Petricor

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Lluvia sobre un camino de Cornualles, Inglaterra.

Petricor (del griego antiguo πέτρος pétros, piedra, e ἰχώρ ikhốr, icor[1]​) es un nombre dado al olor que produce la lluvia al caer en los suelos secos dentro de la cultura anglosajona.[2]​ Se define como el distintivo aroma que acompaña a la primera lluvia tras un largo período de sequía.

Etimología[editar]

Formada a partir del griego πέτρος, 'piedra', e ἰχώρ, 'componente etéreo'. En la mitología griega se dice que el icor es la esencia que corre por las venas de los dioses en lugar de sangre.[3]

Invención del término[editar]

El término petricor, petrichor en inglés, fue creado en 1964 por dos geólogos australianos, Isabel Joy Bear y R. G. Thomas. Apareció por primera vez en la revista Nature (993/2).[4][5]​ En su artículo, los autores lo describieron como «el olor que deriva de un aceite exudado por ciertas plantas durante periodos de sequía». Este aceite queda absorbido en la superficie de las rocas, principalmente las sedimentarias, como las arcillosas, y al entrar en contacto con la lluvia es liberado en el aire junto con otro compuesto, la geosmina.[6]​ La geosmina es un producto metabólico de ciertas actinobacterias. La emisión de estos compuestos es lo que produce el distintivo aroma,[7]​ al que se puede sumar el del ozono si adicionalmente hay actividad eléctrica.[8]

En un trabajo posterior, Bear y Thomas (1965) demostraron que estos aceites aromáticos retardan la germinación de las semillas y el crecimiento de las plantas.[6]​ Esto podría indicar que las plantas exudan estos aceites con la finalidad de proteger a las semillas, evitando que germinen en épocas de sequía. Después de periodos de sequía en zonas desérticas, el olor es mucho más perceptible y penetrante cuando llega el periodo de lluvias. Por su compleja composición (más de cincuenta sustancias), el petricor no ha podido ser sintetizado.

En 2015, científicos del MIT utilizaron cámaras de alta velocidad para mostrar cómo este olor se introduce en el aire.[9]​ Para esto filmaron gotas de lluvia cayendo en dieciséis superficies diferentes, variando la intensidad y altura de la caída. Descubrieron que, al golpear una superficie porosa, se crean pequeñas burbujas dentro de la gota. Estas aumentan de tamaño y flotan hacia arriba. Al alcanzar la superficie, se rompen y liberan una «efervescencia de aerosoles» en el aire, los cuales transportan el aroma.[10]

Véase[editar]

Referencias[editar]

  1. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «icor». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. 
  2. wordsmith.org: A.Word.A.Day--petrichor, visto 16 de diciembre 2011.
  3. ILIADA, LA 2a., ed. (página 124). Libresa. ISBN 9789978809211. Consultado el 3 de diciembre de 2015. 
  4. Bear, I.J.; R.G. Thomas (marzo de 1964). «Nature of argillaceous odour». Nature 201 (4923): 993-995. doi:10.1038/201993a0. 
  5. Garg, Anu (2007). The Dord, the Diglot, and an Avocado Or Two: The Hidden Lives and Strange Origins of Words. Penguin. p. 399. ISBN 9780452288614. 
  6. a b Bear, I.J.; R.G. Thomas (septiembre de 1965). «Petrichor and plant growth». Nature 207 (5005): 1415-1416. doi:10.1038/2071415a0. 
  7. «Petricor». 
  8. Daisy Yuhas (18 de julio de 2012). «Storm Scents: It's True, You Can Smell Oncoming Summer Rain: Researchers have teased out the aromas associated with a rainstorm and deciphered the olfactory messages they convey». Scientific American. Consultado el 20 de julio de 2012. 
  9. «Puede que no sepas qué es el petricor, pero seguro que te gusta (VÍDEO)». El Huffington Post. Consultado el 3 de diciembre de 2015. 
  10. Video en YouTube

Enlaces externos[editar]