Palmira Villa González-Río

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Palmira Villa González-Río (Anleo, Navia, 14 de enero de 1913) fue archivera municipal del Ayuntamiento de Oviedo entre 1938 y 1983. Su trayectoria vital y profesional, discurrió plenamente entrelazada con la formación del Archivo Municipal de Oviedo tal y como se conoce hoy[1][2]​. Falleció en Oviedo el 29 de junio de 2012 a los 99 años de edad, dejando tras de sí un ingente trabajo y toda una vida dedicada al Archivo Municipal de Oviedo[3]​.

Estudios e inicios profesionales[editar]

Hija de dos maestros de instrucción primaria, Eduardo Villa Díez y María del Carmen González, fue la menor de once hermanas y hermanos. Cuando contaba con unos doce años se trasladó a vivir a Madrid con su hermano Ricardo, retornado de México, para estudiar el bachillerato. La vuelta de nuevo a México de su hermano hizo que Palmita (cariñoso diminutivo por el que será siempre conocida) regresara a Asturias para terminar el bachiller.

El 25 de septiembre de 1931, obtiene su título de Bachillerato por la Universidad de Oviedo, en la Sección de Letras. En ese mismo año, comienza su formación universitaria en Santiago de Compostela, ya que en Oviedo no existían los estudios de Historia. El primer año obtiene la matrícula gratuita al haber sido Premio Extraordinario de Bachillerato. Compaginó dichos estudios con la carrera de Magisterio en Oviedo, donde logra, en 1935, su título de Maestra Nacional por la Universidad de Oviedo, al tiempo que el grado de Licenciada en Historia por la Universidad de Santiago de Compostela.

Tras la jubilación del archivero Victoriano Argüelles, y a pesar de que su convocatoria fue inmediata, la plaza de responsable del Archivo Municipal de Oviedo se encontraba vacante desde 1933. Tras problemas en su adjudicación, el Ayuntamiento la declara nuevamente vacante en julio de 1936. En marzo del 1938 se convoca la plaza. Palmita Villa se presenta el 5 de abril y es nombrada el 20 de mayo de 1938, con carácter interino. Un edicto de Alcaldía de 30 de diciembre de 1941 abre un concurso de méritos para la plaza en propiedad de Archivero, en principio, reservada para Caballeros Mutilados y, de no presentarse ninguno, con un orden sucesivo de preferencia establecido en una Orden de 1939: oficiales, excombatientes, excautivos, huérfanos de asesinados por los rojos, y ya, al final de todo, el edicto señala “e incluso las personas que siendo españolas reúnan las condiciones”. Sólo se presenta Palmita y obtiene la plaza en propiedad el 28 de mayo de 1942.

Trayectoria profesional[editar]

En mayo de 1938 comienza a prestar servicio en el Ayuntamiento de Oviedo, después de cinco años sin archivero en la institución. A raíz de la Guerra Civil Española, la documentación municipal de Oviedo se encontraba repartida por distintos lugares. Así, en abril de 1937, los cinco tomos con los pergaminos junto con la documentación histórica de mayor interés se habían depositado en la Banca Trelles de Luarca; otra documentación en el palacio del Marqués de San Feliz y el resto en la Capilla de Santa Susana. Palmita Villa comenzó a trabajar en el patio central del palacio, intentando salvar la documentación en su mayor parte maltrecha. La estancia que albergaba el Archivo Municipal de Oviedo estaba ubicada en la bodega (una pequeña habitación, que daba al patio central del palacio). Según contaba ella misma, por el patio se encontraban dispersas cajas de jabones con documentos dentro, otros directamente tirados en el suelo y allí se sentaba encima de una caja, a llorar desconsoladamente hasta que el día se dijo a si misma (palabras textuales que repetía con cierta frecuencia): «Palmitina, ¡ni una lágrima más!».[3]

El 23 de octubre de 1940 se traslada el Archivo al número nueve de la calle Campomanes. Los avatares de esa mudanza son otro de los episodios que Palmita recordaba, en sus últimos años, con claridad, y todavía con dolor pese al tiempo transcurrido. Ella, un bedel y una carretilla de mano eran todo el equipo de salvamento. Cargaban la carretilla y se dirigían a Campomanes, donde Palmita se quedaba en la calle, cual cancerbero, mientras el bedel descargaba la documentación en las nuevas dependencias. Así, en numerosos y fatigosos viajes se produjo el traslado. Es en medio de estas labores cuando afronta el proceso que le otorga finalmente la plaza de archivera municipal en propiedad.[3]

Con la reconstrucción de las Casas Consistoriales se habilita en 1943 parte de la buhardilla para Archivo, según los planos del arquitecto municipal Gabriel de la Torriente, que diseña tanto la planta, como el mobiliario todavía en uso. En el año 1944 se produce el definitivo traslado de la documentación desde calle Campomanes a esa nueva sede. Y es entonces cuando se devuelve a la custodia del Archivo, el arca en el que se había depositado toda la documentación traída de Luarca.

Palmira fue la encargada de organizar todos los fondos documentales, clasificarlos, describirlos. Uno de sus principales compromisos profesionales: poner al alcance de todas las personas y con detalle extremo, los fondos municipales anteriores a 1925, a través de los cinco tomos del Catálogo-Inventario del Archivo Municipal de Oviedo[4]​. Además, fue pionera en la puesta en marcha en el Ayuntamiento de Oviedo, en 1973, de un sistema de valoración y selección de la documentación municipal que permitía la eliminación de todos aquellos documentos públicos que no fueran de conservación permanente (para dar una idea de lo novedoso y valiente de la medida, los siguientes Ayuntamientos en establecer estos procedimientos fueron Barcelona y Zaragoza ya en 1990).

Siempre luchó por situar las competencias del perfil de Archivera]] en la categoría de Técnicos de Administración Especial, defendiendo su carácter técnico especialista. En sus propias palabras, afirmaba que nunca solicitó para el Archivo lo que en justicia no le perteneciese, y luchó tenazmente para que nadie le arrebatase lo que le pertenecía: su carácter técnico.[3]

En su particular vocación profesional, también fue impulsora de la existencia del Taller de Restauración del Monasterio de San Pelayo, taller que ha sido referente en España, y donde se ha restaurado un gran volumen de documentación municipal.

En su faceta de investigadora, publicó varios estudios a lo largo de los años, a destacar su publicación, en 1967, «Casal en Oviedo. Estudio documental de los médicos cirujanos y boticarios de Oviedo en el siglo XVIII»[5]​. Igualmente escribió numerosos artículos para el Boletín de Información Municipal de Oviedo, y artículos para la prensa.

En 1977 la Corporación Municipal de Oviedo acuerda concederle un Voto de Gracias por su obra Catálogo-Inventario del Archivo Municipal de Oviedo, acordándose la publicación de la misma, la entrega de un diploma con el Voto y el obsequio de una medalla con cadena, de la Cruz de los Ángeles en oro. El 26 de noviembre de 1982 Palmita recibe la Medalla de Plata de la Ciudad de Oviedo por “sus singulares méritos al servicio de Oviedo como Archivera Municipal” y el nombramiento de Archivera de Honor. Tras su jubilación, el 14 de enero de 1983, en el año 1990 se acordó dar su nombre a una calle en el barrio de Pumarín.[6][7]

Referencias[editar]

  1. «Web oficial del Archivo Municipal de Oviedo». 
  2. Herrero Montero, Ana María (2011). «El Archivo Municipal de Oviedo». VIII Ciclo de Conferencias de la Sociedad Oventense de Festejos, 2ª época, 2010. Consultado el 06-03-2019. 
  3. a b c d Villa González-Río, Palmira (1993). «Archivo Municipal del Ayuntamiento de Oviedo: pincelada histórica, 1938 - 1982.». Boletín de la Asociación Asturiana de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos, Vol. 3, Nº. 2, 1992, págs. 16-19. 
  4. Villa González-Río, Palmira (1978). «Catálogo-Inventario del Archivo Municipal de Oviedo». Biblioteca Popular Asturiana. Consultado el 06-03-2019. 
  5. Villa González-Río, Palmira (1967). Casal en Oviedo. Estudio documental de los médicos, cirujanos y boticarios de Oviedo en el s. XVIII. Instituto de Estudios Asturianos. 
  6. Villa González-Río, Palmira. «Calle de Palmira Villa González-Río.». Boletín de la Asociación Asturiana de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos, Vol. 4, Nº. 3, 1993, págs. 18-19. 
  7. «Homenaje a Palmira Villa: Día Internacional de los Archivos 2018».