Pedro González de Velasco

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Busto del Doctor Velasco.

Pedro González de Velasco (23 de octubre de 1815 en Valseca de Boones, actualmente Valseca, Segovia - 21 de octubre de 1882, Madrid). fue un famoso médico y antropólogo español.[1]​ Conocido por ser el fundador en 1875 del Museo Nacional de Antropología que en tiempos fue su vivienda habitual.[2]

Biografía[editar]

Pedro González de Velasco nació en Valseca, un pueblo de Segovia, en el seno de una familia de origen humilde y de profesión labradores. Pronto tuvo ocasión de viajar a Segovia, lugar donde aprendería latín y conseguiría algún dinero ejerciendo como soldado. A la muerte de sus padres decide ir a Madrid a estudiar. A su llegada el intenso estudio y dedicación hacen que logre la plaza de practicante en tres años y cinco años después obtiene el de cirujano. La obtención del título la hizo mientras se dedicaba a trabajar, ganando dinero, en diversas duras labores que realizaba en los alrededores de Madrid.

En sus primeras fases como médico se dedicó al estudio de la "escultura anatómica" en varias universidades europeas.[3]​ Llegó a ser catedrático de operaciones en la Facultad de Medicina de Madrid y tenía su puesto como doctor en el Hospital Clínico San Carlos (actual Museo de Arte Reina Sofía). El dinero obtenido en su labor médica le permitió viajar a menudo y con ello empezó a coleccionar piezas de antropología y etnografía. De esta manera, en el año 1873, se construyó un edificio proyectado por Francisco de Cubas (Lugar del actual Museo Nacional de Antropología), que diseñó con estilo neoclásico. En su casa depositó las piezas recolectadas y con ello creó el museo que el 29 de abril de 1875 inaugura Alfonso XII.[2]​ Se trataba del "Museo Anatómico", aunque popularmente se le acabó conociendo como Museo Antropológico. En aquella visita de Rey que sería la inauguración, el monarca le pidió que le formulase un deseo para que pudiese continuar su labor, Velasco respondió: "¡que me concedan cadáveres para enseñar a los vivos!".

Leyenda del Dr. Velasco[editar]

El doctor fue cosechando diversos logros profesionales durante su vida. Pero su vida personal fue trastocada cuando a la edad de 15 años su hija Concha sufría un caso grave de tifus.[4]​ Al ver que los tratamientos del doctor Benavente (padre de Jacinto) no tenían los resultados deseados, él mismo le administró un purgante (en contra del consejo de Benavente) que finalmente le causó la muerte. El Dr. Velasco nunca se recuperó de la pérdida. Antes de que su hija Concha fuera enterrada, la embalsamó. Una vez instalado en la casa-museo decidió traer los restos mortales de Concha a su domicilio, exhumándolos del cementerio de San Isidro casi en perfecto estado. El cuerpo fue instalado en uno de los aposentos de la casa con un vestido de novia.[4]​ Este suceso dio lugar a numerosas leyendas contadas en los cafés de tertulia de la época, e inspiró años después al escritor aragonés Ramón J. Sender a escribir un cuento sobre su vida.

Obra[editar]

  • «Tratado práctico de partos», (1854), Pedro González de Velasco, José Díaz Benito y Angulo

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. M. A. Puig-Samper Mulero, (1981),.«El doctor Pedro González de Velasco y la antropología espanola en el siglo XIX», Asclepio Madrid , vol. 33, pp. 327-337 (15 réf.)
  2. a b Manuel Ovilo y Otero, (1868), «Biografía del Dr. Velasco», Madrid
  3. «Gabinetes anatómicos», Revista de instrucción pública,literatura y ciencias, Volumen 5-6, p:152
  4. a b Marco & Peter Besas, (2008), «Madrid Oculto», Madrid