Parque del Laberinto de Horta

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Parque del Laberinto de Horta
Laberint d'Horta01.jpg
Tipo Jardín histórico
Localización Paseo de los Castaños 1-17, distrito de Horta-Guinardó, Barcelona, Bandera de España España
Coordenadas 41°26′25″N 2°08′44″E / 41.440277777778, 2.1455555555556Coordenadas: 41°26′25″N 2°08′44″E / 41.440277777778, 2.1455555555556
Vías adyacentes Paseo de los Castaños, calle Germans Desvalls, calle Paulo Freire, paseo del Valle de Hebrón
Tamaño 9,10 hectáreas
Creación 1794-1808
Inauguración 1971 como parque público
Administración Parques y jardines de Barcelona
[editar datos en Wikidata]

El parque del Laberinto de Horta (en catalán, parc del Laberint d'Horta) es un jardín histórico ubicado en el distrito de Horta-Guinardó de Barcelona, el más antiguo que se conserva en la ciudad. Se encuentra en la antigua finca de la familia Desvalls, en una ladera de la sierra de Collserola. Iniciado en 1794 y acabado en su primera fase en 1808, fue obra del arquitecto italiano Domenico Bagutti. El parque incluye un jardín neoclásico del siglo xviii y un jardín romántico del siglo xix.[1]​ Fue abierto como parque público en 1971.

Este parque está considerado como Bien Cultural de Interés Local (BCIL) en el Inventario del Patrimonio Cultural catalán con el código 08019/2844.[2]

Historia[editar]

Plano general: A-jardín público, B-jardín neoclásico, C-jardín romántico, D-jardín de los bojes y jardín doméstico, E-bosque, 1-entrada, 2-palacio Desvalls, 3-jardín de los bojes, 4-jardín doméstico, 5-plaza de los Leones, 6-jardín de las flores, 7-laberinto, 8-terraza del mirador y templetes, 9-gruta del Minotauro, 10-bosquete, 11-canal romántico, 12-isla del Amor, 13-pabellón neoclásico y alberca, 14-gruta de la ninfa Egeria, 15-cascada, 16-cabaña del payés, 17-falso cementerio y ermita del monje, 18-antiguo jardín oriental

La iniciativa de estos jardines fue del aristócrata Juan Antonio Desvalls y de Ardena, VI marqués de Lupiá, III marqués de Poal y marqués consorte de Alfarrás, quien compró los terrenos en 1791. La finca original contaba con 54,07 ha de extensión, de las que se destinan actualmente 9,10 ha a parque público y el resto a bosque.[3]​ En aquel entonces Horta era un municipio independiente, que fue anexionado a la ciudad de Barcelona en 1904.[4]

Juan Antonio Desvalls (1740-1820) era el típico personaje ilustrado de la época, interesado por las ciencias y las artes, con conocimientos de matemáticas, ciencias físicas, historia, economía y bellas artes; dominaba el francés y el italiano.[5]​ Fue discípulo y colaborador del matemático y filósofo Tomàs Cerdà, y fue vicepresidente de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona entre 1799-1808 y 1814-1820. Escribió diversos trabajos sobre física, zoología y meteorología, como la Disertación sobre los terremotos de 1783 o El aerómetro o pesalicores de 1791.[6]​ En 1808 contribuyó a la resistencia contra las tropas napoleónicas y, en 1812, fue elegido representante de Barcelona a las Cortes de Cádiz, pero no asistió por motivos de salud.[7]

Retrato de Juan Antonio Desvalls

Las obras se iniciaron en 1794. El propio Desvalls intervino en el diseño del jardín, de estilo neoclásico, con la colaboración del arquitecto italiano Domenico Bagutti. La ejecución de las obras corrió a cargo del maestro de obras Jaume Valls y su hijo Andreu, mientras que de las plantaciones se encargó el jardinero francés Joseph Delvalet.[8]

A mediados del siglo xix los descendientes del marqués ampliaron el parque, bajo la dirección del arquitecto Elías Rogent, por el lado del torrente d'en Pallós, con un «jardín romántico» con parterres, plazas, grandes árboles y una cascada. Además, se añadió al jardín neoclásico un canal de agua entre la terraza superior y la intermedia, construido en 1853. La ampliación fue promovida por Joaquín Desvalls y Sarriera, VIII marqués de Lupiá y V de Alfarrás.[9]

En 1880 se creó un «jardín doméstico» al lado del palacete Desvalls, de estilo ecléctico. Contaba con un invernadero —desaparecido en la restauración de 1971—, una plantación de camelias y realizaciones de arte topiario.[10]​ La iniciativa fue del XI marqués de Lupiá y VII marqués de Alfarrás, Juan Bautista Desvalls y de Amat, pero se ignora el artífice de esta ampliación.[9]

Los jardines fueron escenario de recepciones a los reyes Carlos IV (1802), Fernando VII (1828) y Alfonso XIII (1908 y 1930).[11]​ El 18 de octubre de 1802 visitaron los jardines Carlos IV, su mujer María Luisa de Parma y sus hijos Fernando (con su mujer María Antonia de Nápoles), Carlos, Francisco, María Isabel (con su marido Francisco Genaro), María Luisa (con su marido Luis I de Etruria) y María Amalia (con su marido Antonio Pascual de Borbón). En la base del muro del pabellón llamado de Carlos IV hay una lápida de mármol con una inscripción alusiva a la visita del monarca:

EN EL DIA 18 DE OCTUBRE DEL AÑO 1802 / D. JUAN ANTONIO DESVALLS Y DE ARDENA MARQUES DE LUPIA Y DE ALFARRAS, / DUEÑO DE ESTA CASA DE CAMPO Y JARDINES TUVO LA SATISFACCION DE QUE / CON EL FIN DE VER ESTE SITIO DE RECREO, LE HONRASEN CON SU PRESENCIA / LAS REALES PERSONAS DE SUS SOBERANOS LOS SRES. DON CARLOS IV Y DOÑA / MARIA LUISA DE BORBON; LOS SERMOS. SRES. PRINCIPES DE ASTURIAS DON / FERNANDO Y DOÑA MARIA ANTONIA DE NAPOLES. LOS SERMOS. SRES. YNFANTES / DE ESPAÑA DON CARLOS Y DON FRANCISCO DE PAULA. EL SR. DON LUIS I / REI DE ETRURIA; Y EL SERMO. SR. YNFANTE DE ESPAÑA DON ANTONIO PASCUAL. / HALLANDOSE A LA SAZÓN LA CORTE EN BARCELONA CON PLAUSIBLE MOTIVO / DE LA CELEBRACIÓN DE LOS AUGUSTOS CASAMIENTOS DE LOS SERMOS. SRES. / PRINCIPES DE ASTURIAS, Y DEL SR. PRINCIPE HEREDERO DE NAPOLES DON / FRANCISCO GENARO CON LA SRA. YNFANTA DE ESPAÑA DOÑA MARIA YSABEL / Y PARA PERPETUAR LA MEMORIA DE UN DIA TAN FELIZ / PUSO ESTE MONUMENTO.[12]

El motivo del viaje fueron las nupcias entre Fernando y María Antonia y entre María Isabel y Francisco Genaro (María Antonia y Francisco eran también hermanos a su vez).[13]​ El barón de Maldá recogió la visita real en su Calaix de sastre:[13]

Ss. Ms. los Reys, Prínceps y Familia real han anat en esta tarde en sos cotxes, y demés a caball de Guardias de Corps, Caballerissos y batedors a aquell seti ameno del Sr. Marqués de Llupiá en horta, a passejar per aquellas delicias del Laberinto, caminals, cascadas y demés adornos.[13]

Fernando VII visitó la finca el 20 de marzo de 1828, junto a su mujer María Josefa Amalia de Sajonia. El monarca reposaba en el Palacio Real de Barcelona de un ataque de gota. En recuerdo de esta visita se colocaron los dos leones que hay en la puerta del jardín de los Bojes, que sostienen unos escudos con la inscripción «A S. R. M. Don Fernando VII En celebridad de su augusta presencia. A S. R. M. Doña Josefa Amalia. En esta quinta día 20 marzo 1828».[14]

Poster de la representación en el parque de Ifigenia en Táuride (1898)

A finales del siglo xix y principios del xx, esta finca se convirtió en el escenario de veladas sociales y culturales con representaciones de teatro al aire libre: el 10 de octubre de 1898 se estrenó la tragedia Ifigenia en Táuride de Goethe, traducida por Joan Maragall y dirigida por Adrià Gual; en 1908, en ocasión de la visita de Alfonso XIII, se representó El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, traducida por Josep Carner y dirigida igualmente por Adrià Gual.[15]​ El rey acudió acompañado de su mujer, Victoria Eugenia, el 23 de octubre de 1908. En su honor se colocó el pilar conmemorativo que hay junto a la entrada al laberinto, con la siguiente inscripción: «SS. MM. Los reyes Alfonso XIII y doña Victoria Eugenia honraron con su visita estos jardines el día 23 de octubre de 1908».[16]

En 1930, con motivo de una nueva visita del rey en ocasión del Centenario del Romanticismo, hubo representaciones de danza clásica a cargo del cuerpo de baile del Teatro del Liceo, dirigido por Paula Boronat.[17]​ La representación tuvo lugar el 5 de junio, organizada por Santiago Marco, presidente de Fomento de las Artes Decorativas. El rey acudió acompañado de su mujer y de numerosas autoridades civiles y eclesiásticas. Además de las danzas se recitaron poemas y se sirvió una merienda de leche, chocolate, ensaimadas y barquillos.[18]

Miquel Utrillo y Joan Maragall en los jardines (1898)

En 1970 la familia Desvalls cedió el parque al Ayuntamiento de Barcelona a cambio de una permuta con unos terrenos en Pedralbes.[19]​ Para ellos el mantenimiento de la propiedad era costoso y no podían sacarle otro rendimiento, ya que la finca estaba calificada como parque urbano en el Plan Comarcal de 1953.[20]​ Se estableció el valor de la propiedad en 70 691 000 pesetas, que fueron abonadas con la propiedad de un terreno de 9265 m² situado entre la avenida del Generalísimo Franco (actualmente Diagonal), la plaza de Pío XII, la avenida de la Victoria (actualmente Pedralbes) y la calle del Doctor Ferran.[21]

Tras una restauración efectuada por Joaquim Casamor, director de Parques y jardines de Barcelona entre 1968 y 1986, el parque fue abierto al público en 1971. Entre los trabajos efectuados para su rehabilitación pueden reseñarse: limpieza y dragado de minas, construcción de canalizaciones de riego, instalación de la red de alumbrado, delimitación del parque urbano, colocación de muros y vallas, instalación de servicios públicos y mobiliario urbano, reconstrucción de obras arquitectónicas y rehabilitación del laberinto y demás especies vegetales. También se restauraron algunas estatuas, a cargo del escultor Josep Miret, mientras que el ceramista Josep Brossa restauró las balaustradas y los jarrones del jardín. La inauguración del nuevo parque tuvo lugar el 18 de marzo de 1971, presidida por el alcalde José María de Porcioles y con la asistencia de Luis Desvalls y Trías, IX marqués de Alfarrás.[22]

En 1994 fue sometido a una nueva restauración con fondos de la Unión Europea, a cargo de Patrizia Falcone. El motivo principal fue la recuperación de diversos elementos tanto vegetales como ornamentales que se habían degradado desde los años 1970, debido principalmente a la excesiva afluencia de visitantes. Se plantó un total de 80 264 plantas de 75 especies distintas y se recuperó el circuito hidráulico original. En el jardín romántico se creó un circuito cerrado para reaprovechamiento del agua. El coste de la restauración fue de 80 millones de pesetas. El 25 de septiembre de 1994 se procedió a una reinauguración del parque, presidida por el alcalde Pasqual Maragall.[23]

Actualmente, el parque es un jardín-museo con un número de visitantes limitado (máximo 750 personas al mismo tiempo), para preservar el ámbito natural y las estructuras del área. El antiguo palacio acoge desde 1993 el Centro de Formación del Laberinto, instituto municipal para la formación en jardinería, así como una biblioteca especializada igualmente en jardinería.[24]

En 2006 se rodó una escena de la película El perfume del director Tom Tykwer. En la ficción el laberinto pertenece al jardín de un rico hacendado de la ciudad francesa de Grasse, Antoine Richis (interpretado por Alan Rickman), cuya hija será la última víctima del asesino Jean-Baptiste Grenouille (Ben Whishaw) y el elemento esencial de su perfume.[25]

Panorámica del laberinto

Descripción[editar]

Estanque a la salida del laberinto

El parque, con una superficie de 9,10 ha, está dividido en dos partes: un jardín neoclásico y un jardín romántico. La zona ajardinada del parque está rodeada por un extenso bosque mediterráneo. Repartidas por el parque se encuentran numerosas piezas escultóricas, algunas con motivos de la mitología griega y otras con motivos rústicos, así como un gran número de fuentes, surtidores y balsas de agua. Estas obras son de autor desconocido, probablemente procedentes de orígenes diversos. Se aprecian diversas diferencias estilísticas, lo que hace suponer una factura de tres o cuatro artistas, destacando por su calidad las dos esculturas femeninas situadas bajo los templetes del Belvedere.[26]

La entrada al parque se encuentra cerca del Velódromo de Horta y la instalación artística Poema visual transitable en tres tiempos: Nacimiento, camino —con pausas y entonaciones— y destrucción (1984), de Joan Brossa.[27]​ El terreno limita al este con la masía de Can Papanaps y, al oeste, con los Hogares Mundet y el Palau de les Heures.[3]

Palacio Desvalls

Cerca de la entrada del parque se encuentra el antiguo palacete de la familia Desvalls, un edificio con elementos de estilo neoárabe y neogótico. Dentro de este conjunto se conserva también la torre Subirana, una antigua torre medieval de defensa originaria del siglo viii.[28]​ Entre los siglos xii y xiv se construyeron varias dependencias anexas a esta torre, como una sala con extremo absidal y una bóveda anular.[29]​ El resto del edificio fue construido por Desvalls y sus herederos. Presenta un cuerpo elevado de tres niveles y dos alas formando un semicírculo. La puerta principal tiene forma de arco de herradura, flanqueada por cuatro columnas adosadas que sostienen un balcón con una puerta polilobulada, sobre la que se halla un relieve con el escudo de los marqueses de Alfarrás. La cubierta tiene un gablete con un reloj circular, con almenas a ambos lados. El interior está decorado con estucos y relieves figurados.[30]

El palacio está bordeado por una reja y muro de cerca que incluye en su interior, por la parte trasera, los llamados «jardín doméstico» y «jardín de los Bojes». El primero, de estilo ecléctico tardorromántico, también llamado «jardín de las Magnolias» —aunque actualmente no hay ejemplares de estas plantas—, tiene muestras de topiaria y plantaciones de cedros y camelias, así como una fuente grutesca adosada al muro.[31]​ En la plazoleta de entrada a este jardín hay un busto de mujer decapitado, que fue vandalizado en 1999.[20]

El jardín de los Bojes tiene planta rectangular, con dos largos parterres de setos de boj recortados y dos surtidores de agua; al fondo, una doble escalera conduce al palacio.[32]​ Junto a los elementos vegetales, destacan aquí varios bustos y relieves: hay un busto de hombre y otro de mujer no identificados iconográficamente; y cuatro relieves colocados en el muro junto a la verja de entrada, dos en la parte interior (Urano y Los continentes) y dos en la exterior, de cara a la plaza de las Columnas (El rapto de Europa y El rapto de Anfítrite).[33]

El relieve de Los continentes representa a la diosa Deméter distribuyendo las razas humanas por el globo terráqueo, sobrevolado por la Fama. El de Urano presenta al dios del cielo cubriendo con un manto a Gea, diosa de la tierra, en una escena contemplada por Eros, dios del amor, que cumple la función de principio cósmico primigenio. El rapto de Anfítrite presenta a esta nereida en el momento de ser raptada por Poseidón, dios del mar, montado sobre dos caballos marinos. El rapto de Europa capta el momento en que la hija del rey de Tiro es raptada por Zeus en forma de toro.[20]

Junto al palacio, en la llamada plaza de la Fuente del Pelícano, se encuentra una fuente heráldica con una columna coronada por un perro alado y coronado —símbolo de la casa de Lupiá—, mientras que en la base se halla la figura de un pelícano (o cisne).[20]​ Esta plaza da acceso al jardín neoclásico, que se organiza en cuatro niveles en torno a un eje longitudinal y una serie de caminos, terrazas y escaleras.[34]

Jardín neoclásico[editar]

Estanque y gruta de la ninfa Egeria al fondo

Tras pasar la plaza de la Fuente del Pelícano y bordeando aún la reja del palacio se halla, junto a la verja de acceso posterior del jardín de los Bojes, la plaza de las Columnas (o de los Leones), llamada así por ocho columnas coronadas por jarrones, dispuestas en forma de hemiciclo. Esta plaza sirve como distribuidor del jardín, ya que de aquí parten cinco caminos que recorren todo el parque. En el muro que da al jardín de los Bojes hay dos estatuas de leones, colocadas con motivo de la visita de Fernando VII en 1828.[35]

Al inicio del camino de la izquierda se halla un busto que representa el Invierno, en forma de hombre barbudo con la cabeza cubierta por una capa. Forma parte de un conjunto dedicado a las cuatro estaciones, repartido a lo largo del parque: el Otoño, en forma de mujer madura, se encuentra en el llamado «laberinto pequeño»; y la Primavera y el Verano, representados como una mujer y un hombre jóvenes, se hallan al inicio de las escaleras que conducen al pabellón de Carlos IV.[36]

En la terraza inferior se encuentra el «jardín de las Flores», donde se halla una alberca decorada con una cabeza de tritón y dos jarrones con conchas incrustadas. Entre la vegetación destaca una secuoya que está catalogada de interés especial y hay unos caminillos bordeados por setos de corta altura. En este nivel hay un cubículo que alberga una fuente con una pica en forma de concha y un surtidor en forma de mascarón.[20]​ Unas escaleras conducen al siguiente nivel, donde se encuentra la plaza de Reloj, llamada así por una columna que antaño hacía de reloj de sol, aunque se han perdido los indicadores situados en el suelo.[37]​ Realizada en piedra, la columna tiene 4,22 m de altura. [38]

La plaza del Reloj sirve de punto intermedio entre el laberinto y el «jardín de los Musgos», también llamado «pequeño laberinto» por la forma intrincada de sus caminos, que contiene un bosquete de encinas y una gruta de piedra rústica conocida como fuente de la Pirámide, con un surtidor de agua en forma de cabeza de león.[nota 1]​ También hay una glorieta con un busto de Homero sobre un pedestal,[nota 2]​ así como el busto del Otoño.[39]

Plano del laberinto: 1-entrada, 2-escultura de Eros, 3-salida, 4-gruta de Eco, 5-templete de Dánae, 6-templete de Ariadna, 7-relieve de Deucalión y Pirra, 8-relieve de Traslación al cielo de una mujer amada por un dios, 9-plaza del reloj de sol
Templete de Dánae con el laberinto al fondo

En la parte occidental de este nivel se halla el laberinto vegetal que da nombre al parque. Cerca de la entrada hay una placa de mármol recordatoria de la visita de Alfonso XIII en 1908.[40]​ El laberinto está formado por 750 metros lineales de cipreses recortados, con una superficie de 45 x 50 m.[41]​ Tiene forma trapezoidal, como un hacha doble como la que según la tradición tenía el laberinto del Minotauro en Cnossos (Creta).[5]​ En la entrada hay un relieve en mármol de Ariadna y Teseo, con la inscripción «Entra, saldrás sin rodeo, / el laberinto es sencillo, / no es menester el ovillo / que dio Ariadna a Teseo».[42]​ En el centro del laberinto hay una plaza bordeada de cipreses recortados en forma de arco; aquí se encuentra una estatua de Eros sobre un pedestal, de 1,40 m de altura, realizada en mármol, actualmente con los brazos mutilados.[42]​ En la salida hay un pequeño estanque circular y, excavado en el muro de soporte de la siguiente terraza se encuentra la gruta de Eco y Narciso, decorada con una imagen de la ninfa adosada a la pared del fondo, realizada en terracota —Narciso no está presente, aunque podría figurar simbólicamente en el estanque, en alusión al mito del joven que se enamoró de sí mismo al ver su imagen reflejada en el agua—.[42]​ La gruta, que recuerda los ninfeos romanos, contiene la inscripción «De un ardiente frenesí / Eco y Narciso abrazados, / fallecen enamorados, / ella de él y él de sí».[43]

Según Federico Revilla, el laberinto refleja las ideas cortesanas dieciochescas relativas a la galantería y los juegos eróticos —propiciados al perderse las parejas en el laberinto—, que traslucen en el fondo una visión escéptica sobre el amor.[44]​ El diseño partió probablemente de los giardini d'amore italianos, de origen renacentista, que planteaban unos recorridos de contenido simbólico, relativos a los misterios iniciáticos. En Horta esta iniciación comenzaría en la plaza de los Leones y su recorrido haría alusión a tres conceptos: creación, amor y muerte, manifestados en los relieves de mármol del conjunto. Esta simbología hace pensar posiblemente en la adscripción masónica del marqués y, probablemente, del arquitecto italiano, Bagutti.[5]

Templete de Dánae

En otro nivel, que se alza sobre el laberinto, se encuentra el Mirador o Belvedere, donde destacan dos templetes de estilo italiano con columnas toscanas y estatuas de Dánae y Ariadna.[45][nota 3]​ La figura de Dánae es de mármol, de 1,71 m de altura; lleva una bolsa de monedas, que podría aludir a la lluvia de oro en que se transformó Zeus para seducirla. La de Ariadna es igualmente de mármol y 1,68 m de altura, y lleva una copa de vino, en alusión probablemente a Dioniso, quien la cortejó tras su abandono por Teseo.[46]

Junto a estos templetes se encuentran dos pequeños estanques decorados con relieves, dedicados a Deucalión y Pirra y Traslación al cielo de una mujer amada por un dios, así como cuatro bustos —uno de ellos descabezado—, dos de hombre y dos de mujer, no identificados.[47]​ El relieve de Deucalión y Pirra hace alusión al diluvio, ya que fueron los elegidos para repoblar la tierra; se muestra a los dos personajes recogiendo piedras que se convertirán en sus vástagos, sobre un fondo con un paisaje y un templo dedicado a Diana. Traslación al cielo de una mujer amada por un dios representa probablemente la salvación del alma de Dido tras matarse por su amor a Eneas. Aparecen dos mujeres sobre una nube, una de ellas alada y otra con una flecha, mientras dos putti se agarran a las piernas de la figura alada. Esta última podría ser Iris, la personificación del arco iris, representada habitualmente con alas y caduceo, aunque también se ha sugerido su identificación con Ío, Sémele o Afrodita.[48]

Cabaña de la isla del Amor

Entre este nivel y la terraza superior transcurre el «canal romántico», un largo canal de 3 m de profundidad antiguamente navegable, trazado por Elías Rogent en 1853. Incluye en la parte oriental del canal la llamada «isla del Amor», a la que se accede por un puentecillo de hierro, que antaño albergaba una cabaña de madera, hoy desaparecida,[49]​ inspirada probablemente en la casa del Pescador del parque del Retiro de Madrid.[50]

En el nivel superior se levanta el pabellón de Carlos IV, de estilo neoclásico y aire italianizante, que evoca ligeramente a la Villa Capra de Palladio. Fue construido en 1794 por Domenico Bagutti.[51]​ En la base del muro de este pabellón hay una lápida de mármol con una inscripción alusiva a la visita de Carlos IV en 1802.[52]​ El pabellón está coronado por una escultura que representa El Arte y la Naturaleza, de 1,82 m de altura y realizada en mármol, en cuya base hay dos inscripciones en latín (una en cada lado): ARTIS NATURAQUE PARIT CONCORDIA PULCHRUM («la armonía del arte y la naturaleza engendra belleza») y ARS CONCORS FOETUM NATURAE MATRIS ALUMBRAT («el arte armonioso da luz al fruto de la madre naturaleza»).[53]​ Antiguamente había otras dos inscripciones hoy desaparecidas: NOSTRA NEQUE ERUBUIT SILVAS HABITARE THALIA («nuestra Talía tampoco se avergonzó de vivir en el bosque») y O NULLO TURBATA DOLO PAX HOSPITA RURIS («oh, paz acogedora del campo, no perturbada por ningún engaño»).[54]

Estanque y pabellón de Carlos IV

El pabellón tiene dos puertas laterales y otras dos en forma de balcón en la parte frontal y posterior, al estilo de los folies dieciochescos.[50]​ Las puertas laterales tienen dos relieves de terracota, uno dedicado a las artes y otro a las ciencias, mientras que en el interior hay otros dos de escayola, alusivos a la guerra y la paz. Los dos primeros aluden a las cualidades intelectuales del marqués, mientras que los otros dos hacen referencia a sus virtudes morales. El de las artes presenta a Clío, musa de la historia, acompañada de una esfinge y una figura alada, como representación simbólica de la apoteosis del marqués, según precedentes romanos. El de las ciencias presenta a Urania, musa de la astronomía, señalando un globo terráqueo con un compás, acompañada de Calíope y Euterpe y otra musa no identificada, mientras que un carro lunar en la parte superior podría aludir a Mnemósine, madre de las musas. Los dos del interior hacen referencia a dos momentos de la vida del marqués: cuando el Consejo de la ciudad pidió su ayuda en tiempos de crisis y cuando le fue ofrecido un cargo militar durante la ocupación napoleónica.[55]

En la decoración interior destacaba un retrato del marqués hoy desaparecido, así como un friso alusivo a Apolo y las musas, con relieves de escayola con los nombres de estos personajes y diversas virtudes que aludían a la personalidad del marqués:[56]

CONSTANCIA-GENIO-PRUDENCIA-TEMPLANZA
URANIA-ASTROLOGÍA
MNEMÓSINE-MADRE DE LAS MUSAS
POLYMNIA-GESTOS Y BAILES
ERATO-VERSO AMATORIO E HYMNOS
CLIO-HISTORIA
APOLO-PRÍNCIPE DE LAS MUSAS
CALLIOPE-VERSO HEROICO
THALIA-COMEDIAS Y AGRICULTURA
MELPÓMENE-TRAGEDIA
TERPSÍCORE-CHITARA Y DANZAS
EUTERPE-CANTO DE LA FLAUTA

Junto al pabellón hay un estanque con peces, de forma cuadrangular, con una escultura de dos delfines con las colas entrelazadas, que echan agua por la boca. Están realizados en mármol sobre una base de rocalla.[57]​ Aquí se encuentra una lápida de mármol con una inscripción latina que hace referencia al año de construcción: HOC TERRAE SITIENTI MARCHIO RUBIS DELICIARUM AMATOR AUXILIUM PARAVIT. A.D. MDCCLXXXXIV («el marqués, amante de las delicias del campo, preparó esta ayuda a la tierra sedienta, año del Señor 1794»).[58]

Detrás de la alberca se encuentra la gruta de la ninfa Egeria —una de las náyades, habitantes de fuentes, ríos y lagos—, construida por Bagutti en 1804.[51]​ Presenta dos niveles con escaleras a cada lado y dos estanques circulares con surtidores de agua. En el estanque superior un hemiciclo formado por un muro y seis columnas con pérgola aloja la gruta con la estatua de la ninfa, de mármol blanco, que está atribuida al propio Bagutti.[59]​ El conjunto está inspirado posiblemente en la gruta de Stowe (Buckinghamshire, Reino Unido),[60]​ o bien en la de Stourhead House (Wiltshire), que tiene una escultura de una ninfa durmiente similar a esta.[61]​ Junto a las escaleras que dan acceso a esta gruta hay cuatro columnas exentas coronadas con los llamados «vigilantes», unas curiosas estatuas con cuerpo en forma de huevo y cabeza humana, de posible inspiración en los vasos canopos egipcios.[62]

Tanto la gruta como la alberca, el canal, la cascada y otros elementos acuíferos del parque están surtidos por tres fuentes naturales situadas ladera arriba, en la zona boscosa del parque: son las fuentes del Garrofer («algarrobo»), del Ferro («hierro») y de la Marquesa.[51]

Jardín romántico[editar]

Autómata de la «cabaña del ermitaño»

En la parte occidental del parque se encuentra el jardín romántico —ocupado antiguamente por una huerta—, separado del neoclásico por un camino que transcurre por una vaguada. En la parte central de este camino hay una fuente grutesca, de estilo renacentista, con forma de doble arco de medio punto y tres tazas escalonadas, sobre las que hay una escultura de un pez que vierte el agua, muy desdibujado hoy día por el depósito de sedimentos calcáreos y el musgo.[63]​ Al final del camino, en la zona colindante con el bosque, se encuentra una cascada, con una placa dedicatoria «a Maria Rosa Moreno, historiadora de los jardines y el laberinto de Horta, 1939-1995».[64]​ De aquí surge una riera que cubre todo el linde del jardín, englobando en su interior una serie de parterres y estanques con plantas acuáticas, a la sombra de grandes árboles perennes que otorgan a esta zona un ambiente sombrío.[65]

Del antiguo diseño sólo se conservan algunos vestigios, pero parece ser que el jardín romántico fue construido para aludir al tema de la muerte —había una réplica de un pequeño cementerio medieval, hoy desaparecido—, mientras que el jardín neoclásico gira en torno al tema del amor. Del cementerio quedan algunos restos como capiteles y lápidas, alineados hoy día como elementos decorativos en una de las paredes del jardín.[62]​ En este falso cementerio había una «cabaña del ermitaño» que albergaba un autómata caracterizado como un monje (llamado «padre Félix») que consultaba una calavera.[66]​ Junto a esta cabaña hay una hornacina con un amorcillo y la inscripción «Exvoto». También había una «cabaña del payés», con una figura de tamaño natural (el «colono Bartolomé») con un juego de llaves en la mano.[67]

La parte baja del jardín romántico albergaba antiguamente un «jardín oriental» hoy desaparecido, uno de cuyos accesos era una «puerta china» que aún se conserva cerca de la entrada del parque y que da a una terraza de parterres geométricos y un pequeño estanque circular con surtidor de agua, formulados en la restauración efectuada en 1994.[68]

Vegetación[editar]

Jardín de las Flores

La vegetación del parque es típicamente mediterránea y, en general, mantiene las especificidades propias de la sierra de Collserola. La zona forestal destaca por la presencia de encinas y robles, así como algunos madroños. La zona baja de la finca había sido usada antes de la planificación del jardín como huerta, con plantaciones de algarrobo, olivo, mirto, pino blanco y viña. Para la construcción del jardín se repobló la zona con nuevas especies, algunas de ellas de climas más cálidos, ya que esta zona está resguardada por la sierra de los vientos del norte y tiene una buena exposición al sol; se plantaron así especies como la magnolia, la washingtonia, la palmera y el pino de Canarias, así como diversos arbustos como el romero y la retama. También, gracias a la abundancia de agua, se pudieron plantar especies como el árbol del amor, el álamo del Canadá, el olmo, la acacia del Japón, el tilo, el plátano, el castaño de Indias o la secuoya.[69]

Además del laberinto, formado por setos de ciprés (Cupressus sempervirens), el parque cuenta con numerosas especias vegetales, entre las que se encuentran: boj (Buxus sempervirens), tilo (Tilia tomentosa), cedro del Himalaya (Cedrus deodara), tejo (Taxus baccata), cocula (Cocculus laurifolius), árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica), encina (Quercus ilex), laurel (Laurus nobilis), secuoya (Sequoia sempervirens), pino (Pinus halepensis y Pinus pinea), roble (Quercus robur), evónimo (Euonymus japonicus), durillo (Viburnum tinus), pitósporo (Pittosporum tobira), agracejo de Japón (Berberis thunbergii), hiedra (Hedera helix), flor del amor (Agapanthus umbellatus), helecho (Nephrolepis exaltata), rusco (Ruscus aculeatus), fresno (Fraxinus ornus), plátano (Platanus acerifolia), etc.[70]

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. También identificado a veces como el Minotauro. (Lecea et al., 2009, p. 59)
  2. También identificado a veces como el rey Midas. (Lecea et al., 2009, p. 59)
  3. A veces la figura de Ariadna se identifica también como Artemisa. Según otros autores no serían estatuas mitológicas, sino alegorías del Comercio y la Industria. (Lecea et al., 2009, p. 60)

Referencias[editar]

  1. Kluckert, 2007, p. 249.
  2. «Parc del Laberint». Consultado el 28 de julio de 2017. 
  3. a b Moreno, 1996, p. 57.
  4. Moreno, 1996, p. 15.
  5. a b c Lecea et al., 2009, p. 62.
  6. Moreno, 1996, pp. 52-53.
  7. Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Joan Antoni Desvalls i d’Ardena». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona. 
  8. Añón Feliú y Luengo, 2003, p. 198.
  9. a b Moreno, 1996, p. 55.
  10. Gabancho, 1999, pp. 12-16.
  11. Monner i Faura, Jordi (1992). BCN 92. Guía de La Vanguardia. 1: Del Velòdrom d'Horta a la Creueta del Coll. Barcelona: La Vanguardia. p. 4. 
  12. «Conmemoración de la visita de 1802». Consultado el 28 de julio de 2017. 
  13. a b c Moreno, 1996, p. 94.
  14. Moreno, 1996, pp. 96-98.
  15. Gabancho, 1999, p. 11.
  16. Inmaculada Julián. «Conmemoraciones de visitas de la familia real». Consultado el 28 de julio de 2017. 
  17. Gabancho, 1999, p. 12.
  18. Moreno, 1996, pp. 106-108.
  19. Monner i Faura, Jordi (1992). BCN 92. Guía de La Vanguardia. 1: Del Velòdrom d'Horta a la Creueta del Coll. Barcelona: La Vanguardia. p. 3. 
  20. a b c d e Lecea et al., 2009, p. 59.
  21. Moreno, 1996, p. 111.
  22. Moreno, 1996, p. 115-117.
  23. Moreno, 1996, p. 123-131.
  24. Moreno, 1996, pp. 131-132.
  25. Xavi Villalvilla (6 de diciembre de 2006). «Recorre la esencia de ‘El Perfume’ por Barcelona». Consultado el 28 de julio de 2017. 
  26. Moreno, 1996, pp. 79-80.
  27. Jaume Fabre, Josep M. Huertas y M. Lluïsa Borràs. «Poema visual transitable en tres tiempos: Nacimiento, camino -con pausas y entonaciones- y destrucción». Consultado el 28 de julio de 2017. 
  28. AA.VV., 2006, p. 119.
  29. Barral i Altet et al., Jornet, p. 326.
  30. Moreno, 1996, pp. 60-61.
  31. Moreno, 1996, p. 78.
  32. Moreno, 1996, p. 70.
  33. «Relieves del jardín del boj». Consultado el 27 de julio de 2017. 
  34. Moreno, 1996, p. 69.
  35. Gabancho, 1999, p. 21.
  36. Lecea et al., 2009, pp. 59-61.
  37. Moreno, 1996, p. 71.
  38. Inmaculada Julián. «Columna de las horas». Consultado el 5 de agosto de 2017. 
  39. Gabancho, 1999, p. 22.
  40. Lecea et al., 2009, p. 60.
  41. Gabancho, 1999, p. 25.
  42. a b c Lecea et al., 2009, p. 66.
  43. «Fuente de Eco». Consultado el 27 de julio de 2017. 
  44. Revilla, 2016, p. 426.
  45. Gabancho, 1999, p. 26.
  46. Lecea et al., 2009, pp. 66-67.
  47. «Relieves del Mirador del Laberinto». Consultado el 27 de julio de 2017. 
  48. Lecea et al., 2009, p. 67.
  49. Gabancho, 1999, p. 33.
  50. a b Moreno, 1996, p. 74.
  51. a b c Gabancho, 1999, p. 29.
  52. Moreno, 1996, pp. 93-94.
  53. «Pabellón de Carlos IV». Consultado el 27 de julio de 2017. 
  54. Moreno, 1996, p. 87.
  55. Lecea et al., 2009, p. 68.
  56. Moreno, 1996, p. 86.
  57. Lecea et al., 2009, p. 69.
  58. Moreno, 1996, p. 68.
  59. Inmaculada Julián. «Ninfa Egeria». Consultado el 5 de agosto de 2017. 
  60. Añón Feliú y Luengo, 2003, p. 199.
  61. Moreno, 1996, p. 80.
  62. a b Lecea et al., 2009, p. 61.
  63. Lecea et al., 2009, p. 70.
  64. «Jardines del Laberinto de Horta». Consultado el 27 de julio de 2017. 
  65. Moreno, 1996, pp. 76-77.
  66. Gabancho, 1999, p. 37.
  67. Gabancho, 1999, p. 38.
  68. Gabancho, 1999, p. 47.
  69. Moreno, 1996, pp. 88-89.
  70. «Parque del Laberint d'Horta». Consultado el 27 de julio de 2017. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]