Relaciones internacionales entre España y Estados Unidos

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Relaciones España-Estados Unidos
Bandera de España
Bandera de los Estados Unidos
Spain USA Locator.png
     España
     Estados Unidos
Misión diplomática
Embajada española en Washington D. C. Embajada estadounidense en Madrid
Representantes
Embajador Ramón Gil-Casares Embajador James Costos
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Las relaciones internacionales entre España y Estados Unidos se refieren a la coyuntura internacional que establecen estos países en temas como economía, política, comercio, etc., y que comienzan durante la colonización española de América. El primer asentamiento español en América del Norte se localizó en Florida, aunque también se colonizaron territorios como Texas, Luisiana, California, Nuevo México, etc. Hasta un total de dos tercios del actual territorio estadounidense llegaron a pertenecer al mismo tiempo al imperio español.

Actualmente las relaciones diplomáticas entre España y Estados Unidos son estables y óptimas, siendo Estados Unidos uno de los aliados más firmes de España, aunque no siempre han sido así. De hecho, se llegaron a enfrentar en la Guerra Hispano-Estadounidense en 1898, que obligó a España a ceder a EE.UU. Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Ambos países pertenecen a organizaciones internacionales como la OTAN, la ONU, el G-20.

España y la independencia estadounidense[editar]

La relación entre la parte continental de América del Norte y la colonia española de Cuba comenzó en el siglo XVIII gracias a los contratos comerciales entre las colonias europeas en el Nuevo Mundo. Debido a que el comercio, tanto ilegal como legal, aumentó en la colonia española, se intensificaron las relaciones comerciales entre Cuba y América del Norte, sobre todo en productos como el tabaco y el azúcar. Debido a la posterior ocupación británica de la Habana en 1762 estos puertos se comunicaron mejor con la isla y, a partir de la revolución de las Trece Colonias, España abrió sus puertos a América del norte.

Durante la revolución de las Trece Colonias, tanto España como Francia apoyaron a éstas en detrimento de Gran Bretaña, y tras la batalla de Saratoga, Francia firmó un tratado de alianza con Estados Unidos en 1778. España no reconoció la independencia estadounidense hasta 1779, debido al riesgo de fomentar el mismo sentimiento independentista en sus colonias americanas.

Estados Unidos envió a España a su primer embajador, John Jay, y el gobierno español estableció algunos lazos de amistad con el estadounidense, y con su presidente George Washington, como el tratado de San Lorenzo, firmado en El Escorial, mediante el cual se estrechaban las relaciones hispano-estadounidenses, se definían las fronteras entre las colonias españolas y Estados Unidos y se garantizaba el derecho a los Estados Unidos de navegar por el Misisipi.

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España y Estados Unidos en el siglo XIX[editar]

Principios del siglo XIX[editar]

A comienzos del siglo XIX España y Estados Unidos tuvieron una serie de conflictos diplomáticos, la mayoría relacionados por el mantenimiento de los territorios españoles. Los dos países mantuvieron una guerra en 1812 por el control de los territorios cercanos al río Missippi, y con el apoyo clandestino de Washington, colonos estadounidenses en Florida se rebelaron con el ejército español, como resultado de esto, España perdió parte del Oeste de Florida. En 1819 se firmó el tratado de Adams-Onís, mediante el cual se volvía a la normalidad diplomática, para esto, España tuvo que conceder a Estados Unidos parte de Florida (aunque Estados Unidos reclamaba también una zona importante al oeste, lindando con las Montañas Rocosas, y en la orilla del río Sabine). Tras la firma de este tratado, la posición de España en América del Norte empezaba a debilitarse.

Isabel II.

A mediados de la década de los años 20 España se opone a la política internacional de Estados Unidos en América, donde las antiguas colonias españolas se habían o estaban a punto de independizarse.

Mediados del siglo XIX[editar]

A mediados del siglo XIX, y con la reina Isabel II como protagonista, las relaciones hispano-estadounidenses seguían siendo tensas. La política internacional desarrollada durante la llamada «Década Moderada» distanció aún más a los dos países. La anexión de la República Dominicana en 1861 y la Guerra Hispano-Sudamericana (1865-1866) fueron motivo de disputa. En esta última, y ante los ataques españoles a Chile, el gobierno chileno pidió ayuda a través de su embajador a la Marina estadounidense que, aunque llegó a amenazar con el uso de la fuerza a la Escuadra española, no llegó a intervenir.

Pero el tema que dominó las relaciones entre España y los Estados Unidos durante este período fue el de Cuba. Al mismo tiempo que los Estados Unidos deseaban ampliar su comercio y las inversiones en Cuba durante este período, las autoridades españolas aplicaron una serie de normas comerciales destinadas a desalentar las relaciones comerciales entre Cuba y los EE.UU.. España creía que la invasión económica de Estados Unidos daría lugar a la anexión física de la isla, el reino de moda de su política colonial en este periodo. En 1854 el gobierno estadounidense ofreció al español una suma total de 130 millones de dólares por la compra de Cuba, alegando como excusa la poca importancia de la colonia cubana para España y la preocupación por «lesiones y molestias» (palabras del presidente Buchanan) que la isla originaba al pueblo estadounidense.

Práxedes Mateo Sagasta, Presidente del Gobierno de España durante la Guerra Hispano-Estadounidense.

Durante la Guerra Civil Estadounidense, España se mantuvo neutral, pero exigió a las dos facciones no atacar a Cuba, ya que España seguía creyendo que tras la guerra, la política imperialista internacional estadounidense se reanudaría.

Guerra hispano-estadounidense[editar]

Las hostilidades diplomáticas comenzaron en 1897 cuando el presidente estadounidense McKinley proponía ofrecer «ayuda» a España para resolver el problema independentista cubano, a la cual se negó; además, Estados Unidos también estaba interesado en otros territorios como Filipinas, Puerto Rico, Guam, etc.

Tanto William Randolph Hearst como Joseph Pulitzer, magnates periodísticos conectados a las altas esferas gubernamentales estadounidenses, manipularon las historias publicadas en sus periódicos para hacer creer a la opinión pública de EE.UU. que el pueblo cubano estaba siendo injustamente perseguido y maltratado por los españoles, y que la única manera de que los cubanos pudieran alcanzar su libertad era a través de la intervención militar estadounidense. Hearst y Pulitzer ensalzaban a menudo las historias en sus periódicos proporcionando nombres, fechas y lugares totalmente falsos de escaramuzas y atrocidades cometidas por los españoles. Como se ve, la propaganda estadounidense no es solo exclusiva de la época actual.

En 1898 se produjeron unos disturbios anti-españoles en La Habana que sirvieron de excusa para que el gobierno estadounidense enviara a la capital cubana al buque de guerra UUS Maine, que fue destruido en extrañas circunstancias.

La prensa estadounidense culpó a España del suceso, y un sentimiento belicista afloró en la opinión pública estadounidense, dando comienzo así a la guerra. La guerra finalizó con el llamado Tratado de París firmado el 10 de diciembre de 1898, y mediante el cual, España cedía los territorios de Filipinas, Puerto Rico y Guam a Estados Unidos. Fue este el acontecimiento que acabaría con lo que en su día fue el Imperio Español y originó en España una gran crisis política y social interna, dando lugar incluso a movimientos culturales, como la Generación del 98. Al mismo tiempo, fomentó en España un antiamericanismo que perdura aún hoy día.

Relaciones durante el reinado de Alfonso XIII[editar]

Tras la Guerra Hispano-Estadounidense, fructificó en España un sentimiento antiestadounidense, pero durante la primera parte del reinado de Alfonso XIII, España mejoró su posición comercial y mantuvo estrechas relaciones con Estados Unidos, lo que provocó la firma de tratados comerciales entre ambos países en 1902, 1906 y 1910.

Durante la Primera Guerra Mundial, España se mantuvo neutral y fue una época de bonanza económica y comercial, sobre todo debido a la venta de productos industriales y agrícolas. En 1919, y tras el fin de la guerra y la Paz de París, España pasó a ser miembro fundador de la Sociedad de Naciones.

Durante la década de 1930, una década marcada por la Gran Depresión, España y Estados Unidos no acercaron posturas y mantuvieron las mismas líneas diplomáticas que años anteriores.

Estados Unidos y Franco[editar]

Franco junto al presidente de los Estados Unidos Dwight D. Eisenhower en Madrid en 1959.

Tras el apoyo militar e ideológico del régimen franquista al Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial, y tras la derrota de este, España quedó aislada en en el contexto internacional y fuera del Plan Marshall. Debido a la Guerra Fría y a la posición estratégica de España, Estados Unidos se volvió a interesar por reanudar las relaciones. Esta alianza militar se afianzó en el Pacto de Madrid de 1953 y en 1955 España entró en la Naciones Unidas, además, el presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower visitó España en 1959 para afianzar las relaciones. Algunas de las bases militares estadounidenses en territorio español fueron las bases de Rota, Morón y Torrejón de Ardoz, esta última, cedida al gobierno español en 1988.[2]

Relaciones durante la democracia[editar]

Tras la muerte de Franco en 1975, España y Estados Unidos firmaron un tratado de Amistad y Cooperación, debido a la instauración del nuevo régimen democrático en España. En 1987, por primera vez un jefe de Estado español, Juan Carlos I, viajaba a la antigua provincia española de Puerto Rico y además, dedicó una estatua del rey Carlos III a la ciudad de Los Ángeles, fundada bajo mandato de este rey.

Felipe González: Reagan, Bush y Clinton[editar]

Conferencia de Paz de Madrid

José María Aznar y Bill Clinton[editar]

José María Aznar y Bush: el apoyo a la Guerra de Irak[editar]

El 12 de junio de 2001, el 43 presidente de los Estados Unidos; George W. Bush inició su gira de países europeos en España.[3]

El 16 de marzo de 2003, Aznar, Bush, el primer ministro del Reino Unido Tony Blair y el primer ministro de Portugal Durão Barroso

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Un año después, el 11 de marzo de 2004, y en víspera de las elecciones generales, España sufrió un atentado terrorista. Este atentado, que se cobró la vida de 191 civiles, originó un gran revuelo en la opinión pública. Tres días después, el 14 de marzo de 2004, se celebraron las elecciones generales, que fueron ganadas por el partido que entonces lideraba la oposición, el PSOE, pasando a ser presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Zapatero y Bush: cuatro años de vacío[editar]

Zapatero y Bush en la cumbre del G-20 de Washington celebrada en noviembre de 2008.

El 18 de abril de 2004 un día después de tomar posesión como presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero ordenó la retirada de las tropas militares españolas desplegadas en Irak, esta decisión no gustó a la Administración Bush además se añadió dos hechos más: que Zapatero pidiera a otros países que siguieran su ejemplo y aquel gesto que realizó el 12 de octubre del año anterior de no levantarse al paso de la bandera estadounidense, se vio en los EE.UU. como un desprecio a su país. Dichas relaciones bilaterales se deterioraron hasta 2009. Zapatero y Bush nunca mantuvieron ninguna entrevista oficial, y solamente se encontraron personalmente en la cumbre del G-20 en Washington, en noviembre de 2008, cuando Bush ya ejercía el cargo de presidente en funciones.[6] [7]

Zapatero y Obama[editar]

Barack Obama, Jose Luis Rodriguez Zapatero.jpg

Tras los años de inactividad diplomática entre ambos países durante el gobierno de George W. Bush, la llegada de Obama a la Casa Blanca abrió un nuevo periodo en las relaciones bilaterales. El presidente español apoyó abiertamente la candidatura de Obama y, poco después de ganar las elecciones, Zapatero telefoneó personalmente a Obama para felicitarle.

Poco después, el Ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, visitó Washington en visita oficial para entrevistarse con la Secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, tras la cual, los dos dirigentes declararon que empezaba una nueva etapa en la relación entre España y Estados Unidos; por otra parte, el ministro español se comprometió a acoger a presos de la prisión de Guantánamo.

Obama y Zapatero no se vieron en persona hasta la cumbre del G-20 en Londres, el 2 de abril de 2009, y tuvieron su primera entrevista oficial en la cumbre de Praga tres días después, donde se reunieron 45 minutos, y sería la primera entrevista oficial entre un presidente español y uno estadounidense desde 2004.[8]

El 3 de junio de 2009, la secretaria de Organización del PSOE Leire Pajín aseguró que «el próximo acontecimiento histórico que se producirá en este planeta, la coincidencia en breve en ambos lados del Atlántico de Obama y Zapatero en la presidencia de la Unión Europea».[9]

Al año siguiente, desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2010, España presidia por cuarta vez la Unión Europea.[10]

El 11 de mayo, Zapatero recibió una llamada de Obama [11]

Rajoy y Obama[editar]

El ministro español de Asuntos Exteriores, García-Margallo en un apretón de manos con la Secretaria de Estado de los Estados Unidos Hillary Clinton. Febrero de 2012.

El 21 de diciembre de 2011, Mariano Rajoy (Partido Popular) tomaba posesión como sexto presidente de Gobierno en periodo democrático. Veinticinco meses después de alcanzar la presidencia, el 14 de enero de 2014, Rajoy visitaba la Casa Blanca.[12] [13]

Misiones diplomáticas[editar]

España
Estados Unidos

Véase también[editar]

Bibliografía adicional[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]