Problema del agua en la Ciudad de México

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El Problema del agua en la Ciudad de México es una crisis que afecta a gran parte de la población de esta región. El problema de agua en la Ciudad de México se debe al uso ineficiente de los diversos servicios de agua y saneamientos dando paso a un problema de escasez en la región, provocada por la poca planeación urbana en la Ciudad de México. La demanda de agua ha ido aumentando debido al incremento poblacional que hay en la región; una persona utiliza en promedio 300 litros al día de agua, siendo el doble de lo que consumen ciudades como Monterrey o Sao Paulo. El crecimiento industrial, la sobreexplotación y la contaminación son factores importantes para tomar en cuenta la escasez de agua en el Valle de México, afectando a las regiones adyacentes.[1]

Debido a su localidad, el Valle de México, una problemática que se presenta es que con el paso del tiempo la Ciudad de ha ido hundiendo entre 6 a 28 centímetros al año provocando un incremento de fallas en las tuberías a las que no se les puede dar el servicio necesario conforme van apareciendo.[2]​ Otra razón por las cuales hay una demanda más grande de agua en la región es debido al cambio climático; están las altas temperaturas y las sequías que hay en la zona. Como se mencionó anteriormente esto demanda mayor cantidad de agua, incrementando la demanda de agua requerida de las zonas de reserva y los costos.[3]

De acuerdo a un reporte realizado por la PAOT y publicado por primera vez en 2004, afirmó que son diez delegaciones las que actualmente reciben agua por tandeo, estas son Álvaro Obregón, Coyoacán, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan. Xochimilco e Iztapalapa, estas dos recibiendo una cantidad máxima de dos días a la semana.[4]

En algunas delegaciones de la Ciudad de México, como Iztapalapa, los pozos de agua extraen líquido contaminado con minerales y químicos. Esto se puede ver reflejado en la salud de los residentes de esta delegación como sarpullidos o colitis. Por otro lado, en delegaciones como Tlalpan las pipas que proporcionan agua a los habitantes sacan el agua de las tuberías que están hasta a 300 metros de profundidad y a veces se necesitan más de 500 viajes para satisfacer la demanda de agua que los habitantes de esa delegación requiere.[3]

Fuentes de agua[editar]

Las fuentes de abastecimiento de agua potable del Valle de México son acuíferos locales, aguas superficiales, trasvases Lerma, Trasvases Cutzamala y la reutilización del agua. El 72% del agua urbana proviene de siente acuíferos del cual el 42% proviene de la extracción insostenible. El 3% de agua se consigue de las aguas superficiales de la cuenca, como lo son ríos y manantiales superficiales. Los trasvases que le proveen mayor cantidad de agua a la ciudad es el de Cutzamala, que se encuentra a 120 kilómetros de distancia, y el de Lerma proveyendo un total del 29% del agua que accede a la región. Y finalmente se encuentra la reutilización de agua, de igual manera que las fuentes de abastecimiento superficiales, provee solo el 3% del agua de la región.

Sobreexplotación de acuíferos
Año Número de acuíferos sobreexplotados
1975 32
1981 36
1985 80
2004 104
2007 101
2010 105
2017 105
2019 157

[1]

Uso del agua[editar]

Los principales usos del agua en la Ciudad de México son difíciles de medir debido a que no hay manera de cubrir de manera específica todas las áreas. Sin embargo aquí se encuentra un aproximado de los usos que se le puede dar al agua en la ciudad.[5]

El 61% del consumo es autorizado, el 25% se dirige a pérdidas físicas y el 14% se dirige a pérdidas comerciales. Dentro del consumo autorizado se refiere al consumido por usuarios registrados como activos en la base de datos ya sea un empresa u otros usuarios para uso doméstico, comercial e industrial. Las pérdidas físicas son las fugas o reboses de los tanques de almacenamientos, las fugas visibles o no visibles en redes de conducción y tomas de servicio. Y las pérdidas comerciales son cuando el agua utilizada no es medida o facturada adecuadamente ya sea por la información dada por los clientes, medidores o procesos de lectura y facturación; también incluye los consumos no autorizados.[1]

De todo el consumo anteriormente mencionado un total de 33% es ineficiente, esto se ve en las pérdidas físicas y comerciales.[6]

Reutilización del agua[editar]

A pesar de la gran problemática de agua en la región, solo el 12% de las aguas residuales son tratadas y reutilizadas para el uso público, industrial o agrícola.[7]

Si se mantiene la demanda, para el año 2030 será necesario buscar nuevas fuentes. De igual manera, el servicio bajaría su calidad y la escasez de agua aumentaría a lo largo de toda la Ciudad de México.[6]​ Un estudio predice que dentro de mexicanos que habitan en esta región entre los años 15 y 65 se verán forzados a migrar al norte del país como resultado de las altas temperaturas, inundaciones, sequías y falta de agua que puede haber en los próximos años. Debido a que el problema del agua en la Ciudad de México no se percibe fácilmente esto supone una mayor amenaza, tanto económica como ecológica, forzando al que el gobierno haga a los habitantes consientes de las consecuencias si esto no es regulado o concientizado.[3]

Objetivo de Desarrollo Sostenible 6[editar]

En el año 2015, México se unió a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que es una hoja de ruta que busca asegurar la prosperidad de toda la población sin comprometer los recursos de futuras generaciones.[8]​ El Objetivo 6 de la agenda trata del agua limpia y saneamiento, y se trata de garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y del saneamiento para todas y todos. El gobierno de México propone 4 puntos clave para lograr dicho objetivo:

  • Sociedad: Tomar baños cortos y reportar fugas de agua.
  • Iniciativa privada: Reducir el consumo de agua, instalar sanitarios secos e implementar campañas para el cuidado del agua.
  • Academia: Fortalecer la investigación, colaborar para crear soluciones innovadoras y apoyar en la medición del impacto.
  • Gobiernos: Mejorar los sistemas de captación, potabilización, conducción, almacenamiento y distribución del agua potable.[9]

La Agenda 2030 tiene metas específicas para cada ODS, que idealmente se deberían cumplir en el periodo de tiempo desde 2015 hasta 2030, con el fin de que en este último año todos los países miembros de las Naciones Unidas hayan ya puesto fin a la pobreza, la desigualdad y la injusticia, así como haber hecho frente al cambio climático.[10]

Las metas de aquí al 2030 del ODS 6 son:

  • Lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.
  • Lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.
  • Mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.
  • Aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua.
  • Implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, según proceda.
  • Proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.
  • Ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización.
  • Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.[11]

Referencias Bibliográficas[editar]

  1. a b c «Agua urbana en el Valle de México: ¿un camino verde para mañana?». 2013. 
  2. Durán Juárez, Juan Manuel (05/2016). «Los problemas del abastecimiento de agua potable en una ciudad media». Espiral. 
  3. a b c «Ciudad de México, al borde de una crisis por el agua». The New York Times. 17 de febrero de 2017. ISSN 0362-4331. Consultado el 4 de abril de 2017. 
  4. Soto Montes de Oca, Gloria (Diciembre del 2008). «Diagnóstico sobre la situación del riesgo y vulnerabilidad de los habitantes del Distrito Federal al no contar con el servicio de agua potable, como base para el análisis del derecho humano al agua y los derechos colectivos de los habitantes.». Publicaciones de PAOT, Estudios técnicos. Consultado el Octubre del 2018. 
  5. «La crisis del agua de la Ciudad de México». The Guardian (en inglés británico). 12 de noviembre de 2015. ISSN 0261-3077. Consultado el 4 de abril de 2017. 
  6. a b «Agua en el Valle de México:». World Bank. Consultado el 4 de abril de 2017. 
  7. Luis Manuel Guerra. «Agua y energía en la Ciudad de México». Consultado el 2003. 
  8. «Agenda 2030 | Gobierno | gob.mx». www.gob.mx. Consultado el 3 de octubre de 2018. 
  9. 2030, Agenda. «Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: Agua Limpia y Saneamiento». gob.mx. Consultado el 3 de octubre de 2018. 
  10. «ONU México » Agenda 2030». www.onu.org.mx. Consultado el 3 de octubre de 2018. 
  11. «Agua y saneamiento – Desarrollo Sostenible». www.un.org. Consultado el 3 de octubre de 2018.