Presidente electo

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Se denomina presidente electo a la persona que ha sido elegida para el cargo de presidente, mientras no ha tomado posesión del cargo.[1] Habitualmente, un ciudadano ostenta la calidad de presidente electo desde que se le proclama como vencedor en la respectiva elección –lo que puede suceder con el solo anuncio del resultado de la elección o requerir el pronunciamiento o declaración solemne de algún órgano constitucional– hasta que asume formalmente el puesto de presidente, en reemplazo del presidente saliente o, hasta entonces, presidente en ejercicio o en funciones.

Regulación por países[editar]

Chile[editar]

En Chile, formalmente y de acuerdo a la Constitución Política de 1980, ostenta la calidad de «presidente electo» el candidato ganador de la elección respectiva, desde que así es proclamado por el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL), luego del proceso de calificación de la elección presidencial, el que debe quedar concluido dentro de los 15 días siguientes a la primera o segunda votación, según corresponda; dicha proclamación, una vez efectuada por el TRICEL, debe ser comunicada de inmediato al presidente del Senado. Es decir, para adquirir la calidad de ⇔presidente electo no basta el anuncio del resultado por parte del Servicio Electoral.[2]

Estados Unidos[editar]

En los Estados Unidos, los miembros del colegio electoral de Estados Unidos son elegidos por los ciudadanos estadounidenses en noviembre cada cuatro años; en diciembre, están en sesión y de turno eligen el Presidente de los Estados Unidos; finalmente, el Presidente de los EEUU asume el poder en enero. Uno se hace el presidente electo oficialmente sólo después de ser elegido por el Colegio Electoral , pero extraoficialmente la persona elegida en las elecciones generales de noviembre se llama el presidente electo incluso antes de que el Colegio Electoral se reúna; más exactamente es el presidente designado hasta que el Colegio Electoral se reúne y vota. Un ejemplo del efecto práctico del estatus oficial se encuentra en la provisión de la Constitución de los Estados Unidos que si el presidente electo muera, el vicepresidente electo se hace presidente en el Día de Inauguración. Esta regla sólo toma efecto después de la reunión del Colegio Electoral. Si la persona extraoficialmente llamado el presidente electo muera antes de esta reunión, el Colegio Electoral tendría mucha discreción a elegir otra persona.

Sin embargo, existe una percepción casi omnipresente que un presidente es elegido por las elecciones generales y no por el Colegio Electoral, que hizo mucho para impulsar la consternación e impaciencia para la rápida resolución de la situación que supuso el recuento en Florida durante las elecciones de Bush y Gore en 2000.

Las elecciones presidenciales de los EEUU tienen lugar en noviembre, pero el mandato del presidente en funciones no caduca hasta el 20 de enero del año siguiente. Los presidentes y/u otros políticos, usualmente reunirán un 'equipo de transición presidencial' de algún tipo, para preparar para la transferencia de poder fácil después de la inauguración. El presidente a menudo trabaja cerca con el presidente electo sobre asuntos de política importantes durante los últimos tres meses del mandate del presidente, para asegurar una transferencia y continuidad fácil de operaciones que tienen intereses nacionales significantes. El fracaso histórico de James Buchanan a hacer esto cuando fue presidente y Abraham Lincoln fue el presidente electo se considera como una de las razones que llevó a cabo la guerra de Secesión. El problema fue hecho peor debido al hecho de que antes de 1936/37, el presidente-electo no asumiera el poder hasta el marzo, cinco meses después de las elecciones populares.

Durante este momento, el presidente se refiere a un inútil porque ya ha logrado lo mucho que puede para promover las políticas y agendas de su administración, y usualmente no está en una posición para hacer muchas decisiones substantivas.

A mediodía del 20 enero después de un año de elecciones presidenciales, el mandato del presidente caduca por mandato constitucional, y el presidente electo se hace el Presidente de los EEUU. Este procedimiento ha sido el sujeto de muchas malas interpretaciones y leyendas urbanas, como el mito de la presidencia que duró sólo un día de David Rice Atchison, que no sólo se predica en asunciones falsas sino que también es defectuoso lógicamente. El juramento formal de mando no afecta el acceso a y ocupación del cargo de la presidencia que, en el caso del presidente estadounidense, procede ipso facto, desde la caducidad del mandato del predecesor.

Referencias[editar]

  1. «electo», Diccionario de la lengua española (22.ª edición), Real Academia Española, 2001, http://lema.rae.es/drae/?val=electo 
  2. Corral Talciani, Hernán (15 de diciembre de 2013). «Presidente electo». Derecho y Academia. Consultado el 05 de enero de 2014.

Véase también[editar]