R-30 Bulava

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
R-30 «Bulava»
P-30 «Булава»
Tipo Misil balístico intercontinental
País de origen RusiaFlag of Russia.svg Rusia
Historia de servicio
En servicio 10 de enero de 2013
Operadores Armada de Rusia
Historia de producción
Diseñador Bandera de Rusia Instituto Moscovita de Tecnología Térmica
Diseñada En torno a 2000
Fabricante Bandera de Rusia Fábrica de Maquinaria de Votkinsk
Especificaciones
Peso 36,8 toneladas
Longitud Aprox. 12 m
Diámetro 2 m
Alcance efectivo Superior a 8.000 km
Explosivo Hasta 6 ojivas nucleares con ayudas a la penetración; carga máxima: 1.150 kg.
Motor Propulsor de combustible sólido
Sistema de guía Astroinercial con GLONASS

El R-30 Bulavá (en ruso: P-30 «Булава», designación OTAN: SS-NX-30, designación internacional: RSM-56) es un misil balístico intercontinental para submarinos (SLBM) de combustible sólido con ojivas nucleares de fabricación rusa. Fue diseñado por el Instituto de Termotecnia de Moscú. En ruso «Булава» significa maza.

Historia[editar]

El Bulavá está basado en el diseño del misil ICBM de mayor alcance Topol-M (SS-27), pero es más ligero y sofisticado, tiene un alcance efectivo de 10.000 km. Estos misiles constituyen el armamento principal de la nueva clase de submarinos estratégicos rusos Proyecto 955 Borey.

Está conformado por 3 etapas, la primera etapa de lanzamiento con un motor cohete de combustible sólido, la segunda etapa de posición y control de trayectoria en la atmósfera alta, al borde del espacio y la tercera etapa, para posicionar finalmente las ojivas nucleares en la órbita baja en un vehículo de transporte (MIRV).

Los conos nucleares tienen la capacidad de realizar maniobras evasivas durante el descenso al blanco, lanzar contramedidas y señuelos, y tiene una nueva ojiva nuclear, totalmente protegida contra daños físicos o de ataque de pulso electromagnético. Fue especialmente construido para sobrevivir a una explosión nuclear a una distancia de 500 metros. El Presidente ruso Vladímir Putin afirmó en el año 2008, que este misil puede penetrar cualquier sistema antimisiles existentes en la actualidad y futuros.

Puede llevar de 6 a 10 ojivas MIRV en un contenedor especialmente diseñado, que puede maniobrar en la atmósfera alta para evitar ataques enemigos. Adicionalmente, va provisto de contramedidas contra sistemas avanzados de defensa antimisil. Tiene un peso aproximado de 37 toneladas.

Las pruebas iniciales del misil tuvieron fracasos hasta el 28 de junio de 2006 cuando se lanzó con éxito y la ojiva de prueba, llegó al polígono de Kura en Kamchatka. La decisión de producir en serie el misil fue dada a conocer en agosto de 2007. El 28 de junio de 2007, Rusia probó otro misil Bulavá con éxito, e impactó con éxito el objetivo en Kamchatka. Vladimir Putin describió el misil como un componente clave para las fuerzas nucleares de Rusia.[1]​ Tras algunos otros éxitos y fallos más, relacionados con la implementación novedosa de tecnologías extremadamente avanzadas, el misil se declaró operacional a finales de 2012.

Servicio[editar]

El sistema D-30 con el misil R-30 Bulavá entró en servicio operacional el 10 de enero de 2013 con el submarino Yuri Dolgoruky de la nueva clase 955 Borey[2]​ y en 2017 se halla ya también desplegado en los Aleksander Nevskiy y Vladimir Monomakh. A continuación se espera su despliegue en los 5 submarinos de la variante avanzada 955A, actualmente (en 2017) en construcción. Sin embargo, debido a problemas adicionales durante el programa de pruebas en el mar, no entró en servicio definitivamente hasta el 29 de junio de 2018. El 30 de octubre de 2019, el submarino Kniaz Vladimir, de la clase Borei, lanzó con éxito un misil Bulava desde el mar de Barents hasta la peninsula de Kamchatka recorriendo una distancia de más de 8,000 klms.[3]

Operadores[editar]

Ficción[editar]

En el videojuego de 2012 Ghost Recon: Future Soldier de Ubisoft y en la película corta Ghost Recon: Alpha, un RSM-56 cae en manos de terroristas mientras el Ghost Team trata de asegurarlo en Rusia. En la realidad, la adquisición de un arma así por parte de terroristas es esencialmente inútil, debido a las extremas medidas de seguridad intrínsecas al diseño que imposibilitan su uso a menos que se lancen desde un submarino y realicen un vuelo completo tras ejecutar la secuencia exacta de instrucciones y códigos de autorización. (Por ejemplo, aunque los terroristas dispusieran de los códigos PAL completos, las ojivas termonucleares solo se activan si los acelerómetros, giroscopios y sistemas de navegación internos confirman que ha completado el vuelo balístico esperable por el espacio exterior antes de las detonaciones, entre otras muchas precauciones. El misil carece de medios propios para su programación y disparo inicial, que se encuentran en el submarino lanzador. Incluso el tritio necesario para asegurar la fusión nuclear se halla en el submarino y solo se inyecta a las ojivas del misil durante la secuencia de lanzamiento. Por tanto, ni podrían programarlo, ni podrían la lanzarlo, ni podrían detonarlo, quedando limitados a obtener parte de los materiales especiales para construir un arma nueva desde cero, con todas sus dificultades.)

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía

Enlaces externos[editar]