Origen de los mapuches

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El origen de los mapuches es la descripción de la forma en que los ancestros de ese pueblo indígena, o los aborígenes que se pueden denominar ya propiamente «mapuches», se originaron o llegaron al territorio mapuche que han habitado en Chile y su relación con su posterior presencia en la Patagonia argentina. Sin embargo, hasta la actualidad, el origen de esta etnia es un asunto que no ha sido resuelto, por lo cual aún no se ha llegado a un consenso por parte de los historiadores.

Hipótesis iniciales[editar]

Las antiguas hipótesis más conocidas, aunque en la actualidad muy discutidas, son tres:

  • El arqueólogo austriaco Osvaldo Menghin propuso en 1909 que los mapuches se habrían originado en la Amazonía y que habrían emigrado, pasando por el centro de Argentina y cruzando la cordillera de los Andes. Se sustentaba en los rasgos de su cultura, semejantes con los de un subgrupo de la Amazonía.
  • El arqueólogo, etnólogo y folclorista Ricardo E. Latcham postuló en 1921 que migraciones moluches originarias de la selva amazónica y el gran Chaco habrían atravesado la pampa argentina y habrían entrado al actual territorio chileno a través de los pasos andinos. Esta hipótesis afirmaba que era un pueblo guerrero y seminómada que se habría introducido como una cuña entre los picunches y huilliches, pacíficos y sedentarios, hasta entonces unidos en cultura y territorio. Este pueblo guerrero se ubicó entre los ríos Biobío y Toltén. Para el académico, habría habido dos poblamientos: el primero de pescadores y mariscadores a lo largo de la línea costera que habrían evolucionado a una cultura de cazadores-recolectores, y el segundo, en el que al primer poblamiento se habría sumado un pueblo procedente del norte, mucho más culto y que conocía bien el trabajo agrícola y ganadero, además de los tejidos y la alfarería. Por medio de migraciones sucesivas, estos grupos se habrían trasladado al sur de América dominando a las comunidades primitivas de Chile e imponiéndoles sus costumbres, religión y su lengua, el mapudungun, aunque también hay partidarios de que los invasores habrían adoptado la lengua y parte de la cultura de sus vecinos. Posteriormente, la hipótesis de Latcham fue apoyada por el historiador Francisco Antonio Encina, lo que la popularizó al pasar a ser de dominio público a través de los antiguos textos escolares de historia.
  • Tomás Guevara planteó en 1925 un desplazamiento de norte a sur por parte de grupos mariscadores y pescadores, de afinidad con la cultura Tiahuanaco, indicando que las diferencias culturales entre los grupos mapuches del norte, centro y sur se explicaban por el contacto con pueblos extranjeros invasores —es decir, los incas en el siglo XV y los españoles en el siglo XVI—. El catedrático argentino Roberto Porcel adhirió a la hipótesis del «origen peruano» de los mapuches, calificándolos como aymaras que se habrían desplazado al sur de Chile por las guerras entre el Antisuyo y el Contisuyo.[1]

Luego de proponerse estas hipótesis, la teoría de Latcham fue la que ganó popularidad hasta la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, en su favor no existían evidencias arqueológicas, etnográficas ni lingüísticas sólidas. En la actualidad, hay cierto consenso en favor de la hipótesis de un origen en actual territorio chileno o «teoría autoctonista».

Datos arqueológicos, lingüísticos y genéticos[editar]

Datos arqueológicos[editar]

Existen diversas culturas testimoniadas arqueológicamente en Chile en el territorio histórico ocupado por los mapuches:

Datos etnográficos y lingüísticos[editar]

Los mapuches históricos no eran completamente homogéneos ni cultural ni lingüísticamente, existiendo algunas diferencias menores entre ellos. Los mapuches en sentido amplio están relacionados con los llamados huiliches (grupos meridionales) y los picunches (grupos septentrionales), si bien etnográficamente pueden encontrarse más divisiones como:

Lingüísticamente la lengua de los mapuches, el mapudungun (con una variedad sureña divergente llamada chesungun) es una lengua aislada. Eso significa que no existe un parentesco probado con otras lenguas ni de la región de ni de fuera de la región. Si bien han existido numerosas propuestas de posibles parentescos, típicamente comparaciones con gününa yajič (puelche) o con las lenguas chon, la revisión de esas propuestas sugiere que no existe ningún parentesco con esas lenguas regionales. Otros parentescos propuestos, que nunca tuvieron gran aceptación y hoy se consideran completamente descartados son las propuestas de Stark y Hamp, a principios de los años 1970, con lenguas de Mesamérica, o con la igualmente abandonada propuesta de considerarla parte de las lenguas yungas. Campbell discute estas propuestas y muestra contundentes evidencias que las hacen inviables. Más recientemente Mary R. Key (1978) propuso una posible relación con otras lenguas de Chile meridional: el kawésqar y el yagán (las propuestas de Key además relacionan estas lenguas con lenguas de Bolivia y Perú, que tampoco han tenido ninguna aceptación). Joseph Greenberg retomaría sin mucho éxito algunas las propuestas anteriores conjeturnado un grupo andino donde situó al mapuche junto con algunos de los grupos mencionados anteriormente. Así actualmente la mayor parte de especialistas, consideran que el mapuche es una lengua no emparentada con ninguna otra lengua conocida, lo cual sugiere buscar un proceso de etnogénesis diferente del resto de pueblos amerindios de Sudamérica.

Datos genéticos[editar]

Las poblaciones de indígenas andinos y chilenos muestran un exceso de alelos poco frecuentes con respecto a lo encontrado en la parte oriental de América del Sur. Esto sucede cuando la poablación de una región está en continuo aumento, lo cual es compatible con el hecho de que la región andina tenía las mayores densidades de población desde el surgimiento de sociedades agrícolas complejas hacia el 4000 a.C., mientras que las poblaciones del resto del continente están más fragmentadas y en general tenían un menor nivel de desarrollo socioeconómico y demográfico.[4]

Los datos arqueológicos y genéticos sugieren que las poblaciones humanas habrían entrado en Sudamérica durante el pleistoceno. Además los datos de difusión genética probable sugieren que la región andina desde muy antiguo debió ser la más poblada, lo cual también es sugerido por los datos arqueológicos.[4] Además los datos sugieren que las poblaciones mapuches al igual de las del sur de Chile tienen una mayor cercanía con las poblaciones indígenas de las tierras altas del Perú, que por ejemplo los indígenas de las tierras bajas de Bolivia o el Amazonas.

En poblaciones nativas de América y Extremo Oriente, zonas de predominio del Haplogrupo B en color verde.

Algunos datos adicionales muestran que los mapuche y los yaghan no presentan casi nunca el haplogrupo A (ADNmt), y el haplogrupo B (ADNmt) escaso, mientras que entre los pehuenches estos haplotipos sí se presentan, lo cual apunta a que parte de los pehuenches tienen un origen diferente de los mapuches,[5] , lo cual está de acuerdo con la idea de que en parte los pehuenches son un grupo aracaunizado. Sin embargo, aún así pehuenches y mapuches el resto de haplogrupos encontrados muestran menor distancia entre sí que con las poblaciones del sur de Chile.

Teoría autoctonista[editar]

Al no ser concluyentes ni demostradas ninguna de las hipótesis antiguas, se han realizado numerosos estudios arqueológicos que han descartado las hipótesis de un origen mapuche en las pampas, el Chaco o la Amazonia.[6] Ejemplo de ello son los estudios arqueológicos basado en los descubrimientos del antropólogo estadounidense Tom Dillehay, quien ha encontrado sorprendentes nuevos yacimientos arqueológicos e incluso grandes túmulos de tierra llamados cuel o kwel.[7]

Los estudios arqueológicos de Grete Mostny y Carlos Aldunate han confirmado que, en la temprana unidad cultural, no se aprecian huellas del elemento pampeano postulado antiguamente por Latcham. Así otras nuevas hipótesis sobre el origen de la etnia mapuche, indicarían que el territorio ocupado hoy por Chile antes de la aparición de la cultura mapuche, habría estado habitado por grupos recolectores que no tenían asentamiento fijo, pero sí ocupaban ciertas áreas de manera estable y que vivían de la caza de guanacos y huemules, además de la recolección de moluscos, frutos y semillas. Planteándose que estos grupos fueron la base del asentamiento mapuche, y que uno de estos grupos se erigió sobre el resto, e impuso su lenguaje y sus creencias. Sin embargo aún no se puede afirmar con precisión como se originó esta etnia, y solo hay evidencia precisa de que, alrededor de los años 500 y 600 a. C., ya existía una cultura que puede seguirse con certeza hasta los mapuches de siglos posteriores.

Según el antropólogo e historiador José Bengoa, «los mapuches al igual que todos los pueblos originarios, fueron los primeros en nombrar los paisajes de Chile», indicando posteriormente que «los antiguos mapuches, según todas las nuevas teorías, serían originarios del propio territorio chileno. Se trataría de grupos antiguos que fueron evolucionando y cambiando. Es probable que también establecieran contactos con otros pueblos del norte. La secuencia de los hallazgos arqueológicos recientes es clara. Existiría una relación, por ejemplo en la cerámica entre los grupos alfareros del norte chico del centro de Chile y del sur mapuche». Explica lo anterior señalando que «podríamos decir simplificando que las culturas fueron aprendiendo unas de otras de norte a sur, a través de muchos siglos. Ya a partir del siglo VII, los enterramientos, cacharros, tejidos y demás señales culturales encontradas por los especialistas, muestran que la cultura mapuche está cada vez más constituida».[8]

En mayo de 2007, el investigador Patricio Bustamante presentó una nueva hipótesis en la que postuló que la cultura Molle podría haber sido la cultura mapuche arcaica. Esta hipótesis se basó en que la cultura Molle se desarrolló entre el año 1 y el 800 de nuestra era y que los mapuches aparecieron como cultura propiamente tal alrededor del siglo VII. Estas fechas pueden llevar a engaño en cuanto a que a partir de esa fecha «desapareció» la cultura Molle y de manera independiente «nació» la cultura mapuche. Una explicación que parece razonable es que hacia el final del periodo fue mutando, transformándose hasta el punto de parecer una cultura completamente diferente. Esto puede explicarse por las migraciones y el ocupamiento de espacios geográficos más al sur con un entorno climático de lluvia predominante y abundancia de bosques. Así, esta última hipótesis, basada en evidencias circunstanciales disponibles en la actualidad (toponimia, petroglifos que pueden representar leyendas mapuches, ausencia de topónimos de idioma desconocido atribuibles a la cultura Molle, el hecho de que ambas sean culturas ribereñas con adoración del espíritu de los cerros y otras), permite postular que posiblemente la que hoy conocemos como la cultura Molle podría ser la cultura mapuche arcaica.[9]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Proponen revisar el concepto de "Pueblos originarios"
  2. La Cultura Aconcagua
  3. Complejo Pitrén
  4. a b Fuselli, Silvia, et al. "Mitochondrial DNA diversity in South America and the genetic history of Andean highlanders." Molecular biology and evolution 20.10 (2003): 1682-1691.
  5. Moraga, M. L., Rocco, P., Miquel, J. F., Nervi, F., Llop, E., Chakraborty, R., ... & Carvallo, P. (2000). Mitochondrial DNA polymorphisms in Chilean aboriginal populations: implications for the peopling of the southern cone of the continent. American Journal of Physical Anthropology, 113(1), 19-29.
  6. Aborígenes chilenos a través de cronistas y viajeros, Horacio Zapater & Horacio Zapater Equioíz, ed. Andres Bello, 1998, pp. 43-44. Las primeras críticas vendrían por parte del arqueólogo austriaco Osvaldo Menghin quién lo crítico con argumentos atropológicos, etnológicos, lingüísticos y arqueológicos y también considero que la palabra "araucano" es un error fonético o una invención de Ercilla para referirse a todo el pueblo en cuestión (asume que la palabra es similar a raqco, "agua gredosa" usándola para referirse a todo el pueblo en cuestión).
  7. Francisco Aravena F. En regiones de la Araucanía y del Biobío: Cómo se reveló el secreto mapuche. El Mercurio. 6 de enero de 2008. Consultado el 7 de octubre de 2011.
  8. Bengoa, 2003 p. 31 y 32
  9. Historia del pueblo mapuche: (siglo XIX y XX), José Bengoa, Lom Ediciones, 2000, pp. 110 (nota nº63).

Bibliografía[editar]

  • Barrenechea, Paulina. 2002. Usos y mecanismos literarios en el discurso mapuche. Working paper series 9. ISBN 91-89629-07-8
  • Bengoa, José. 2003. Historia de los Antiguos Mapuches del Sur, Ed. Catalonia, Santiago de Chile.
  • Bustamante Díaz, Patricio. Aplicación del concepto Entorno al Registro, Análisis e Interpretación de los Sitios Los Mellizos y Las Bellacas, Alto Río Illapel, IV Región, Chile Presentado en Casa de La Cultura de Illapel, artículo actualmente en edición.
  • Hidalgo, Jorge. 2000. Prehistoria: desde sus orígenes hasta los albores de la conquista. Editorial Andrés Bello, 2000. Santiago de Chile.
  • Latcham, Ricardo E. 1936. La prehistoria chilena. Oficina del Libro. Santiago de Chile, Oficina del Libro.
  • Mostny, Grete. 1960. Culturas precolombinas de Chile. Editorial Universitaria. Santiago de Chile
  • Parentini Gayani, Luis Carlos. 1996. Introducción a la etnohistoria mapuche. Dirección de Blbliotecas, Archivos y Museos. Santiago de Chile. ISBN 956-244-001-9


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