Rafael Núñez (gobernador)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Rafael Núñez
Escanear0000.JPG

Escudo de la Provincia de Córdoba.svg
37° Gobernador de Córdoba
17 de mayo de 1919-25 de noviembre de 1921
Predecesor Julio Borda
Sucesor Jerónimo Del Barco

Datos personales
Nacimiento 14 de noviembre de 1875
Bandera de Argentina Córdoba
Fallecimiento 17 de octubre de 1924
Bandera de Argentina Córdoba
Partido Partido Demócrata
Cónyuge Manuela Torres Castaños
Profesión Abogado
Ocupación Político
Alma máter Universidad Nacional de Córdoba
[editar datos en Wikidata]

Rafael Núñez, (Cruz del Eje, 14 de noviembre de 1875 - Córdoba, 17 de octubre de 1924) fue doctor en Derecho, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba, fiscal federal, dos veces diputado provincial, presidente de la Cámara de Diputados, ministro de Hacienda del gobernador Ramón José Cárcano, diputado nacional, gobernador de Córdoba (1919-1921), candidato a vicepresidente de la Nación en 1922 y senador nacional hasta 1924, cargo en cuyo ejercicio murió. Fue uno de los políticos más prestigiosos de su tiempo. Una escuela en San Francisco, una calle en Cruz del Eje, una plaza del barrio San Martín y la avenida más importante del Cerro de las Rosas, ambas en la ciudad de Córdoba, recuerdan su nombre.

Familia y orígenes[editar]

Su padre, don Rafael Vicente Núñez y Bazán, nacido en Córdoba en 1810, ingresó a la Universidad en 1826 y aprobó el primer curso de Filosofía en 1830. Pasó a vivir a Cruz del Eje, en donde era recaudador de rentas fiscales en 1872. Al testar su hermano José Rufino, le legó la estancia La Morera, en ese departamento. También le donó, en 1872, otra estancia, lindando al oeste con el río de Cruz del Eje. Allí dedicó sus esfuerzos a la agricultura. En la huerta del señor Núñez había más de seiscientas plantas de morera, destinadas a intentar el cultivo de gusanos de seda. Declaró haber introducido ese árbol desde Mendoza, en 1854. De regreso en Córdoba en 1883, compró una casa en calle Exposición (hoy Arturo M. Bas), en donde murió en 1884. Casó en la estancia del Rosario de Cosquín en 1870 con su parienta, Doña Ángela Bustos y Cabanillas, descendiente indirecta del Gral. Juan Bautista Bustos, el cual fue primer gobernador constitucional de Córdoba. Al enviudar quedó desamparada, acudiendo en su auxilio su hermano don Prudencio, el doctor David de Villafañe y don Marcos N. Juárez (gobernador y hermano del también gobernador y presidente Miguel Juárez Celman), su padrino de casamiento y sobrino político de su marido. Fueron sus hijos:

- Doña Justina Núñez y Bustos, nacida en 1872, casada con el doctor don Carlos Cárrega, médico, nacido en Buenos Aires.

- Doña Ángela Núñez y Bustos, nacida en 1874, casada con don Blas Juárez, nacido en Córdoba.

- Don Rafael Núñez y Bustos, nacido en 1875, casado con doña Manuela Torres Castaños, nacida en Córdoba.

Rafael Núñez en su infancia

Infancia y Juventud[editar]

Rafael Núñez nació en la villa de Cruz del Eje, Córdoba, el 14 de noviembre de 1875. Fueron sus padres el señor Rafael Núñez y Ángela Bustos de Núñez, ambos vinculados a familias de largas raíces en la provincia. El señor Rafael Núñez falleció en Córdoba el 3 de septiembre de 1884, cuando su hijo tenía apenas 9 años de edad.

En 1884 fue traído a Córdoba por sus padres para que diera principio su educación. Núñez fue matriculado en la escuela mixta que dirigía la educacionista Matilde Páez y a la cual concurrían los niños de las familias más distinguidas de la provincia. Lo lastimó la orfandad pero fue la madre quien se encargó de darle fuerzas con su ejemplo.

Terminado este período escolar, fue enviado al colegio Británico de Buenos Aires, en donde rindió su primer año en 1891. Regresó a Córdoba en 1892 y continuó con sus estudios secundarios en el Colegio de Nuestra Señora de Monserrat. Hizo la conscripción militar en 1896, recién cumplidos sus veinte años de edad, en el 3.er. Batallón del Regimiento 7º de Infantería. Núñez tenía entonces el grado de capitán de la 1.ª compañía y permaneció como voluntario en las filas del ejército durante 1897.

En 1896 termina su bachillerato en el Colegio Monserrat, y en 1897 se matricula en la Facultad de Derecho. Puede decirse que en sólo tres años, completa Núñez sus estudios universitarios, pues en marzo de 1900 presenta su tesis sobre “Exploración y Cateo” bajo el rectorado del Dr. Ortiz y Herrera y obtiene su título de “Doctor en Derecho y Ciencias Sociales” y en el mismo acto el de “Abogado”, a los veinticuatro años de edad.

Carrera Política[editar]

Abandonada la casa de Trejo, el Dr. Núñez se dedicó con entusiasmo al ejercicio de su profesión de abogado y abrió su estudio jurídico conjuntamente con el Dr. Julio Torres. Continuaba siendo pobre como había nacido y era menester prepararse para la lucha por la vida.

Tres años después de haberse doctorado, contrajo enlace el 20 de octubre de 1903 con Manuela Torres Castaños, figura destacada de la más alta sociedad de Córdoba. La pareja tendría seis hijos: María de las Mercedes, Blanca Delia, María Ángela, Manuela del Carmen, Rafael Vicente y Victoria.

Archivo:Núñez junto a su esposa en Palermo.JPG
Núñez junto a su esposa en Palermo, Buenos Aires, en 1903

Cuando Núñez egresó de la facultad de derecho ya se encontraba afiliado al Partido Autonomista Nacional. Merecedor de toda la confianza que inspiraba su ilustración, su rectitud y su franqueza, el gobierno del Dr. José Manuel Álvarez le nombró consejero titular del Monte de Piedad por decreto de 9 de marzo de 1903, cargo en que fue nuevamente nombrado, por un período íntegro ese mismo año.

En el desempeño de estas funciones sin remuneración, Núñez se hizo conocer ya como el amigo del pobre y del obrero, aconsejando medidas que simplificaban la obtención de los préstamos.

En 1904 la Junta de Gobierno del Partido Nacional le ofreció una propuesta para sostener su candidatura a diputado provincial por el departamento Unión, en los comicios que para la renovación parcial de la cámara, debían verificarse en 1905. Así, Núñez salía electo diputado a la Honorable Legislatura de la Provincia en 1905.

El año anterior, 1904, y bajo la presidencia del Dr. Manuel Quintana, había sido nombrado fiscal del Juzgado Federal de Córdoba, funciones que desempeñó hasta 1909, época en que el gobierno nacional le colocó en situación de optar entre ese cargo y el de legislador provincial.

Con motivo del proyecto de intervención a Córdoba para modificar la situación que imperaba en ella, de acuerdo con la política presidencial del Dr. Figueroa Alcorta, Núñez se convirtió en un defensor entusiasta de la autonomía de la provincia y de sus instituciones. En 1907 obtuvo la suplencia del titular por concurso de la cátedra de derecho constitucional de la Facultad de Derecho. La Reforma Universitaria del año 1918, determina la salida del Dr. Núñez de la Facultad de Derecho, por resolución del entonces ministro de instrucción pública señor Salinas. Posteriormente fue nombrado abogado de la Compañía de Seguros “Córdoba”, cargo que se vio obligado a abandonar después de algunos años, para dedicarse de lleno a las actividades de la política.

Fue electo diputado nuevamente por el departamento Unión, incorporándose de inmediato a la honorable cámara. La actuación del Dr. Núñez en la cámara de diputados, durante dos períodos consecutivos, le habría consagrado ya como un verdadero orador parlamentario y como el más genuino representante de los intereses del pueblo. Trabaja desde su lugar de legislador con permanente dedicación. Presenta proyectos, interviene en debates, formula proposiciones en las que va delineando su política que dentro del cuadro del conservadurismo abre una brecha liberal.

En 1912 quedó fundada la “Concentración Popular” que proclamara la fórmula Cárcano-Garzón Maceda para el período gubernativo de 1913-1916. El Dr. Núñez se contaba entre los fundadores de la Concentración y ocupó la presidencia del Comité de la Capital. El intento por solucionar la disociación de las fuerzas conservadoras lleva a fundar un nuevo partido político de amplia organización en toda la provincia, y en 1913 quedó fundado el Partido Demócrata, siendo el Dr. Núñez vocal de la primera Junta de Gobierno de la nueva agrupación.

La personalidad del Dr. Núñez estaba ya perfectamente delineada. Sus propios adversarios le reconocían condiciones superiores para actuar en la vida pública y para descollar como estadista y hombre de gobierno. Es así que el entonces gobernador de Córdoba Dr. Ramón J. Cárcano, lo designó su ministro-secretario en la cartera de hacienda en 1914, renunciando al cargo de vocal de la Junta de Gobierno del Partido Demócrata.

En 1916 fue designado presidente de la Junta de Gobierno del Partido Demócrata, presentando su renuncia del cargo de ministro de hacienda. Núñez emprendió el trabajo con verdadero entusiasmo y con una decisión a toda prueba, confeccionando de inmediato el plan de reorganización, poniendo nuevamente de pie al partido. Con ese propósito se encaró de lleno el problema político de la provincia y se dispuso que el partido concurriera a todas las luchas comiciales, aun en aquellos departamentos donde la mayoría radical había sido considerable en las elecciones de 1915.

La nueva convocatoria para elegir un senador por el departamento Río Primero, llevó al Dr. Núñez a incorporarse al senado en 1917. Mientras tanto seguía desenvolviéndose su labor como presidente de la Junta de Gobierno, revelándose el partido ya como una fuerza respetable, en condiciones de conquistar el gobierno de la provincia. En 1918, el Dr. Núñez era electo diputado al congreso de la nación. Ese mismo año se realizó una convención en el “Palace Theatre” de Córdoba, proclamándose al Dr. Núñez candidato a gobernador de la provincia. Visitó de nuevo los departamentos en una memorable gira e introdujo por vez primera en Córdoba, las conferencias de propaganda electoral en las calles y plazas públicas, como medio de identificarse con la masa ciudadana.

“Es menester convivir con el pueblo, cimentar sus actividades, identificarse con sus aspiraciones y encausar su acción hacia el logro del mayor progreso y bienestar colectivo. Es por eso que la tribuna pública debe ser cátedra de cultura cívica, para el mejor ejercicio del derecho de gobernarse”.

Así se expresaba el Dr. Núñez en uno de sus magníficos discursos.

Gobernación de Córdoba

Archivo:Núñez en el palco oficial.JPG
Núñez presenciando un desfile desde el palco oficial

En los comicios del 17 de noviembre de 1918 el Partido Demócrata triunfó ruidosamente en toda la provincia y el Dr. Núñez fue electo gobernador por una mayoría de 36.057 votos, frente a los 34.547 obtenidos por el radicalismo. El Colegio Electoral proclamó gobernador y vice de la provincia, respectivamente, para el período 1919-1922, a los señores Dr. Rafael Núñez y Dr. Jerónimo del Barco, designando para desempeñar las carteras de Gobierno, Hacienda y Obras Públicas, respectivamente, a los señores Dr. Félix Sarría (h), Dr. Justiniano Achával e Ing. Fernando Romagosa.

En 1920 era terminado el edificio de la estación Central Argentino (hoy Mitre), comenzaban a rodar las primeras locomotoras a combustión con derivados de petróleo y se comenzaban a realizar las primeras emisiones radiales. Cumplió todo cuanto había prometido como candidato y entre otras muchas iniciativas que le pertenecen pueden enumerarse las siguientes:

Fundación de la Caja Popular de Ahorros para atender pensiones a la vejez, protección de madres viudas y huérfanos; establecimiento de la jornada de ocho horas para el trabajo; construcción de los balnearios con lavaderos, casas de baños públicos, talleres sociales, bibliotecas populares y plazas de ejercicios físicos que funcionan en barrio Alta Córdoba y Pueblo Nuevo de Córdoba; ejecución de casas para obreros; construcción de los diques sobre el Río de los Sauces, en San Javier y sobre el Río Cruz del Eje; apertura de nuevos caminos carreteros; estimuló la terminación de grandes hospitales como el Abel Ayerza de Marcos Juárez; continuó con especial empeño los trabajos iniciados para dotar de agua potable a la ciudad de Río Cuarto; hermoseó el Parque Sarmiento, abriendo nuevas avenidas y construyendo el rosedal, que es orgullo de aquel bello paseo; inició y obtuvo la sanción de las leyes que se refieren a la protección obrera y a la vejez, a la bonificación de los sueldos del magisterio y a la reforma de la ley orgánica municipal, estableciendo la absoluta autonomía de las comunas; proyectó la ley creando las cantinas maternales y la referente a la jubilación de los periodistas; decretó las obras necesarias para el afianzamiento del dique San Roque; ejecutó escuelas, edificios administrativos y comisarías. Ejecutó numerosos caminos, puentes y vados, 12 pozos y molinos para provisión de agua. Hizo establecer ampliaciones en el Patronato de Menores, asilo de madres y asilo de alienados; reglamentó el trabajo de mujeres y menores; proyectó y dio principio a la construcción del edificio destinado para la Cárcel de Encausados y ordenó la continuación de las obras públicas enunciadas por el gobierno anterior; inauguró el Templo Sirio Libanés de San Jorge, formó la sociedad de beneficiencia y el Hospital Español. Propició la fundación de un gran hotel en el balneario de Mina Clavero. Equilibró las finanzas de la provincia, que al hacerse cargo de la administración encontrara con un saldo deudor de varios millones de pesos. Aplicó directamente sobre la tierra el impuesto agropecuario y modificó el impuesto a las herencias, aumentándolo en forma equitativa. Defendió la autonomía de la provincia, manteniéndose siempre en una esfera de irreprochable corrección.

Archivo:Núñez junto al F.C.C..JPG
Núñez junto al Ferrocarril Córdoba, el cual se prepara para marchar hacia las Sierras

En 1919, se produjo en Córdoba una huelga general de obreros pertenecientes a todos los gremios, motivada por exigencias de orden económico que los patrones se resistían a satisfacer. En concordancia con los principios que rigen las relaciones entre el capital y el trabajo, el Dr. Núñez, redactó de su puño y letra los puntos que debían ser materia del convenio entre obreros y patrones, puntos que después de ser ampliamente discutidos en conferencias a la que asistía personalmente el Dr. Núñez o algún representante del Poder Ejecutivo, fueron la base del convenio firmado por las partes el día 15 de septiembre de ese año. Solucionado ese conflicto, no se produjo después durante su gobierno ningún otro movimiento obrero de esa naturaleza.

A pesar del hostigamiento de sus adversarios políticos en las Cámaras Legislativas, de las insurgencias obreras como reflejo de las forjadas contra el gobierno nacional de Hipólito Yrigoyen, de la permanente amenaza de una intervención federal, y de la briosa campaña periodística en contra de las autoridades, Núñez se encaminaba con firmeza hacia la terminación de su mandato en 1922.

Candidatura a Vicepresidente

Archivo:El Dr. Núñez junto al Dr. Piñero.JPG
Piñero (izquierda) y Núñez (derecha) junto a su hijo Rafael, de 7 años de edad

En 1921 los partidos conservadores provinciales conformaron una alianza electoral que denominaron la Concentración Nacional para las elecciones presidenciales de 1922. En homenaje a sus virtudes cívicas, la Concentración incluyó al gobernador en la fórmula presidencial para el período 1922-1928 integrada por los doctores Norberto Piñero y Rafael Núñez. Inmediatamente que le fue comunicada al Dr. Núñez su proclamación como candidato a vicepresidente de la república, envió a la legislatura su renuncia de gobernador de la provincia, y dos días después ponía en posesión del cargo al vice gobernador Dr. Gerónimo del Barco.

Pocos días después de abandonar el poder, el Dr. Núñez hacía retirar el aparato telefónico de su casa-quinta y suspendía el servicio de su automóvil particular para que sus gastos personales se encuadraran dentro de los escasos recursos que podía disponer. De nuevo en el llano inició una activa campaña de propaganda por la república, visitando las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes, Entre Ríos, Salta, Jujuy, La Rioja, San Luis y Mendoza.

Pero a pesar de todos los esfuerzos, la Concentración Nacional perdió frente a la Unión Cívica Radical que con Marcelo T. De Alvear y Elpidio González alcanzó el triunfo para gobernar el país.

Últimos años

Archivo:Traslado del féretro.JPG
Traslado del féretro tras el fallecimiento de Núñez
Archivo:Discurso del Dr. Cárcano.JPG
Discurso de despedida del Dr. Cárcano en el cementerio San Jerónimo

Pasada esa campaña política, Núñez volvió a Córdoba. Reingresó en sus tareas de abogado y de político. A mediados de 1924 fue aceptado su diploma de Senador Nacional por su provincia natal.

Poco después debió viajar a San Miguel de Tucumán. Visitó allí un cuartel donde muchos de los conscriptos estaban atacados por gripe. Se negó a suspender aquella recorrida y por aquella causa contrajo él también la enfermedad. El dictamen de los médicos no fue alentador, y casi a las cuatro de la madrugada del 17 de octubre de 1924 se produjo su fallecimiento, en la pobreza y a la prematura edad de cuarenta y ocho años, habiéndose donado dinero por parte de sus allegados para adquirir el féretro que alojó sus restos. La noticia conmovió a la ciudadanía. Cuando el féretro con su cuerpo yacente fue llevado a la Legislatura, el dolor popular se exteriorizó de múltiples maneras. Al realizarse el sepelio, el comercio cerró sus puertas al paso de quienes acompañaban sus restos hacia el cementerio San Jerónimo. Las Cámaras Legislativas realizaron sesiones de homenaje.

Quizás alguno de los hombres del pueblo que lo admiraban, quedó mirando una página de aquella revista porteña “Caras y Caretas”, publicada con la fisonomía del doctor Núñez y diciendo en 1918 al definirse la elección y consagrarse primer mandatario provincial: “...Buscando un gobernador / que fuera de lo mejor, / los demócratas hallaron / a Núñez, por él votaron / y resultó vencedor”. Aún lo está en el recuerdo de quienes añoran los grandes ejemplos capaces de orientar a la ciudadanía del país argentino.

Galería[editar]

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]