Ricardo Castro Beeche

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Ricardo Castro Béeche (San José, 11 de abril de 1894 - 9 de octubre de 1967) fue un abogado, diplomático y periodista costarricense.

Biografía[editar]

Hijo de Roberto Castro Solera y Mercedes Béeche Argüello —hermana de Octavio Béeche, canciller de Costa Rica de 1930 a 1931— Ricardo Castro cursó sus estudios primarios en la Escuela Buenaventura Corrales y la secundaria en el Liceo de Costa Rica; posteriormente se graduó como Licenciado en Leyes en la Escuela de Derecho.

Alternó la vida pública con el periodismo. En 1915 empezó su carrera en la vida pública nacional como cónsul general de Costa Rica en Nueva York. En 1924 fue diputado suplente en el Congreso y a la vez secretario particular del presidente Ricardo Jiménez Oreamuno en el mismo período. Fue nombrado Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores y Carteras anexas (Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia), en 1927.[1]

Entre 1928 y 1934 fue director y gerente general del Diario de Costa Rica; diputado nuevamente durante dos períodos consecutivos (1930-1934 y 1934-1938), presidente del Congreso entre 1935 y 1936, además de embajador especial Washington y México (1936-1940).

Volvió al periodismo en 1946 como gerente del periódico La Nación, puesto que desempeñó hasta 1966; sustituyó Sergio Carballo como director del mismo en 1950. En este mismo año fue nombrado presidente de la Junta de Directores del Instituto Nacional de Seguros. En el bienio 1960-1961 presidió la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

En 1966 fue elegido miembro de la Academia Costarricense de la Lengua, pero falleció antes de tomar posesión de la silla correspondiente.

Fue director de la La Nación hasta el 9 de octubre de 1967, fecha en que iba a asistir a la Conferencia Anual de la Sociedad Interamericana de Prensa, en San Juan, pero murió de manera trágica en un accidente aéreo del vuelo regular de LACSA.[2] Pocos minutos antes de llegar a las Islas Caimán el avión, que viajaba a una altura de 27 000 pies, se precipitó en un violentísimo descenso al encontrar en su trayecto una bolsa de aire enrrarecido, cuando alcanzó 14 000 pies se estabilizó bruscamente, lo que provocó que Castro y otro pasajero fallecieran.

Referencias[editar]

  1. «50 años. Cinco acentos», esbozos biográficos de los directores de La Nación en sus 50 años de existencia; La Nación, 1996; acceso 24.12.2016
  2. «Un arranque visionario», suplemento Proa de La Nación, 26.10.2006; acceso 24.12.2016