Pedro Camejo

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Pedro Camejo
Teniente
Años de servicio 1809 - 1821
Apodo Negro Primero
Lealtad Flag of Venezuela.svg Venezuela
Condecoraciones Orden de los Libertadores
Participó en

Guerra de independencia de Venezuela

Información
Nacimiento 1790
San Juan de Payara
Fallecimiento 24 de junio, 1821 (40-41 años)
Campo Carabobo
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Pedro Camejo mejor conocido como Negro Primero (San Juan de Payara, Venezuela, 1790 - Campo Carabobo, Venezuela, 24 de junio de 1821) fue un militar venezolano quien luchó primero junto al ejército realista para luego pasar al ejército patriota durante la Guerra de Independencia de Venezuela alcanzando el grado de Teniente.

El apodo de Negro Primero con el que se le conoce, se inspiró en su bravura y destreza en el manejo de la lanza y porque siempre formaba la primera fila de ataque en el campo de batalla. También se debe a que era el único oficial de piel oscura en el ejército de Simón Bolívar.

Desde su nacimiento fue esclavo de Vicente Alfonso rico propietario de Apure. Era una persona de escasa preparación intelectual, aun cuando poseía una mente ágil y despierta. A comienzos de la Guerra de Independencia formó parte del ejército realista de Apure, comandado por José Antonio Yáñez, acompañándolo hasta la batalla de Araure (5-12-1813). Después de esta batalla quedó tan disgustado del servicio militar que descertó y se fue al Apure, donde permaneció hasta que en el mes de octubre de 1816, sentó plaza en las filas republicanas en las fuerzas que mandaba el general José Antonio Páez en Apure. En 1816, el teniente Camejo y el presbítero Trinidad Travieso intercedieron ante el general Páez, en favor del teniente José María Córdoba (más tarde general de división), quien había sido condenado a muerte por un Consejo de Guerra, por el delito de deserción. En 1818, cuando el general en jefe Simón Bolívar llegó a San Juan de Payara, durante el desarrollo de la campaña del Centro, vio a Camejo por primera vez. La corpulencia del guerrero y las referencias que le dio el general Páez, despertaron en Bolívar su interés y cuando Bolívar le vio por primera vez, se le acercó con mucho afecto, y después de congratularse con él por su valor le dijo:

— ¿Pero qué le movió a V. á servir en las filas de nuestros enemigos? Miró el negro a los circunstantes como si quisiera enrostrarles la indiscreción que habían cometido, y dijo después:

—Señor, la codicia.

— ¿Cómo así? preguntó Bolívar.

—Yo había notado, continuó el negro, que todo el mundo iba a la guerra sin camisa y sin una peseta y volvía después vestido con un uniforme muy bonito y con dinero en el bolsillo. Entonces yo quise ir también a buscar fortuna y más que nada a conseguir tres aperos de plata, uno para el negro Mindola, otro para Juan Rafael y otro para mí. La primera batalla que tuvimos con los patriotas fue la de Araure: ellos tenían más de mil hombres, como yo se lo decía a mi compadre José Félix: nosotros teníamos mucha más gente y yo gritaba que me diesen cualquier arma con que pelear, porque yo estaba seguro de que nosotros íbamos a vencer. Cuando creí que se había acabado la pelea, me apeé de mi caballo y fui a quitarle una casaca muy bonita a un blanco que estaba tendido y muerto en el suelo. En ese momento vino el comandante gritando ‘A caballo’. ¿Cómo es eso, dije yo, pues no se acabó esta guerra ?—Acabarse, nada de eso; venia tanta gente que parecía una zamurada. — ¿Qué decía V. entonces? dijo Bolívar. —Deseaba que fuéramos a tomar paces. No hubo más remedio que huir, y yo echó a correr en mi mula, pero el maldito animal se me cansó y tuve que coger monte a pié. El día siguiente yo y José Félix fuimos a un hato a ver si nos daban qué comer; pero su dueño cuando supo que yo era de las tropas de Ñaña (Yáñez) me miró con tan malos ojos, que me pareció mejor huir e irme al Apure.

—Dicen, le interrumpió Bolívar, que allí mataba V. las vacas que no le pertenecían.

—Por supuesto, replicó, y si no qué comía? En fin vino le mayordomo (así llamaban a Páez) al Apure, y nos enseñó lo que era la patria y que la didblocracia no era ninguna cosa mala, y desde entonces yo estoy sirviendo a los patriotas.

Conversaciones por este estilo, sostenidas en un lenguaje sui generi, divertían mucho a Bolívar, y en nuestras marchas el Negro Primero servía de gran distracción y entretenimiento.

Fue uno de los 150 lanceros que participaron en la batalla de las Queseras del Medio (2-4-1819) y en esa ocasión, recibió la Orden de los Libertadores de Venezuela.

En la Batalla de Carabobo (24-6-1821) era integrante de uno de los regimientos de caballería de la primera división (Páez); allí rindió la vida. Eduardo Blanco, en Venezuela heroica, narra el momento cuando, herido de gravedad, Camejo compareció ante el general Páez y con voz desfalleciente le dijo: «Mi general, vengo a decirle adiós porque estoy muerto».

Su imagen aparece en el billete de 5 y 1000 bolívares, junto al paisaje de los Llanos venezolanos y 2 cachicamos

Sus restos simbólicos reposan en el Panteón Nacional desde el 24 de junio de 2015.[1]

Referencias[editar]

  1. «Reposan en el Panteón Nacional restos simbólicos del prócer Pedro Camejo». Agencia Venezolana de Noticias. 24 de junio de 2015. Consultado el 24 de junio de 2015. 

Enlaces externos[editar]