Economía

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Recurso económico»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Alegoría de la economía, de José Alcoverro (1902-1905), en Madrid.

La economía (del latín oeconomĭa, y este del griego οἰκονομία[1] [oikonomía], de οἶκος [oikos], «casa», y νόμος [nomos], «ley») es la ciencia social que estudia:

A quien estudia y analiza la economía profesionalmente se le conoce como economista.

Entendiendo lo expresado anteriormente se podría definir la economía como la ciencia que estudia «cómo se organiza una sociedad para producir sus medios de existencia que, distribuidos entre sus miembros y consumidos por ellos, permiten que la sociedad pueda producirlos de nuevo y así sucesivamente, proveyendo con ello, de una forma constantemente renovada, la base material para el conjunto de la reproducción de la sociedad en el tiempo».[2]

Definiciones de Economía[editar]

Antes de definir la economía como ciencia, es necesario mencionar que en la economía hay diferentes puntos de vista, según el enfoque que se adopte. Sin embargo, destacan dos: el enfoque objetivo y el enfoque subjetivo; por lo tanto, sobresalen la definición objetiva y la definición subjetiva, que refieren a dos teorías del valor (objetivo y subjetivo, respectivamente).

Definición objetiva clásica[editar]

Los clásicos no hablaron de economía, sino de economía política, de la misma manera que los mercantilistas trataron de aumentar el fondo de capital productivo de la nación, también con el fin de aumentar la capacidad defensiva de la nación pero, combatiendo las políticas mercantilistas, trataron de lograrlo con un libre intercambio. La riqueza de las naciones (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, en el original en inglés) tiene pocos aspectos originales, pero su visión de conjunto ha influido mucho sobre los economistas posteriores. Wealth en esos tiempos significaba un fondo de capital productivo.[3]

Para un programa de crecimiento, Smith propone, en las primeras frases de su obra mayor:

  • Reducir el trabajo improductivo, o sea el trabajo que no vuelve a ser insumo del próximo ciclo productivo, principalmente el consumo de los terratenientes que viven de rentas. Este concepto Smith lo debe a los fisiócratas con quienes estaba en París.
  • Aumentar los mercados para facilitar una mayor división de trabajo. Este concepto incluye especializaciones, mejoras tecnológicas e inventos. La competencia, es decir, la imitación de tecnologías superiores, hace que la división de trabajo baje los precios, aumente los ingresos reales y el poder de compra que a su vez permite profundizar todavía más la división de trabajo. Respecto al trabajo improductivo, esto es, una mercancía o un servicio que no formara parte del próximo ciclo productivo, la división de trabajo no es importante, ya que el precio menor no es un insumo más barato del ciclo productivo que reduce el nivel general de precios.

Definición objetiva marxista[editar]

La definición clásica de la corriente objetiva marxista es de Friedrich Engels, quien señala: La economía política es la ciencia que estudia las leyes que rigen la producción, la distribución, la circulación y el consumo de los bienes materiales que satisfacen necesidades humanas. Karl Marx a su vez señala que la economía es la ciencia que estudia las relaciones sociales de producción. También se le llama “la ciencia de la recta administración”, opuesta a la crematística. La corriente objetiva marxista se basa en el materialismo histórico, se refiere al concepto del valor-trabajo, por lo que el valor tiene su origen objetivo en la cantidad de trabajo requerido para la obtención de los bienes. Y es histórico porque concibe el capitalismo como una forma u organización social correspondiente a un determinado momento histórico. Esta definición ha engendrado una corriente de pensamiento económico que hoy día se le conoce como la economía política.

Definición subjetiva o marginalista[editar]

La definición clásica de la orientación subjetiva o marginalista es de Lionel Robbins, quien afirma: La economía es la ciencia que se encarga del estudio de la satisfacción de las necesidades humanas mediante bienes que, siendo escasos, tienen usos alternativos entre los cuales hay que optar.[4]

Definición sistémica[editar]

Desde otro punto de vista la economía puede considerarse un ámbito de comunicación bien definido. Esto significa que la economía es el medio de comunicación en el cual se forman los sistemas económicos. En esta perspectiva los sistemas económicos son sistemas sociales en los cuales las comunicaciones que se reproducen son comunicaciones sobre compensaciones o pagos. Aquellas comunicaciones que tienen sentido económico, se reproducen en los sistemas económicos, aquellas que no tienen sentido, se rechazan. Esta visión sociológica de la economía procura comprender la economía como un aspecto integral de la sociedad.

Distinciones importantes en economía[editar]

Economía teórica y empírica[editar]

La economía teórica busca crear modelos que expliquen los fenómenos económicos (por ejemplo, el equilibrio general). La economía empírica busca la confirmación o refutación de tales modelos mediante experimentación (poco frecuente en economía, dado que no se puede experimentar con humanos) o acceso a fuentes empíricas (por ejemplo, Historia económica). [5]

Microeconomía y macroeconomía[editar]

La economía para su estudio se divide en dos campos: microeconomía y macroeconomía.

  • La microeconomía se refiere al estudio de las elecciones que hacen individuos, empresas y gobiernos, denominados "agentes económicos"; es decir, su comportamiento ante la escasez. La microeconomía explica cómo se determinan variables como los precios de bienes y servicios, el nivel de salarios, el margen de beneficios y las variaciones de las rentas. Los agentes económicos tomarán decisiones intentando obtener la máxima satisfacción o utilidad posible.
  • La macroeconomía se refiere al estudio del funcionamiento de la economía nacional y global. Analiza las variables agregadas, como el monto total de bienes y servicios producidos, el total de los ingresos, el nivel de empleo, de recursos productivos, la balanza de pagos, el tipo de cambio y el comportamiento general de los precios.

Economía normativa y economía positiva[editar]

En las ciencias se distingue entre el análisis de lo que es y de lo que debiera ser, la economía distingue entre economía positiva que estudia lo que es, en esta rama económica las proposiciones pueden demostrarse erróneas según las observaciones reales. Por el contrario la economía normativa estudia lo que debiera ser, así este enfoque depende de los juicios de valor de las personas.

Economía ortodoxa y heterodoxa[editar]

La economía ortodoxa o convencional es la que normalmente se enseña más en las universidades y trata mayoritariamente la tríada racionalidad-individualismo-equilibrio. La economía heterodoxa conforma un cuerpo más heterogéneo y divergente de análisis económico y abarca otros marcos como la tríada instituciones-historia-estructura social.[6]

Objeto de estudio[editar]

El objeto de la economía es estudiar la distribución de los bienes económicos, considerando los procesos de producción, comercialización, distribución y consumo de éstos para satisfacer las necesidades del ser humano. En otras palabras, analiza las decisiones relacionadas entre los recursos de los que se dispone (limitados) y las necesidades que cubren (ilimitadas aunque jerarquizadas), de los individuos reconocidos para tomar dichas decisiones. El objeto de la economía es muy amplio, pues abarca el estudio y análisis de los siguientes hechos:[7]

Multidisciplinariedad de la economía[editar]

La economía se vale de distintas disciplinas para aportar una mayor consistencia lógica y empírica a sus proposiciones, así como para aumentar la capacidad de sus predicciones:

  • La historia, con su respectivo campo de historia económica que estudia cómo los seres humanos han gestionado el cumplimiento de sus necesidades a lo largo de ésta (mediante los denominados sistemas económicos)[9] . Dado que en economía no pueden realizarse experimentos[10] , es una fuente empírica muy importante.
  • La sociología que interpreta el comportamiento humano en un contexto social.
  • La política que explica las relaciones que intervienen en los procesos económicos.
  • El Derecho como orden jurídico que acota y establece el conjunto de comportamientos económicos permitidos, así como el reconocimiento de los derechos de propiedad, esenciales para la comprensión de la economía moderna.
  • La estadística y las matemáticas para fundamentar ordenada y razonadamente cualquier recolección de datos o crear modelos descriptivos de los sucesos económicos.

Recientemente, investigaciones de disciplinas naturales como la neurociencia (neuroeconomía)[11] o la física (econofísica)[12] están tratando de aplicar los modelos y descripciones provenientes de tales ciencias para la explicación de los diferentes comportamientos económicos.

La economía, es por tanto, un área de estudio tremendamente multidisciplinar que requiere un amplio abanico de conocimientos para su completa dominación.

Economía para filósofos[editar]

La economía, para Aristóteles, es la ciencia que se ocupa de la manera en que se administran unos recursos o el empleo de los recursos existentes con el fin de satisfacer las necesidades que tienen las personas y los grupos humanos.

Su objeto de estudio es la actividad humana y, por tanto, es una ciencia social. Las ciencias sociales se diferencian de las ciencias puras o naturales en que sus afirmaciones no pueden refutarse o convalidarse mediante un experimento en laboratorio y, por tanto, usan una diferente modalidad del método científico. De aquí su complejidad y alto nivel de incertidumbre, valiéndose de aproximaciones, o al menos definiendo la tendencia en el comportamiento de las variables económicas. Por otra parte, el sujeto de estudio es altamente dinámico, por lo que es arriesgado aventurarse a predecir sus comportamientos con precisión. Por otra parte, las nociones que derivan de lo que “debe ser” la economía son propias de la economía normativa y, como tales, no pueden probarse.

La ciencia económica está siempre justificada por el deseo humano de satisfacer sus propios fines. Este aspecto de la definición propuesta por Robbins es discutible y probablemente es el que menos se ha desarrollado en toda la historia del análisis económico salvo, acaso, por la Escuela Austríaca y especialmente para la producción de otros bienes y servicios. Este concepto de coste, más allá del puro concepto monetario, es propio de los economistas y se conoce como coste de oportunidad. Para asignar los recursos debe existir un criterio que permita comenzar a realizar las pruebas sociales y económicas.

Principales escuelas del pensamiento económico[editar]


Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «economía», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2014.
  2. Arrizabalo, Xabier. «El imperialismo, los límites del capitalismo y la crisis actual como encrucijada histórica». En Economía política de la crisis. Madrid: Editorial Complutense, 2011. Pág. 81.
  3. Cannan menciona: "the older British economist’s ordinary practice of regarding the wealth of a nation as an accumulated fund"; Cannan, E., 1937, Editor’s Introduction, in: Adam Smith, An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Random House; p. lvii.
  4. Robbins, L., & Villegas, D. C. (1944). Ensayo sobre la naturaleza y significación de la ciencia económica. Fondo de cultura económica.
  5. Jonathan Gruber. 14.01SC Principles of Microeconomics, Fall 2011. (Massachusetts Institute of Technology: MIT OpenCourseWare), http://ocw.mit.edu (Accessed 24 Jul, 2015). License: Creative Commons BY-NC-SA
  6. Davis, John B. (1-1-2008). «Heterodox Economics, the Fragmentation of the Mainstream, and Embedded Individual Analysis». Future Directions in Heterodox Economics: 59. Consultado el 27-07-2015. 
  7. Samuelson, Paul; Nordhaus, William (2001). Macroeconomía (15.ª edición). McGraw-Hill. ISBN 8448106482. 
  8. Mullainathan, S., & Thaler, R. H. (2000). Behavioral economics (No. w7948). National Bureau of Economic Research.
  9. Comín Comín, F. (2011). Historia económica mundial. De los orígenes a la actualidad, Madrid, Alianza editorial.
  10. Mankiw, N. G. (2012). Principios de economía. Cengage Learning Editores.
  11. Camerer, C., Loewenstein, G., & Prelec, D. (2005). Neuroeconomics: How neuroscience can inform economics. Journal of economic Literature, 9-64.
  12. Mantegna, R. N., & Stanley, H. E. (1999). Introduction to econophysics: correlations and complexity in finance. Cambridge university press.

Enlaces externos[editar]