Placa de Petri

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Placa de Petri sin tapa. En este caso el material es vidrio.

La caja o placa de Petri es un instrumento de laboratorio, que consta de un recipiente redondo, de cristal o plástico transparente, de tamaño práctico, que permite aislar materiales biológicos en estudio, aunque no de forma hermética.[1]​ Se utiliza en microbiología para cultivar y examinar el comportamiento de células, bacterias, moho, u otros microorganismos.[1]​ También son empleadas para observar el proceso de germinación de las plantas, para transportar y observar muestras, y para secar fluidos.[1]​ Es parte de la colección conocida como materiales de vidrio.

Historia[editar]

Fue diseñada en el año de 1877 por el bacteriólogo alemán Julius Richard Petri cuando trabajaba como ayudante de Robert Koch, el premio Nobel descubridor del bacilo de la tuberculosis.

Modos de empleo[editar]

Inicia con la esterilización de la cápsula de petri. Esto se puede hacer calentándola en un horno o lavándola con diversas sustancias esterilizantes, por ejemplo, cloro u alcohol. Este proceso eliminará los agentes presentes en la superficie, los cuales podrían dañar el cultivo. A continuación, se procede a crear un ambiente propicio dentro de la cápsula, para lo cual se requiere generar un medio de cultivo. Usualmente se llena la mitad del instrumento con un líquido caliente a base de goma agar, nutrientes, sales, carbohidratos, aminoácidos, antibióticos, indicadores y otras sustancias necesarias para el estudio, que entonces se pasa a denominar placa de agar. También existen otros medios de cultivos en relación al tipo de microorganismo a analizar.[1]

Las cápsulas de petri con la mezcla de goma agar se almacenan boca abajo en un refrigerador. Esto tiene el objeto de evitar el riesgo de contaminación por las partículas que transporta el aire, así como la condensación del agua que podría comprometer el desarrollo de los microorganismos. Después de un tiempo, la goma agar se enfría y se solidifica, lo que significa que la cápsula ya está lista para ser utilizada. Si se desea aprovechar una de estas preparaciones, se debe sacar la cápsula del refrigerador y esperar hasta que esté a temperatura ambiente. Cuando esto ocurre, se inoculan los microorganismos en la mezcla. Esto quiere decir que se introducen los individuos que se van a estudiar. Para ello, se puede obtener las bacterias con un hisopo de algodón. Posteriormente, este hisopo será pasado por la mezcla de goma agar. No se debe aplicar mucha presión con el hisopo, porque podría romperse el medio creado. Tras esto, la cápsula se sella para evitar la contaminación del cultivo.[1]

Por su parte, cuando se van a cultivar virus en las cápsulas de petri, se llevan a cabo dos fases. En la primera fase, se inoculan bacterias que servirán de huéspedes para los virus. En la segunda fase, se inocula el virus. Dependiendo del microorganismo cultivado, las cápsulas pueden ser incubadas o conservadas en un medio cálido, para acelerar el crecimiento de los mismos. Después de esperar unos días, dependiendo del organismo, se puede al fin observar el desarrollo del cultivo.[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f Caja de Petri, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Obra publicada con Licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir igual 4.0. Consultado el 6 de agosto de 2020.

Enlaces externos[editar]