Psicología de la personalidad

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Psi, letra griega comúnmente asociada con la psicología.

La psicología de la personalidad es un rama de la psicología que estudia la personalidad y las diferencias entre individuos. El autor más clásico de la disciplina es Gordon W. Allport, que en el año 1936 publicó el libro "La personalidad". Sus áreas de estudio se focalizan especialmente en:

  • La construcción de un cuadro coherente de una persona y sus procesos psicológicos más importantes.[1]
  • La investigación de diferencias individuales entre los sujetos, esto es, cómo puede diferir una persona de la otra.
  • La investigación de la naturaleza humana, esto es, cómo el comportamiento de todas las personas es similar.

La palabra personalidad tiene origen en el término latino persona, que significaba máscara. Cabe remarcar que en las obras teatrales en el antiguo mundo de habla latina, la máscara no estaba al servicio del argumento teatral para disfrazar la identidad de un personaje, sino más bien era una convensión empleada para representar o encarnar a dicho personaje. En la Edad Media, la palabra persona pasó a tener un significado más profundo, pues pasó a ser una pieza clave de la teología cristiana que distingue los conceptos de naturaleza y persona. El filósofo cristiano medieval Boecio la definió como la substancia individual de naturaleza racional y santo Tomás de Aquino, como subsistente distinto en naturaleza intelectual. En todo caso, no se deben confundir los conceptos de persona y personalidad. La primera designa al individuo completo, mientras que la segunda sólo designa un aspecto, que es el conjunto organizado de sus disposiciones operativas. La personalidad puede ser definida preliminarmente como un conjunto organizado de características que posee una persona que influye en forma única sobre su cognición, su motivación, y comportamiento en diferentes situaciones.[2] . En realidad hay cientos de definiciones de personalidad, y los teóricos no terminan de ponerse de acuerdo sobre una definición única. Esta situación de falta de unanimidad en la definición del concepto fue incluso observado por personas ajenas al área, como el Papa Pío XII, que en una de sus alocuciones a psicólogos (1957) define la personalidad como la unidad psicosomática del hobre en cuanto determinada y gobernada por el alma. En todo caso, la definición más clásica es la de Gordon Allport: la organización dinámica, en el interior del individuo, de los sistemas psicofísicos responsables de su pensamiento y conducta característicos. El psicólogo estadounidense Gordon Allport (1937), describió dos caminos fundamentales para estudiar la personalidad, siguiendo al filósofo neokantiano Windelband, el nomotético y el idiográfico. La psicología nomotética se encargaría de la búsqueda de leyes generales aplicables a diferentes personas, como el principio de la auto-actualización, mientras que la psicología idiográfica intenta entender los aspectos únicos de un individuo en particular, es decir el modo peculiar en el que los distintos rasgos se relacionan entre sí dentro de un mismo individuo.

El estudio de la personalidad tiene un largo camino recorrido en la historia de la psicología, aunque concretamente la psicología de la personalidad no se puede considerar una ciencia dura, cuenta con una abundante tradición teórica. Entre las teorías más importantes se pueden incluir la de perspectiva disposicional, psicodinámica, humanista, biológica, behaviorista (comportamiento) y la perspectiva del estudio social. No existe una consenso general en la psicología sobre la definición de "personalidad". La mayoría de los investigadores y psicólogos no se identifican explícitamente a con una perspectiva concreta y frecuentemente adoptan un enfoque ecléctico. Algunas investigaciones empíricas se llevan a cabo a través del modelo de los 5 grandes mientras que otros ponen énfasis en desarrollos teóricos como la psicodinámica.

La sociedad y las vivencias de cada ser humano influyen en el desarrollo de su personalidad. A pesar de las diferencias de religión, cultura, y costumbres, los seres humanos comparten conflictos de lucha por la supervivencia. La visión que cada individuo tiene de sus emociones, puede ser similar o completamente diferente a la de otros. En el libro “Exploration in personality” de Murria, se puede encontrar la manera en el que defiende la consideración de la persona en su totalidad.

Referencias[editar]

  1. Bradberry, Travis. Self-Awareness. New York: Putnam, 2007
  2. Ryckman, 2004

Véase también[editar]