Pedro de Cantabria

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Pedro de Cantabria (? - 730) fue duque (dux) de Cantabria; lo era en 702 (año de la muerte de Egica) y en 710 (año de la muerte de Vitiza).[1]​ Probablemente nació en algún lugar de la cordillera Cantábrica y murió en el año 730. Su hijo, Alfonso I el Católico, era yerno de don Pelayo, y varios nietos suyos fueron elegidos reyes de Asturias por la nobleza asturiana.

Antepasados y descendientes[editar]

Hasta el siglo XIX, basándose en los antiguos cronistas, se creyó que fue hijo del rey visigodo Ervigio. Sin embargo, no existe ninguna prueba documental. Según la versión rotense de la Crónica albeldense, Pedro era exregni prosapiem; o sea, de estirpe real visigoda.[2]​ Según una hipótesis del genealogista Christian Settipani —basándose en la onomástica, en la cronología, en elementos biográficos y el testimonio de las crónicas—, el duque Pedro de Cantabria era descendiente (por varonía) de Leovigildo y Recaredo I (ex semine Leuvigildi et Reccaredi progenitus) y es el mismo Pedro hijo de Didacus y de su mujer Gelvira (Guluira) y nieto paterno del conde visigodo Agila y de su mujer Divigra y, por tanto, sobrino paterno y primo sobrino materno de Favila.[3]​ Las Crónicas declaran que los reyes astures son descendientes de Leovigildo y Recaredo y tratan de crear una falsa continuidad institucional entre ambas realidades políticas. La moderna historiografía coincide en que la causa final de este fenómeno radica en lo que se denominada «neogoticismo» que respondía a una red de intereses políticos y al reforzamiento del prestigio personal de Alfonso III.[a]

Se desconoce el nombre de su o sus esposas. Tuvo dos hijos:

Actuación[editar]

Peña Amaya, antigua capital del ducado de Cantabria.

Entre 711 y 712, Táriq ibn Ziyad conquistó con su ejército Amaya, la capital del ducado de Cantabria.[8]​ Según antiguas crónicas musulmanas, en el año 714 Musa ibn Nusair toma y saquea por segunda vez Amaya, lo que obliga a Pedro y a los suyos a refugiarse tras la cordillera. Allí combina sus fuerzas con el líder astur Pelayo para combatir a los invasores musulmanes, a los que derrotan en la batalla de Covadonga. Es probable que, siguiendo la costumbre goda, Pedro enviase a su hijo a la corte real de Pelayo en Cangas de Onís.[8]​ Según el fragmento transcrito a continuación de la Crónica albeldense, el duque Pedro y el rey Pelayo acordaron fusionar sus dominios mediante el matrimonio de Alfonso, hijo de Pedro, con Ermesinda, hija de Pelayo:

Adefonsus, Pelagi gener, reg. an. XVIIII. Iste Petri Cantabriae ducis filius fuit; et dum Asturias venir Ermesindam Pelagii filiam Pelagio proecipiente, accepit

Enrique Flórez de Setién. España sagrada, t. XIII, ap. VI

Tras la muerte el 14 de septiembre del año 739, durante una cacería, de Favila, quien había sucedido a su padre Pelayo como rey de los astures, Alfonso es designado primer rey de los unificados dominios que en lo sucesivo se conocerían con el nombre de Asturias. La posteridad lo conoce con el nombre de Alfonso I el Católico.

Notas[editar]

  1. «A la hora de analizar el carácter de la monarquía astur no debemos dejarnos engañar por las parcas, pero interesadas (neogoticismo) informaciones de las Crónicas asturianas, que tratan de ensalzar la figura real».[4]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]