Polaridad (relaciones internacionales)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Ilustración del suplemento "Le Petit Journal", 16 de enero de 1898; en este dibujo humorístico, se representa a un mandarín con un vestido manchú en shock, detrás de la reina Victoria (Imperio británico), de Guillermo II (Imperio alemán), de Nicolás II (Imperio ruso), de Marianne (Tercera República Francesa), y de un samurái (Imperio del Japón), apuñalando un roscón de Reyes con Chine (China en francés) escrito en él.

La polaridad en relaciones internacionales se refiere a la distribución del poder dentro de un sistema internacional o estructura internacional, y por lo tanto concierne a la naturaleza del sistema internacional en un determinado momento o un determinado período de tiempo.[1][2]

Básicamente hay tres modalidades o presentaciones principales de la polaridad de un sistema internacional (o sistema de RRII): Unipolaridad, Bipolaridad, y Multipolaridad.[3]​ Un cuarto tipo, menos utilizado, se refiere a la Tripolaridad, y es cuando claramente existen tres grandes polos de poder primando y sobresaliendo sobre el resto de los elementos. Y un quinto caso se da cuando no se puede identificar ni siquiera un solo polo de poder que prime sobre los otros elementos, y es el llamado caso de la Apolaridad.[4]

La mayor parte de los teóricos de las áreas de relaciones internacionales, ciencia política,[5]​ y estudios estratégicos,[6][7]​ considera que la conformación y el funcionamiento de un Sistema Internacional en una determinada región o a nivel mundial, es completamente dependiente del tipo de distribución de poder (tipo de polarización) que allí se instaure.

Poder, potencia y polaridad[editar]

Bipolaridad entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y el fin de la Guerra Fría;
el Sistema Internacional entonces estaba dividido en dos grandes polos de poder.

Gran parte de los problemas relacionados con la tipología[8]​ que se define sobre un sistema internacional vigente históricamente en un determinado período, está relacionado con los diferentes criterios y definiciones utilizados para especificar cuales son las potencias y las superpotencias que deben ser consideradas. Algunos autores hacen principalmente referencia a aspectos ligados a la capacidad de actuación o capacidad de proyección de poder de una determinada nación (potencia global,[9]potencia continental,[10]potencia regional, potencia local, potencia o hegemonía en ciertas áreas), así haciendo alusión a la "dimensión" o "tamaño" o "alcance" del poder en cuestión (superpotencia, gran potencia, potencia media, potencia emergente, pequeña potencia –esta última de alcance más bien limitado y solamente en ciertos sectores–). El gran problema que surge en este tipo de análisis, es que dependiendo de los criterios utilizados para mensurar el poder, puede que aumente o disminuya el número de polos hegemónicos identificados en un sistema internacional.

Naturalmente, el tipo de poder considerado también cambia el resultado de la clasificación, pues es completamente diferente considerar el poder real o de uso e intervención inmediatos (generalmente político-militar),[11]​ o considerar el poder potencial (generalmente economía, finanzas, capacidad industrial, recursos naturales, demografía y tamaño de la población, tamaño del territorio, capacidad en ingeniería y desarrollo tecnológico), o el poder blando (fundamentalmente aspectos diplomáticos y políticos, como facilitadores o constructores de alianzas, de enemistades, y de estrategias o enfoques comunes).

Poder y capacidades militares[editar]

Considerando criterios relativos al poder real, por ejemplo, autores americanos como puede constatarse en [LIEBER&PRESS-2006], llegaron a defender que la supremacía nuclear americana era suficiente para garantizar la supremacía militar global, y por tanto, la unipolaridad del sistema internacional. Esto fue contestado directamente tanto por Cepik, como por Avila y por Martins ([CEPIK-2007] y [CEPIK-2009]), quienes defendieron que Estados Unidos no posee notoria e incontestable supremacía nuclear (tendría apenas cierta superioridad nuclear), y mismo, si ese país norteño obtuviese verdadera supremacía nuclear, eso no sería suficiente para asegurar y mantener la unipolaridad en el sistema mundial.[12]

Este tipo de controversia claramente involucra definiciones distintas de lo que debe entenderse por poder, sobre cómo mensurar el mismo, y sobre cuáles son los elementos de poder (real e inmediato, o potencial) más relevantes, y además, sobre qué jerarquización de importancia deben ser considerados.[13]​ Simplemente no hay consenso sobre estas cuestiones, y por tanto no puede establecerse una corriente teórica única o principal ni en las relaciones internacionales, ni en cuanto a los estudios de geopolítica, ni respecto de los estudios estratégicos.

Capacidad nuclear de las grandes potencias[editar]

El modelo de misil balístico intercontinental, con posibilidad de lanzar ojivas nucleares, está entre las capacidades fundamentales (por el momento) para distinguir a grandes potencias mundiales, de aquellas que son potencias regionales o potencias con menos aspiraciones y posibilidades.

Una de las definiciones más interesantes y simples, es la de John J. Mearsheimer, que así considera que el principal criterio para definir a las grandes potencias o superpotencias, es verificar si la nación en cuestión posee capacidad nuclear de segundo ataque (consultar 'Destrucción Mutua Asegurada' o 'Mutual Assured Destruction' –MAD–), o sea, la capacidad de sobrevivir a un ataque nuclear y responder al país agresor con otro ataque nuclear. Solamente Estados Unidos, Rusia, y China, tendrían esta capacidad, y por tanto serían ellas las únicas tres "grandes potencias mundiales".

Jerárquicamente, bajo este criterio principal, un segundo conjunto de criterios señalados por John Mearsheimer, involucraría el tamaño del ejército, como principal capacidad disuasoria de un país, después de considerar la capacidad nuclear. En este sentido, el poder terrestre sería el más importante, en la medida que el poder aéreo o marítimo tendrían un carácter complementario al poder terrestre, tanto en sentido defensivo como ofensivo.

Otro criterio de análisis, más complejo y bastante más difícil para evaluar y aplicar, involucra la capacidad política y económica de un estado, que se necesitaría para que el mismo fuera o llegara a ser una "gran potencia".[14]​ Las capacidades necesarias para que un determinado país pueda desempeñarse como una "gran potencia", debería incluir por tanto, según lo dicho anteriormente, principalmente la capacidad de mantener su arsenal nuclear en pronto uso (incluyendo medios de lanzamiento, superbombarderos, misiles balísticos intercontinentales, submarinos nucleares lanzadores de misiles balísticos), así como la capacidad de poder sustentar un ejército importante durante un prolongado período de tiempo. Véase que estas capacidades deberían poder ser mantenidas mismo bajo la presión y el fervor de la competición con los otros actores, con todo lo que ello implica. Respecto de lo que acaba de plantearse, por ejemplo, se puede considerar que en la segunda mitad de la llamada "guerra fría", la URSS no consiguió mantener su estatus de gran potencia, o sea, no pudo mantenerse en carrera, y terminó por sucumbir frente a las presiones estratégicas y a los desafíos impuestos por su principal competidor, Estados Unidos y sus aliados más directos.

Asegurar poder mantener la continuidad, en el largo plazo, de una "Política de Gran Potencia", que al menos teóricamente sería el objetivo que retienen todas las potencias de cierto porte que aspiran a ser hegemónicas, verdaderamente es lo que permitiría llegar a ser un muy importante polo de poder mundial (cf. [DINIZ-2006]).

De todas maneras, una caracterización relativamente clara aunque compleja como la recién presentada, no está exenta de cuestionamientos, pues nuevas categorías de armas estratégicas (como ser cañones a laser, armas de energía directa, aeronaves aeroespaciales hipersónicas, bombas termobáricas, armas de pulso eletromagnético), tenderían a substituir con ventajas las actuales armas nucleares, y otro tanto podría decirse de la tríada estratégica de lanzadores nucleares, formada por bombarderos estratégicos, misiles balísticos intercontinentales, y submarinos nucleares lanzadores de misiles balísticos.[15]

Pero ya para cerrar esta sección, invirtamos el hilo conductor de nuestro enfoque. En lugar de primero intentar definir o esbozar la definición de superpotencia, para luego aplicarla (y eventualmente adaptarla) a efectos que los resultados coincidan con lo que los expertos y el común de la gente piensa que es o fue la realidad, procedamos exactamente al revés. Véase, luego del cisma y desmembramiento de la URSS, indiscutiblemente el mundo pasó de bipolar a unipolar. Pues bien, analicemos con más detalle qué fue realmente lo que permitió que Estados Unidos le ganara a la URSS la carrera de la superpotencia; repasemos brevemente lo dicho anteriormente.

Véase que estas capacidades que primero permitirían que una nación llegara a tener una posición de enorme liderazgo, y que luego permitirían mantenerse en la punta y a cierta distancia de los otros competidores, deberían poder ser mantenidas por un tiempo prolongado, mismo bajo la presión y el fervor de la competición internacional, con todo lo que ello implica. Respecto de lo que acaba de plantearse, por ejemplo, se puede considerar que en la segunda mitad de la llamada "guerra fría", la URSS no consiguió mantener su estatus de gran potencia, o sea, no pudo mantenerse en carrera, y terminó por sucumbir frente a las presiones estratégicas y a los desafíos impuestos por su principal competidor, Estados Unidos y sus aliados más directos.

Claro, estamos ante una cuestión que indudablemente fue y es multicausal, pero igual, pensemos bien: ¿realmente fueron los misiles y los submarinos y los tanques y los portaviones y las pruebas nucleares y los apoteósicos desfiles militares y las grandes demostraciones de fuerza y de superioridad en lo militar y en lo tecnológico, lo que finalmente acabó con la URSS y lo que permitió que EEUU ascendiera a lo más alto del podio?

Bueno, ciertamente muchas cosas deben haber contribuido, y en particular las recién citadas, pero... ¿no habrá habido alguna particularmente importante y determinante?

Muchas han sido las voces que han afirmado que la URSS finalmente cayó fundamentalmente por razones político-económicas, y en parte también por corrupción y por desgobierno,[16][17]​ así que por ese lado también puede llegar a haber una respuesta. Por cuestiones ligadas a la extensión de este artículo y por la diversidad de enfoques, dejaremos planteada este cuestión, incentivando al lector a que consulte las siguientes referencias:.[18][19][20]

Polaridad y estabilidad del sistema internacional (equilibrio de poderes)[editar]

Es común cierta confusión de conceptos al tratar la temática de las relaciones internacionales, como ser la que puede darse entre los términos unipolaridad, supremacía, y hegemonía, a pesar de que los mismos tengan tres significados distintos. En efecto, la mayor parte de los pensadores de relaciones internacionales que siguen la llamada "escuela realista", generalmente utilizan hegemonía como sinónimo de supremacía militar. Y por su parte, una pequeña parte de los autores realistas, la gran mayoría de los teóricos constructivistas, y también los liberal-institucionalistas y los marxistas, consideran supremacía como teniendo diferente significación que hegemonía ([ANDERSON-2002]; [ARRIGHI-1996]; [KEOHANE-1984]); para este último grupo de autores, generalmente, hegemonía va más allá de la fuerza, e incluye liderazgo, o sea, capacidad de influir en lo político y en lo diplomático, y/o en lo económico, y/o en lo ideológico y cultural; y por el contrario, supremacía estaría implícitamente asociada con la existencia de una superioridad militar. En este sentido y en el mundo de hoy día, Estados Unidos tendría hegemonía global, y supremacía militar incontestable pero geográficamente limitada a América del Norte.

Kenneth Waltz, creador de la corriente teórica del realismo estructural, en líneas generales considera que la bipolaridad es un sistema algo más estable que la multipolaridad, el cual sería más propenso tanto a una guerra central, como a una guerra mundial. Para este autor, la bipolaridad estaría caracterizada por la división del mundo todo o al menos de un continente, en dos grandes áreas de influencia, como aconteció en la época de la guerra fría.

John J. Mearsheimer, por su parte, considera que es muy improbable que pueda darse una supremacía global, aunque indudablemente, Estados Unidos de seguro estará muy satisfecho en continuar siendo, en América del Norte, la única potencia mundial con hegemonía (en sentido de supremacía) regional. Así, la estrategia americana consiste en impedir o en contener el surgimiento de hegemonías regionales, para poder continuar siendo la única potencia con hegemonía-supremacía regional, y así garantizar su liderazgo global. Según este enfoque, la unipolaridad sería el sistema menos propenso a guerras centrales.

Al mismo tiempo y por el contrario, autores brasileros consideran que la multipolaridad equilibrada, es el padrón de distribución de poder más estable, y por tanto, el menos propenso a guerras centrales. Véase que lo que se piensa, es que el desequilibrio entre las capacidades de las potencias, sería la principal causa de conflictos centrales, y no necesariamente el número de importantes centros de poder.

Polos de poder[editar]

La filosofía no es el sentido común pero debe estar atenta a él. El poder es la fuerza contra los demás, me dice mi hijo, interrogado a bocajarro, por la mañana, medio dormido, antes de salir para la escuela. Digámoslo de modo menos sintético.

El poder es la capacidad de Uno de conseguir que otros hagan negro aunque quieran hacer blanco. Si además el poderoso consigue que acepten que negro es lo que tenían que hacer, el poder está ideológicamente legitimado, tiene la adhesión de los dominados. Si lo hacen creyendo que no lo tenían que hacer, el poder se ha impuesto por la fuerza.

Creo que la pregunta sobre la esencia del poder es pertinente, que las múltiples formas de presentarse que el poder toma, tienen algo en común. Y esto es lo que explica que el poder sea el cemento de lo social. Toda relación social contiene una relación de poder.

El Estado es una de las formas de manifestación de poder pero ni es la única ni la más duradera. El poder existía antes que el Estado y seguirá existiendo después. Si el poder fuera un inmenso monstruo, como a menudo representan los propios reduccionistas, el Estado sólo sería la cabeza del monstruo, lo que explica la sorpresa que se llevan algunos cuando, después de la revolución, reaparecen en el nuevo Estado las formas de poder anteriores.

Polaridad[editar]

Las principales formas de polaridad (o centralidad) existentes en las relaciones internacionales son las siguientes:

Unipolaridad o sistema unipolar o mundo unipolar[editar]

Un sistema es unipolar cuando existe un solo estado que prepondera en términos de capacidades militares y económicas. Desde el fin de la Guerra Fría se estima que ese único polo de poder se encuentra en los Estados Unidos. Esta situación es más común en entramados regionales. Es el caso de África Occidental (donde Nigeria es el único polo), África Austral (donde lo es Sudáfrica), y América del Sur, (donde lo es Brasil). [21]

En el período de post Guerra Fría, en los años 1990 y hasta al menos la primera mitad de los años 2000,[22]​ puede observarse una clara unipolaridad en el Sistema Internacional, ya que Estados Unidos fue en ese período la única superpotencia, sin signos patentes de que otros polos de poder regionales tuvieran alguna capacidad de competir con EEUU en un conjunto diverso y amplio de sectores y de aspectos,[23]​ aunque por cierto, con posterioridad al 2005, el ascenso de China puede generar en este sentido algunas dudas.[24][25][26]

Bipolaridad o sistema bipolar o mundo bipolar[editar]

Bipolaridad - Entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y el fin de la guerra fría, el Sistema Internacional estuvo dividido en dos grandes polos de poder.

Sistema de estados en el que hay claramente dos importantes polos de poder. El caso más conocido es el período de la guerra fría, cuando los Estados Unidos y la Unión Soviética polarizaban todo el Sistema Internacional, aunque por cierto, siempre han existido otras potencias regionales con fuerte influencia regional o local. Lo señalado también sería el caso de América del Sur sobre todo durante la primera mitad del siglo XX, cuando Brasil y Argentina eran los principales polos de poder regional, con capacidad de polarizar todo el continente; en alguna medida Argentina y Brasil siguen siendo los dos grandes de esta región, aunque Brasil ha ganado terreno respecto de Argentina, y otros actores sudamericanos también han aumentado su fuerza y su presencia.[27][28]

También puede caracterizarse como sistema bipolar, el que predominaba en África Austral durante el fin de los años 1970 y los años 1980, cuando Sudáfrica y Angola lideraban entonces grupos opuestos en confrontación directa (cf. Guerra de la frontera de Sudáfrica, Guerra civil angoleña,[29][30]​).

A lo largo de la historia, se pueden observar otros casos de bipolaridad, como el que existió en la región del Mar Mediterráneo, en los siglos III y II a.C., cuando Roma y Cartago eran los dos principales polos de poder de la región y competían entre sí (cf. Tratados entre Roma y Cartago,[31]​).

La bipolaridad es típica en regiones y períodos históricas en que existen conflictos capaces de polarizar las posiciones de los estados.

Tripolaridad o sistema tripolar o mundo tripolar[editar]

Mapa del mundo en 1945. De acuerdo con W. T. R. Fox, los Estados Unidos (azul), la Unión Soviética (rojo), y el Imperio Británico (verde-azulado), eran las superpotencias de la época.

Caso relativamente raro de equilibrio de poder entre tres potencias o polos principales. Algunos consideran que Europa, en el período inmediato a la pos Segunda Guerra Mundial, estaba configurada como un sistema tripolar, en donde Estados Unidos, Reino Unido, y la Unión Soviética, eran los tres grandes polos de poder presentes en el continente; de todas formas, esta situación duró muy poco, pues ya en 1947 y 1948, Europa estaba claramente dividida en dos grandes polos de poder.

Cuando se consideran regiones segmentadas, es posible encontrar correlaciones de fuerzas más típicamente tripolares, como en la región del este de Asia (Asia Oriental), en donde sin duda China, Rusia, y Japón, son allí los tres grandes que dominan.[32][33]​ Por su parte, Europa Centro-Occidental, o sea, dejando de lado a Rusia, también podría ser clasificado como un sistema tripolar, en donde el Reino Unido, Francia, y Alemania, son los tres grandes de esa región (cf. Historia de Europa).[34]

En la actualidad, al considerar en su conjunto todo el mundo, todo el sistema internacional, se puede considerar que existen tres grandes potencias globales, con capacidad militar de actuación global, e incluso con capacidad nuclear significativa, y esas naciones son Estados Unidos, Rusia, y China.

Por su parte y si nos retrotraemos un poco en el tiempo, a los años 1970 y a lo que algunos han llamado tripolarismo o trilateralismo, podemos distinguir tres grandes bloques económicos compitiendo entre sí: (1) Japón como centro liderando un área de intercambio basada fundamentalmente en el yen japonés (consultar los artículos Milagro japonés, Economía de Japón, y[35]​); (2) Europa con centro en lo que entonces se llamó la locomotora económico-productiva[36]​ (Alemania), y que luego dio origen a la Unión Europea y al euro como moneda; (3) la zona del dólar estadounidense, teniendo como centro a Estados Unidos.[37]

Multipolaridad o sistema multipolar o mundo multipolar[editar]

El equilibrio de poder multipolar ha sido el más común a lo largo de la historia, sobre todo en Sistemas Inter-Estatales regionales. Europa en los siglos XVI y XVII, o durante la mayor parte de los siglos XVIII y XIX, estuvo caracterizada por un sistema multipolar, aunque dejó de ser multipolar por períodos relativamente cortos, cuando se producían guerras continentales que cambiaban las cosas a una configuración de dos grandes alianzas militares polarizadas por polos antagónicos, como en el caso de las 'Guerras Napoleónicas' (siglo XIX), o durante la 'Primera' y la 'Segunda Guerra Mundial' (siglo XX), situaciones que bien podrían ser encasilladas como de bipolaridad temporaria, y siempre que quede claro que esa situación de guerra y de alianzas realmente haya alterado la polaridad del sistema regional.

En el período pos-Guerra Fría, Europa volvió a una situación claramente multipolar, presentando en Europa Occidental tres grandes centros de poder: Reino Unido, Francia, y Alemania, además naturalmente de Rusia en Europa Oriental. Actualmente predominan sistemas multipolares en el continente africano, así como en Asia y en Oriente Medio.

El mundo multipolar tiene como principales emergentes a los países que integran el BRICS, que tienen un importante liderazgo regional en sus respectivos continentes. Aunque estos países están produciendo importantes impactos regionales, muchos de países que también pelean por el liderazgo regional les impiden tener el poder absoluto, como por ejemplo Pakistán, en Asia, se encuentra en contra del liderazgo de India; Venezuela, en América del Sur, trata de socavar el poder regional de Brasil y Nigeria, en África, se rehúsa a seguir los cambios producidos por Sudáfrica.

Apolaridad o sistema apolar o mundo apolar[editar]

La apolaridad o a-polaridad, sería el caso en que no sea posible identificar un centro de poder relevante o principal. Casos de este tipo de situaciones fueron comunes en regiones no organizadas en forma de estados, a lo largo de la historia de la humanidad, y también en períodos más recientes, en regiones pequeñas y más bien aisladas donde no se lograron formar verdaderos centros de poder local, o donde por alguna razón los mismos se formaron pero luego se desbarataron.

Regiones que podrían ser catalogadas como apolares, en la actualidad, se restringirían a zonas por ejemplo de África Central, en la faja que va desde la República Centroafricana y República Democrática del Congo (ex-Zaire), hasta Uganda, Kenia, Tanzania, incluyendo Ruanda y Burundi. Esta situación pudo darse porque el principal centro de poder regional, el antiguo Zaire, se involucró en una larga guerra civil, con intervención de varios otros actores regionales y extrazona, lo que acabó por desmantelar o descolocar las capacidades político-institucionales de esa región, fragmentando además la proyección y la disciplina de las fuerzas militares intervinientes.[38][39]

De todas maneras, una situación de apolaridad completa y total, en la actualidad y en sentido estricto, solamente existe en la Antártida.[40][41][42]

Bibliografía[editar]

  • [ANDERSON-2002] Perry ANDERSON, Force and Consent, New Left Review, n° 17, 2002, pp. 5-30.
  • [ARON-1986] Raymond ARON, Paz e Guerra entre as Nações, Editora UnB, Brasília DF, 1986.
  • [ARRIGHI-1996] Giovanni ARRIGHI, O Longo Século XX: dinheiro, poder e as origens de nosso tempo, Ed. Contraponto, Rio de Janeiro RJ; Ed. UNESP, São Paulo SP, 1996.
  • [CEPIK-2007] Marco A. C. CEPIK, Fabrício S. ÁVILA, José Miguel Q. MARTINS, O escudo anti-míssil americano e a resposta russa, Radar do Sistema Internacional, Brasil, 2007.
  • [CEPIK-2009] Marco A. C. CEPIK, Fabrício S. ÁVILA, José Miguel Q. MARTINS, Armas estratégicas e poder no sistema internacional: o advento das armas de energía direta e seu impacto potencial sobre a guerra e a distribuição multipolar de capacidades, Revista Contexto Internacional, vol. 31 n° 1, Río de Janeiro, Brasil, pp. 49-83.
  • [DINIZ-2006] Eugenio DINIZ, "Relacionamentos multilaterais na unipolaridade: uma discussão teórica realista", Revista Contexto Internacional, vol. 28, n° 2, 2006, pp. 505-565.
  • [KEOHANE-1984] Robert KEOHANE, After Hegemony: Cooperation and Discord in the World Political Economy, Princeton University Press, Princeton, Oxford, 1984.
  • [LIEBER&PRESS-2006] Keir A. LIEBER & Daryl G. PRESS, A ascensão da supremacía nuclear dos Estados Unidos, Revista Política Externa, vol. 15 nº 1, jun/jul/ago de 2006, pp. 47-56.
  • [MEARSHEIMER-2007] John MEARSHEIMER, A Tragédia da Política das Grandes Potências, Traducción: Tiago Araújo, Ed. Gradiva, Lisboa, 2007.
  • [WALTZ-1979] Kenneth N. WALTZ, Theory of International Politics, Reading: Addison-Wesley, 1979.
  • [WALTZ-2000] Kenneth N. WALTZ, Structural Realism after the Cold War, International Security, vol. 25 n° 1, 2000, pp. 5-41.

Notas y referencias[editar]

  1. Alejandro Deustua, La polaridad en el sistema internacional, documento pdf 'Contexto', mayo de 2005, contenido: Introducción; (1) Las Premisas; (2) Las Aproximaciones Generales; (3) La Polaridad en la Historia; (4) Discusión teórica sobre la prospectiva de la polaridad.
  2. Javier Bonilla Saus, La metáfora de “LA POLARIDAD“ en las relaciones internacionales: Algunos problemas conceptuales, Estudios del CURI n° 07/11, 7 de noviembre de 2011.
  3. Adrián Villegas Dianta, Bipolaridad y Multipolaridad, 1 de noviembre de 2010.
  4. Richard N. Haass, La era de la no polaridad, en el sitio digital Nuevo Orden Mundial: Blog sobre la política exterior de Estados Unidos, la emergencia de los Nuevos Poderes Internacionales y el cambio en el Sistema Internacional, 8 de septiembre de 2008.
  5. Teoría de la ciencia de las Relaciones Internacionales, contenido: Actores internacionales; Potencias; Sociedad y Comunidad Internacional; Guerra y posguerra fría; Crisis del sistema de relaciones; Pueblos; Naciones; Estados.
  6. Camilo Milano, [ Los estudios estratégicos: Un enfoque comprensivo y extensivo], Revista AAINTELIGENCIA (Proyecto Aurora Australis: Inteligencia de emergencia para la era de la información), 26 de noviembre de 2009.
  7. Grupo de Estudios Estratégicos, grupo español de expertos.
  8. Definición: tipología, sitio digital 'The Free Dictionary'.
  9. Primera potencia mundial: 1 Potencias mundiales anteriores (Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna, Edad Contemporánea); 2 Cronología.
  10. Consultar también Sistemas Bismarckianos: 1 Antecedentes; 2 Sistemas de alianzas; 3 Consecuencias; 4 Enlaces externos.
  11. Carlos Girón, Balance global del poder político militar, sitio digital 'Diario CoLatino', 24 de enero de 2013.
  12. Víctor Burbaki, ¿Por qué Estados Unidos necesita una guerra a gran escala?, Fondo de la Cultura Estratégica, sitio digital 'CEPRID', 1 de febrero de 2012.
  13. Ezequiel Molina, Polarización Económica, Instituciones y Conflictos, CIEPLAN (Corporación de Estudios para Latinoamérica - Chile), editorial 'Uqbar', 2008, contenido: Estrategias de Desarrollo y Economía, Fortalecimiento de la Democracia, Cohesión Social en América Latina, Políticas Públicas.
  14. Eugenio Diniz, "Relacionamentos multilaterais na unipolaridade: uma discussão teórica realista". Revista Contexto Internacional, vol. 28 n° 2, 2006, pp. 505-565.
  15. Marco A. C. Cepik, Fabrício S. Avila, José Miguel Q. Martins, Armas estratégicas e poder no sistema internacional: o advento das armas de energia direta e seu impacto potencial sobre a guerra e a distribuição multipolar de capacidades. Revista Contexto Internacional, vol. 31 n° 1, Río de Janeiro, Brasil, 2009, pp. 49-83.
  16. Desintegración de la URSS, sitio digital 'Kelufasuan'.
  17. Colapso del socialismo, sitio digital 'Kelufasuan'.
  18. Edgard Aldo Nolazco Rivas, Caída del bloque socialista, espacio 'SlideShare', 25 de abril de 2012.
  19. Las diferentes políticas puestas en juego por la URSS y China, sitio digital 'Monografías'.
  20. José Sánchez Sánchez, La caída de la URSS y la difícil recomposición del espacio ex-soviético, UNED: Papeles de Geografía, n° 23-24, 1996, pp. 283-298.
  21. Schenoni, L. (2017) "Subsystemic Unipolarities?" en Strategic Analysis, 41(1), p. 75. https://www.academia.edu/30528886/_Subsystemic_Unipolarities_Power_Distribution_and_State_Behaviour_in_South_America_and_Southern_Africa_in_Strategic_Analysis_41_1_74-86
  22. Pos Guerra Fría: Unipolarismo y Multipolarismo, espacio digital 'EUMED'.
  23. Eugenio Diniz, "Relacionamentos multilaterais na unipolaridade: uma discussão teórica realista". Revista Contexto Internacional, vol. 28 n° 2, 2006, pp. 505-565.
  24. China ha sobrepasado Estados Unidos y se convierte así en la nación comercial más importante del mundo por volumen de exportaciones e importaciones durante el año pasado, informa 'Bloomberg': La publicación considera a estos resultados “un gran logro en el desafío de la nación asiática al dominio de EE.UU. en el mercado global”, sitio digital 'RT', 10 de febrero de 2013.
  25. China superará a EEUU en 2016 (OCDE): En menos de cuatro años, el país asiático será la economía más grande del mundo, dijo el organismo; y pronosticó que China e India rebasarán a EEUU, la eurozona, y Japón, reunidos, en el año 2030, sitio digital 'CNN-Expansión (La referencia en información de economía, negocios y tecnología, con la inmediatez de CNN, y la profundidad y objetividad de Expansión)', 9 de noviembre de 2012.
  26. Jesús Sérvulo González, China superará a EEUU y se convertirá en la primera potencia mundial en 2016: El gigante asiático e India también acapararán casi la mitad del PIB mundial dentro de 50 años; un informe de la OCDE concluye que la economía crecerá un 3% hasta 2060, Nueva Edición América de El País, 9 de noviembre de 2012.
  27. Victor F. Toledo, El lugar de Brasil en la reconfiguración del sistema internacional.
  28. América del Sur: prima la competencia, no la integración, sitio digital 'Sur-y-Sur', 30 de mayo de 2005.
  29. Guerra de la frontera, sitio digital 'EcuRed'.
  30. Cuito Cuanavale, o cómo no nos cuentan la contribución de Cuba al fin del Apartheid en Sudáfrica, sitio digital 'SemanarioVoz'.
  31. Guerras Punicas: Roma versus Cartago, sitio digital 'HistoriaGlobal'.
  32. Las raíces de la rivalidad chino-japonesa, sitio digital 'Project-Syndicate'.
  33. Carlos Moneta, Los escenarios de China en Asia-Pacífico.
  34. Educabolivia: La Guerra Fría - Polarización del mundo tras la Segunda Guerra Mundial.
  35. Monografía El Milagro Japonés.
  36. Alemania: la poliédrica locomotora de Europa revive, sitio digital 'El Mundo', enero 25 de 2010.
  37. El mundo tripolar, documento 'Universidad Complutense de Madrid'.
  38. La gran guerra de África Central: (1994-?).
  39. Félix Vacas Fernández, José Pardo de Santayana, El conflicto de los grandes lagos, Conflictos Internacionales Contemporáneos n° 1, diciembre 2005, ISBN 84-9781-202-6.
  40. Antonio Barrios, Apolaridad, ¿el mundo que viene?: Estados Unidos no es más el sheriff solitario, y nadie está en condiciones de reemplazarlo, sitio digital 'LaNación - Noticias de Costa Rica', 21 de marzo de 2009.
  41. Oswaldo De Rivero, Apolaridad: Potencias sin poder, sitio digital 'SlideShare' y DESCO / Revista Quehacer n° 153 de fecha marzo-abril 2005.
  42. Alfredo Jalife-Rahme, Nuevo desorden mundial, ¿de la unipolaridad a la apolaridad?, sitio digital 'LaJornada - UNAM', 18 de julio de 2004.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]