Paleolibertarismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El paleolibertarismo es una estrategia de activismo por el libertarismo desarrollada por los teóricos anarcocapitalistas estadounidenses Murray Rothbard y Lew Rockwell en el contexto político norteamericano del fin de la Guerra Fría, de 1989 a 1995, que buscaba entregar las ideas libertarias de oposición a la intervención del gobierno utilizando mensajes accesibles a la población trabajadora y de clase media de la época (un enfoque que suele identificarse como populismo de derecha) para radicalizarla contra el Estado. [1][2][3]​ El nombre elegido para este tipo de activismo fue en conmemoración de las raíces del movimiento libertario moderno: el movimiento liberal clásico norteamericano de inicios del siglo XX que fue parte de la Vieja Derecha anti-New Deal y antiguerra (de allí el prefijo «paleo»).

La estrategia paleolibertaria buscaba alejar al movimiento libertario de la influencia de las organizaciones libertarias de políticas públicas con sede en Washington, DC, que fueron acusadas de renunciar a comunicar el mensaje libertario completo mientras adoptaban los valores políticos y culturales de la capital de Estados Unidos para ganar aceptación entre la élite política;[1][4]​ y alejar a la derecha política norteamericana del movimiento neoconservador y su promoción de una política exterior de EE. UU. que los pensadores libertarios suelen identificar como imperalista.[2]

Principios[editar]

Según Rockwell, el movimiento paleolibertario se remonta a pensadores como «Ludwig von Mises, Albert Jay Nock, Garet Garrett, y toda la Vieja Derecha del período de entreguerras que se opuso al New Deal y favoreció a la Antigua República»[5]​ y se distingue del libertarismo Beltway (un término peyorativo usado por libertarios de línea dura para describir a los libertarios que han ganado tracción en el Beltway, es decir, Washington, DC, que son acusados de rendir los valores libertarios a los valores del Beltway para tener mejores relaciones públicas con la élite del Beltway), el libertarismo de izquierda y el «libertario de estilo de vida».[5][6]​ Según Rockwell, el paleolibertarismo «hizo las paces con la religión como la base de la libertad, la propiedad y el orden natural».[cita requerida]

El paleolibertarismo se desarrolló en oposición a la vinculación entre el cosmopolitismo social con el libertarismo como si fuesen asuntos indivisibles. En su ensayo de 1990 «La defensa del paleolibertarismo», Rockwell acusó a los libertarios de la corriente principal de «odio a la cultura occidental».[3]​ Argumentó que «la fotografía pornográfica, el pensamiento «libre», la pintura caótica, la música atonal, la literatura deconstruccionista, la arquitectura Bauhaus y las películas modernistas no tienen nada en común con la agenda política libertaria, sin importar cuánto puedan deleitarse los libertarios individuales en ellas.»[3]​ De los paleolibertarios, escribió que «obedecemos, y debemos obedecer, las tradiciones de modales y gusto».[3]​ Después de explicar por qué unos libertarios amistosos con la cultura convencional podrían presentar un mejor argumento a favor de la libertad para las clases medias, Rockwell predijo que «en el nuevo movimiento, los libertarios que personifican la corrupción actual se hundirán a su nivel natural, al igual que el Partido Libertario, que ha sido su púlpito diabólico».[3]

En resumen, según Lew Rockwell, la motivación de este movimiento libertario «paleo» —en contraste con el movimiento libertario «modal» del Beltway y del Partido Libertario de principios de los 1990— fue la aplicación de los principios libertarios en formas que conduzcan a la radicalización de las clases medias contra el Estado.[1]

Historia[editar]

En el ensayo de 1992 «Populismo de derecha: una estrategia para el movimiento paleo», Rothbard reflexionó sobre la capacidad de los libertarios para ganar a las clases media y trabajadora descontentas utilizando métodos del populismo de derecha para entregar ideas libertarias.[7][8][9]

En la década de 1990, se forjó una «alianza paleoconservadora - paleolibertaria», centrada en el Club John Randolph fundado en 1989 por el católico tradicionalista Thomas Fleming y Rothbard.[10]​ Rockwell y Rothbard apoyaron al candidato paleoconservador Republicano Pat Buchanan en las Elección presidencial de 1992 y describieron a Buchanan como el líder político de movimiento».[11]​ En 1992, Rothbard declaró que «con Pat Buchanan como nuestro líder, romperemos el reloj de la socialdemocracia». La intención de Rockwell y Rothbard con esta alianza fue hacer renacer una derecha antibélica y anti-Estado de bienestar y luchar contra la dirección neoconservadora del Partido Republicano en el contexto del fin de la Guerra Fría.[2]

Tres años más tarde, Rothbard dijo que Buchanan desarrolló demasiada fe en el poder de la planificación económica y el gobierno centralizado que finalmente llevó a los paleolibertarios a retirar su apoyo a Buchanan.[2]​ Además del nacionalismo económico de Buchanan, Paul Gottfried se quejó más tarde de la falta de financiación, las luchas internas, la hostilidad de los medios o el apagón y la difamación como «racistas» y «antisemitas».[12]​ La estrategia paleolibertaria no dio resultados prácticos y generó pocas simpatías externas. El Club John Randolph se desintegró en 1995 debido a la incompatibilidad de ideas y personalidades entre las facciones libertaria y conservadora.[2][13]

Rothbard murió en 1995. Rockwell afirmó en 1999 que con la muerte de Rothbard había finalizado la organización paleolibertaria.[1]​ En 2007, Rockwell declaró que ya no usaba el término «paleolibertario» —porque se distorsionó por su asociación pasada con el término paleoconservador como «algún tipo de libertario socialmente conservador», algo que «no era el punto en absoluto» del paleolibertarismo— y que todos los libertarios deberían estar «contentos con el término libertario».[4]

Controversia[editar]

En 1992 los Ron Paul newsletters (Boletines Ron Paul), que eran principalmente revistas de negocios y finanzas publicadas por el excongresista libertario Ron Paul, publicaron algunos pequeños artículos con fuertes afirmaciones relacionadas con los hábitos delictivos dentro de la población negra, al histrionismo en la cultura gay, y sobre la supuesta injerencia de la Mossad (servicio secreto israelí) en la política exterior norteamericana, textos que algunas personas han considerado racistas, homofóbicos o antisemitas. Se asoció este tipo de textos con la estrategia paleolibertaria. Se formó un escándalo sobre este asunto en el año 1996 en medio de una campaña electoral de Ron Paul, escándalo incitado por la publicación libertaria Reason que entre otras cosas afirmó que, «una media docena de activistas libertarios de larga data —incluidos algunos todavía cercanos a Ron Paul— todos identificaron al mismo hombre como el principal escritor fantasma de Paul: el fundador del Instituto Ludwig von Mises, Llewellyn Rockwell, Jr.» Rockwell lo negó.[14][15][16][17]

Reminiscencia[editar]

Durante las primarias presidenciales del Partido Republicano de 2016 y la campaña para la elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, varios de los protagonistas del activismo paleolibertario de los 1990 manifestaron algún nivel de simpatía al mensaje contrario al Estado guerrero y contrario a las élites burocráticas y partidistas de Washington D.C. del entonces candidato Donald Trump. En una jugada similar a su apoyo y el de Murray Rothbard a la candidatura de Pat Buchanan, Lew Rockwell simpatizó con la campaña presidencial de Trump de 2016 por su mensaje contrario al establishment del Partido Republicano y del Partido Demócrata,[18]​ lo mismo hizo el rothbardiano Justin Raimondo, quien apoyó a Trump sobre la base de su mensaje por una política exterior antiguerra.[19]​ En un debate preelectoral de 2016 con el editor de Reason Nick Gillespie, el economista anarcocapitalista de la escuela austriaca Walter Block aconsejó a los libertarios que viven en estados pendulares apoyar a Trump en lugar de emitir sus votos para el Partido Libertario y el nominado Gary Johnson, citando la política exterior antiguerra de la campaña de Trump como el principal motivo.[20][21]

En consonancia con estas opiniones, la columnista libertaria Ilana Mercer escribió un libro en junio de 2016 sobre el candidato presidencial Trump titulado La revolución de Trump: la destrucción creativa de El Donald deconstruida, un examen crítico del entonces candidato Trump en una perspectiva libertaria.[22]​ Al discutir el libro de Mercer, el objetivista libertario Chris Matthew Sciabarra observó que Mercer apoyó «no necesariamente las políticas de Trump, pero sí el proceso de Trump».[23]​ Scabbarra señaló además que «el más interesante de sus argumentos es el refuerzo de la libertad por Donald J. Trump... rompiendo en pedazos un sistema de botín político enredado: el complejo de medios, el complejo político y de partidos, el complejo conservador impostor. En la era del gobierno inconstitucional —Demócrata y Republicano— este proceso de destrucción creativa sólo puede incrementar el cociente de libertad».[23]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d «La palabra «paleolibertario» también fue mía, y el propósito era recobrar el corte político, el rigor intelectual y el radicalismo de la derecha libertaria de la preguerra. No había ningún cambio en la ideología central, sino una nueva aplicación de los principios fundamentales de manera que corrigiera los fracasos obvios de la gente de Reason [revista libertaria] y National Review [revista conservadora]. [...] Hasta cierto punto, yo diría que el actual declive de la legitimidad moral del Estado ejecutivo representa una paleoización, o si prefieres, una radicalización sistemática de la clase media. [...] todos los verdaderos disidentes políticos y radicales, la gente que está planteando objeciones fundamentales al status quo del proyecto civil americano, están a la derecha.» Libertarismo y la Vieja Derecha, Lew Rockwell (2006), Instituto Mises.
  2. a b c d e Lew Rockwell, What I Learned From Paleoism, LewRockwell.com, mayo 2, 2002. En español, Lo que aprendí del paleoísmo.
  3. a b c d e Rockwell, Lew. «The Case for Paleo-libertarianism». Liberty (1987) (enero 1990): 34-38. Archivado desde el original el 7 de septiembre de 2018. Consultado el 7 de septiembre de 2018.  Traducción al español, «La defensa del paleolibertarismo».
  4. a b «Johnsson: ¿Te consideras un libertario? Rockwell: Ciertamente. ¿Cuáles son las opciones? Ser conservador no lo es, a pesar de que los medios nos describen de esta manera. La herencia del término se remonta al Partido Conservador en Gran Bretaña, los mismos terratenientes mercantilistas que se resistieron al cambio en las Leyes de los cereales. Este grupo se opuso al capitalismo por ser socialmente desestabilizador. No les gustaba que la clase mercantil ganara más dinero que las antiguas familias, lo que significaba que no querían perder sus privilegios. En los Estados Unidos, el término conservador surgió después de la Segunda Guerra Mundial. En realidad, no tenía sentido más que referirse al deseo general de ser prudentes en los asuntos públicos, en contraste con las tendencias revolucionarias de la izquierda. El problema es que se trataba de una defensa del statu quo, y, después de Buckley, fue irremediablemente envuelto con la causa de la Guerra Fría.

    Me gusta el término liberal ya que el liberalismo genuino es nuestra herencia. Su idea era que la sociedad se autogestione, y esta es la idea política más grande jamás desarrollada en la historia de la humanidad. Pero hay dos problemas aquí. La primera es que el término fue secuestrado por los socialistas durante la Era Progresista y especialmente después del New Deal, cuando los liberales finalmente se vendieron al Estado. El segundo es más oscuro, pero es importante: incluso el buen liberalismo estaba muy ligado a la teoría republicana, la de que uno podría tener un gobierno formado por el pueblo en lugar de las élites. Este error, que es realmente utópico, llevó a un compromiso con el Estado como una institución esencial. Los avances en economía y filosofía política desde entonces han demostrado que esto es un nombre inapropiado. No hay manera de mantener al Estado bajo control, ya que, por definición, es culpable de cometer las agresiones que supuestamente está diseñado para mantener a raya: a saber, robo, asesinato, falsificación, secuestro y cosas por el estilo. Así que la crítica liberal del Estado simplemente no fue lo suficientemente radical.

    Hay otras opciones, como el término que una vez usé, «paleolibertario», que se refiere al libertarismo antes de que surgiera el movimiento para institucionalizarlo como un ala ideológica del aparato político del Estado. Este término se diseñó para abordar un problema muy serio que los libertarios de Washington habían llegado a verse a sí mismos como un grupo de presión suplicante que esperaba encontrar soluciones «basadas en el mercado» para los problemas de política pública pero dentro de la política pública, y por lo tanto apoyan los vales escolares, guerras limitadas, comercio administrado, ahorros forzados como una alternativa a la seguridad social y similares. Desafortunadamente, el término paleolibertario se confundió debido a su asociación con paleoconservador, por lo que llegó a significar algún tipo de libertario socialmente conservador, que no era el punto en absoluto, aunque el intento de definición de libertario como necesariamente izquierdista social también es un problema.

    Hay otros términos extraños que aparecen de vez en cuando, pero al final, creo que tenemos que ser felices con el término libertario, aunque sabemos que la política tiende a contaminar todos los problemas relacionados con el uso de las palabras. ¿Qué es un libertario? Es una persona que cree en el derecho absoluto de la propiedad privada. Todo lo demás se deduce de aquella proposición.» Do You Consider Yourself a Libertarian?, Kenny Johnsson entrevista a Lew Rockwell para The Liberal Post, como fue publicado en LewRockwell.Com, May 25, 2007. Traducción al español: ¿Te consideras un libertario? – Entrevista a Lew Rockwell
  5. a b "Paleolibertarianism" Archivado el 27 de septiembre de 2018 en Wayback Machine. by Karen De Coster, LewRockwell.com, December 2, 2003
  6. «The Importance of Beltway Libertarianism». wearelibertarians.com. 
  7. Murray Rothbard. "Right-Wing Populism: A Strategy for the Paleo Movement" Archivado el 20 de noviembre de 2018 en Wayback Machine.. 1992.
  8. Populismo de derecha: Una estrategia para el movimiento páleo. Murray Rothbard (1992)
  9. Sanchez, Julian; Weigel, David. "Who Wrote Ron Paul's Newsletters?". Reason. «Rothbard señaló a David Duke y Joseph McCarthy como modelos para un «Acercamiento a los Rednecks», que formaría una amplia coalición libertaria/paleoconservadora al dirigirse a las clases trabajadoras y medias descontentas.»
  10. Martland, Keir (2016). Liberty from a Beginner:Selected Essays (Second edición). p. 62. ISBN 9781326524715. 
  11. Gottfried, Paul (1993). The Conservative Movement. Twayne Publishers. pp. 146. ISBN 0-8057-9723-8. OCLC 16804886. 
  12. Martland, Keir (2016). Liberty from a Beginner:Selected Essays (Second edición). p. 64. ISBN 9781326524715. 
  13. La Sociedad “Propiedad y Libertad” – Reflexiones después de cinco años. Presentación de 2010 de la reunión anual de la Property and Freedom Society, por Hans-Hermann Hoppe. En ella el autor explica lo que considera fueron las características del Club John Randoph y de la Sociedad Mont Pelerin.
  14. Reason: Matt Welch, "Old News"? "Rehashed for Over a Decade"?, January 11, 2008 and Sanchez, Julian and Weigel, David, Who Wrote Ron Paul's Newsletters?, January 16, 2008.
  15. Joe Conason, Rand Paul The roots of Rand Paul’s civil rights resentment, Salon, May 21, 2010.
  16. David Weigel, Our Odd Ron Paul "Moment", Slate, December 15, 2011.
  17. Alex Massie, Ron Paul's Newsletter Problem Archivado el 25 de enero de 2013 en Wayback Machine., The Spectator, December 22, 2011.
  18. "The Trump Phenomenon" The Tom Woods Show
  19. «Do You Have ‘Trump Derangement Syndrome?’». Archivado desde el original el 31 de diciembre de 2016. Consultado el 30 de diciembre de 2016. 
  20. Gillespie, Nick (29 October 2016). "Should Libertarians Vote for Trump? Nick Gillespie Debates Walter Block on Nov. 1". Reason. Reason Foundation. Retrieved 20 March 2020.
  21. Epstein, Jim; Gillespie, Nick (2 November 2016). "Should Libertarians Vote For Trump? Nick Gillespie vs. Walter Block". Reason. Reason Foundation. Retrieved 20 March 2020.
  22. “The Trump Revolution: The Donald’s Creative Destruction Deconstructed”: A Review of the First Libertarian Case for the Trump Process
  23. a b https://www.nyu.edu/projects/sciabarra/notablog/archives/002136.html