Pena de muerte en el Perú

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La pena de muerte en el Perú era aplicada en caso de traición a la patria, terrorismo, espionaje, genocidio, motín y deserción en tiempos de guerra. La pena de muerte en el Perú ha sido utilizada hasta 1979. En el mismo año, la pena de muerte fue abolida para los delitos comunes.[1][2]

En 1856 la pena de muerte se abolió. Se restituyó en 1933 para criminales hasta 1979. En 1993 se incluyó al delito de terrorismo.

En la actualidad se han realizado hechos que atentan contra la vida,especialmente en niños y niñas: como violaciones y muertes.

El Perú lleva 39 años sin aplicar la pena de muerte, hasta la actualidad.

Usos[editar]

La pena capital es legal solo durante tiempos de guerra internacional o terrorismo, con numerosas restricciones. Las sentencias de muerte durante este tiempo se les permite por delitos específicos, y solo pueden ser impuestas por los tribunales militares durante los estados de guerra. La ejecución se lleva a cabo por un pelotón de fusilamiento y se permite por seis delitos específicos (si es cometido en tiempo de guerra):

  • Traición a la patria en caso de guerra[3]
  • Terrorismo


Regulación jurídica[editar]

La pena de muerte está en el ordenamiento jurídico peruano, se encuentra en el artículo 140 de la Constitución Política del Perú de 1993.

Capítulo VIII: Poder Judicial


Artículo 140°.- La pena de muerte sólo puede aplicarse por el delito de traición a la patria en tiempos de guerra, y el de terrorismo, conforme a las leyes y tratados de los que el Perú es parte obligada.[4]

Aplicación[editar]

Entre 1957-1979 fueron ejecutados 7 hombres. En la mayoría de los casos por asesinar a policías y niños. En el año 1956 la condena fue para Guillermo Lavalle por violación y asesinato a un niño. En 1957 fue condenado a pena de muerte Jorge Villanueva conocido también como "El Monstruo de Armendáriz" por violación y asesinato a un menor de 3 años de edad.

En 1973 dos fueron los condenados: Alejandro Lastra y Gerardo Pinto por haber matado a un policía y a un empleado de un banco, durante un asalto. En 1974 fue condenado Juan Marache por haber matado a un policía. En 1976 se condenaron a otros dos sujetos: Miguel Salazar Valdivia por haber matado a un policía durante un asalto y a Luis Uscuvilca por haber asesinado a un guardia civil, durante un asalto.

La última ejecución fue aplicada en 1979,[5]​en el gobierno de Francisco Morales Bermúdez donde se fusiló a Julio Alfonso Vargas Garayar, exsuboficial de la FAP, por traición a la patria pues se le acusaba de realizar espionaje a favor de Chile. Este hombre fue fusilado a las 6 de la mañana el 20 de enero de 1979, convirtiéndose así en la última persona en quién se aplicó la pena de muerte en el Perú, hasta el momento.

¿Por qué en el Perú no se puede aplicar la pena de muerte?[editar]

En Perú no se puede aplicar la pena de muerte[6]​porque, en 1978, el Estado ratificó el Pacto de San José, un documento bajo el nombre de la ‘Convención Americana sobre Derechos Humanos’.

Este tratado internacional tiene dos puntos importantes que no permiten la pena capital en nuestro territorio.

El primero es que “la Convención impide a los países extender la pena de muerte para delitos que no estuvieran ya contemplados con anterioridad en sus territorios” y el segundo señala que “ningún país puede interpretar la Convención para limitar la libertad de sus ciudadanos".

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]