Persiana

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Esquema de una persiana veneciana
Persianas enrollables en el Palacio de la Prensa de Madrid, se pueden observar las persianas enrollables en el exterior de algunas de las ventanas, cubriendo estas con láminas blancas.

Una persiana es un elemento mecánico que se coloca en el exterior o interior de un balcón o ventana para regular el paso de la luz y el control de la privacidad. Las persianas pueden fabricarse de diferentes materiales si bien el plástico PVC y el aluminio son los más populares por su ligereza y resistencia al deterioro. La persiana presenta un doble movimiento de apertura y cierre que se manifiesta por lo general en una acción de subida y bajada. El sistema más habitual consiste en enrollarla para recogerla en un tambor superior y desenrollarla para desplegarla. Para ello, la persiana se compone de listones que se pliegan o enrollan en el caso de las persianas enrollables.

Etimología[editar]

El origen de la palabra "persiana", viene del francés persienne, que, al igual que en español, significa habitante de Persia, a raíz de que en el siglo XVIII estas provenían precisamente de ese origen. En la antigüedad, y antes del uso de las ventanas, su función era cubierta por las contraventanas.

Luz en la persiana.

Las primeras persianas venecianas fueron introducidas por HunterDouglas sobre 1946.

Componentes[editar]

Mecanismos de accionamiento[editar]

Cinta para persiana

Los mecanismos más habituales para mover una persiana son:

  • Mediante motor eléctrico y un control domótico.
  • Mediante una cinta o escalerilla que se recoge en una polea inferior (con un muelle interno) y otra superior, en la cual la fuerza la realiza el peso de la persiana. Es el sistema más habitual. Puede estar motorizado en el cajetín inferior.
  • Mediante manivela. Mucho más lento que la cinta, la manivela acciona un torno que va recogiendo un cable, el cual pasa dentro de un tubo que se encuentra empotrado en la pared, de esta manera se realiza una fuerza menor que con la cinta.
  • Mediante cuerda que enrolla la persiana por su centro y se ata en un lateral de la ventana.

Puente térmico y sonoro[editar]

Las persianas exteriores (especialmente los cajones de las persianas enrollables), son grandes puentes térmicos y sonoros, que facilitan la entrada del frío, calor y ruido a la vivienda, por lo que resulta necesario usar cajones o láminas aislantes.

Tipos[editar]

Los grandes tipos son las exteriores y las interiores a la ventana.

Las exteriores tienen la ventaja de que protegen el cristal cuando llueve, evitando así el tener que limpiarlo . Como desventaja se encuentra que son puentes térmicos, por lo que necesitan aislarse o a veces suelen sustituirse por contraventanas.

Aparte de estos dos grandes tipos de persianas, se distinguen las siguientes clases:

  • Enrollable
  • Veneciana
  • Vertical
  • Romana
  • Celular
  • Plisada
  • Panel
  • Doble enrollable

Enrollables[editar]

Persianas enrollables en la Casa Milà (La Pedrera) de Barcelona.

Son las más comunes, su principal ventaja, aparte de impedir totalmente el paso de la luz, consiste en el aislamiento de las ventanas del exterior, tanto de las inclemencias del tiempo, como añadiendo una cámara de aire extra que amortigua la contaminación sonora del exterior. además, una vez que se suben dejan la ventana completamente despejada.

El tamaño más habitual es de 175 X 47 cm.

Veneciana[editar]

Persiana veneciana

Están compuestas de láminas de distintos materiales como madera, aluminio, plástico, pvc... dispuestas en forma horizontal. Según la inclinación que demos a las láminas nos permite regular el paso de luz. En la veneciana de aluminio los fabricantes realizan una pequeña curvatura a la lámina para aumentar su resistencia. Es muy utilizada en decoración, bien sola u ocupando el lugar del visillo.

Son las más extendidas en países de Europa Central. Su principal ventaja es una mejor regulación de la cantidad de luz que entra en la habitación aunque sin poder eliminar por completo el paso de esta. También son consideradas como el mejor tipo para funciones de regulación de la temperatura de la habitación, ya que se logra el paso deseado de luz, mientras se refleja hacia el exterior el resto, y permitiendo el paso de una corriente de aire sin dificultad a través de ella. En cualquier caso, el uso de un toldo exterior que cubra la ventana, es mucho más eficiente para evitar elevadas temperaturas en el interior de la habitación y obtener un aire fresco a la entrada de la ventana. El otro método efectivo consiste en la creación de una corriente de aire que una diferentes fachadas del edificio, entre una zona soleada y otra a la sombra, de tal manera que la cara soleada, el aire asciende aspirando el aire del interior de la casa, hueco ocupado por el aire fresco de la fachada a la sombra, efecto sumado al paso de una corriente de aire para una correcta disminución de la sensación térmica.

Vertical[editar]

Persiana de tablillas verticales.

Su función es muy similar al de una cortina, sin ventajas para la climatización, reduciendo la luminosidad con un mecanismo sencillo.

Romana[editar]

Como las enrollables pueden bloquear totalmente el paso de la luz, pudiendo proteger la ventana de las inclemencias del tiempo, aunque no llegan a ser tan robustas como estas, teniendo problemas a largo plazo en sus junturas y problemas para el giro, y de polvo en las guías en el caso de las horizontales, lo que acaba con la degradación de la persiana. Como ventaja sobre las de rodillos, el menor espacio que requieren, al no necesitar de un cajón donde enrollar los listones. En algún caso, para las verticales, pueden llegar a tener el mismo problema que las ventanas de guillotina, que fueron prohibidas en algunos países (en Inglaterra siguen en uso) por el número de muertes que provocaban.


¿Por qué los españoles somos los únicos europeos obsesionados con las persianas?[editar]

Nuestro país es de los que más horas de sol tiene, pero nos ocultamos en nuestras viviendas.

Si el uso de persianas en buena parte de Europa es algo residual o anecdótico, en España forma parte de la cultura popular y, casualmente, casi siempre las tenemos bajadas. Además del determinante factor de que nuestro país tiene más horas de luz de media al año –entre 2.500 y 3.000, frente a las 1.600 de países como Reino Unido u Holanda–, existen otras razones que hacen que las persianas (arriba o abajo), para nosotros, sean parte esencial del paisaje inmobiliario.

En España, el sector de la industria de la persiana está copado, en su mayoría, por empresas familiares, muchas de ellas en la capital de España, como SATHOGAR® que cuenta con un amplio equipo de Persianistas en Madrid. Esta compañía, creada en el año 2000, facturó el pasado año 1,5 millones de euros con las persianas y la tareas derivadas de su instalación y mantenimiento.

El español, pese a su carácter abierto, es reservado con una cierta exposición de sus intimidades. Nuestra relación con los vecinos es animosa, pero intentamos que no pasen del quicio de nuestra puerta. “Se está más en la calle, se conoce más al vecino. De esa mayor convivencia se deriva un gran interés por conocer la vida ajena y un menor interés en que los demás conozcan la propia; por lo tanto hay que colocar barreras”.

Ahora bien, ¿por qué esta obsesión? Pues generalmente por los siguientes factores a considerar para conservar el bienestar y la salud del individuo:

  • Seguridad. Las persianas de seguridad (entre otros modelos), evitan la entrada de seres indeseables a altas horas de la noche
  • Privacidad. Con la instalación de persianas, no se tiene que preocupar por exponer su trabajo o vida privada a los ojos de los demás.
  • Protección. Protección contra el agua, sol y aire. De este modo se evita la entrada de estos elementos que pueden deteriorar el interior de sus hogares o negocio.

Es importante recordar que, el artículo 185 del código penal solo marca delito de exhibicionismo cuando hay actos obscenos ante menores de edad o personas con discapacidad. Si se incumple esto, ya sea dentro o fuera de tu casa, y se tengan abiertas o cerradas las persianas, existen multas de 12 a 24 meses y pena de prisión de seis meses a un año.

Para evitar problemas, seguiremos haciendo como la Vieja del Visillo, el personaje creado por el humorista José Mota, escondiéndonos de nuestros vecinos tras las lamas de una persiana.

Galería de imágenes[editar]

Imágenes de persianas venecianas y sus partes:

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]