Política de Rusia

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El Kremlin desde el río Moscova

Desde que obtuvo su independencia tras la disolución de la Unión Soviética a finales de 1991, Rusia ha afrontado importantes retos en su esfuerzo por crear un sistema político después de casi setenta y cinco años de régimen soviético. Por ejemplo, las figuras políticas más destacadas en el poder legislativo y en el poder ejecutivo planteaban visiones opuestas en relación a la dirección política de Rusia y los instrumentos gubernamentales que debían utilizarse para alcanzarlas.

El conflicto alcanzó su culmen en septiembre y octubre de 1993, durante la crisis constitucional rusa de 1993, cuando el Presidente Borís Yeltsin usó la fuerza militar para disolver el parlamento y convocó nuevas elecciones legislativas. Este acontecimiento marcó el final del periodo constitucional de Rusia iniciado por la Constitución de la RSFS de Rusia de 1918 y finalizado por la muy enmendada Constitución de la RSFS de Rusia de 1978 (en:Russian Constitution of 1978). En diciembre de 1993 se aprobó mediante referéndum una nueva constitución, la Constitución de la Federación de Rusia, que creaba una presidencia fuerte e introducía, por primera vez en Rusia, el principio de separación de poderes.

Con una nueva constitución y un nuevo parlamento que representaba a los diversos partidos y facciones, la estructura política rusa comenzó a mostrar signos de estabilización. Sin embargo, los rusos continuaban el debate sobre el futuro de su sistema político, en el que la democracia de estilo occidental y el autoritarismo eran las alternativas más consideradas. El período de transición se extendió hasta mediados de la década de 1990, el poder del gobierno nacional continuó desvaneciéndose mientras las regiones ganaban concesiones políticas de Moscú.

La actual República Federal de Rusia cuenta con veintiuna repúblicas autónomas y se extiende sobre 10.000 kilómetros de Este a Oeste, aproximadamente 17 millones de km2, duplicando en superficie a EEUU o China[1]​. En un contexto económico capitalista, diferentes "oligarcas" se apoderaron de parte de los beneficios de la exportación de materias primas en los primeros años durante la era Yeltsin[2]​, siendo después perseguidos por la justicia tanto en la primera como la segunda etapa de Vladímir Putin[3][4]​. La subida de los precios del petróleo, a comienzos de la década pasada, ofreció a Rusia una coyuntura favorable para la recuperación económica. Queda, no obstante, una importante herencia del pasado soviético a la vez que el país se enfrenta a diversos desafíos geopolíticos[1]​.

Antecedentes[editar]

Desde finales del siglo XVI, el emergente estado ruso buscó salidas al mar con el objetivo de ganar peso internacional. Para ello, se lanzó en diferentes direcciones: hacia el norte en dirección al mar Blanco, donde en 1854 se fundaría Arcangel; durante el siglo XVII hacia el sur, accediendo al mar Negro, a través del mar de Azov; hacia el oeste, orilla del mar Báltico, donde se fundaría San Petesburgo; y, hacia el este, llegando en 1859 al mar del Japón[5]​, donde se fundaría Vladivostok en 1859. Durante el siglo XIX este imperio trató de levantar barreras geográficas, territorios "colchón" para protegerse: Finlandia, Besarabia y Polonia, al oeste; Georgia, Azerbayán, Armenia y Kazajistán, al sur[5]​.

Contexto histórico del final de la URSS[editar]

La Unión Soviética se conformó oficialmente mediante el Tratado de Creación de la URSS en diciembre de 1922, firmado por la RSFS de Rusia y otras tres repúblicas: RSS de Ucrania, RSS de Bielorrusia, y la República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia (una entidad que incluía a Armenia, Azerbaiyán y Georgia). El tratado de unión fue incorporado a la primera Constitución soviética, promulgada en 1924. En teoría, las fronteras de cada subunidad se trazaron para incorporar el territorio de una nacionalidad específica. La constitución dotaba a las nuevas repúblicas de soberanía, aunque se suponía que habían delegado la mayor parte de sus poderes soberanos al poder soviético central. La soberanía se manifestaba formalmente por la existencia de banderas, constituciones y otros símbolos estatales, y por el derecho de las repúblicas, constitucionalmente garantizado, a la secesión. Rusia era la mayor de las repúblicas tanto por territorio como por población. Los rusos étnicos dominaban la política y el gobierno soviéticos; también dominaban la administración local.

La URSS tuvo diferentes fases políticas que tuvieron su reflejo en la economía y se pueden resumir de la siguiente manera: Fase revolucionaria, de 1917 a 1928, que alternó Comunismo de guerra con NEP. Construcción del Estado soviético, de 1929 a 1953, con el comunismo de guerra como base. Etapa imperial, de 1953 a 1991. En esta etapa tenemos a Jruchov y Gorbachov como aperturistas, y a Brezhnev como representante de un comunismo de guerra "blando"[6]​.

A causa de la dominación rusa en todos los asuntos de la unión, la RSFS de Rusia no consiguió desarrollar algunas de las instituciones de gobierno y administración que fueron típicas de la vida pública en las demás repúblicas: un partido comunista en el ámbito de la república, una academia rusa de ciencias y delegaciones rusas de los sindicatos, por ejemplo. Cuando las nacionalidades titulares de las otras catorce repúblicas comenzaron a invocar sus derechos a finales de la década de 1980, los rusos étnicos también empezaron a pedir la creación o fortalecimiento de instituciones específicamente rusas en la RSFS de Rusia. Algunas medidas tomadas por el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov (en el gobierno entre 1985 y 1991) también animaron a las nacionalidades de las repúblicas de la unión, incluyendo a la RSFS de Rusia, a reafirmar sus derechos. Estas medidas incluían la glásnost, que hizo posible la discusión abierta de reformas democráticas y problemas largo tiempo olvidados como la contaminación. La glásnost también trajo reformas constitucionales que condujeron a la elección de nuevas asambleas legislativas en las repúblicas con sustanciales bloques de parlamentarios partidarios de la reforma.

En Rusia, una nueva asamblea llamada Congreso de los Diputados del Pueblo de la RSFS de Rusia, fue elegida el 4 de marzo de 1990 en unas elecciones libres y competitivas. Mientras el Congreso de los Diputados del Pueblo de la Unión Soviética el 15 de marzo eligió a Mijaíl Gorbachov Presidente de la Unión Soviética. En mayo, el Congreso de la RSFS de Rusia eligió a Borís Yeltsin Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la RSFS de Rusia. Borís Yeltsin en su día había sido un protegido de Gorbachov, pero había sido apartado de la dirección del partido debido a la naturaleza radical de sus propuestas reformistas. El 12 de junio de 1990, el Congreso de la RSFS de Rusia declaró la soberanía estatal de Rusia (véase en:Declaration of State Sovereignty of the Russian Soviet Federative Socialist Republic), es decir, la primacía de las leyes rusas sobre las del gobierno central soviético. Durante 1990-1991, la RSFS de Rusia reafirmó su soberanía estableciendo sucursales en la república de organizaciones como el Partido Comunista, la Academia de Ciencias de la URSS, las emisoras de radio y televisión, y el Comité para la Seguridad del Estado (KGB). En 1991, Rusia creó una nueva oficina gubernamental, la presidencia, siguiendo el ejemplo de Gorbachov, que había creado una presidencia de la Unión Soviética para sí mismo en 1990. Rusia celebró unas elecciones que conferían legitimidad popular al cargo, mientras que Gorbachov se había hecho elegir por el parlamento soviético. A pesar de los intentos de Gorbachov para que el electorado no votara a Yeltsin, éste fue elegido en junio de 1991, venciendo cómodamente con más del 57% de los votos.

Yeltsin utilizó el cargo de Presidente de Rusia para defender la soberanía de Rusia y el Nacionalismo ruso, y que su legitimidad como presidente era mayor debido al fracaso del golpe de estado intentado por al línea dura del partido y el Ejército contra Gorbachov en agosto de 1991. Los dirigentes del golpe habían intentado derrocar a Gorbachov para detener su plan de un tratado de confederación que creían que haría hundirse a la Unión Soviética. Yeltsin se opuso a los golpistas y defendió ante la opinión pública que el poder volviera a Gorbachov. La oposición de Yeltsin al golpe provocó que elementos en los ministerios del poder que controlaban a los militares, la policía y el KGB se negaran a obedecer las órdenes de los golpistas. La oposición dirigida por Yeltsin junto a la falta de resolución de los golpistas ocasionó que el golpe fracasara a los tres días.

Tras el fracaso del golpe, Gorbachov se encontró un panorama diferente, con un Yeltsin que controlaba de facto gran parte del a veces recalcitrante aparato administrativo soviético. Aunque Gorbachov volvió a su puesto de presidente de la Unión Soviética, los acontecimientos comenzaron a desbordarlo. Las actividades del Partido Comunista fueron suspendidas. La mayoría de las repúblicas de la unión declararon su independencia, aunque parecía que algunas estaban dispuestas a unirse en la imprecisa Confederación de Estados diseñada en el tratado de Gorbachov. Las repúblicas bálticas obtuvieron la independencia completa y recibieron reconocimiento diplomático por parte de muchos Estados. El declinante gobierno de Gorbachov reconoció la independencia de Lituania, Letonia y Estonia en septiembre de 1991.

A finales de 1991, el gobierno de Yeltsin asumió el control del presupuesto, pasando por encima del gobierno de Gorbachov. Rusia no proclamó su independencia, y Yeltsin creía que se podía establecer alguna forma de confederación. En diciembre, una semana después de que la república de Ucrania aprobara su independencia mediante referéndum, Yeltsin y los dirigentes de Ucrania y Bielorrusia su reunieron para crear la Comunidad de Estados Independientes (CEI). En respuesta a las llamadas de las repúblicas de Asia Central y otras solicitando su admisión, se celebró otra reunión el 21 de diciembre, en Alma-Ata, con vistas a una CEI ampliada. En esa reunión, las partes declararon que el tratado de 1922 que había creado la Unión Soviética quedaba anulado y que por tanto la URSS había dejado de existir. Gorbachov anunció oficialmente la decisión el 25 de diciembre. Rusia obtuvo reconocimiento internacional como sucesor de la Unión Soviética, recibiendo el asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y en otras organizaciones regionales e internacionales. Los Estados de la CEI acordaron que Rusia se hiciera cargo de las embajadas soviéticas y de otras propiedades en el extranjero.

En octubre de 1991, durante el período de luna de miel tras la resistencia al golpe de estado, Yeltsin convenció a la asamblea de que le autorizara poderes ejecutivos especiales durante un año para poder implementar sus reformas económicas. En noviembre de 1991, nombró un nuevo gobierno en el que él tomaba las funciones de primer ministro, puesto que mantenía hasta el nombramiento de Yegor Gaidar en junio de 1992.

Durante 1992 Yeltsin y sus reformas fueron criticadas por antiguos miembros y cargos del Partido Comunista, nacionalistas y otros sectores que querían que las reformas en Rusia se detuvieran o ralentizaran. El parlamento bicameral fue convirtiéndose en el centro de esta oposición. La cámara alta era el Congreso de los Diputados del Pueblo (CDP) y la cámara baja el Sóviet Supremo. La cámara baja estaba encabezada por Ruslán Jasbulátov, que se convirtió en el principal adversario de Yeltsin. Según la Constitución de 1977, el parlamento era el órgano supremo del poder en Rusia. Después de que Rusia creara el cargo de Presidente en 1991, la división de poderes entre ambos poderes era poco clara.

Aunque Yeltsin consiguió frenar la mayor parte de los ataques a su programa de reforma cuando el CDP se reunió en abril de 1992, en diciembre sufrió una significativa pérdida de sus poderes ejecutivos especiales. El CDP le ordenó dejar de nombrar administradores en las localidades y también la práctica de nombrar inspectores locales (llamados representantes presidenciales). Yeltsin también perdió el poder de emitir decretos especiales en relación a la economía, pero retuvo su poder constitucional de promulgar decretos de acuerdo con las leyes existentes. Cuando su intento de confirmar a Yegor Gaidar como primer ministro fue rechazado, Yeltsin nombró a Víktor Chernomyrdin, que fue aprobado por el parlamento porque era económicamente más conservador que Gaidar. Tras negociaciones entre el parlamento y Yeltsin, ambas partes acordaron celebrar un referéndum nacional para que el pueblo determinara la división básica de poderes que debía existir entre el poder legislativo y el ejecutivo.

Sin embargo, a principios de 1993 se produjo tensión entre Yeltsin y el parlamento sobre la pregunta del referéndum y el reparto del poder. A mediados de marzo de 1993, en una sesión de emergencia del CDP se rechazaron las propuestas de Yeltsin sobre el reparto de poder y se canceló el referéndum. Yeltsin se dirigió directamente a la nación para anunciar un régimen especial, bajo el que asumía poderes extraordinarios a la espera de los resultados de un referéndum para una nueva constitución, que se celebraría junto con las siguientes elecciones legislativas. El Tribunal Constitucional declaró el anuncio contrario a la constitución y Yeltsin rectificó.

A pesar del cambio de opinión de Yeltsin, se celebró una segunda sesión extraordinaria del CDP, en la que se discutieron medidas de emergencia para defender la constitución, incluyendo la destitución del presidente. Aunque el proceso de censura fracasó, el CDP planteó nuevos términos para un referendo popular. La versión del referéndum propuesta por la asamblea preguntaba si los ciudadanos tenían confianza en Yeltsin, aprobaban sus reformas, apoyaban elecciones presidenciales y legislativas adelantadas. Según los términos del CDP, Yeltsin necesitaría el apoyo del 50% de los que podían votar, y no sólo de los que participaran en el referéndum, para evitar la elección presidencial anticipada. El 25 de abril de 1993, los rusos no le otorgaron ese nivel de apoyo, aunque una mayoría de los votantes apoyaron la política de Yeltsin y demandaron nuevas elecciones legislativas. Yeltsin consideró los resultados, que fueron un duro golpe para el prestigio del parlamento, un mandato para que él continuara en el poder.

En junio de 1993, Yeltsin decretó la creación de una convención especial de carácter constitucional para examinar el borrador de constitución que él había presentado en abril. Esta convención fue designada para pasar por encima del parlamento, que estaba elaborando su propio borrador constitucional. Como se esperaba, ambos proyectos contemplaban puntos de vista opuestos en cuanto a la relación legislativo-ejecutivo. La convención, que incluía a delegados de las principales organizaciones sociales y políticas de las 89 jurisdicciones subnacionales, aprobó un borrador de compromiso en julio de 1993, borrador que incorporaba algunos aspectos del borrador de parlamento. Sin embargo, el parlamento no aprobó el proyecto.

A finales de septiembre de 1993, Yeltsin respondió al impasse en las relaciones legislativo-ejecutivo repitiendo su anuncio de referéndum constitucional, pero esta vez al anuncio le siguió la disolución del parlamento y el anuncio de nuevas elecciones legislativas en diciembre, desencadenando la Crisis constitucional rusa de 1993. El CDP se reunió de nuevo en sesión urgente, confirmó al vicepresidente Aleksandr Rutskói como presidente, y votó la destitución de Yeltsin. El 27 de septiembre, unidades militares rodearon la sede legislativa (conocida popularmente como la Casa Blanca), pero 180 diputados se negaron a abandonar el edificio. Al día siguiente, bajo la dirección del Ministro de Defensa, Pável Grachov, varios tanques dispararon a la Casa Blanca y fuerzas militares ocuparon el edificio y el resto de la ciudad.

El 3 de octubre, Yeltsin escogió una solución radical para zanjar su disputa con el parlamento: ordenó a los tanques bombardear la sede del parlamento para desalojar a sus oponentes. Mientras Yeltsin tomaba la decisión inconstitucional de disolver la asamblea, Rusia se acercaba al punto de mayor riesgo de conflicto desde la revolución de 1917.

Características de la decadencia del sistema soviético[editar]

Reagan y Gorbachev firmando el Tratado INF el 8 de diciembre de 1987 para eliminar los misiles balísticos y de crucero nucleares o convencionales
La última columna de tropas soviéticas cruza la frontera de Afganistán el 1 de octubre de 1989

El Partido Comunista era el eje que articulaba la economía y la política de la URSS. Tenía una estructura piramidal que arrancaba desde las células de la base hasta la cúspide en lo que se conoce como «centralismo democrático». El Partido estaba organizado de forma colegial: En la cúspide teníamos al Comité Central, con 481 miembros, el Politburó (con 13 titulares), y, finalmente, el secretario del Partido al frente del aparato. Todos los secretarios del PCUS ejercieron el cargo hasta su muerte con excepción de Jruschov[7]​. La ideología oficial tenía una naturaleza ecléctica, combinando valores prerrevolucionarios como el nacionalismo con valores revolucionarios como el bolchevismo[8]​. A comienzos de los años 80, la URSS todavía era considerada una gran superpotencia que rivalizaba con los EEUU. No obstante, pensadores como Raymond Aron ya afirmaron antes de su disolución que la única superpotencia en ese momento eran los EEUU. La realidad objetiva señalaba que la URSS estaba muy por detrás de los EEUU en términos productivos. En 1985 la RFA y Japón estaban a punto de rebasar a la Unión Soviética en capacidad económica[8][9]​.

Mijaíl Gorbachov fue el primer líder soviético nacido después de la revolución. Llegado al poder en 1985, tuvo que afrontar la tarea de solucionar los diferentes problemas que afectaban en ese momento a la URSS. Para ello, el líder soviético diseñó dos enfoques políticos: Uskoréniye[10]​, aceleración del desarrollo social, la perestroika o reestructuración del sistema político y la glasnost o apertura de información. Se llevó a cabo la destitución de altos funcionarios soviéticos como Andréi Gromyko relevado por Eduard Shevardnadze y políticas para frenar el alcoholismo o la renovación de la cúpula militar[10]​. También promovió la renovación del Comité Central, donde fueron sustituidos el 40% de sus miembros a lo largo de 1985[11]​. Para recortar gastos ordenó la retirada de Afganistán y anunció una reducción generalizada en los presupuestos de defensa. Sin embargo, pese a la intención de aperturismo, en 1986 durante la crisis desatada por el accidente de Chernóbil, la información dada en un primer momento al público fue escasa. En los últimos años, Gorbachov debió afrontar otros problemas: explosión de violencia entre azerbaiyanos y armenios en 1988 a causa del enclave Nagorno-Karabaj, escasez generalizada en productos básicos y retorno a las cartillas de racionamiento[12]​ o la huelga minera en 1989[13]​. Para John Swift, profesor en el St Martin's College, dos problemas irresolubles impidieron a Gorbachov tener éxito en sus reformas: La crisis económica y la cuestión de las nacionalidades. La división en el seno del PCUS entre conservadores y reformadores debilitó todavía más la posición del secretario general y aumentó el desprestigio de la clase política entre la población. En 1990, Estonia, Letonia y Lituania declararon la independencia unilateral. En marzo de 1991 se produjeron unas elecciones en 9 repúblicas soviéticas arrojando un resultado de un 78% a favor de mantener la URSS[12]​. En Ucrania, república de suma importancia para la URSS por cuestiones culturales e históricas[14]​, el porcentaje de apoyo a la unión llegó al 70,2 % sobre una participación del 83,5 % y con un apoyo mayor en la zona más oriental[15]​. Después de Rusia, Ucrania era la república más importante y poblada de la URSS, destacando su agricultura y minería y metalurgia pesada de la cuenca del Donets[14]​. Tras el fallido golpe de estado de los conservadores que deseaban revertir la situación aprovechando que Gorbachov estaba de vacaciones [12]​, en agosto de 1991, Yeltsin tomó el control de Rusia iniciando la disolución de la URSS[16]​.

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, señaló en 1994 que Mijaíl Gorbachov se enfrentó a diversos problemas, entre los que se pueden citar el gasto que costaba a la URSS mantener la órbita de países satélites, sus únicos verdaderos aliados a mediados de los años 80, el desgaste de la Guerra de Afganistán, el atraso tecnológico por la falta de inversión, etc[17]​. La lista de problemas se pueden agrupar en las siguientes categorías: Primero, las relaciones con las democracias occidentales. Segundo, las relaciones con China. Tercero, las tensiones en las órbitas de sus satélites. Cuarto, la carrera armamentística. Y quinto, el estancamiento de la economía y del sistema político[18]​. Para hacer frente al gasto militar, en diciembre de 1988 anunció en la ONU un recorte militar de 500.000 soldados y 10.000 carros de combate. También anunció una salida de fuerzas soviéticas de Mongolia[19]​. El repliegue de la presencia soviética en los países de la Europa del Este aumentó la presión contra los partidos comunistas de éstos, acelerando el sentimiento nacionalista y las demandas de democracia. Para Kissinger, estas políticas de ahorro y reformas para modernizar el sistema llegaron demasiado tarde[20]​.

Boris Yeltsin y sus partidarios al mediodía del 22 de agosto de 1991 cerca de la Casa de los Soviets de la RSFSR en honor a la victoria sobre el golpe de estado del 19, 20 y 21 de agosto. La bandera tricolor rusa voló en el podio y fue en ese mismo día que adquirió el estado de un símbolo de estado ruso. Yeltsin felicitó a la multitud por su victoria y expresó su más profundo agradecimiento a los que se habían reunido durante los días y las noches anteriores

Eric Hobsbawm, historiador británico, calificó a las repúblicas del Este de Europa como el «Talón de Aquiles» del sistema soviético. En concreto Polonia, como punto más vulnerable, seguida de Hungría. Hobsbawm consideró que los regímenes habían perdido toda legitimidad desde la Primavera de Praga de 1968. En Polonia se dieron tres circunstancias que alimentaron su resistencia al régimen comunista: Una opinión nacional fuertemente cohesionada, una Iglesia Católica fuerte e independiente y una clase obrera que a partir de los años 50 participaba en numerosas huelgas[21]​. A partir de los años 80, el sindicato Solidarność liderado por Lech Wałęsa demostró por un lado que el régimen comunista caminaba hacia su final, pero a su vez la fortaleza del mismo ya que no podía ser derribado mediante la acción popular[22]​. El deseo de reformas iniciado por Gorbachov​ fue una iniciativa de la clase política y no del pueblo. El estancamiento económico de los años 70 y 80 no fue percibido por la mayoría de la ciudadanía, que incluso consideró que la etapa de Brézhnev fue mejor que la que vivieron sus padres y abuelos años atrás[23]​. Por eso y de acuerdo con Hobsbawm, los reformistas radicales no solo debieron enfrentarse a la burocracia, también debieron hacerlo contra la mayoría de los hombres y las mujeres soviéticos. La sociedad era en los años 80 bastante estable, en parte debido a la falta de información de otros países. No hubo en la URSS nada parecido a un mayo del 68. En resumen, los cambios iniciados en los años 80 en la URSS fueron una iniciativa que provino exclusivamente de la cúpula y no de las bases[24]​.

Jean Meyer, geógrafo e historiador franco-mexicano, divide el gobierno de Gorbachov en tres etapas: Entre 1985 y 1987, definida como "deshielo". Se reconoció el pacto germano-soviético de 1939 y la matanza de Katyn, se puso fin al exilio de Andréi Sájarov y se liberalizó la política migratoria, donde desplazarse o viajar se hizo mucho más fácil. La primera fase tuvo como culmen la firma del tratado entre EEUU y la URSS en diciembre de 1987 para reducir misiles nucleares de corto y medio alcance[25]​. Entre 1988 y 1990, segunda etapa, la "doctrina Sinatra" bautizada así por Gennady Guerasimov y fin de la doctrina Brezhnev. Caída del muro de Berlín y triunfo de Václav Havel en Praga, ambos en 1989. Los cambios culminaron con la instauración en 1990 de un régimen presidencial. En 1988 se desató en el Cáucaso una violencia entre azeríes y armenios. En 1990 se proclamó la independencia de los países bálticos. Y entre 1989 y 1991, matanzas en Georgia. A finales de 1990 se inició la tercera etapa, con más poderes como presidente, donde trato de aplicar mano dura sobre las insurrecciones que se iban desatando en diversos puntos del país[26]​. Meyer opina sobre el fracaso del sistema soviético en los años 80: «Tres generaciones después [de la Revolución], el proyecto comunista se fue con el viento. ¿Por qué?, ¿por qué esa implosión, asombrosamente no sangrienta?». Para Meyer, la URSS no dejó de acumular problemas tras los primeros intentos de reforma de Jruschov. La producción económica estaba parcialmente falseada con estadísticas manipuladas e importaciones generalizadas de alimentos y bienes de equipo y exportaciones de materias primas[27]​. La URSS se vio encerrada en una esclerosis económica y cultural[27]​ a la vez que se lanzaba a diversas aventuras militares como en Etiopía (1977), Mozambique (1975), y Angola (1985). Para Meyer, la elección de Gorbachov demostraba la conciencia de la cúpula del partido sobre la crisis a la que se enfrentaban. Cuando asumió el cargo de secretario, se encontró con un país paralizado. Trató de reformarlo para salvar sus fundamentos ideológicos. Pero el sistema y el fracaso económico no tenía remedio[28]​. Meyer afirma sobre la pugna entre Gorbachov y Yeltsin: «El régimen cayó solo tras una larga serie de luchas palaciegas en la mejor tradición e intrigas del Kremlin»[29]​.

El geógrafo francés Yves Lacoste destaca como factor de ruptura de la URSS, por encima de los problemas económicos y los nacionalismos periféricos, el deseo de su final desde el mismo corazón de la unión: Rusia. Según Lacoste, fueron los propios líderes soviéticos de los años 80 los que se fueron desilusionando al constatar que el crecimiento económico estaba estancado, y que Japón y la RFA terminarían por superar a la URSS en esa década[9]​. Pese a los intentos renovadores de Gorbachov, el pueblo ruso apoyó el discurso de Yeltsin que acusaba a las repúblicas soviéticas de la periferia de lastrar la economía del país[30]​. Las mafias vieron la luz en los años 90 y al ser grupos más o menos rivales desataron violencia y ajustes de cuentas. Estaban formadas por antiguos miembros del Partido y habían ido formándose años antes del final de la URSS[31]​.

El economista egipcio Samir Amin, identifica las siguientes características para definir la decadencia del sistema soviético desde los últimos años del secretario Leonid Brézhnev hasta su posterior disolución con Mijaíl Gorbachov: Primero, la sociedad de la URSS había perdido su conciencia política unificadora para competir por oficinas o grupos de empresas en el marco de la economía soviética, es decir, se había transformado en un sistema corporativista[32]​. Segundo, el poder, de naturaleza autocrática, era disputado por los representantes de los bloques corporativos[33]​. Este corporativismo con su consiguiente lucha por los recursos además acentuaba los regionalismos en el interior de la URSS. Tercero, estancamiento e incapacidad del sistema para salir de la autocracia y permitir la democratización de su gestión política y apertura de espacios mercantiles[34]​. Cuarto, la URSS ocupaba un puesto periférico en la economía global, especializado en la exportación de materias primas[35]​. Y quinto, el carácter militar y político de la URSS como una superpotencia global. El final de la URSS supuso en los años inmediatamente posteriores un avance del poder de los EEUU en el que había sido espacio de influencia soviético, especialmente en los países en vías de desarrollo[36]​.

Presidentes del Gobierno de la Federación de Rusia, 1993 - al presente[editar]

Flag of Russia.svg
Federación Rusa
Nombre Toma el cargo Deja el puesto Partido Jefe de Estado
1 Víktor Chernomyrdin ЧЕРНОМЫРДИН Виктор Степанович.jpg 14 de diciembre 1992 23 de marzo 1998 Nash Dom Rossiya
Борис Николаевич Ельцин.jpg
Borís Yeltsin
2 Serguéi Kirienko Sergei Kirienko - World Economic Forum Annual Meeting Davos 2000.jpg 23 de marzo 1998 23 de agosto 1998 Independiente
Víktor Chernomyrdin
(interino)
ЧЕРНОМЫРДИН Виктор Степанович.jpg 23 de agosto 1998 11 de septiembre 1998 Nash Dom Rossiya
3 Yevgeni Primakov E Primakov 03.jpg 11 de septiembre 1998 12 de mayo 1999 Patria - Toda Rusia
4 Serguéi Stepashin Krievijas Revīzijas palātas priekšsēdētājs (4187361112).jpg 12 de mayo 1999 9 de agosto 1999 Independiente
5 Vladímir Putin RIAN archive 100306 Vladimir Putin, Federal Security Service Director.jpg 9 de agosto 1999 16 de agosto 1999 Unidad
16 de agosto 1999 7 de mayo 2000
RIAN archive 100306 Vladimir Putin, Federal Security Service Director.jpg
Vladímir Putin
6 Mijaíl Kasiánov Mikhail Kasyanov, February 2000.jpg 7 de mayo 2000 24 de febrero 2004 Independiente
Víktor Jristenko
(interino)
Viktor Khristenko.jpg 24 de febrero 2004 5 de marzo 2004 Independiente
7 Mijaíl Fradkov Mikhail Fradkov (Brasília, 04 April 2006).jpeg 5 de marzo 2004 12 de septiembre 2007 Independiente
8 Víktor Zubkov Viktor Zoebkov.jpg 12 de septiembre 2007 7 de mayo de 2008 Rusia Unida
9 Vladímir Putin Vladimir Vladimirovich Putin.jpg 7 de mayo de 2008 7 de mayo de 2012 Rusia Unida
Dmitry Anatolyevich Medvedev.jpg
Dmitri Medvédev
Víktor Zubkov
(interino)
Viktor Zoebkov.jpg 7 de mayo 2012 8 de mayo de 2012 Rusia Unida
RIAN archive 100306 Vladimir Putin, Federal Security Service Director.jpg
Vladímir Putin
10 Dmitri Medvédev Dmitry Anatolyevich Medvedev.jpg 8 de mayo del 2012 En el cargo Rusia Unida


Política exterior e interior de Borís Yeltsin, 1991-1999[editar]

Firma del Acuerdo para eliminar la URSS y establecer la Comunidad de Estados Independientes el 8 de diciembre de 1991

El primer mandato de Yeltsin fue del 10 de julio de 1991 al 9 de agosto de 1996. El segundo mandato, del 9 de agosto de 1996 al 31 de diciembre de 1999. Una de las principales preocupaciones del Kremlin en los primeros meses tras la disolución de la URSS fue la de organizar unas FFAA propiamente rusas. Dichas FFAA se organizarían con parte del equipo heredado de las Fuerzas Armadas Soviéticas. Esa reorganización incluía tomar control efectivo de todo el arsenal nuclear, en parte diseminado por territorios que en ese momento ya eran países independientes[37]​. Uno de los nuevos países donde quedaron armas nucleares fue Ucrania, que llegaría a tener durante un breve periodo de tiempo el tercer arsenal del mundo después de EEUU y Rusia. Presiones internacionales y con los efectos del accidente de Chernobil todavía muy presentes, convencieron al gobierno de Ucrania, que en 1992 entregó a la Federación Rusa todas sus armas tácticas, entregando también con posterioridad las cabezas nucleares estratégicas.

En noviembre de 1994 firmó el tratado de No Proliferación declarándose Estado desnuclearizado[38]​. En 1993 fue publicado el primer documento donde se definía el concepto de Política Exterior de Rusia, con el objeto de ocupar el vacío dejado por la extinta URSS. Los objetivos nacionales definidos en dicho documento fueron: preservar la independencia, la integridad territorial, la soberanía, la construcción de un país democrático, la defensa de la economía de mercado y la seguridad[39]​.

Política exterior[editar]

Bill Clinton y Boris Yeltsin en octubre de 1995
Boris Yeltsin y Aleksandr Lukashenko en la Firma del tratado de relaciones entre Rusia y Bielorrusia en abril de 1997

En los años 90, Rusia se vio envuelta en diversos conflictos de carácter secesionistas en países vecinos como la Guerra en Transnistria, la de Nagorno Karabaj, en Osetia del Sur y la Guerra de Abjasia[40]​. Desde el desmoronamiento del Imperio otomano en los Balcanes a lo largo de los siglos XIX y XX, la posición de Rusia había sido la de apoyar a los pueblos eslavos de ese territorio como a los serbios[41]​. Durante el desmembramiento de Yugoslavia, Yeltsin se tuvo que enfrentar a un dilema entre esa solidaridad eslava con la intervención de la OTAN a causa de la masacre de Srebrenica. Sería con la intervención en Kosovo en 1999 cuando se produzca la ruptura con Occidente después de ocho años de acercamientos con los EEUU[42]​.

La política exterior de los años de Yeltsin, mal planificada y ejecutada, padeció los problemas políticos internos del gobierno ruso de esos años, con frecuentes cambios de ministros y luchas políticas por el poder[43]​. A finales de 1996 se planteó una reducción de los efectivos en las FFAA rusas en torno a 1.200.000 efectivos con el objetivo de reducir costes. Coincidiendo con esta reestructuración, se fijaron los nuevos objetivos para la Seguridad Nacional en 1997[44]​. Las relaciones e influencia de la federación en su entorno geopolítico quedó definido a finales de los años 90 de la siguiente manera: Las repúblicas Bálticas quedaron fuera de la influencia de Moscú. La Bielorrusia de Aleksandr Lukashenko quedó como aliada. Armenia y las repúblicas de Asia Central quedaron con una postura cercana a Rusia. Azerbaiyán adoptó una postura ambivalente[45]​. La política exterior de Rusia de los 90 tuvo tres etapas: de 1991 a 1993, etapa de definición de estrategias generales asumiendo la nueva realidad de Rusia, de 1994 a 1999, etapa donde se precisaron los intereses en Seguridad Nacional, y de 1999 en adelante, con el retorno de Rusia a la escena internacional en un mundo multipolar[46]​. Rusia y Ucrania firmaron en 1995 un acuerdo para que la flota rusa del Mar Negro pudiese permanecer atracada en el puerto de Sebastopol en Crimea. Dicho acuerdo fue ampliado dos años después, en mayo de 1997, permitiendo que, además de la infraestructura del puerto, Rusia pudiera disponer de tres radares y un aeropuerto por un periodo de 20 años a cambio de un pago en concepto de alquiler[47]​. En 1996, Yeltsin visitó Pekin, donde Rusia firmó con China una asociación cooperativa estratégica, con miras al siglo XXI. En 1997, Yeltsin y Jiang firmaron en Moscú la «Declaración conjunta sobre un mundo multipolar y el establecimiento de un nuevo orden internacional». Proponían como alternativa un orden mundial multipolar con los principios de respeto mutuo a la soberanía, igualdad y mutuo beneficio, y coexistencia pacífica[48]​. Coincidiendo con el cambio de siglo, unos elevados precios del petróleo permitieron al país iniciar una recuperación económica, coincidiendo además con la consolidación de China, India e Irán como socios importantes[49]​. Henry Kissinger, en su libro Diplomacia (1994), puso de relieve que la ayuda ofrecida por EEUU a Rusia tras la disolución de la URSS no tuvo en cuenta las consecuencias en la región de una Rusia recuperada: «si un programa internacional de ayuda a Rusia, posterior a la Guerra Fría, alcanza su objetivo, la creciente fuerza de Rusia tendrá consecuencias geopolíticas en toda la vasta periferia del ex Imperio ruso»[50]​.

Política interior[editar]

Boris Yetsin en la Plaza Roja el Día de la Victoria de 1998

En los años 90, el principal desafío interior al que tuvo que enfrentarse la federación fue las dos guerras libradas con Chechenia, territorio que declaró la independencia unilateral en 1991, poco antes de la disolución de la URSS[51]​. Yeltsin no fue capaz de mantener el control efectivo de Rusia en los dos años inmediatos a la caída de la URSS debido a la ausencia de un marco normativo para el nuevo país, a una presencia mayoritaria en el parlamento de la antigua nomenklatura del partido y al delicado estado de salud del propio presidente, que en ocasiones no hacía apariciones en público durante semanas. Ordenó la disolución del Soviet Supremo mediante el Decreto nº1400 con idea de proporcionar a Rusia una nueva Constitución. El 21 de septiembre de 1993, un grupo de opositores trataron de frenar este proceso de reforma al atrincherarse con armas en el Palacio legislativo y al proclamar a Rutskoi presidente. El 3 de octubre de ese mismo año trataron de tomar al asalto la sede de la televisión. El 4 de octubre, el ejército rodeó el Palacio legislativo y recuperaron por la fuerza el edificio[52]​. Yeltsin consiguió recentralizar el poder aunque la economía seguía en manos de un grupo de oligarcas, entre 150-200, de entre los cuales siete de ellos controlaban más del 50% del PIB del país. Muchos de estos oligarcas provenían de los cuadros políticos del PCUS[2]​. La política económica fue la aplicación de recetas liberales[2]​ aunque no produjo los resultados inmediatos esperados pues los oligarcas comenzaron a sacar capitales del país, dejando sin recursos al Estado. A esta situación hay que añadir el crimen organizado y las redes mafiosas que penetraron en las nuevas estructuras políticas[4]​. La crisis económica mundial de 1997, originada en Asia, y el conocido como «efecto vodka» de 1998, complicaron la situación del pueblo ruso en los últimos años del siglo XX. Coincidiendo con estas crisis se produjo un recrudecimiento del conflicto de Chechenia[53]​. El entorno de Yeltsin presentó a Putin como sucesor, quien transmitía una imagen de hombre fuerte y patriota y antiguo miembro del KGB. Había hecho carrera en San Petesburgo durante los años 90[54]​. En las elecciones del 19 de diciembre de 1999 obtuvo buenos resultados, produciéndose poco después la dimisión de Yeltsin. En las elecciones de marzo del año 2000, Putin vence en la primera vuelta con el 52,9% de los votos, 20 puntos por delante del segundo candidato[55]​.

Política exterior e interior de Vladímir Putin, 2000-2008[editar]

Boris Yeltsin con Vladimir Putin en 1999

Su primer mandato fue del 7 de mayo de 2000 al 7 de mayo de 2004. El segundo mandato fue del 7 de mayo de 2004 al 7 de mayo de 2008. El 7 de mayo de 2000 Putin tomó posesión de su cargo como presidente de Rusia en un momento en que la economía del país ya mostraba indicios de crecimiento[54]​. Para Pedro Sánchez Herráez, analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, la elección de Vladímir Putin como sucesor de Yeltsin por parte de su camarilla y confirmado después por una parte importante de la sociedad rusa guarda semejanzas con la tradición histórica del pueblo ruso de elegir a un zar en tiempos de crisis. Para el analista, Putin se presenta y es percibido como garante de la grandeza imperial y como persona competente para permitir elevar el nivel de vida medio de la población. Se trataría de una figura política que aglutina símbolos del pasado lejano y pasado inmediato, aproximándose por un lado a la tradición de la Iglesia Ortodoxa y por otro recuperando elementos del pasado soviético como el himno actual de Rusia inspirado en el de la URSS[55]​. El historiador franco-argentino, Claudio Ingerflom, de la Universidad Nacional de General San Martín, va más allá que Sánchez Herráez y considera que Putin tendría para una parte del pueblo ruso una naturaleza divina semejante a los zares de la Rusia prerrevolucionaria. Putin, como los antiguos Zares, además de hombre, sería un enviado de Dios[56]​.

Política exterior[editar]

El presidente Putin con el presidente chino Jiang Zemin durante la firma de los documentos del Tratado de Amistad China-Rusia de julio de 2001

La principal prioridad regional de Rusia ha sido mantener la influencia sobre los «extranjeros cercanos» o blizhneye zarubezhye, aquellos países ahora independientes que en algún momento fueron parte del mismo estado que Rusia. El primer teórico que propuso esta doctrina fue Yevgeni Primakov, quien llegó a ser ministro de asuntos exteriores en 1996. La «doctrina Primakov» establecía que la prioridad de Rusia es la defensa de sus intereses nacionales desde la realpolitik, y no las concesiones a cambio de buenas relaciones con los países occidentales[57]​. Putin asumió esta doctrina y le dio un enfoque multivectorial, dedicando esfuerzos a diferentes regiones geopolíticas: además del espacio ex soviético tendríamos a los EEUU, la UE y China[58]​.

Los encuentros entre Putin y Bush fueron numerosos, con veintisiete cumbres bilaterales en sus primeros años[59]​. Durante el primer mandato de Putin, 2000-2004 y a causa de sus esfuerzos por consolidad su posición interior, dio prioridad al pragmatismo en relaciones internacionales, apoyando incluso a los EEUU en su operación militar en Afganistán[60]​. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center significaron un acercamiento entre Rusia y EEUU. Rusia deseaba acabar con el apoyo talibán a los secesionistas en Chechenia y cortar la ruta de opiáceos hacia Rusia que suponían un grave problema de salud pública. En el marco de este acercamiento, Rusia cerró sus bases de Cuba y Vietnam y permitió que los EEUU establecieran bases en Kirguistán y Uzbekistán[61]​.

Vladimir Putin felicitando a veteranos el día de la Victoria el 9 de mayo de 2002
El presidente George W. Bush, el presidente ruso Vladimir Putin y el primer ministro tailandés Surayud Chulanont (de izquierda a derecha en la segunda fila), el presidente de China Hu Jintao y la presidenta de Chile Michelle Bachelet antes del lanzamiento de la declaración APEC de Hanoi en el Centro Nacional de Congresos en 2006.

En el año 2001, Rusia y China firmaron el «Tratado de buena vecindad, amistad y cooperación»[62]​. En el acuerdo se establecían una serie de cláusulas como por ejemplo el no apuntar con armas nucleares a la otra parte, apoyo a la unidad territorial de la otra parte o no participar en una coalición que perjudique a una de las partes. Esta cooperación entre Moscú y Pekín no hace que coincidan siempre en todos los ámbitos o que Moscú o Pekín no alcancen acuerdos con otros países[63]​. Rusia y China se apoyaron mutuamente en los asuntos relacionados con Chechenia, Xinjiang, Tíbet o Taiwán. Sin embargo China no apoyó las independencias de Abjasia y Osetia del Sur por considerarlo contrario a sus intereses[64]​.También se creó ese año la Organización de Cooperación de Shanghái, con Rusia, China y las repúblicas del Asia Central, con el objetivo de tener influencia en la zona ex soviética de Asia[61]​.

Las buenas relaciones entre Rusia y EEUU comenzaron a deteriorarse en 2003, a causa de la Invasión de Irak de 2003. Rusia, junto con Francia y Alemania, hizo una declaración conjunta condenando la intervención y el unilateralismo de los EEUU, proponiendo la vía diplomática para resolver el conflicto. Estas relaciones se dañarían todavía más con la incorporación en la OTAN en marzo de 2004 del Grupo de Vilna. Estonia, Lenotia y Lituania habían sido parte de la URSS y ahora quedaban bajo la órbita de Occidente pese a las promesas en 1991 de que no serían incorporados[61]​.

Durante el final del primer periodo y a lo largo del segundo, poco antes de la Revolución de las Rosas en 2003 en Georgia, donde Eduard Shevardnadze fue obligado a dimitir como presidente en favor de Mijeíl Saakashvili, pro occidental[61]​, la política internacional de Rusia se vería afectada por este acontecimiento al que siguieron la Revolución naranja en Ucrania, en 2004, y la Revolución de los Tulipanes de Kirguistán, en 2005. Estas revoluciones apoyadas por los EEUU fueron vistas por Rusia como un peligro para sus intereses[65]​. El momento más bajo entre los dos países se produjo durante el conflicto con Georgia durante la guerra de Osetia del Sur de 2008, que culminó con el reconocimiento de independencia de Abjasia y Osetia del sur[66]​. Tanto Putin como Medvédev estuvieron de acuerdo en la intervención con tanques en dicho conflicto con el fin de limitar la influencia de los EEUU en Georgia[67]​. Esta intervención se produjo después de que durante la cumbre de la OTAN de Bucarest de abril de 2008 se abrió la posibilidad al ingreso de Georgia y Ucrania[68]​.

En enero de 2006, Rusia decidió cobrar el gas a Ucrania según su cotización internacional, que supuso multiplicar el precio por cuatro. El incremento fue contestado por Ucrania con la amenaza de cierre de los gasoductos. La UE pudo sentir el peso geopolítico de Rusia por la dependencia de su gas[69]​.

Discurso de Vladímir Putin en 2007 condenando el mundo unipolar y defendiendo la multipolaridad:

¿Pero qué es un mundo unipolar? Por mucho que se intente adornar ese término, en la práctica ello tiene sólo una significación: existencia de un solo centro del poder, de un solo centro de fuerza y un solo centro de la toma de decisiones. Es el mundo en que hay un solo dueño, un solo soberano. Al fin y al cabo, ello resulta pernicioso no sólo para aquellos que se encuentren dentro de los marcos de tal sistema, sino también para el propio soberano, pues ese sistema lo destruye desde dentro. Además, tal estado de cosas no tiene nada que ver con la democracia. Porque la democracia, como es sabido, es el poder de la mayoría, en el que se consideran los intereses y las opiniones de la minoría. Quiero señalar a propósito que a Rusia, a nosotros, nos intentan aleccionar constantemente, enseñándonos democracia. Pero quienes lo hacen, ellos mismos no muestran muchas ganas de aprender. En mi opinión, el modelo unipolar no sólo es inadmisible para el mundo contemporáneo sino que imposible. Y no solamente porque a un líder único en el mundo contemporáneo – precisamente en el contemporáneo – no le van a alcanzar recursos militar-políticos ni económicos. Sino porque – y ello es aun más importante – se trata de un modelo que no puede funcionar por estar carente de la base moral propia de nuestra civilización.

Vladímir Putin, Intervención en la Conferencia de Munich sobre la política de la seguridad el 10 de febrero de 2007[70]

Política interior[editar]

Putin en el funeral de Boris Yeltsin el 25 de abril de 2007
Vladimir Putin y Alejo II, patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa el 12 de enero de 2008

Putin puso a personas de confianza en puestos clave: Alekséi Kudrin como ministro de finanzas, Dmitri Medvédev como director de Gazprom, Alexey Miller como viceministro de energía, Igor Sechin como director en Rosneft y Mijaíl Kasiánov como primer ministro. Para tener un control más efectivo sobre los territorios, dividió el país en siete distritos con un representante del gobierno en cada uno de ellos[54]​.

La relación entre Putin, miembro del partido Unidad (Единство) con los comunistas (КПРФ) y Patria (ОВР), dos partidos con importante presencia en la Duma, era complicada. Con Patria se llegó a un acuerdo mediante la fusión con Unidad para crear Rusia Unida el 1 de diciembre de 2001. Con los comunistas hubo algunos gestos, como el restablecimiento del himno de la URSS en diciembre del año 2000 tras la aprobación casi unánime del parlamento[71]​. Ese mismo año, el presidente hizo aprobar una nueva ley de partidos político que elevaba el porcentaje de votos necesario para tener representación parlamentaria al 7%, llevó a cabo una reforma del Consejo de la federación estableciendo que sus miembros sean designados y no electos, se reservó la capacidad de cesar a los gobernadores acusados de algún delito y disolver los congresos locales cuando tramitasen alguna ley que fuera contra la Constitución o las leyes federales[72]​. En el año 2002, Rusia Unida obtuvo una mayoría relativa en la Duma. Putin consiguió suficientes apoyos para sacar adelante su reforma fiscal, que perseguía mejorar la recaudación mediante una reducción de impuestos. Consiguió sacar adelante otras reformas en el ámbito laboral, judicial, administrativo, agrario y en el sistema de pensiones[71]​.

Durante los primeros años emprendió una guerra contra los oligarcas que financiaban a la oposición. Los primeros en ser arrestados fueron Vladimir Gusinsky, dueño de Media-Most, y Borís Berezovski, dueño de Piervy Kanal, escapando ambos del país[73]​. Con el propósito de tener el control sobre el sector energético el gobierno también emprendió acciones contra oligarcas relacionados con la energía como Mijaíl Jodorkovski, expresidente de Yukos, arrestado en 2003[3]​. En el caso de la operación fiscal contra los oligarcas de la energía, oficialmente el gobierno tenía como objetivo evitar que acapararan y transfirieran fuera del país parte importante de los ingresos por exportación de petróleo[74]​. En 2014, durante la segunda etapa de Putin como presidente de la federación, también se arrestaría a Vladimir Yevtushenkov del grupo Sistema[75][72]​.

En su primer periodo de gobierno, Putin se enfrentó a la crisis terrorista del teatro Dubrovka del 23 de octubre de 2002, saldándose con 170 muertos, de los cuales 133 eran rehenes. Esa operación fue vista como un éxito por la opinión pública porque el número de bajas fue menor de lo esperado[76]​.

En las elecciones parlamentarias de marzo de 2003, Rusia Unida consiguió el 37,6% de los votos. En segundo lugar quedó el Partido Comunista con un 12,6%. Esta caída en el apoyo al comunismo se produjo porque por un lado Rusia Unida elaboró un programa social que competía con los comunistas y por otro un nuevo partido de izquierdas entró en la escena política, Rodina, fundado en 2003, que obtuvo un 9% de los votantes. En marzo de 2004 Putin consiguió el 71,9% de los votos en las elecciones presidenciales, aproximadamente 50 millones de votos. Rusia Unida, sin una ideología definida, ejerció el poder a partir de 2004 en un contexto de pluralismo limitado con cierta tendencia al autoritarismo. Los partidos que apoyaron las políticas de Putin entre los años 2004-2008 fueron Rusia Unida, Rodina y el PLDR[77]​.

El 3 de septiembre de 2004 se produjo otra crisis terrorista en la localidad de Beslán, Osetia del Norte. El gran número de muertos, 334, hizo que el gobierno de Putin se enfrentase a la mayor crisis de sus primeros años. Una de las medidas tomadas fue la supresión de las elecciones para gobernador y presidente en todas las entidades federativas. Pese a este suceso y las medidas adoptadas, la popularidad de Putin llegaba al 86% en 2008[76]​.

Durante los años inmediatos a su llegada al poder se produjo una mejora en la economía del país, que creció de forma ininterrumpida, con un 7% anual[73]​, hasta el año 2008, pasando de la posición 23 a la 9 en la clasificación mundial[78]​. Se terminó el desabastecimiento generalizado, disminuyendo también el desempleo, acompañado de una recuperación en la capacidad adquisitiva de asalariados y pensionistas. Una nueva clase media emergió en los primeros años del gobierno de Putin[79]​. El Estado se hace cargo de la educación y la sanidad al estar garantizados, lo que algunos analistas consideran como un nuevo pacto social[73]​. Este auge económico permitió el incremento de los presupuestos de defensa, lo que ayudó la inversión en el complejo industrial militar con el diseño de una nueva generación de sistemas de armas, llegando a ser el país el segundo exportador de armamento tras EEUU entre 2005 y 2014[78]​.

Otro problema que afrontaba el país a comienzo de esa década era la pérdida demográfica. En su primer discurso sobre el estado de Rusia en el año 2000, Putin declaró que Rusia perdía 750.000 habitantes al año, hecho que amenazaba la propia supervivencia del país a medio plazo[80]​. Los territorios del país que se extienden más allá de los Urales tienen menos de 30 millones de una población de 143. El área situada más al este tiene apenas 6 millones. Para poder comparar solo Manchuria, la región de China que limita con Rusia en el estremo Oriente, posee más de 100 millones de habitantes de un total de 1400. Putin advirtió en el año 2000 la necesidad de desarrollar esta región[81]​.

Política exterior e interior de Dmitri Medvédev, 2008-2012[editar]

Su mandato fue del 7 de mayo de 2008 al 7 de mayo de 2012.

Política exterior[editar]

Barack Obama y Dmitry Medvedev el 1 de abril de 2009
Dmitry Medvedev de visita la Embajada de Polonia en Moscú para mostrar sus condolencias tras el accidente del Tu-154 de la Fuerza Aérea de Polonia el 10 de abril de 2010
Dmitry Medvedev pasando revista en Kaliningrado en julio de 2011

Coincidiendo con la llegada de Obama a la Casa Blanca en 2009, Rusia y los EEUU manifestaron un deseo de «reseteo» en sus relaciones bilaterales. Tras la crisis de Gergia en 2008, los ex-secretarios Kissinger y Shultz declararon en el Washington Post que no era deseable cortar toda relación diplomática con Rusia ni tratar de aislarla[82]​. Tiempo después, algunos han considerado este intento de acercamiento como una oportunidad perdida. La intervención internacional en Libia y la Guerra de Siria, donde Rusia tiene una base naval en Tartús, y la posterior intervención rusa en Crimea y Ucrania han dificultado este deseo de acercamiento[83]​. Rusia hizo además diversas demostraciones de fuerza como la amenaza de desplegar misiles tácticos iskander en Kaliningrado (el sistema Iskander-E está compuesto por el misil balístico monoetapa 9M723K1 controlado durante todo su recorrido y una cabeza de guerra integrada que no se separa) con el objetivo de contrarrestar los interceptores instalados en Polonia y Chequia, la visita de Medvédev a Cuba y Venezuela o la petición de Kirguistán a EEUU de desmantelar su base en Manás. Esto último se interpretó como una acción de presión por parte de Rusia a ese país[84]​.

Según Michael McFaul, embajador de los EEUU en Rusia desde 2012 a 2014, la política de reset se podía resumir en los siguientes seis puntos. Primero, Rusia y EEUU comparten algunos intereses comunes. Segundo, tener una relación multidimensional, alternando asuntos económicos con la seguridad. Tercero, implicación en un juego de suma positiva donde las dos partes ganen. Cuarto, los EEUU desarrollarán una estrategia de comunicación doble, tanto al gobierno como a la sociedad Rusa. Quinto, esta buena relacion Rusia-EEUU no tiene por qué dañar las relaciones de ambos con terceros países. Y sexto, tener problemas en asuntos puntuales no tiene por qué bloquear la colaboración en otros ámbitos[85]​.

La política de acercamiento Rusia-EEUU produjo algunos acuerdos positivos como el nuevo tratado START, firmado el 8 de abril de 2010. Las partes se comprometieron a reducir su arsenal atómico en dos tercios, lo que suponía limitar a 1.550 ojivas el arsenal de cada una de las partes y a 800 lanzaderas de misiles intercontinentales balísticos no desplegados (ICBM), lanzaderas submarinas para misiles balísticos (SLBM) y bombarderos pesados equipados con armamento nuclear. Este nuevo tratado también limitó el número de ICBM, SLBM y bombarderos nucleares desplegados u operativos reduciéndolo a 700 unidades operativas[86]​. Otro acuerdo fue el ingreso de Rusia en la OMC en diciembre de 2011, algo ventajoso para las relaciones comerciales de ambos países[87]​.

Los sucesos de la Primavera Árabe, a partir de 2011, y la posterior guerra en Ucrania en 2014, dominarían la agenda política de las relaciones EEUU-Rusia en adelante. Además de los desencuentros provocados desde el lado ruso o la política internacional, hubo presiones internas desde los EEUU en contra de la colaboración entre ambos países. Entre los grupos de oposición tenemos al Partido Republicano o la Heritage Foundation. Entre los argumentos esgrimidos tenemos los que consideraban que Putin, cuya posición era más hostil a EEUU, seguía teniendo mucha influencia o que negociar con Rusia podía dañar los intereses de EEUU y sus aliados[88]​. El Kremlin por su parte percibirió como injerencia occidental las protestas del año 2011, acompañado de las declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton donde afirmaba que las elecciones de ese año en Rusia no habían sido libres o justas. Las criticas del gobierno ruso también fueron al que entonces era embajador Michael McFaul[89]​.

Con respecto a las relaciones Rusia-UE, Medvedev se acercó más a las posturas "occidentalistas" que Putin. Llegó a declarar: «Rusia es un país europeo. No pertenecemos a la UE, pero somos una nación europea». Con Polonia trató de llevar una política de buena vecindad tras el accidente aéreo donde falleció Lech Kaczyński. El Kremlin se ofreció a colaborar en la investigación, Medvedev asistió al funeral[90]​, televisó un discurso mostrando sus condolencias y se proyectó en la televisión pública rusa la película polaca Katyn[89]​. Durante la cumbre UE-Rusia en Estocolmo a finales de 2009 se incluyeron algunas propuestas, como la "Asociación para la Modernización". Rusia esperaba cooperación de la UE para el desarrollo tecnológico a través de proyectos conjuntos como las energías alternativas. La UE a su vez ofreció la colaboración señalando la necesidad de avanzar en la democratización de Rusia, la lucha contra la corrupción, liberalizando la economía para permitir la entrada de inversores extranjeros y facilitando la implicación de la sociedad civil[91]​. En 2010, durante la cumbre Rusia-UE en Rostov del Don[92]​, se aprobó una declaración conjunta donde ambas partes se definían como socios estratégicos con los siguientes puntos: más oportunidades para la inversión, comercio bilateral, acercamiento en los estándares y defensa de la propiedad intelectual, mejora de los transportes, la promoción de una economía sostenible, eficiencia energética, la lucha contra el cambio climático, más cooperación en I+D, que incluye la tecnología espacial, lucha contra la corrupción, etc[93]​. Los resultados de la cumbre de Rostov del Don fueron limitados[94]​.

Política interior[editar]

Considero mi tarea más importante continuar el desarrollo de las libertades cívicas, crear nuevas posibilidades, las más amplias para que puedan realizarse los ciudadanos, ciudadanos libres y responsables, tanto de su éxito personal como del florecimiento de todo el país. (...) Voy a hacer todo lo posible para que la seguridad de nuestros ciudadanos sea garantizada no sólo por la ley, sino también en los hechos por el gobierno

Dmitri Medvédev en la toma de posesión celebrada en el Gran Palacio del Kremlin en mayo de 2008[95]
Dmitry Medvedev en el congreso de Rusia Unida en octubre de 2011
Dmitry Medvedev y Vladimir Putin el 27 de septiembre de 2012

El traspaso de poder de la administración Putin a la de Medvédev se desarrolló entre diciembre de 2007 y marzo de 2008. Las elecciones al Parlamento del 7 de diciembre proporcionaron una victoria al partido Rusia Unida, con el 64% de los votos y 306 de los 450 escaños. El 2 de marzo, Dimitri Medvédev consiguió un 70% del voto popular. Tras estos resultados y como estaba previsto, Vladímir Putin, tomaba el cargo de primer ministro[96]​. Manuel de la Cámara, segundo jefe en la Embajada de España en Rusia, definió en 2010 el tándem político formado por Medvedev como presidente y Putin como primer ministro como sistema bicéfalo. El diplomático español señaló que pese a que tenían personalidades diferentes, no se produjeron discrepancias importantes[97]​.

En 2009 se lanzó el programa de modernización Medvedev. Se trató de una iniciativa cuyo objetivo era modernizar la economía y la sociedad de Rusia, disminuir la dependencia del país de los ingresos del petróleo y el gas y crear una economía diversificada basada en alta tecnología e innovación[98]​. El programa se basó en las 5 principales prioridades para el desarrollo tecnológico del país: uso eficiente de la energía; tecnología nuclear; tecnología Información; tecnología médica y productos farmacéuticos; y tecnología espacial en combinación con las telecomunicaciones[99]​. Medvedev identificó cinco áreas clave para la modernización económica en las que se debía lograr avances: Eficiencia energética y nuevos combustibles, tecnologías médicas y productos farmacéuticos, ingeniería de energía nuclear, tecnologías de la información y Espacio y telecomunicaciones[100]​.

En 2009 el gobierno ruso presentó un plan nacional anticorrupción, seguido de una estrategia nacional en 2010. Desde esa fecha, la percepción de los ciudadanos sobre la corrupción ha ido mejorando paulatinamente. El 13 de abril de 2010, Medvedev firmó el decreto presidencial N°460 con idea de poner en marcha la estrategia, con actualizaciones bianuales del plan. El plan considera la corrupción "una amenaza sistémica" para el país y enfatiza la necesidad de involucrar al público en la lucha contra la corrupción[101]​. La estrategia estipula aumentos en las multas por corrupción y una mayor supervisión pública de los presupuestos del gobierno[102][103]​. El jefe de la administración presidencial Sergey Naryshkin se encargó de dar al gobierno de Medvedev actualizaciones anuales sobre el progreso con respecto a la estrategia[101]​. Según Georgy Satarov, presidente del grupo de expertos Indem, la introducción de la nueva estrategia "probablemente reflejó la frustración de Medvedev con el hecho de que el plan de 2008 había arrojado pocos resultados"[103]​.

En 2009, Medvedev propuso una enmienda a la ley electoral que disminuiría el umbral de elección de la Duma estatal del 7% al 5%. La enmienda se convirtió en ley en la primavera de 2009. Las partes que reciban más del 5% pero menos del 6% de los votos tendrían ahora un escaño garantizado, mientras que las que recibiesen más del 6% pero menos del 7% obtendrán dos escaños. Estos asientos se asignarán antes de los asientos para las partes con más del 7% de apoyo[104]​. A su vez, la Constitución rusa fue modificada para que fuese posible alargar el mandato de un presidente de cuatro a seis años[105]​.

Bajo la presidencia de Medvedev también se inició una reforma de la policía con el objeto de mejorar la eficiencia, disminuir la corrupción y mejorar la imagen pública de la aplicación de la ley. El 7 de febrero de 2011 se introdujeron modificaciones en las leyes sobre la fuerza policial, el código penal y el código de procedimiento penal. La nueva legislación entró en vigor el 1 de marzo de 2011. Estos cambios estipularon un recorte de personal del 20%, el cambio de nombre de los agentes de la ley rusos de militsiya (milicia) a politsiya (policía)[106]​, aumento de los salarios[107]​, centralización de la financiación[108]​, entre otros cambios[109]​. Alrededor de 217 mil millones de rublos (7 mil millones de dólares) fueron asignados del presupuesto federal para financiar la reforma[110]​.

En 2009 el PIB se contrajo un 8% a causa de la Gran Recesión de 2008 terminando con el periodo de crecimiento ininterrumpido desde 1999. Con todo, las medidas adoptadas permitieron que la economía volviese a crecer un 4,5% en 2010 y un 4,3% en 2011. La economía seguía siendo muy dependiente de la exportaciones de hidrocarburos. En 2012 el 70% de las exportaciones y el 52% de los ingresos provenían de la venta de petróleo y gas. En el año 2011 Rusia fue admitida en la OMC[76]​. El crecimiento del PIB per capita continuó hasta el año 2013, fecha en que se observa una nueva caída[111]​.

Política exterior e interior de Vladímir Putin, 2012-Actualidad[editar]

Su primer mandato fue del 7 de mayo de 2012 al 7 de mayo de 2018. Su segundo mandato comenzó el 7 de mayo de 2018.

El primer gabinete, de mayo de 2012 a mayo de 2018, estuvo formado por Vladimir Putin como Jefe de Estado y Dmitry Medvedev como Jefe de Gobierno. Como Primer Viceprimer Ministro, Igor Shuvalov, del 12 de mayo del 2008 al 7 de mayo 2018.

Política exterior[editar]

Reunión del presidente ruso Vladimir Putin con la canciller alemana Angela Merkel el 10 de mayo de 2015
Putin con los líderes de los BRICS en septiembre de 2016

La victoria de Putin en 2012 supuso un freno a la política del reset iniciada cuatro años antes[94]​.

El Kremlin consideró que la posición de Washington en las conocidas como "Primaveras Árabes" había sido irresponsable. Putin decidió intervenir en Siria para evitar la caída de Bashar al-Ásad. Pese a que las relaciones entre EEUU y Rusia se había deteriorado, fue posible firmar un acuerdo entre ambos donde la parte siria, aliada de Rusia, se comprometía a deshacerse de todo su arsenal químico[112]​. Sin embargo, el sábado 14 de abril de 2018, los EEUU y sus aliados realizaron una serie de ataques aéreos sobre objetivos en Siria como represalia por la acusación del empleo de armas químicas el 7 de abril de 2018 en la ciudad de Duma[113]​. Tras las misiones de bombardeo, el Gobierno ruso acusó a los EEUU de falta de interés por una investigación de los hechos afirmando que esas acciones eran un intento por desestabilizar Siria y no por acabar con el terrorismo internacional[114]​.

Una encuesta realizada a comienzos de 2018 desveló que la imagen de Rusia entre la juventud árabe había mejorado con respecto a la percepción sobre los EEUU. La lista de jóvenes que consideran a Rusia más aliada que EEUU está liderada por jóvenes jordanos, iraquíes, libaneses, palestinos y yemeníes. Se podría achacar a la participación rusa en el conflicto sirio, que ha polarizado a la opinión pública árabe en un sentido positivo o negativo en función también de la simpatía o rechazo del régimen de Al Assad[115]​.

Vladimir Putin y el presidente de Irán Hassan Rouhani el 28 de marzo de 2017

Durante la Crisis en Ucrania de 2013-2015, Rusia decidió intervenir en el país vecino dando lugar a la conocida como Crisis de Crimea de 2014. En la madrugada del 27 de febrero, un grupo de hombres armados tomaron sin encontrar resistencia los edificios del Consejo de Ministros y el Parlamento de la República Autónoma de Crimea; la bandera rusa fue izada en ambos edificios.[116][117]​ El 28 de febrero grupos armados prorrusos tomaron dos aeropuertos de Crimea —uno civil y otro militar— en Simferópol y Sebastopol. En los medios occidentales informaron que las tropas rusas tenían movimientos en la región, incluyendo helicópteros militares rusos que se desplazaban dentro de la península y camiones del ejército rusos que se acercaban a la capital de Crimea.[118][119]​ Las autoridades rusas declararon que la movilización de tropas tenía el objetivo de garantizar la integridad de los rusos habitantes de Crimea y las bases rusas estacionadas allí, hasta que se normalizara la situación socio-política.[120][121][122]​. El 16 de marzo de 2013, en Crimea se votó un referéndum a favor de la reunificación de la península con Rusia con un 96,7% a favor de la reunificación, con el 83,1% de participación. Tanto EEUU como la UE no reconocieron el resultado[123]​. Posteriormente, ante las quejas de Occidente, Putin subrayó que con la anexión no estaban violando el Derecho Internacional al recordar que el procedimiento seguido en Crimea tenía como precedente la Declaración de independencia de Kosovo de 2008[124]​.

Vladimir Putin y Serguéi Shoigú, ministro de defensa ruso el 30 de julio de 2017

Rusia tiene una perspectiva más pesimista en la mejora de las relaciones con la UE. Su condena a la intervención rusa en Ucrania y la aplicación de sanciones provocó un cambio de actitud de Putin, donde la UE pasaba de ser el principal mercado para sus exportaciones energéticas a ser un competidor[112]​. Una de las consecuencias de las sanciones de la UE a Rusia son dificultades económicas para compañías rusas como RUSAL, especializado en la exportación de aluminio[125]​. Por otro lado, las sanciones también han perjudicado en el interior de la UE, como es en el caso de los agricultores españoles que exportaban a Rusia, que en 2017 denunciaban pérdidas por un valor de 1.500 millones de euros[126]​. En septiembre de 2017, y pese a las protestas de Ucrania, Polonia y los tres Estados del Báltico, Rusia y Bielorrusia realizaron una serie de maniobras militares denominadas Zapad-17 (Occidente-17) en Kaliningrado y Bielorrusia que implicaron a unos 12.700 militares, 70 aviones y helicópteros y 680 vehículos, de los cuales 250 eran carros de combate además de una docena de buques. Según fuentes de la OTAN, las fuerzas rusas movilizadas podrían sumar más de 100.000 uniformados[127]​, superando a las maniobras de 2014 estimadas en 90.000[128]​.

A raíz del caso Skripal[129]​ el 4 de marzo de 2018, La UE, Canadá y los EEUU emprendieron expulsiones masivas de diplomáticos rusos a petición de Reino Unido[130]​.

Rusia ha mantenido en los últimos años a China como su socio prioritario en materia de energía, comercio y política. Las sanciones económicas de la UE han provocado un estrechamiento en las relaciones Moscú-Pekín. A su vez, para evitar quedarse aislada, ha tratado de estrechar lazos no solo con China, sino con todos los BRICS. No obstante, el estrechamiento de las relaciones Rusia-China ha provocado como consecuencia colateral la dificultad para alcanzar acuerdos con otros países de Asia que ven en el auge de China una amenaza[131]​.

Putin ha presentado los diferentes conflictos como guerras de carácter defensivo tanto dentro de su país como fuera[132]​. El tradicional interés ruso por la seguridad, ligada a su influencia en su espacio geográfico inmediato, ha sido el eje de la política internacional de Putin, quien llegó a afirmar en 2014 que a eso ha aspirado Rusia desde Pedro I[133]​.

¿Cómo esperaban nuestros socios que fuéramos a reaccionar a raíz de la evolución de los acontecimientos en Ucrania? Por supuesto que no teníamos derecho a dejar a los ciudadanos de Crimea y Sebastopol abandonados a la suerte de los beligerantes nacionalistas y radicales, no podíamos permitir que se limitara sustancialmente nuestro acceso al mar Negro, que en la tierra Crimea, en Sebastopol, se avivara finalmente un combate con los soldados y marineros rusos, y en definitiva que llegaran las tropas de la OTAN con toda rapidez y se modificara radicalmente el equilibrio de fuerzas en el litoral del mar Negro. Eso es prácticamente todo por lo que ha luchado Rusia desde los tiempos de Pedro I y es posible que antes, los historiadores lo saben mejor.

Vladimir Putin, Conferencia de Embajadores y Representantes Permanentes de Rusia[133]

Tras la victoria de Donald Trump el 20 de enero de 2017, el Kremlin esperó una ligera mejora en sus relaciones con EEUU al mostrar el nuevo presidente de EEUU en sus discursos una preferencia por el aislacionismo[112]​.

Pese a la falta de acuerdo sobre la anexión de Crimea por parte de Rusia, en mayo de 2018 Alemania decidió continuar apoyando el proyecto proyecto de gasoducto Nord Stream 2. Las tensiones entre la UE y la política comercial de la administración Trump en EEUU y la negativa tanto de Rusia como de la UE de romper las relaciones con Irán han permitido que Moscú pueda romper parcialmente las sanciones impuestas[134]​.

Política interior[editar]

Putin en el «Muro del Dolor», en octubre de 2017
Vladimir Putin en Sevastopol el 14 de marzo de 2018

Durante su primer año de gobierno y coincidiendo con diversas protestas ciudadanas, Putin decidió emprender acciones contra la corrupción en altos cargos del gobierno, como por ejemplo el despido de Anatoli Serdiukov, ministro de Defensa hasta noviembre de 2012 acusado de delitos inmobiliarios[135]​. Serguéi Shoigú se ha hecho cargo de la catera ministerial de Defensa desde la destitución de Serdiukov. También se aprobó por primera vez una ley antitabaco[136]​.

Pese a los esfuerzos del gobierno por combatir la corrupción, hacia 2016 se estimaba que afectaba cada años a un tercio del PIB del país, destacando la relacionada con la construcción de infraestructuras[137]​.

En octubre de 2017, Vladímir Putin, inauguró en Moscú el llamado «Muro del Dolor», un memorial dedicado a las víctimas de la represión política en la URSS levantado con 150 piedras provenientes de diversos campos gulag. Su construcción fue aprobada en septiembre de 2015 mediante decreto. Durante el acto criticó a su vez los procedimientos de detenciones arbitrarios, donde cualquiera podía ser víctima de acusaciones sin fundamento y animó a la nación rusa a pasar página. Al acto asistió Natalia Solzhenitsyn, nieta de Aleksandr Solzhenitsyn[138]​.

Espero que esta fecha será entendida por nuestra sociedad como un motivo para pasar página sobre los sucesos dramáticos que dividieron el país y el pueblo, y que será un símbolo de superación de este esta división, un símbolo del perdón mutuo y de que la historia de nuestro país se acepta como es, con sus grandes victorias y sus páginas trágicas.

Vladimir Putin, 30 de octubre de 2017, durante la inauguración de un monumento en honor a los represaliados por los bolcheviques en 1917[138]

El 7 de mayo de 2018, Putin juraba de nuevo el cargo de presidente de Rusia iniciando su cuarto mandato tras ser reelegido en las elecciones del 18 de marzo con el 76,6% de los votos[105]​.

Pese a diversos problemas internos, como la caída del rublo, el descenso general del nivel de vida (ambos consecuencia de la caída del precio del petróleo de los últimos años) o la desconfianza de parte de la ciudadanía en el sistema judicial por casos como el de Serdiukov, la popularidad de Putin según el Centro Levada asciende al 82%[139]​.

Durante el desfile de la Victoria el 9 de mayo de 2018, donde se presentaron novedades como el avión Sukhoi Su-57 o el vehículo no tripulado Uran-9, Putin declaró: «Siempre nos sentiremos orgullosos del hecho de que la URSS no se haya doblegado cuando otros países decidieron rendirse»[140]​.

El papel de Rusia en el mundo[editar]

Marcel de Haas, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales de los Países Bajos, señala cuatro principios tradicionales en la política exterior de Rusia: el miedo a los extranjeros, la búsqueda de la seguridad, el sentimiento de superioridad histórica (donde Moscú es considerada la "tercera Roma") y el servilismo hacia el Estado[141]​. De acuerdo con Vladimir Baranovsky, profesor del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, existen en la actualidad tres concepciones rusas de la identidad del país como actor internacional[142]​:

Rusia como una gran potencia mundial, en ruso derzhava, defendida por los llamados derzhavniki, quienes consideran que Rusia debe ocupar una posición como polo de poder en la esfera intencional. El poder, además de un recurso, estaría ligado a la propia personalidad de la nación. No reconocer este estatus de gran potencia sería interpretado como una amenaza. Ha sido la escuela de pensamiento más frecuente tras el final de la URSS en 1991. Desde comienzos del siglo XXI, Rusia ha ido desarrollando una estrategia que ha unido el tradicional poder duro, con el poder blando, con la creación de medios de comunicación de carácter internacional como RT o Sputnik[48]​.

Rusia como centro de una civilización euroasiática, es decir, una entidad singular no definida totalmente ni con Europa ni con Asia, que englobaría a todos los territorios poblados por eslavos ortodoxos. Se trata de una corriente heredada de las corrientes eslavófilas y paneslavistas del pasado. Esta corriente se puede subdividir en cuatro enfoques: El primero, limitado a aspectos económicos, entendería que Rusia debe tener como socios preferentes en materia comercial a los países ligados a su esfera por cercanía geográfica y cultural. El segundo incluiría su deber de preservar la paz y la seguridad en dicha zona. El tercero iría más allá y trataría de impedir la inclusión de Ucrania, Georgia y otros países considerados como su zona de influencia en estructuras de seguridad Occidentales. Y finalmente, el cuarto, es conocido como movimiento neoeuroasianista, que defiende la recuperación de los valores eslavos tradicionales en oposición a la influencia Occidental unido a una política internacional imperialista[143]​.

Rusia como una entidad europea. Esta corriente entiende a Rusia no solo como una nación europea, sino como un país Occidental que busca integrarse en sus mismas estructuras económicas y políticas. Desde 1991 hasta 1996 fue la postura oficial de Rusia durante la etapa de Yeltsin. El ministro de asuntos exteriores ruso en esos años fue Andréi Kozyrev, acusado por nacionalistas y comunistas de otorgar demasiadas concesiones a Occidente en el contexto del conflicto entre el Kremlin y la oposición[144]​. Las posiciones occidentalistas han perdido apoyos en los últimos años. Sin embargo, Dmitri Medvédev, presidente de la federación entre los años 2008-2012, impulsó diversas políticas de desarrollo y aperturismo del país con Occidente[145]​.

El Poder Ejecutivo[editar]

La Constitución de 1993 creó un ejecutivo dual que consistía en un presidente y un primer ministro, pero en el que el presidente es la figura dominante. La presidencia fuerte de Rusia se compara a veces a la de Charles de Gaulle (en el período 1958-1969) durante la Quinta República Francesa. La constitución le concede muchas prerrogativas de modo específico, pero muchos de los poderes de los que dispuso Yeltsin se desarrollaron ad hoc.

El Parlamento[editar]

El parlamento, de 628 miembros y llamado Asamblea Federal, consta de dos cámaras: la Duma Estatal (cámara baja) de 450 miembros, y el Consejo de la Federación (cámara alta) de 178 miembros, que representa a los territorios que componen el país. El órgano legislativo ruso fue establecido por la constitución aprobada por referéndum en diciembre de 1993. Según la constitución rusa, los diputados elegidos en diciembre de 1993 eran de transición porque cumplían un mandato de sólo dos años. En abril de 1994 los legisladores, funcionarios y cargos gubernamentales y muchos prominentes hombres de negocios y líderes religiosos firmaron un Acuerdo Cívico propuesto por Yeltsin, comprometiéndose a no utilizar la violencia ni a invocar elecciones presidenciales o legislativas anticipadas durante el período de transición de dos años. También se comprometían a no intentar reformar la constitución. Este acuerdo y el recuerdo de la violenta confrontación entre el parlamento anterior y las fuerzas del gobierno, tuvieron cierto éxito en la labor de suavizar la retórica política durante los dos años siguientes.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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Bibliografía[editar]

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