Roman courtois

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Esta representación une los dos elementos de que trata el típico roman courtois: el amoroso y el guerrero o aventurero. La obra se titula "¡Buena fortuna!", y es un óleo sobre tela de Edmund Blair Leighton, 1900.
Los amantes medievales, iluminación del codex Manesse que ilustra una famosa leyenda sobre el poeta romano Virgilio, al que se consideraba en la Edad Media como un mago y que fue colgado de una almena cuando pretendía yacer con una dama

Un roman courtois, en francés (la traducción más aproximada sería "novela caballeresca" o novela cortesana, pero por este sintagma se entiende un concepto distinto y cronológicamente posterior) es un relato extenso escrito en los siglos XI.º y XII.° de la Edad Media en versos octosílabos o en prosa. Se dirigía a un ámbito nobiliario y sus protagonistas eran caballeros que luchaban por sus damas; representaban el concepto de amor cortés que aparece asimismo en la poesía trovadoresca de su tiempo.

A diferencia de la épica de los cantares de gesta que inspiró la llamada materia de Francia, el roman courtois toma como inspiración las llamadas materia de Roma (entendiendo por tal la historia de Roma o Grecia) o materia de Bretaña (la literatura artúrica o relacionada con las antiguas leyendas del rey Arturo y los caballeros de la mesa (table, en francés) redonda).

Historia[editar]

Los orígenes del roman courtois se encuentran en la corte de Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania. En este entorno, al que asistieron los principales poetas de la lengua de oc, creció el interés por la poesía en lengua vernácula que, exaltando leyendas sobre el origen de la dinastía real inglesa, dio origen a la narración extensa (roman) en verso. Uno de los primeros frutos fue Le roman de Troie de Benoît de Sainte-Maure, donde se intenta unir el origen de los monarcas Plantagenet a los héroes troyanos.

Le roman de Bruit (1155) de Robert Wace puso la primera piedra para el desarrollo del género, en el que alterna la narración de aventuras con la temática amorosa.

Características[editar]

La figura del héroe[editar]

Dentro de la novela cortesana los personajes se comportan como se espera en una sociedad cortés idealizada, y más que estar dispuesto a sacrificar su vida en interés colectivo, como el caballero francés Orlando o Roldán, que luchó mucho tiempo contra los sarracenos para liberar los territorios ocupados por ellos, está dispuesto a sacrificarse por su dama según los ideales del amor cortés. El héroe de los cantares de gesta se refina en el ámbito cortesano y para lograr sus ideales, además de la habilidad en la caballería, debe ostentar las virtudes cortesanas del amor, la fidelidad y la bondad.

La interpretación del ideal[editar]

Los acontecimientos de las novelas oscilan en un amplio rango en los ámbitos del amor y la magia, en lugar de los valores épicos y religiosos típicos del cantar de gesta popular. Los contenidos están vinculados principalmente al ciclo bretón o artúrico. Los caracteres actúan según los principios de la vida cortesana, en la que sobresale la servidumbre a la soberanía, el honor y los ideales caballerescos.

Además de amor, interpretado de acuerdo con la concepción que se define precisamente como amor cortés, se muestran los valores típicos de la sociedad caballeresca: el deseo de aventura, la exaltación del valor individual, la idealización del carácter noble en comparación con el "villano". El propósito de los textos era, sobre todo, el entretenimiento de un público de personas de gusto aristocrático y refinado.

Las novelas, escritas en lengua de oil, en un primer momento fueron compuestas en verso y a continuación, en el siglo XIII, comenzaron a ser escritas en prosa. Fueron diseñadas para la lectura privada y silenciosa, no para la recitación pública, como el cantar de gesta. Una prueba de este modo de lectura se produce en el famoso episodio de Paolo y Francesca en el Canto V del Infierno de Dante Alighieri:

"Un día la lectura por placer
de Lancelot, al Amor le hizo entrar
estando solos y sin ningún temor"
(Dante, Infierno, V , vv. 127-129)

Entre los autores más famosos de los romances cortesanos debe ser recordado Chrétien de Troyes . Que a finales del siglo XII escribió cinco novelas sobre los Caballeros de la mesa redonda, incluyendo Lancelot du Lac.

Otra muy famosa novela está dedicada a la leyenda de Tristán e Isolda, también llamada Iseo. También está conectada al ciclo bretón. Mientras que el Tristán de Chrétien de Troyes se ha perdido, quedan fragmentos de textos sobre esta leyenda escritos por Béroul y Thomas de Inglaterra. Y hay traducciones y reconstrucciones en muchos idiomas del norte de Europa, así como una versión en la lengua vernácula originaria de la Toscana-Umbría, descubierta en la Biblioteca Riccardiana de Florencia.

El roman courtois[editar]

La novela cortés utiliza la lengua romance (de ahí el nombre del género) y al principio se escribió en versos octosílabos; luego se hizo en una prosa dominada por lo fabuloso y la galantería. Hacia el final del siglo XI, los escritores renovaron la materia, incurriendo frecuentemente en anacronismos, incorporando leyendas grecolatinas antiguas (Le roman d'Alexandre, Le roman de Troie) o bretonas (leyendas sobre hazañas del rey Arturo y los caballeros de la mesa (table) redonda) Estas obras representaban una transición entre la épica popular y el ámbito cortesano. En las novelas cortesanas todas las hazañas caballerescas estaban diseñadas para complacer a la señora y hacer valer las cualidades individuales del héroe. El adjetivo "amable" (que se entiende como "formado en la corte") sirven para entender el contexto de esta narrativa aristocrática. El guerrero es también un perfecto cortesano que entiende el refinado lenguaje del amor trovadoresco. El "héroe amable" se debate entre dos ámbitos: el amor y la aventura. Lo maravilloso y sobrenatural y lo cristiano son elementos constantes. La naturaleza y algunos caracteres se describen en detalle. Y la vida material concreta de la época está presente de forma realista en forma de descripción de castillos, impedimenta militar, vestuario, torneos y ceremonias, representando una novedad respecto a la épica.

Durante la segunda mitad del siglo XII.º, los autores más reconocidos son: Béroul (Tristán), Tomás de Bretaña (Tristán), Chrétien de Troyes (Tristán, Lancelot, El caballero del León, Perceval) El Roman de la Rose tiene un lugar especial en la literatura courtoise. Es una obra de finalidad didáctica compuesta en dos partes y escrita a cuarenta años de distancia, ya en el siglo XIII.° por dos autores diferentes, Guillaume de Lorris y Jean de Meung. En esta novela el protagonista va en busca de amor y verdad. Es un sueño simbólico ordenado alrededor del símbolo central de la rosa, representante de la feminidad que hay que vencer. Tras el éxito de la novela, la alegoría se convierte en una de las principales formas de expresión a través del género literario del sueño o visión y las historias de aventuras. Las novelas de Chrétien de Troyes fueron también muy famosas e, imbuidas de ideales cristianos, se popularizaron en ese momento. Especialmente Yvain o El caballero del León, o Lancelot, El caballero de la carreta, o Perceval o el cuento del Grial.[1][2]

Ejemplos de roman courtois[editar]

Materia de Roma[editar]

  • Le Roman de Thèbes (1150).
  • Le Roman d'Énéas (1160).
  • Le Roman de Troie (1160).

Materia de Bretaña[editar]

  • Tristán e Isolda (1170 a 1190).
  • Las novelas de Chrétien de Troyes (1135-1181)
  • Le Chevalier au papegau (siglo XV)

Bibliografía[editar]

  • Philippe Menard, Le rire et le sourire dans le roman courtois en France au Moyen Âge (1150-1250), Coll. publications romanes et françaises, CV, Genève, Librairie Droz, 1969.
  • Charles Baladier, Aventure et discours dans l'amour courtois, Éditions Hermann, 2010, ISBN 2 7056 7022 1 978 2 7056 7022 1.

Referencias[editar]