes alzaban el brazo derecho al entonar el Cara al sol como adhesión al régimen.

En 1976, con la dimisión del presidente Carlos Arias Navarro, el saludo pierde su carácter "semioficial" de facto.

Tras 1945[editar]

El saludo romano, sobre el que se fundamentó el saludo a Hitler, se empleó en diferentes países así como con diferentes propósitos durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, el saludo Bellamy, empleado en Estados Unidos como Juramento de Lealtad a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, fue una versión del saludo romano con algunas similitudes al saludo nazi. El saludo Bellamy fue abandonado desde el año 1942 a causa precisamente de su similitud. Lo mismo ocurrió con otros saludos y formas de saludo basadas en el saludo romano a través del mundo. En Chile,[cita requerida] y México[cita requerida] se utiliza como saludo el saludo romano durante el Juramento a la Bandera.

El saludo tal y como es conocido está prohibido en Alemania y Austria desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Una versión del saludo empleada por Michael Kühnen emplea un pulgar extendido. Actualmente en Alemania utilizar la expresión ”Sieg Heil” es un delito, excepto que sea con fines educativos, científicos o artísticos.[cita requerida]

Referencias[editar]

  1. La palabra en otros idiomas como inglés se puede traducir como hale, en el sentido de prosperidad. La palabra tiene un cierto significado como "saludo" y "honor".

Bibliografía[editar]

  • Tilmann Allert: Der Deutsche Gruß. Geschichte einer unheilvollen Geste. Eichborn Berlin, Berlin 2005, ISBN 3-8218-5761-7
  • Karl Prause: Deutsche Grußformeln in neuhochdeutscher Zeit, Breslau 1930. (Es uno de los primeros expertos en abordar este tema)

Véase también[editar]