Rodolfo Rodríguez "El Pana"

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Rodolfo Rodríguez "El Pana"
Nombre Rodolfo Rodríguez
Alias El Pana
El Brujo de Apizaco
Nacimiento 2 de febrero de 1952
Apizaco, Tlaxcala, Bandera de México México
Fallecimiento 2 de junio de 2016
Guadalajara, Jalisco, Bandera de México México
Nacionalidad Mexicano
Carrera
Ocupación Torero
Alternativa 18 de marzo de 1979 en la Plaza de Toros México, Ciudad de México

Rodolfo Rodríguez «El Pana» (Apizaco, Tlaxcala, México, 2 de febrero de 1952 - Guadalajara, Jalisco, 2 de junio de 2016) fue un torero mexicano que falleció a los 64 años después de 32 días de hospitalización como consecuencia de un accidente sufrido durante una corrida de toros en Ciudad Lerdo, Durango (México).

En 2010, el cabildo del Ayuntamiento de la Ciudad de Apizaco, determinó que la Plaza Monumental de Toros de esta ciudad llevara su nombre.[1]

Era también conocido como "El brujo de Apizaco".[2]

Biografía[editar]

Nació en la ciudad de Apizaco, Tlaxcala el 2 de febrero de 1952. Fue hijo de un policía judicial que fue asesinado cuando él tenía tres años de edad. Su mamá se casó de nuevo y tuvo siete hijos. Rodolfo tuvo que hacer de todo para apoyar a su madre. Un hombre de mucho esfuerzo, autodidacta, porque apenas estudió la primaria y quizá un poco de secundaria. Con estas características, "El Pana" hablaba el inglés, portugués y francés. En su juventud, se cuenta que Rodolfo Rodríguez tuvo diversos oficios como sepulturero y vendedor de gelatinas, pero su oficio de panadero sería el que le dio origen a su famoso apodo, con el cual sería conocido en la fiesta brava. Sus palabras aunadas al temple de su arte, le llevaron a ganarse al público. Tomó la alternativa el 18 de marzo de 1979 en la Plaza de toros México, donde hubo un lleno, fruto del eco de sus novilladas. Pero irónico, la misma voz satírica le trajo problemas con muchos empresarios los cuales le cerraron las puertas. Usualmente toreaba con un puro en la boca.[1]

Siempre polémico[editar]

En octubre de 1977 salta del tendido hacia el ruedo de la Plaza México, un figura espigada que portando una camisa blanca anudada en la cintura y tocado con una gorra. Ralizó pases de rodillas al gran toto llamado Pelotero de San Martín al que El "Capitán" indultaría. Se trataba del tlaxcalteca Rodolfo Rodríguez quién al lanzarse de espontáneo también surgió a la palestra en busca de una oportunidad para torear en la temporada. Y repitió la acción en otros cosos del país hasta que consiguió resultados.

Logró debutar en el máximo coso del país durante un tercer festejo de la siguiente temporada novilleril. Era el 6 de agosto de 1978 y su presencia se saldó con el corte de dos orejas al astado Reyezuelo de Santa María de Guadalupe en una novillada de selección con otros cinco toreros. Ese fue el principio de una temporada en la que Rodolfo se convertiría en la revelación, toda vez que tras ese triunfo fue incluido de nueva cuenta al domingo siguiente enla primera de las nueves tercias que torearía en ese ciclo. El balance fue de vuelta al ruedo y la clavícula luxada.

Regresó para la séptima fecha y suma otras dos orejas del toro Donato de La Paz. Para ese momento ya se había ganado el cariño y la admiración de la masa que se identificaba con ese tlaxcalteca que enmarcaba al antihéroe, dispuesto a hacer lo imposible para lograr su sueño a pesar de las limitaciones que la vida le había puesto enfrente. Con carisma y con ambición, llegando a la plaza en calesa entre el hubo de puros enormes, ternos decolorados y mordiendo bolillos, se fue abriendo paso. En su repetición estuvo a punto de cortar un rabo, sin embargo, falló con la espada. Esa falta de destreza con el acero también le complicó el panorama al momento de obtener resultados en oras tardes.

El 3 de diciembre de 1979, El Pana alternó en el cartel por el Estoque de Plata, que se le entregaba al mejor novillero de México. El tlaxcalteca alternó junto a Martin Agüero, Angel Majano, Alfonso Hernández, y César Pastor, todos con novillos de San Marcos. En esos festejos, el trofeo en disputa se le entregaba por aclamación a los novilleros. El Pana y Pastor eran los más vitoreados y el trofeo se declaró desierto. Días después, la Asociación de Matadores tomó la decisión de entregarle el reconocimiento a Pastor. Evidentemente que este último torero no tuvo el carisma del Pana.

Muerte[editar]

Rodolfo Rodríguez "El Pana" falleció después de 32 días de hospitalización por las complicaciones neurológicas originadas cuando fue embestido y lanzado por los aires por un toro en una corrida en Ciudad Lerdo, Durango, el 1° de mayo. La lesión medular cervical severa originó fracturas de tres vértebras cervicales, evolución a un choque medular severo, pérdida del automatismo respiratorio y paraplejía. Recibió asistencia mecánica ventilatoria siendo trasladado al Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco, a la unidad de Terapia Intensiva. Ahí se realizó traqueotomía para facilitar su ventilación y manejo de secreciones. Pero el deterioro medular fue severo y crítico y prácticamente con dependencia total del ventilador mecánico. Desarrolló una neumonía y finalmente empezó a desaturar a nivel pulmonar, presentando paro cardiorrespiratorio irreversible y refractario a las maniobras de resucitación utilizadas en estos casos. Falleció a las 18:45 hrs. del 2 de junio de 2016. Fallecía uno de los toreros más polémicos y carismáticos de México.

Ironías[editar]

  • El Par de Calafia fue una de sus ocurrencias con las banderillas, arqueando esa espalda que se mantenía firme pese al paso de los años, pero que fue la gran víctima aquella trágica tarde.
  • Decía orgulloso que él había sido un obrero más, para abrirse paso en la vida. El último toro que mató ese día poniéndole solo la espada, como él mismo enseñaba tenia por nombre Obrero
  • El toro que sentenció sus últimos días y hacia alusión a uno de sus oficios como el hacer pan, tenía como nombre Pan Francés.
  • Un toro, ese animal que el diestro decía que se mataba solo, el que aseguraba que no era su enemigo, sino un compañero en la suerte, lo dejó mál al arrojar por los aires su cuerpo de 64 años.
  • También es cierto que el matador aún toreaba porque no se le daba guardar peso sobre peso, dado que la bohemia fue siempre una tentación crónica.
  • Algunas de sus cenizas fueron esparcidas en ganaderías, como la de Zacatepec.

Referencias[editar]

  1. a b «Sensible despedida a "El Pana"». El Universal. 3 de junio de 2016. Consultado el 4 de junio de 2016. 
  2. «Murió "El Pana"; se fue el bohemio a los 64 años». Excelsior. EFE. 3 de junio de 2016. Consultado el 4 de junio de 2016.