Querandíes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Querandíes
Patagonian lang.png
Distribución aproximada de lenguas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la Conquista
Ubicación Flag of Argentina.svg Argentina
[editar datos en Wikidata]

Querandíes es la denominación de los indígenas pampas ("pampas antiguos", anteriores al siglo XIX) que fue dada por los guaraníes y que según Samuel Lafone Quevedo proviene de quirã (sebo o manteca) y endí (sufijo copulativo), por lo que significa que está gordo o que es rico en grasa o aceite, ya que en su dieta diaria consumían grasa animal.[1]

A partir del siglo XVIII los querandíes fueron también llamados puelches por los araucanos y que quiere decir 'gente del este'.

Desde un punto de vista etnológico, actualmente los querandíes son el grupo más occidental de los het y se los clasifica dentro del de tehuelches septentrionales boreales.[2]

Pueblos het[editar]

El misionero jesuita inglés Thomas Falkner en su obra publicada en 1774, A description of Patagonia and the adjoining parts of South America, subdividió a los pampas en tres grandes parcialidades: taluhet, didiuhet y chechehet. El término querandí se refería más concretamente a los didiuhet más occidentales e influidos por los guaraníes o avá.

Los querandíes, por tanto, estaban incluidos en el conjunto de los pámpidos. Existen muy pocos testimonios de su lengua, a parte de un par de frases y unas cuantas palabras compiladas por unos navegantes franceses en 1555, esa pequeña evidencia aunque dudosa sugiere una relación con el idioma puelche.

Distribución geográfica[editar]

Los querandíes, a la llegada de los europeos en el siglo XVI, habitaban en la región pampeana argentina, en un área de distribución aproximada que comprendía —por el norte— el sur de la provincia de Santa Fe desde el río Carcarañá —por el sur— toda el norte de la provincia de Buenos Aires hasta el río Salado —por el este— el río Paraná y el Río de la Plata y —por el oeste— el pie de las Sierras Grandes.

Los pampas que vivían en las costas de los ríos Paraná y de la Plata son aquellos a los cuales les corresponde más precisamente el apelativo querandíes dado que hacia el siglo XV habían recibido un importante influjo cultural guaraní.

Modo de vida[editar]

Los querandíes fueron un pueblo nómade debido a que practicaban un modo de producción cazador-recolector que evitó que fueran sedentarios.

Estaban adaptados ecológicamente al bioma de la pampa templada por lo que sus límites septentrionales se encontraban en el ecotono con la región del Gran Chaco y los pastizales pampeanos ubicados al sur.

Antropológicamente eran de complexión robusta, fuerte y de piel oscura. Los varones iban desnudos o bien usaban un taparrabo confeccionado de fibra vegetal o cuero. Las mujeres se cubrían con un delantal de paño que le llegaba hasta las rodillas. Para protegerse del frío cubrían sus cuerpos con mantas fabricadas con cueros de nutrias.

Fueron grandes corredores lo que los convirtió en hábiles cazadores lo que les permitió la captura, a la carrera, de animales como los venados pampeanos, ñandús, e incluso guanacos.

Utilizaron los ríos para pescar peces para lo cual empleaban redes y también recolectaban moluscos. A través del uso de morteros de piedra lograron elaborar harina de pescado.

Completaron su dieta, que era eminentemente carnívora, con la recolección de frutos estacionales.

El modo de vida nómade que le imponía la caza como principal actividad obligó a que deambularan por la pampa siguiendo a sus presas.

Su economía también conoció el trueque, que practicaban con otros indios de la región siendo la principal mercancía de intercambio el cuero.

Espiritualmente creían en un gran dios al que llamaban Soychu, quien tenía un contendiente, espíritu del mal conocido como Gualichu.

Testimonios históricos sobre los querandíes[editar]

Expedición de Sebastián Caboto[editar]

En la carta fechada el 10 de julio de 1528 de Luis Ramírez, quien participó de la expedición de Sebastián Caboto en 1527, mencionó por primera vez a los querandíes llamándolos querandis:[3]

Aqui havian venido todos los Indios de la comarca que son de diversas naciones y lenguas, a ver al Sñr. Capitan General, entre los cuales vino una gente de campo que dizen Querandis: esta es gente mui ligera: mantienense de la caza que matan, y en matandola qualquiera que sea le beben la sangre porque su principal mantenimiento es a causa de ser la tierra mui falta de agua (...) Estos Querandis son tan ligeros que alcanzan un benado por pies, pelean con arcos y flechas, y con unas pelotas de piedra redondas como una pelota, y tan grandes como el puño, con una cuerda atada que la guia las cuales tiran tan certero que no hierran a cosa que tiran.

Expedición de Diego García de Moguer[editar]

Sobre el viaje que Diego García de Moguer realizó en el río Paraná en 1528 escribió en su Relación:[4]

... é mas atras dellos, está otra generacion muy grande que se llama los Carandies...

Expedición de Martim Afonso de Sousa[editar]

En el Diário da Navegação da Armada que foi à terra do Brasil em 1530 escrito por Pero Lopes de Sousa durante la expedición portuguesa de su hermano Martim Afonso de Sousa, menciona al incursionar por el río Paraná a la altura de río Arrecifes el 11 de diciembre de 1531:[5]

E a terra da banda do sudoeste era alta, e parecia ser firme; e da mesma banda do sudoeste, achei hum esteiro, que na boca havia duas braças de largo e húa de fundo; e segundo a informaçam dos indios era esta terra dos Carandins.

Expedición de Pedro de Mendoza[editar]

El cronista de la expedición del adelantado Pedro de Mendoza, Ulrico Schmidl, describió a los querandíes que encontraron al arribar al Río de la Plata en 1536 en su obra Viaje al Río de la Plata, llamándolos carendies:[6]

En esta tierra dimos con un pueblo en que estaba una nación de indios llamados carendies, como de 2.000 hombres con las mujeres e hijos, y su vestir era como el de los zechurg, del ombligo a las rodillas; nos trajeron de comer, carne y pescado. Estos carendies no tienen habitaciones propias, sino que dan vueltas a la tierra, como los gitanos en nuestro país; y cuando viajan en el verano suelen andarse más de 30 millas por tierra enjuta sin hallar una gota de agua que poder beber. Si logran cazar ciervos u otras piezas del campo, entonces se beben la sangre. También hallan a veces una raíz que llaman cardes la que comen por la sed. Se entiende que lo de beberse la sangre sólo se acostumbra cuando les falta el agua o lo que la suple; porque de otra manera tal vez tendrían que morir de sed.

El encuentro pacífico con los querandíes rápidamente se tornó belicoso por lo que Pedro de Mendoza organizó una expedición militar al mando de su hermano, Diego de Mendoza, que fue derrotada en las márgenes de la laguna de Rocha (Esteban Echeverría) el 15 de junio de 1536:

Estos carendies traían a nuestro real y compartían con nosotros sus miserias de pescado y de carne por 14 días sin faltar más que uno en que no vinieron. Entonces nuestro general thonn Pietro Manthossa despachó un alcalde llamado Johann Pabón, y él y 2 de a caballo se arrimaron a los tales carendies, que se hallaban a 4 millas de nuestro real. Y cuando llegaron adonde estaban los indios, acontecioles que salieron los 3 bien escarmentados, teniéndose que volver en seguida a nuestro real.
Pietro Manthossa, nuestro capitán, luego que supo del hecho por boca del alcalde (quien con este objeto había armado cierto alboroto en nuestro real), envió a Diego Manthossa, su propio hermano, con 300 lanskenetes y 30 de a caballo bien pertrechados: yo iba con ellos, y las órdenes eran bien apretadas de tomar presos o matar a todos estos indios carendies y de apoderarnos de su pueblo. Mas cuando nos acercamos a ellos había ya unos 4.000 hombres, porque habían reunido a sus amigos.
Y cuando les llevamos el asalto se defendieron con tanto brío que nos dieron harto que hacer en aquel día. Mataron también a nuestro capitán thon Diego Manthossa y con él a 6 hidalgos de a pie y de a caballo. De los nuestros cayeron unos 20 y de los de ellos como mil. Así, pues, se batieron tan furiosamente que salimos nosotros bien escarmentados.

Ulrico Schmidel dio una descripción de las armas usadas por los querandíes:

Estos carendies usan para la pelea arcos, y unos dardes, especie de media lanza con punta de pedernal en forma de trisulco. También emplean unas bolas de piedra aseguradas a un cordel largo; son del tamaño de las balas de plomo que usamos en Alemania. Con estas bolas enredan las patas del caballo o del venado cuando lo corren y lo hacen caer. Fue también con estas bolas que mataron a nuestro capitán y a los hidalgos, como que lo vi yo con los ojos de esta cara, y a los de a pie los voltearon con los dichos dardes.
Así, pues, Dios, que todo lo puede, tuvo a bien darnos el triunfo, y nos permitió tomarles el pueblo; mas no alcanzamos a apresar uno sólo de aquellos indios, porque sus mujeres e hijos ya con tiempo habían huido de su pueblo antes de atacarlos nosotros. En este pueblo de ellos no hallamos más que mantos de nuederen o ytteren como se llaman, harto pescado, harina y grasa del mismo...

Los sobrevivientes, se aliaron a otros y destruyeron la recién fundada ciudad de Buenos Aires:

Por este tiempo los indios con fuerza y gran poder nos atacaron a nosotros y a nuestra ciudad de Bonas Ayers en número hasta de 23.000 hombres; constaban de cuatro naciones llamadas, carendies, barenis, zechuruas, y zechenais diembus...

En la relación de Francisco de Villalta hecha en 1556 menciona respecto de la fundación de Buenos Aires por Mendoza a los querandíes como quirandres y quirandies:[7]

Visto por el Gobernador la necesidad que la Gente padecia, aunque no por istenso por estar malo en cama, mandó á Don Diego de Mendoza su hermano fuese á vuscar Indios para que truxesen Bastimento y probision el qual topo con cierta Gente que se llaman Quirandres, los quales es Gente que handa á noche i meson, ia algunos ellos abian dado vista al pueblo i entrado en él, i como estos sean Gente mobida ibase i aloxabase de los confines del Pueblo.
Topado con ellos Don Diego de Mendoza ovo cierta diferencia entre los Cristianos y los Quirandies sobre los hacer volber en tal manera que obieron de venir á las manos, y como los Cristianos estubiesen flacos, i los Indios fuesen pláticos en su tierra, dieronse tan vuena maña que mataron á Don Diego de Mendoza i á Pedro de Venabides su sobrino i á otros bien Quantos, y los demás fueron huiendo aunque heran de Acaballo, i sino fuera por la infanteria que atrás benia que los socorrió, todos quedaran en el Campo por ser como heran los Indios tan ligeros i tan diestros en atar los caballos con bolas que traian.

Domingo Martínez de Irala[editar]

Domingo Martínez de Irala en su Relación de abril de 1541 los denominó quyrandys:[8]

... todos los yndios que por este rrio arriba ay q. biben en la Ribera del no son gente que siembran ny de ninguna policia son de guardarse mucho dellos especialmente al tpo del rescate porq estando avisados y los vergantines apartados de tierra algund tanto podran rrescatar con ellos y seran proveydos de pescado y de manteca e pellejos e carne ques lo q'llos tienen y pueden dar anse de guardar en todo de los guaranys de las yslas e quyrandys que son mortales enemigos nuestros (...) anse de guardar donde hallaren varrancas no los flechen los yndios especialmente en el estero de los tynbus porq alli lo an hecho otras vezes los quyrandis (...) asymesmo corren la costa chanas y guaranys que son enemigos a los quales y a los quyrandis q. arriba digo les podra fazer todo el dagño q. pudiere por amystad o enmystad rrescatando con ellos o no rrescatando porq. asy hazen ellos.

Gonzalo Fernández de Oviedo[editar]

La Historia general y natural de las Indias, islas y tierra firme del mar océano fue publicada por Gonzalo Fernández de Oviedo en partes entre 1535 y 1557 con una relación sobre los quiranys o tirandis:[9]

Mas adentro en la tierra metida está otra generaçion que le llaman quiranys, y contractan con ellos pellejos de cabiles, y obejas, y mantas de diversas maneras, y çestas de berguitas, tan texidas y apretadas, que pueden tener agua en ellas, y son muy gentiles en la labor. (...) y los tirandis tienen las bolas ya dichas y son muy diestros en ellas. No tienen leyes; y andan en tierra rasa, y es gente robusta y de color morena, y viven de caça.

Francisco López de Gómara[editar]

Francisco López de Gómara en su Historia general de las Indias publicada en 1552 refirió respecto de los quirandies:[10]

... han hecho un lugar de dos mil casas, en que hay muchos indios e indias cristianadas, y está cien leguas de la mar a la ribera de mediodía en tierra de Quirandies, hombres como jayanes, y tan ligeros, que corriendo a pie toman a mano los venados, y que viven ciento y cincuenta años. Todos los de este río comen carne humana, y van casi desnudos (...) Comen pescado, que hay mucho y gordo, y es la principal vianda de los indios, aunque cazan venados, puercos, jabalís, ovejas como del Perú y otros animales. Son guerreros: usan los de este río traer en la guerra un pomo como recio y largo cordel, con el cual cogen y arrastran al enemigo para sacrificar y comer.

Francisco Ortíz de Vergara[editar]

Francisco Ortíz de Vergara en su Relación a D. Juan de Ovando de enero de 1573, se refiere a los querandíes de la siguiente manera:[11]

... ai otra nacion que llaman quirandies jente belicosa e enemiga de españoles...

Martín del Barco Centenera[editar]

Martín del Barco Centenera en su poema histórico Argentina y conquista del Río de la Plata con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y el Estado del Brasil (La Argentina) publicado en 1602 hizo varias referencias a los querandíes:[12]

Navegando una noche a la mañana
llegamos a la gente Cherandiana.
Salieron a nosotros prestamente,
que en esto del rescate están cursados.
Delante de nosotros diligente,
pescaba cada cual muchos pescados.
Ninguno en lo vender era inocente,
que son en el vender muy porfiados.

Ruy Díaz de Guzmán[editar]

Ruy Díaz de Guzmán en su obra Historia Argentina del descubrimiento, población y conquista de las provincias del Río de la Plata terminada en 1612 describió a los querandíes:[13]

... es toda aquella tierra muy llana; los campos tan anchurosos y dilatados, que no hay en todos ellos un árbol: es de poca agua, y de mucha caza de venados, avestruces y gran suma de perdices, aunque de pocos naturales; los que hay son belicosos, grandes corredores y alentados, que llaman Querandís: no son labradores, y se sustentan de sola caza y pesca; y así no tienen pueblos fundados ni lugares ciertos, más de cuanto les ofrece la comodidad de andar de ordinario esquilmando los campos. Estos corren desde Cabo Blanco, hasta el Río de las Conchas, que dista de Buenos Aires cinco leguas arriba, y toma más de otras sesenta la tierra adentro hasta la Cordillera, que va desde la mar bojeando hacia al Norte, entrando por la gobernación de Tucumán. Estos indios fueron repartidos con los demás de la comarca, a los vecinos de la Trinidad, puerto de Buenos Aires...

Nicolás del Techo[editar]

El historiador jesuita Nicolás del Techo en su Historia de la Provincia del Paraguay de la Compañía de Jesús compuesta entre 1682 y 1687 refiere que los sacerdotes Alonso de Bárcena y Pedro de Añasco estudiaron entre otras la lengua quirandí hacia los años de 1590.[14]

Deseando con ardor los socios de la Compañía que los gentiles abrazaran la fe cristiana se dedicaron al estudio de las lenguas habladas por éstos. El P. Bárcena se entregó á esta tarea por espacio de medio año, ayudado por el P. Añasco; y aunque era ya anciano de sesenta años, llegó á conocer las lenguas guaraní, naté, quisoquí, abipónica y quiranguí; compuso en ellas gramáticas, vocabularios, catecismos y sermones; ambos redujeron á preceptos otras del Tucumán, como son la tonocoté, la kaka, la paquí y la quirandí, á fin de que los misioneros pudiesen fácilmente poseerlas. Y para obtener de esta obra mejores resultados, el P. Añasco hizo varias copias de dichos libros, compuestos en su mayor parte por el P. Bárcena, y las divulgó cuanto pudo.

La grafía quirandi se confirma en la carta del padre Bárcena a su superior Juan Sebastián del 8 de septiembre de 1594:[15]

Aunque esta anchísima provincia del Río de la Plata ó Paraguay (...) abraza una gran suma de naciones como son Quirandies, Charrúas...

Extinción y supervivencia[editar]

Desaparición como grupo étnico[editar]

Posteriormente a la primera fundación de Buenos Aires y cuando los españoles decidieron despoblarla, los animales domésticos que dejaron —en especial el vacuno y el caballar— se fue reproduciendo libremente en la pampa. Los querandíes recurrieron al ganado cimarrón dejado por los blancos, cazando, comiendo y domesticando caballos.

Varias causas principales que llevaron a la extinción de los querandíes: los enfrentamientos armados con los europeos, las enfermedades contagiosas o las guerras con los araucanos:

  • Los querandíes se encontraban en la zona del norte de Buenos Aires al iniciarse la conquista española. El primero en tratarlos fue Sebastián Caboto en 1527, quien tuvo con ellos una relación pacífica. No ocurrió lo mismo con las posteriores expediciones. Pese a que durante las primeras semanas de la llegada de Mendoza, los indígenas proveyeron de alimentos a sus hambrientos soldados, comenzarán los enfrentamientos, debido al mal trato a que fueron sometidos cuando el alimento comenzó a escasear. Con Juan de Garay, se alcanzó el mayor grado de violencia, muriendo miles de ellos.[16] [17]
  • Igualmente el contagio de enfermedades infecciosas causó un gran número de nuevas enfermedades para las cuales los indios no estaban inmunizados. Los het comenzaron a ser diezmados a causa de ellas. La epidemia de viruela de 1621, que fue introducida por tropas que arribaron de España al mando de Antonio Mosquera, produjo una gran mortandad de población. El 15 de septiembre de 1643, se creó la Reducción Jesuítica de San Francisco Javier en la zona de Luján, que fue abandonada por los indígenas a los pocos meses, al declararse otra epidemia de viruela.
  • Finalmente la invasión y conquista de los araucanos de su territorio lo que provocó su rápida araucanización a nivel cultural, razón por la cual es hoy muy difícil encontrar rastros del idioma original de los het, o de dialectos del mismo.

En 1675 se registaron únicamente diez indios querandíes encomendados. Debido a su rápida desaparición y la existencia las únicas fuentes documentales para su estudio las brindan las crónicas españolas aunque también existen evidencias arqueológicas en Flores, Barracas al Sur, Puente Chico, río de la Matanza, río de la Reconquista, Quilmes, Arroyo del Gato, La Plata y Moreno, y grandes paraderos en Chascomús, Lobos, Punta Indio, San Miguel del Monte y río Luján.

Descendientes[editar]

La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 de Argentina, dio como resultado que se reconocieron y/o descienden en primera generación del pueblo querandí 736 personas en Argentina.[18]

El Censo Nacional de Población de 2010 en Argentina reveló la existencia de 3658 personas que se autoreconocieron como querandíes en todo el país.[19] [20]

Punta Querandí[editar]

Existen lugares ancestrales que son reivindicados como parte del legado de los querandíes. Uno de ellos es Punta Querandí, sitio público y arqueológico de mil años de antigüedad considerado un lugar sagrado por parte de organizaciones indígenas del Gran Buenos Aires. El predio está ubicado en el paraje de Punta Canal, en las afueras de la localidad de Dique Luján, en el partido de Tigre, provincia de Buenos Aires.

En 2001 el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación, alertó por la destrucción de sitios arqueológicos indígenas a causa de los emprendimientos de barrios privados. Los yacimientos en peligro contienen enterratorios humanos, restos de cerámicas, instrumentos de hueso y otros materiales.

Punta Querandí pretende ser anexado al Complejo Villanueva (11 barrios náuticos privados) por parte de la desarrolladora inmobiliaria EIDICO. Esto implicaría la destrucción del lugar arqueológico existente, protegido por ley. Por esta razón está siendo defendido por indígenas, ambientalistas, docentes, vecinos y periodistas.[21]

Referencias[editar]

  1. Los indios chanases y su lengua. Samuel Lafone Quevedo, pág. 120
  2. Casamiquela, Rodolfo; en "Rectificaciones y ratificaciones hacia una interpretación definitiva del panorama etnológico de la Patagonia y área septentrional adyacente" (1965).
  3. Historia de la dominación española en el Uruguay, Volumen 1, pág. 531-532. Autor: Francisco Bauzá. Publicado por: A. Barreiro y Ramos, 1895
  4. Colección de documentos inéditos para la historia de Chile, desde el viaje de Magallanes hasta la batalla de Maipo, 1518-1818. Colectados y publicados por J.T. Medina: Expediciones de Jofré de Loaisa, Alcazaba, Mendoza, Camargo, etc, pág. 47. Autor: José Toribio Medina. Publicado por: Impr. Ercilla, 1889
  5. Revista trimensal do Instituto Historico, Geographico e Ethnographico do Brazil, Volumen 24, pág. 54. Colaborador: Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro. Editor: J.M.N. Garcia, 1861
  6. Cervantes Virtual. Ulrich Schmídel, Viaje al Río de la Plata; notas bibliográficas y biográficas por el teniente general don Bartolomé Mitre; prólogo, traducciones y anotaciones por Samuel Alejandro Lafone Quevedo
  7. Cervantes Virtual.. Carta de Francisco de Villalta
  8. El Historiador. Carta de Domingo de Irala
  9. Historia general y natural de las Indias, islas y tierra-firme del Mar Océano, pág. 192. Autores: Gonzalo Fernandez de Oviedo y Valdes. Editor: Real Acad. de la Historia, 1852
  10. Historia General de Indias, Autor: Francisco López de Gómara. Madrid, Espasa-Calpe, 1941
  11. Problemas indígenas americanos, pág. 48. Autor: Enrique de Gandía. Editor: Emecé Editores, 1943
  12. Biblioteca virtual Universal. La Argentina. Martín del Barco Centenera
  13. Cervantes Virtual. Historia Argentina del descubrimiento, población y conquista de las provincias del Río de la Plata / escrita por Ruy Díaz de Guzmán, en el año de 1612
  14. HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL PARAGUAY DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS - VOLUMEN I, CAPÍTULO XLIII. Autor: NICOLÁS DEL TECHO. Editorial: A. de Uribe y Compañía, 1897
  15. Relaciones geográficas de Indias, Volumen 2. Editor: Marcos Jiménez de la Espada. Publicado por: Tip. de M. G. Hernández, 1885
  16. los querandies, historia antecedentes desaparicion del pueblo indigena...Provincia de Santa Fe. Arte y Antigüedades Artesanías Artes, Artesanía y Cultura Artesanías Los Querandíes
  17. Carlos Martínez Sarasola Emecé, ISBN 9500426366, 9789500426367, 2005 - 582 pág
  18. Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Información estadística
  19. Cuadro 2. Población indígena o descendiente de pueblos indígenas u originarios en viviendas particulares por sexo, según pueblo indígena. Total del país. Año 2010. Pág. 281
  20. INDEC 2010. Pueblos originarios. Región Pampeana.
  21. "Espacio público, relleno privado" Página 12