Roscón de Reyes


El roscón de Reyes (conocido en algunos países de Hispanoamérica como rosca de Reyes, rosca de Pascua o pastel de Rey) es un bollo elaborado con una masa dulce con forma de toroide adornado con rodajas de fruta confitada, escarchada, o cristalizada de colores variados, y se introduce en su interior una pequeña sorpresa. Puede rellenarse de nata montada, crema, cabello de ángel, moca, trufa o chocolate.
Normalmente contiene una figurita de cerámica o de plástico escondida en la masa, que los comensales se encuentran en alguna rebanada. También se introduce un haba seca y es tradición que aquel que encuentre el haba pague el roscón. El roscón de Reyes se sirve la noche de Reyes (5 de enero) y el día de Reyes (6 de enero).
El roscón es un dulce navideño característico de la gastronomía francesa y española, pero por influencia este bollo navideño se sirve igualmente en otros países hispanohablantes (principalmente en México y Guatemala[1]), así como en Bélgica y Portugal. La masa con la que suele estar elaborado se aromatiza con agua de azahar, que le proporciona un aroma característico. En la ciudad de Nueva Orleans, en el Estado de Luisiana, se come una variante llamada King cake desde el 6 de enero hasta el Martes de Carnaval.[2]
Historia
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Aunque en Francia la Epifanía se asocia comúnmente con la galette des rois, un hojaldre relleno de crema de almendras típico de Bélgica, Flandes y el norte galo, en el centro y sur del país se prefería la couronne o gâteau des rois (pastel de reyes), un dulce de masa brioche en forma de corona. Esta variante, favorita de los monarcas franceses y documentada en Versalles desde 1684, fue la que cruzó los Pirineos hacia España gracias a Felipe V, el primer rey borbón español y nieto de Luis XIV.[3]
Según el gastrónomo gaditano Dionisio Pérez en su obra La cocina clásica española (1936), Felipe V celebraba la Epifanía en Madrid al estilo francés, probablemente con este pastel. La tradición incluía esconder un haba en su interior, rememorando las saturnales romanas, donde el afortunado se convertía en rey o reina efímero, alterando jocosamente las normas de la corte durante el día. Sin embargo, esta costumbre no trascendió más allá de los muros del Palacio del Buen Retiro.
A inicios del siglo XIX, el pastel de Reyes era prácticamente desconocido en España. Su popularización llegó con la fiebre por las modas gastronómicas francesas tras la Revolución francesa, que no logró erradicar este dulce aristocrático. La primera mención en prensa española data de 1848, en el diario El Español, donde se describe un «gran bizcocho que llaman torta de reyes» con un haba o almendra oculta para designar al soberano de la reunión. Se recomendaba comprarlo en la pastelería de la Fonda de San Luis, en la calle Montera 27 de Madrid, regentada por el francés Soulant, competidor de Lhardy. Esta fue la primera adaptación española del gâteau des rois.
Las primeras tortas de Reyes deleitaron a aristócratas y burgueses adinerados, ansiosos por imitar el refinamiento francés. Se consumían en bailes, banquetes y reuniones vespertinas de víspera de Reyes. Entre los pioneros destacan nobles como los duques de Alba, vinculados a la corte parisina a través de la emperatriz Eugenia de Montijo. Francia dictaba el buen gusto en literatura, moda y cocina, inundando España con influencias galas.
En 1867, José González de Tejada lamentaba en Memorias de un viaje al interior de España cómo las tradiciones autóctonas —como los «estrechos», «años» y motes navideños, juegos de sociedad con poesías y representaciones— eran suplantadas por el gâteau des rois o roi de la fève (rey de la haba). La haba humilde dio paso a premios lujosos como monedas, joyas o figuras de porcelana en eventos de la alta sociedad. El gâteau se preparaba en cocinas privadas o se adquiría en confiterías selectas, siempre fiel a recetas francesas por su aura refinada. No fue hasta 1885 cuando, gracias a establecimientos como Prast, Viena Capellanes o La Mallorquina, comenzó a llamarse «roscón». En 1895, Ángel Muro publicó la primera receta española en su obra: un pastel sin agujero, horneado en molde.
La versión moderna, con agua de azahar, ralladura de limón y frutas confitadas, apareció en 1901 en El arte culinario de Adolfo Solichón, francés exempleado de Lhardy y pastelero real.[3]
Expansión a otras culturas
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En la cocina lusa este bollo se conoce como Bolo Rei y aunque no es igual en ingredientes, la costumbre sí lo es.
El pastel que se hace en los países hispanos tiene forma de rosca, e imita más o menos una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y que tenía escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor.[cita requerida]
En México, la tradición fue importada en el siglo XVI desde España, y es costumbre en muchos sitios del país merendar la rosca de Reyes con chocolate caliente o con atole, además de adornarla con miel y frutos del desierto, como dátiles, ate, higos y franjas de una pasta dulce formada por manteca, azúcar y harina. El adorno de la rosca es emblemático en México y hasta hace pocos años se le adornaba también con acitrón, sin embargo, el cactus, biznaga de dulce, que constituye la materia prima fue declarada en ese país como una especie en extinción.[4][5] Debido a su popularidad se han buscado alternativas para evitar suprimir el acitrón desarrollándose sustitutos a base de nopal, jícama y betabel, siendo en años recientes más común el uso de ate.[6] Su consumo se maximiza el 6 de enero[7] y antecede a la festividad de la Candelaria, fecha en que se ofrecen tamales a los compañeros de rosca, el anfitrión es señalado por encontrar la figura del niño al degustar la rosca por el día de reyes.[8]
Servir la rosca o el roscón
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El roscón de Reyes original (o clásico) no suele llevar ningún acompañamiento o ingrediente añadido pero desde el último tercio del siglo XX se preparan variedades con nata, crema, crema de chocolate o cabello de ángel en su interior, y suele contener uno o más regalos según el tamaño del roscón, y un haba.[9]
El haba
[editar]En España es tradición que el roscón contenga un haba, que al ser encontrada determina quien es el rey de la reunión. Pero hay lugares de España en los que hasta se ha llegado a insertar dentro del roscón dinero en efectivo, haciendo que la sorpresa de la persona que lo recibe sea aún mayor. En cambio en otros lugares la tradición es que cuando encuentras el haba has de pagar el roscón o si no pagar el próximo, mientras que se inserta una figurilla que es la que da el derecho a ser el coronado.[10]
El niño o muñeco
[editar]En México y Guatemala, la representación de la Natividad se incorpora a la «rosca de reyes», y se incrustan en el pan uno o más muñequitos alusivos a Jesucristo, lo que simboliza que el niño tuvo que ser escondido y protegido de la matanza de Herodes. Originalmente, el muñeco se hacía de porcelana o de cerámica, y actualmente es de plástico resistente al calor. Habitualmente, la cantidad de muñecos en el pan dulce varía en función del tamaño de la rosca, aunque puede solicitarse una cantidad determinada e incluso no tener ninguno. La rosca no se consume en solitario sino que es un evento que se comparte en reunión con tal fin, dicha reunión se basa en el consumo de la rosca acompañada de chocolate caliente. En ella, cada comensal corta su propio trozo de rosca y la persona que al partir su trozo encuentra el muñeco se compromete a dar una fiesta y preparar tamales para todos los presentes durante el Día de la Candelaria (2 de febrero), reuniéndose en esa fecha nuevamente el grupo.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Martínez, Brenda (02/01/2020). «¿Cómo se originaron las tradiciones del Día de los Reyes Magos?». Prensa Libre.
- ↑ Layla Eplett (4 de marzo de 2014). «Three Men and a Baby: A Brief History of King Cakes». Scientific American, Blog Network.
- ↑ a b Pérez de Arlucea, Ana Vega (4 de enero de 2019). «¿Conoces el aristocrático origen del roscón de Reyes?». La Voz de Galicia. Sabe bien. Consultado el 20 de noviembre de 2025.
- ↑ Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (19 de diciembre de 2017). «Acitrón, producto de un cacto globoso en peligro de extinción». Consultado el 5 de enero de 2019.
- ↑ «¿De dónde viene el acitrón?». Animal Gourmet. Consultado el 6 de enero de 2014..
- ↑ Vudoyra, Miguel Ángel M. (2012). «Chiles en nogada y rosca de reyes sin acitrón». Claustronomía Revista Gatronómica Digital. Universidad del Claustro de Sor Juana. Consultado el 5 de enero de 2019.
- ↑ Castillo, Mariana (27 de diciembre de 2018). «Hábitos de consumo de la rosca de reyes en México». PYMES Tu Negocio. Blog. Sección Amarilla. Consultado el 5 de enero de 2019.
- ↑ «¿Por qué comemos tamales el Día de la Candelaria?». México Desconocido. G21/ Iasa Comunicación. 23 de enero de 2017. Consultado el 5 de enero de 2019.
- ↑ «El roscón sobrevive a la crisis.»
- ↑ «Roscón de reyes: ¿qué significa el haba?». El Diario Vasco. 18 de diciembre de 2020. Consultado el 13 de enero de 2023.
Enlaces externos
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