Remache

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Roblones Sólidos.
Varios Remaches ciegos con mandriles de estiramiento (En:pop-rivets) de distintos tamaños.

Un remache o roblón es un elemento de fijación que se emplea para unir de forma permanente dos o más piezas. Consiste en un tubo cilíndrico (el vástago) que en su fin dispone de una cabeza. Las cabezas tienen un diámetro mayor que el resto del remache, para que así al introducir este en un agujero pueda ser encajado. El uso que se le da es para unir dos piezas distintas, sean o no del mismo material.

Aunque se trata de uno de los métodos de unión más antiguos que hay, hoy en día su importancia como técnica de montaje es mayor que nunca. Esto es debido, en parte, por el desarrollo de técnicas de automatización que consiguen abaratar el proceso de unión. Los campos en los que más se usa el remachado como método de fijación son, entre muchos otros: automotriz, electrodomésticos, muebles, hardware, industria militar, metales laminados, documentos oficiales.

Roblón sólido[editar]

Existe un pequeño matiz diferenciativo entre un roblón y un remache. Los roblones están constituidos por una sola pieza o componente, mientras que los remaches pueden estar constituidos por más de una pieza o componente. Es común denominar a los roblones también remaches, aunque la correcta definición de roblón es para los elementos de unión constituidos por un único elemento.

El roblón se introduce normalmente en caliente (se solían caldear en hornillos de carbón hasta alcanzar el rojo-blanco, a una temperatura adecuada para moldearlos) a través de los agujeros de las chapas metálicas de la unión a realizar. Posteriormente, la punta del mismo (la parte opuesta a la cabeza), se comprimía mecánicamente con herramientas accionadas con aire comprimido hasta darle la misma forma que la cabeza. De esta forma las chapas metálicas quedan unidas, incrementándose la fuerza de la unión al acortarse los pasadores una vez que se enfrían adquiriendo la temperatura ambiente. Es esta característica de la instalación en caliente la que hace distinto el sistema de roblonado a otros tipos de remaches.

Las ventajas de las uniones remachadas/roblonadas son:

  • Se trata de un método de unión barato y automatizable.
  • Es válido para unión de materiales diferentes y para dos o más piezas.
  • Existe una gran variedad de modelos y materiales de remaches, lo que permite acabados más estéticos que con las uniones atornilladas.
  • Permite las uniones ciegas, es decir, la unión cuando solo es accesible la cara externa de una de las piezas.

Como principales inconvenientes destacar:

  • No es adecuado para piezas de gran espesor.
  • La resistencia alcanzable con un remache es inferior a la que se puede conseguir con un tornillo.
  • La unión no es desmontable, lo que dificulta el mantenimiento.
  • La unión no es estanca.

Actualmente, prácticamente no se emplean uniones con roblones. La mayoría de las uniones de estructuras metálicas se realizan mediante tornillos (ordinarios, calibrados, o de alta resistencia), o mediante soldadura.

No obstante, muchas obras importantes han sido ejecutadas mediante roblones, como por ejemplo, la Torre Eiffel.

Clasificación[editar]

Operaria encargada de calentar los roblones en un astillero

Roblones[editar]

Un roblón es un elemento de acero, empleado para materializar la unión de estructuras metálicas. De forma genérica también se denominan a veces remaches o pasadores, aunque las uniones roblonadas tienen características propias (como la ejecución en caliente) que las hacen distintas de otros sistemas de unión entre planchas metálicas. La forma del roblón es parecida a la de un tornillo, pero sin rosca. La Norma EA-95 distingue tres clases:

  • Clase E: roblones de cabeza esférica.
  • Clase B: roblones de cabeza bombeada.
  • Clase P: roblones de cabeza plana.

Otros tipos incluyen:

  • roblón bifurcado
  • roblón para uniones estancas
  • roblón semitubular
  • roblón sólido
  • roblón tubular

Remaches[editar]

  • remaches ciegos
  • remaches de compresión

Fallo del mecanismo[editar]

En las juntas con un solo remache, los mecanismos básicos de fallo que presentan son:

Fallo por cortadura[editar]

Es el fallo por cizalladura, en el cual se produce el corte del roblón o remache. El criterio de dimensionado para evitar este tipo de fallo es:

siendo n el número de secciones que trabajan a cortante (ver figura inferior), d el diámetro del remache, y Ssy la tensión de fluencia a tracción.

Fallo roblones.png

Fallo por aplastamiento[editar]

Consiste en el aplastamiento de las caras laterales del remache debido a la compresión realizada por las chapas. La distribución de tensiones es compleja, por lo que se considera un modelo simplificado, según el cual, la tensión se obtiene considerando, como área resistente a compresión, la proyección diametral del área de contacto. La tensión de aplastamiento más desfavorable estará en la chapa más delgada. El criterio de diseño para evitar este fallo se calcula como:

siendo tmin el espesor de la chapa más delgada, d el diámetro del remache, y considerando la tensión admisible de aplastamiento el doble de la tensión de fluencia.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]