Piratería en Canarias

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Piratas en Canarias»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Amaro Pargo, el corsario canario más famoso.

Los inicios de la piratería en España[editar]

El auge de la piratería va asociada al descubrimiento y la posterior explotación de América y a los conflictos entre las grandes potencias. Aunque los piratas, en teoría, estaban fuera del control y del amparo de cualquier nación, éstas se aprovechaban, e incluso llegaban a apoyarlos, siempre que las víctimas fueran sus más acérrimos enemigos, por lo que a veces se puede confundir entre un pirata y un corsario. Las islas Canarias y Azores se convirtieron en lugares estratégicos en las rutas marítimas de Europa, América y Asia (en la ruta hacia el Océano Índico bordeando África). Los preciados tesoros y especies de la nueva tierra descubierta eran un gran botín para los piratas. Como estos tesoros americanos recalaban en las Islas Canarias o en las Islas Azores en su rumbo a la vieja Europa, la piratería no tardó en emerger en los mares cercanos a las islas. Esta situación estratégica provocaba también que los barcos que iban a América pasaran por las islas a aprovisionarse de agua y alimentos, y de camino atacasen alguna población costera.

En Canarias actuaron piratas de todas las nacionalidades, pero principalmente fueron ingleses, franceses, berberiscos y de los Países Bajos.

Representación del ataque del almirante holandés Pieter van der Does a Las Palmas de Gran Canaria (1599).

Desde los primeros años de conquista se produjeron ataques que lo que pretendían era el saqueo y la captura de indígenas guanches para ser esclavos. Los berberiscos actuaban arrasando los poblados que existían en represalia con las cabalgadas que se hacían en el norte de África.

En el siglo XVI, en España reinaba Carlos I y su nuevo imperio, además de gran parte de Europa, se extendía por América. A causa de la rivalidad española con Francia, los primeros piratas que actuaron en las Canarias durante su reinado fueron franceses que no se conformaban con los barcos, sino que también entraban en los pueblos costeros y los arrasaban. La rapiña era habitual en estos primeros piratas.

Sin embargo, durante el reinado de Felipe II, principalmente a la muerte de su esposa María Tudor de Inglaterra, los piratas ingleses comienzan a azotar las costas canarias a consecuencia de la gran rivalidad hispano-inglesa. En los años finales del siglo XVI se sumarían a esta actividad los holandeses.

En el siglo XVII, la piratería en Canarias se intensifica, gracias en parte al debilitamiento del imperio español y a las numerosas guerras con Francia y Flandes. La inseguridad, no sólo para navegar por las islas, sino también de la vida de los isleños frente a los ataques piratas hace que se cree la figura del Capitán General con funciones tanto militares como políticas. Igualmente llegan a Canarias una serie de ingenieros para dotar de torres y castillos a las costas canarias con que hacer frente a los ataques de piratas y de otras fuerzas enemigas de los españoles.

En el siglo XVIII, los ataques ingleses se intensifican, ya no sólo con el objeto de obtener tesoros y hacer rapiña, sino también con la intención de invadir y ocupar las islas. Muchos de estos ataques son repelidos en las ciudades más importantes, pero en las islas menores estos piratas tienen éxito debido a la debilidad defensiva de las poblaciones.

La caída de la piratería en Canarias[editar]

Aparte de una mejor defensa de las Canarias, un hecho memorable para estas tierras fue lo que hizo que la piratería descendiera en las islas de forma sustancial. Este hecho fue el fracasado ataque de Horacio Nelson en 1797 a Santa Cruz de Tenerife.

La finalidad de muchos de los ataques de piratas ingleses era la de apoderarse de las islas en nombre de Inglaterra más que hacer rapiña. Finalmente se prescindió de piratas o corsarios y un almirante inglés aparece con su flota el 25 de julio de 1797 frente a la costa de Santa Cruz de Tenerife. Al ataque le oponen resistencia las tropas españolas, bajo el mando del general Gutiérrez, y un destacamento francés que se encontraba en la isla. En el enfrentamiento Nelson pierde un brazo al ser alcanzado por una bala de cañón, y viéndose desbordado por la imprevista marcha de la batalla, tiene que capitular. Ya en tierra firma una paz, en la que se compromete a no intentar apoderarse de las Canarias.

La mayor defensa de las islas, junto al declive de la piratería, hace que poco a poco las poblaciones y capitales se asentaran en la costa, ganando en importancia y desarrollo respecto a las del interior.

Piratas y corsarios que actuaron en Canarias[editar]

  • Franceses:
  • Ingleses:
    • John Poole.
    • Francis Drake fracasó al atacar en 1585 a Santa Cruz de la Palma. Igualmente fracasó en el ataque a Las Palmas de Gran Canaria y quiso resarcirse atacando un poco más al sur de la isla, en Arguineguín, pero fue sorprendido y tuvo que huir con numerosas bajas.
    • John Hawkins (conocido en Canarias como Aquines, por castellanización de su apellido) mantuvo relaciones mercantiles con algunos propietarios de las islas, a pesar de que también atacaba poblaciones junto a Francis Drake.
    • William Harper atacó a Lanzarote y Fuerteventura en 1593.
    • Walter Raleigh hizo ataques a Tenerife y Fuerteventura en 1595, a Arrecife en 1616.
    • John Jennings atacó a Santa Cruz de Tenerife en 1706, que fue repelido.
    • Woodes Rogers fracasó en el ataque a Santa Cruz de Tenerife en 1708.
    • Charles Windon atacó a San Sebastián de la Gomera y La Palma en 1744.
    • George de Cumberland y Berkley desembarcó en el Puerto de Naos (El Hierro) en 1762.
  • Holandeses:
    • Pieter van der Does no consiguió invadir e incendiar San Sebastián de la Gomera, pero tuvo éxito en el saqueo e incendio de Las Palmas de Gran Canaria en 1599.
  • Otros (argelinos, tunecinos, turcos...):
    • Dogalí, apodado el Turquillo, ocupó Arrecife (Lanzarote) en 1571, saqueando, incendiando y capturando un gran número de isleños.
    • Morato Arráez atacó a Lanzarote en 1586, llegó hasta Teguise, saqueándola y llevándose muchos cautivos.
    • Tabac Arráez y Solimán saquearon Teguise (Lanzarote) y también atacaron a San Sebastián de la Gomera en 1618.

Piratas y corsarios de origen canario[editar]

  • Amaro Pargo. Nacido en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), su verdadero nombre era Amaro Rodríguez Felipe y Tejera Machado, es el corsario canario más famoso. En su época llegó a tener la misma reputación y popularidad que Barbanegra o Francis Drake.[1]
  • Cabeza de Perro. Su verdadero nombre era Ángel García, nació en Igueste de San Andrés (Tenerife). Este pirata fue un gran saqueador de barcos, murió ejecutado en Santa Cruz de Tenerife.
  • Simón Romero (siglo XVII): Más conocido como Ali Arráez, nacido en Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria). Capturado mientras faenaba en su juventud, vendido en Argel y dedicado al corso. Compró su libertad y ascendió hasta Almirante de la Armada Argelina, obteniendo un importante estatus. Famoso por su personalidad dual, ya que, pese a ser un renegado que acosaba las costas canarias (aunque no se limitaba solo a ellas), también ayudaba a los cautivos (principalmente canarios) a alcanzar su libertad o, al menos, a sobrellevar su esclavitud.[2]

Referencias[editar]

Véase también[editar]