Portal:Edad Contemporánea

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Edad Contemporánea es el nombre con el que se designa al periodo histórico comprendido entre la Declaración de Independencia de los Estados Unidos o la Revolución francesa, y la actualidad. Comprende, si partimos de la Revolución francesa, de un total de 235 años, entre 1789 y el presente. En este período, la humanidad experimentó una transición demográfica, concluida para las sociedades más avanzadas (el llamado primer mundo) y aún en curso para la mayor parte (los países subdesarrollados y los países recientemente industrializados), que ha llevado su crecimiento más allá de los límites que le imponía históricamente la naturaleza, consiguiendo la generalización del consumo de todo tipo de productos, servicios y recursos naturales que han elevado para una gran parte de los seres humanos su nivel de vida de una forma antes insospechada, pero que han agudizado las desigualdades sociales y espaciales y dejan planteadas para el futuro próximo graves incertidumbres medioambientales.

Artículo destacado

El reinado de Isabel II es el período de la historia contemporánea de España comprendido entre la muerte de Fernando VII en 1833 y el triunfo de la Revolución de 1868, que obligó a la reina a marchar al exilio. Su reinado está dividido en dos grandes etapas: la minoría de edad (1833-1843) durante la que asumieron la regencia, primero, su madre María Cristina de Borbón-Dos Sicilias y, después, el general Baldomero Espartero; y el reinado efectivo que comienza con la declaración por las Cortes en 1843 de su mayoría de edad adelantada cuando solo tenía trece años. A lo largo de su reinado se produjo la configuración del Estado liberal en España.

A la muerte de Fernando VII el 29 de septiembre de 1833, su esposa, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias asumió la regencia con el apoyo de los liberales, en nombre de su hija y futura reina, Isabel II. El conflicto con su cuñado, Carlos María Isidro de Borbón, que aspiraba al trono en virtud de una pretendida vigencia de la Ley Sálica —ya derogada por Carlos IV y el propio Fernando VII— llevaron al país a la Primera Guerra Carlista.

Tras la breve regencia de Espartero que sucedió a la regencia de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, Isabel II fue proclamada mayor de edad con solo trece años por resolución de las Cortes Generales en 1843. Así comenzó el reinado efectivo de Isabel II que suele dividirse en cuatro períodos: la década moderada (1844-1854); el Bienio Progresista (1854-1856); la etapa de los gobiernos de la Unión Liberal (1856-1863) y la crisis final (1863-1868).

El reinado de Isabel II se caracterizó por un intento modernizador de España que se vio contenido, sin embargo, por las tensiones internas de los liberales, la presión que siguieron ejerciendo los partidarios del absolutismo más o menos moderado, los gobiernos totalmente influidos por el estamento militar y el fracaso final ante las dificultades económicas y la decadencia de la Unión Liberal que llevaron a España a la experiencia del Sexenio Democrático. También influyó mucho en su reinado la personalidad de la reina Isabel sin dotes para el gobierno y presionada en todo momento por la Corte, especialmente por su propia madre, y también por los generales Narváez, Espartero y O'Donnell, lo que impidió que se consolidase el tránsito del Antiguo Régimen al Estado Liberal, por lo que España llegó al último tercio del siglo XIX en condiciones desfavorables respecto a otras potencias europeas.
Artículo bueno

El incidente del Puente de Marco Polo, ocurrido el 7 de julio de 1937,[1][2]​ marcó el inicio de la Segunda guerra sino-japonesa entre el Imperio del Japón y la República de China. Los soldados de ambas potencias se enfrentaron 15 kilómetros al suroeste del centro de Pekín, en el Puente de Marco Polo (卢沟桥/盧溝橋, Lugou Qiao en chino), sobre el río Yongding.[1]​ En Japón se conoce al incidente como Asunto del Puente Roko (en jap. 盧溝橋事件, Rokokyo-jiken) o Incidente del Puente Roko (en jap. 盧溝橋事変, Rokokyo-jihen). En China se lo conoce, en cambio, como Incidente del 7 de julio (en chino 七七事变/七七事變, pinyin qīqī shìbiàn) e incidente Lugouqiao (en chino:卢沟桥事变/蘆溝橋事變, pinyin lúgōuqiáo shìbiàn).

La creación de Manchukuo en 1934 y la posterior expansión de la influencia de Japón por el norte de China, en detrimento del poder del Kuomintang en la zona, aumentaron la tensión entre los Gobiernos de Tokio y Nankín. La preocupación por un posible enfrentamiento con la URSS y la conveniencia de reforzar su poder en Manchukuo en tal caso hicieron, sin embargo, que Japón prefiriese no enfrentarse directamente con los Nacionalistas chinos, sino tratar de extender su poder en la región mediante la política y la economía en vez de por medio de choques militares. Aun así, Nankín veía con malos ojos la expansión del poder japonés, y los planes de Tokio para estrechar las relaciones económicas entre el Imperio, el norte de China, Corea y Manchukuo exacerbaron la tensión en el verano de 1937.

En este ambiente de gran tensión, los japoneses hicieron maniobras militares a las afueras de Pekín. Durante las maniobras un soldado japonés se perdió durante un corto periodo de tiempo y se produjo un tiroteo de origen desconocido. Esta escaramuza pronto creció hasta convertirse en un enfrentamiento entre las unidades chinas y japonesas que se encontraban en las cercanías, a pesar de los acuerdos de los mandos locales para resolver pacíficamente el incidente. Mientras los mandos de las unidades implicadas acordaban una resolución para el conflicto, los subalternos continuaban el enfrentamiento. La negativa de Nankín a controlar la situación y su envío de tropas al norte hizo que Tokio se decidiese a reaccionar después de tratar inicialmente de olvidar el choque. Los Gobiernos adoptaron posiciones cada vez más irreconciliables que hicieron fracasar los intentos de los altos oficiales de ambos bandos destinados en la zona por encontrar una solución pacífica al incidente. A finales de julio, se reanudaron los enfrentamientos en los alrededores de Pekín, que acabaron con la retirada de las fuerzas chinas. La extensión de los choques a otros puntos de China y el fracaso de las conversaciones intergubernamentales a comienzos de agosto condujeron a la guerra entre los dos países.

Este enfrentamiento, aunque menor, acabó desencadenando una serie de acontecimientos que llevaron a una guerra abierta entre las dos naciones.[1]​ Asimismo, la expansión japonesa en el norte de China y el crecimiento del nacionalismo chino llevó a un conflicto difícilmente evitable.[1]​ Numerosos historiadores describen el incidente como un pretexto del Ejército nipón para justificar la guerra, de manera similar al anterior Incidente de Mukden que llevó a la ocupación de Manchuria.[1]​ Otros, por el contrario, consideran que no se trató de una conspiración de los militares japoneses (a diferencia del Incidente de Mukden),[2]​ sino de un choque que llevó a la guerra debido a la reacción de los Gobiernos chino y japonés.[1][3]
¿Sabías que...

... el nombre de la Plaza Roja de Moscú no proviene del color de los ladrillos que la rodean, ni tampoco es referencia al color rojo del comunismo, sino que deriva de la palabra rusa Красная (Krásnaya), que en el antiguo ruso significaba "bonita"?1

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El USS Bunker Hill (CV-17) era un portaaviones de la clase Essex de la US Navy apodado como "Expreso de Navidad" debido a sus constantes ataques lanzados alrededor de esa fecha del año. En la mañana del 11 de mayo mientras apoyaba la invasión a Okinawa, el Bunker Hill fue impactado y severamente dañado por el ataque de dos pilotos kamikaze. El barco sufrió la pérdida de 346 muertos, 43 desaparecidos y 264 heridos. Éste fue el ataque kamikaze que dejó más muertos en un sólo ataque de toda la Segunda Guerra Mundial. Aún gravemente dañado, el portaaviones fue llevado a Bremerton vía Pearl Harbor. Por Archival Research Catalog.