Real Audiencia de Buenos Aires

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Las divisiones internas del virreinato del Río de la Plata in 1783.

La Audiencia y Cancillería Real de Buenos Aires, también conocida como Real Audiencia de Buenos Aires, fue el más alto tribunal de apelación de segunda instancia de la corona de España en el territorio de la Gobernación del Río de la Plata, entre 1661 y 1671, y posteriormente del Virreinato del Río de la Plata, desde 1785, ejerciendo sus funciones en el territorio que no era de competencia de la Real Audiencia de Charcas, es decir, en las intendencias de Buenos Aires, Córdoba del Tucumán, Salta del Tucumán y del Paraguay. Tras la Revolución de Mayo de 1810 funcionó hasta el 23 de enero de 1812, cuando se la reemplazó por una Cámara de Apelaciones. Su sede estaba en el Cabildo de Buenos Aires.

Audiencia de Buenos Aires en la gobernación[editar]

Esta Real Audiencia fue creada por el rey Felipe IV mediante Real Cédula del 6 de abril de 1661. Otra Real Cédula del 20 de junio de 1661 fijó las pautas de su funcionamiento y nombró como su primer presidente a Alonso de Mercado y Villacorta, quien no pudo ocupar el cargo porque la Audiencia fue erigida luego de que dejara el cargo de gobernador. El 28 de julio de 1663 fue establecida comprendiendo las gobernaciones del Río de la Plata, Paraguay y Tucumán, siendo disuelta por la Real Cédula del 31 de diciembre de 1671, que se cumplió el 26 de octubre de 1672. Su primer presidente fue el gobernador y capitán general maestre de campo José Martínez de Salazar, y los ministros: Pedro de Ovalle, Manuel Muñoz de Cuellar, Juan Ximénez Lobatón y Pedro de Roxas y Luna. Su primer fiscal fue Diego Portales.

La Recopilación de Leyes de Indias de 1680, en Ley XIII (Audiencia y Chancilleria Real de la Ciudad de la Trinidad, Puerto de Buenos Ayres) del Título XV (De las Audiencias y Chancillerias Reales de las Indias) del Libro II, recoge los límites y los funcionarios de esta Audiencia, provenientes de la Real Cédula de 1661:[1] [2]

En la Ciudad de la Trinidad, Puerto de Buenos Ayres, resida otra nuestra Audiencia y Chancilleria Real, con vn Presidente, Governador y Capitan General: tres Oidores, que también sean Alcaldes de el Crimen: vn Fiscal: vn Alguazil mayor: vn Teniente de Gran Chanciller, y los demás Ministros y Oficiales necessarios, y tenga por distrito todas las Ciudades, Villas, Lugares y tierras, que se cõprehẽnde en las Provincias del Rio de la Plata, Paraguay y Tucumã, no embargante, que hasta ahora hayan estado debaxo del distrito y jurisdicion de la de los Charcas, por quanto las desagregamos y separamos de ella para este efecto: y la jurisdicion se ha de entender de todo lo que al presente esté pacifico y poblado en las dichas tres Provincias, y de lo que se reduxere, pacificare y poblare en ellas. Y es nuestra voluntad, que al Governador y Capitan General de las dichas Provincias, y Presidente de la Real Audiencia de ellas, pertenezca privamente proveer en las cosas de govierno; salvo que para su mejor acierto, mandamos, que en los casos y cosas que se ofrecieren de govierno, y fueren de importancia, el dicho Governador las haya de tratar y trate con los Oidores de la misma Audiencia, para que le dén su parecer consultivamente, y haviendolos oido, provea lo que mas convenga al servicio de Dios, y al nuestro, paz y tranquilidad de aquellas Provincias y Republica, y en todo procedan conforme á derecho, y sus especiales Ordenanças.

Pasados unos diez años, por Real Cédula del 31 de diciembre de 1671 se mandó extinguir dicha fundación debido a que desde la formación de esa audiencia no habían resultado los efectos que se esperaban, ni se habían logrado los fines que dieron motivo a su ejecución, volviendo todos los pleitos a la jurisdicción anterior, vale decir, a la Audiencia de Charcas.

Audiencia de Buenos Aires en el Virreinato[editar]

Fue creada durante el reinado de Carlos III de España por Real Decreto del 25 de julio de 1782 y establecida durante el gobierno del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, el 14 de abril de 1783, como parte del Virreinato del Río de la Plata, que había sido creado el 1 de agosto de 1776. Estaba presidida por el virrey y compuesta por un regente, cuatro oidores y un fiscal.

(...) establecer una Real Audiencia Pretorial en la misma Capital de Buenos Aires, la cual tenga por distrito la Provincia de este nombre, y las tres de Paraguay, Tucuman y Cuyo (...) Que la nueva Audiencia se componga del Virey como Presidente, de un Regente, cuatro Oidores y un Fiscal, con cuyo Empleo ha de quedar unido el Protector de Indios (...) Que haya dos Agentes Fiscales, dos Relatores, y dos Escribanos de Cámara (...) en inteligencia de espedirse con fecha de hoy las correspondientes cedulas á mis Reales Audiencias de Chile y Charcas para que les conste el territorio que se segrega de su respectiva jurisdiccion (...)[3]

La instalación solemne de la Real Audiencia tuvo lugar el 5 de agosto de 1785,[4] siendo sus primeros oidores: Manuel de Arredondo, Alonso González Pérez, Sebastián de Velazco, Tomás Ignacio Palomeque y el fiscal José Márquez de la Plata. En 1798 se incorporó a la misma el Dr. Miguel Mariano de Villegas.

Su territorio comprendía las intendencias de Buenos Aires, Paraguay, Córdoba del Tucumán y Salta del Tucumán y las gobernaciones subordinadas a Buenos Aires de Misiones y Montevideo. Los cuales, excepto lo que fue el Corregimiento de Cuyo (separado de la Audiencia de Chile), fueron segregados de la Audiencia de Charcas.

La presidía el virrey, poseía un regente, cuatro oidores, un fiscal (que sería al mismo tiempo protector de indios), dos agentes fiscales, un canciller, dos relatores, dos escribanos de cámara, cuatro procuradores, un tasador y un repartidor, dos porteros y un barrendero. Tenía tres funciones que cumplir: la primera puramente judicial, la segunda política y la tercera particular y exclusiva de cada distrito. La más importante de sus atribuciones eran las judiciales: como tribunal de apelación le llegaban los juicios fallados en primer instancia por alcaldes, gobernadores y otros funcionarios. En casos especiales, podía actuar como tribunal de primera instancia, vale decir, que la demanda podía ser presentada directamente ante ella. También era tribunal de apelación en casos civiles y criminales sustanciados en tribunales inferiores, y tribunal de primera instancia en los llamados “casos de corte” y problemas con los indios.

Según Ots Capdequi[5] citando a Ruiz Guiñazú[6] , hubo tres tipos de audiencia en los territorios coloniales españoles: audiencias virreinales, pretoriales y subordinadas. Las audiencias virreinales eran las establecidas en la propia capital del virreinato y presididas por el propio virrey. Las pretoriales eran las radicadas en ciudades metropolitanas de una capitanía general, presididas a su vez por un capitán general y gobernador. Las subordinadas eran todas las restantes, que no respondían a estas características. Ahora bien, lo que parece incomprensible es que la Audiencia de Buenos Aires que al principio efectivamente debía ser considerada pretorial, posteriormente, cuando fue reinstalada después de la creación del Virreinato del Río de la Plata, no fue considerada como virreinal, continuando siendo designada como pretorial, aunque poseía la jerarquía de la primera.[7]

En 1810, tras la Revolución de Mayo en el Río de la Plata los revolucionarios americanos tomaron el control de Buenos Aires, cuyos oidores fueron deportados a las islas Canarias el 22 de junio de 1810 y reemplazados por criollos. Funcionó hasta el 23 de enero de 1812, cuando se dictó el "Reglamento de Institución y Administración de Justicia del gobierno Superior Provisional de las Provincias Unidas del Río de la Plata", que la reemplazó por una Cámara de Apelaciones.[8]

Referencias[editar]

  1. Recopilación de las Leyes de Indias (1680). Titulo Quince. De las Audiencias y Chancillerias Reales de las Indias. [1]. 
  2. Gandia, Eduardo (1935). «La anexión de Santa Cruz a la República de Bolivia». Historia de Santa Cruz de la Sierra una nueva república en Sud América. Buenos Aires: Talleres gráficos argentinos de L. J. Rosso Doblas. [2]. 
  3. Real cédula del 25 de julio de 1782
  4. Según informe de Diego de Alvear y Ponce de Leon. Otras fuentes dicen el 8 de agosto.
  5. José María Ots Capdequi, Manual de Historia del Derecho Español en las Indias y del derecho propiamente indiano, Ed. Losada, Buenos Aires, 1945.
  6. Enrique Ruiz Guiñazú, La Magistratura Indiana, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, UBA, Bs. Aires, 1916.
  7. José Oscar Frigerio, La rebelión criolla de Oruro fue juzgada en Buenos Aires 1781-1801, Ediciones del Boulevard, Córdoba, 2011. ISBN 978-987-556-345-2
  8. CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CIVIL