Primera insurrección serbia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Coat of arms of Serbia small.svg

Este artículo forma parte de la serie sobre la historia de
Serbia

Contenido relacionado
Nacionalismo
Serbdom
Serbenda
Prehistoria
Neolítico, Edad de Bronce, Edad de Hierro
Serbia romana
Dalmatia, Illyria, Mesia, Panonia, Praevalitana y Dacia
Serbia medieval
Serbia Blanca (hasta el 610)
Principados de Rascia, Zeta, Doclea, Zahumlia, Pagania, Travunia (768–969)
Catepanato de Serbia (969–976)
Thema de Sirmium (69–1043)
Vojislavljević Doclea (998–1101)
Gran Principado de Serbia (1101–1217)
Reino de Serbia (1217–1346)
Reinado de Dragutin (1282–1325)
Imperio serbio (1346–1371)
Serbia del Morava (1371–1402)
Batalla de Kosovo
Despotado de Serbia (1402–1537)
Serbia otomana (1402–1912)
Bajalato de Belgrado (1521-1817)
Nenad / Čelnik (1526–1530)
Ocupación de los Habsburgo (1686–1699)
Serbia de los Habsburgo (1718–1739)
Primera insurrección serbia (1804 a 1813)
Segunda insurrección serbia (1815-1817)
Serbia moderna
Principado de Serbia (1817–1882)
Voivodina serbia (1848–1849)
Serbia y Banato (1849–1860)
Reino de Serbia (1882–1918)
Campaña serbia (Primera Guerra Mundial)
Reino de Yugoslavia (1918–1941)
Gobierno de Salvación Nacional
República de Užice
República Socialista de Serbia (1944–1990)
República de Serbia (federal) (1990–2006)
Serbia y Montenegro (2003-2006)
República de Serbia (2006–presente)

La primera insurrección serbia o primera revuelta serbia contra los turcos, tuvo lugar de 1804 a 1813, después de más de tres siglos de ocupación otomana en el país. Fue finalmente suprimida en 1813, mas la represión consecuente provocó la Segunda insurrección serbia de 1815 que condujo a la autonomía y eventual independencia de Serbia.

Antecedentes[editar]

Tras la derrota del Imperio otomano en la guerra de 1788-1791 contra el Sacro Imperio Romano, en Serbia se comenzaron a sopesar las posibilidades de éxito de un levantamiento contra los turcos. Muchos serbios habían estado al servicio de Austria durante la guerra, adquiriendo así una cierta experiencia militar.

En 1793 y 1796, el sultán Selim III concedió más derechos a los pachaliks de Belgrado. En adelante los impuestos serían cobrados por nobles locales llamados príncipes (knez); la libertad de comercio y de religión fueron además garantizadas. Los jenízaros hubieron de retirarse de Smederevo.

El pachá Hadji Mustafá creó una milicia de aristócratas serbios para combatir contra los jenízaros. Esta milicia constituiría el embrión del ejército de Serbia.

Sin embargo la Sublime Puerta sufría grandes contrariedades luchando contra Napoleón Bonaparte, entonces comprometido en la campaña de Egipto. Y el 30 de enero de 1799, para calmar la creciente agitación que estremecía a su imperio, el sultán Selim III autorizó la vuelta de los jenízaros al Sanjacado de Smederevo. Estos jenízaros se mostraron cada vez más independientes del poder central de Estambul: asesinaron a un notable de la villa de Šabac, Ranko Lazarević, hermano del pope Luka Lazarević (futuro gobernador de Šabac y jefe de la caballería de Karađorđe Petrović). En 1801, mataron al gobernador de Belgrado, Hadji Mustafá. Los derechos recientemente garantizados al país fueron suspendidos, las tierras confiscadas, los tributos, tasas y gabelas aumentadas y el trabajo forzado fue reintroducido en Serbia. Los jenízaros hicieron reinar así el terror y muchos serbios optaron por huir.

En revancha, algunos otros comenzaron a revolverse, en especial en Šumadija, y se convirtieron en Haïdouk (jefes rebeldes o guerrillero-bandoleros). Entre los rebeldes es preciso citar en especial a Stanoje Glavaš y a los dos hermanos Nenadović, Jakov y Mateja.

El 4 de febrero de 1804 los jenízaros, hostilizados por esta resistencia, hicieron arrestar y ejecutar a setenta notables serbios. Con este evento, conocido bajo el nombre de "Masacre de los notables" o Masacre de los príncipes (Seča knezova) se pretendía someter a los serbios mediante el terror, pero de hecho sirvió de aldabonazo para generalizar la rebelión a toda Serbia.

Desarrollo de la revuelta[editar]

Serbia en 1813.
El conflicto en el Sanjacado de Smederevo, entre 1804 y 1815.

El 14 de febrero de 1804 los notables serbios supervivientes se reunieron en la pequeña población de Orašac, provincia de Šumadija. Jorge Petrović, llamado por los turcos en razón de su carácter Karađorđe («Jorge el Negro»), fue designado jefe de la insurrección. Esa misma tarde los rebeldes quemaron el caravasar de Orašac y masacraron a los turcos. Acciones similares se llevaron a cabo en los pueblos vecinos y el movimiento se extendió. Las ciudades de Valjevo y Požarevac fueron liberadas. Los serbios en Serbia y los de la región de Vojvodina llamados cuerpos francos del ejército austriaco pusieron sitio a la ciudad de Belgrado, que tenía entonces 368.000 habitantes y solamente una guarnición de 15.000 hombres, la milicia del Pachá.

Informado de la revuelta, Selim III comenzó a negociar con los rebeldes. Los jenízaros huyeron de Belgrado y fueron asesinados en la pequeña isla de Ada Kaleh, en medio del Danubio. Las negociaciones con el tiempo se rompieron y el sultán organizó una campaña militar contra la rebelión. En 1805 tuvo lugar en Ivankovac el primer gran choque entre los ejércitos serbio y otomano. Karađorđe consiguió la victoria sobre los turcos y los forzó a retirarse a Niš.

En 1806 tuvo lugar la Batalla de Misar, donde un ejército otomano de Bosnia y Herzegovina también fue derrotado. Al mismo tiempo los serbios dirigidos por Petar Dobrnjac lucharon en Deligrad contra otro ejército turco que entró por el sureste como refuerzo. En diciembre de 1806 los rebeldes sitiaron Belgrado y la ciudad fue liberada a principios de 1807.

En 1805, ante sus primeros éxitos, los serbios organizaron un gobierno para administrar el país. El poder se dividió entre la Narodna Skoupchtina (Asamblea del Pueblo), el Consejo y el mismo Karađorđe. Algunas decisiones importantes fueron adoptadas: las tierras fueron devueltas a sus propietarios, el trabajo forzado fue abolido y las tasas reducidas. El joven estado se modernizó. En 1808 se fundó la Alta Escuela que terminaría por constituir la Universidad de Belgrado. En el apogeo de la revuelta, en 1808, Karađorđe disponía de más de 60.000 hombres para conducir la guerra.

En revancha, ciertos jefes abusaron de los privilegios adquiridos en el curso de la revuelta. Aparecieron algunas disputas entre Karađorđe y los otros «príncipes». El primero aspiraba al poder absoluto, mientras que sus antiguos compañeros de combate deseaban limitarlo. Entre sus adversarios Miloš Obrenović fue el más importante junto a su hermano Milan.

Tras la Guerra ruso-turca de 1806-1812, el Imperio otomano explotó estas disensiones. Aprovechando igualmente un debilitamiento momentáneo de Rusia (después de la campaña organizada contra ella por Napoleón), reconquistó Serbia en 1813 y Karađorđe tuvo que huir.

Este primer levantamiento serbio abrió el camino al segundo y definitivo, que dio a Serbia su autonomía y, a la postre, la independencia en 1878.

Este levantamiento tuvo consecuencias en otros territorios cristianos bajo la dominación turca. El levantamiento serbio de 1804 a 1813 fue la primera verdadera insurrección nacional contra la ocupación turca en los Balcanes y prefigura la era del nacionalismo (ideas típicas de la Revolución Francesa de 1789) que empujará a los griegos y a los búlgaros a seguir su ejemplo. Pero en la época esto era percibido como un movimiento de liberación de los pueblos cristianos, y dentro del espíritu del Romanticismo se verá a Lamartine y a Víctor Hugo escribir sobre ello. Hugo escribirá incluso un discurso de unidad europea pidiendo la creación de los Estados Unidos de Europa para salvar a los serbios aún bajo la ocupación turca que sufrían masacres en masa. Este discurso es hoy considerado como uno de los actos fundadores de la idea europea.